Es raro muy raro pero después de tanto tiempo de no tocarlo, me permito publicarlo jaja dejen reviews

Canción del adiós

Miranda no sabía cuánto más podría mantener el escudo. Los ataques de los tres akumas eran demasiado y ayudar a Lenalee a recuperarse tomaría más tiempo.

¿Por qué seguía siendo tan débil?

-Inocencia actívate.

De nuevo habían llegado a salvarla.

"Tonta, tonta Miranda. No sirves para ser un exorcista" se dijo así misma cuando vio a Allen y a Lavi acabar con los tres akumas.

___________________-Orden Oscura-_____________________

Empacó la poca ropa que tenia y se sentó en el borde la cama. Debía decirle algo, despedirse si quiera.

Te digo adiós y acaso

te quiero todavía,

no sé si he de olvidarte

pero te digo adiós,

no sé si me quisiste,

no sé si te quería

o tal vez nos quisimos

demasiado los dos.

Mejor no. Además estaba fuera en una misión.

Cerró los ojos y recordó el beso que le había dado antes de partir.

Extrañaría sus labios.

-Ten cuidado- era todo lo que le había dicho, pero para ella era suficiente pues esas dos palabras encerraban un millón de significados.

"Perdóname por favor"

Este cariño mío

apasionado y loco

me lo sembré en el alma

para quererte a ti,

no sé si te amé mucho,

no sé si te amé poco

pero sí sé que nunca

volveré a amar así.

Tomó el equipaje y salió sin hacer ruido, aunque era difícil no hacerlo cuando llevaba a cuestas el enorme reloj. Su fiel compañero.

Y a su mente llegó de pronto el primer recuerdo que tenia de él.

Había sido en uno de sus clásicos extravíos, él la había acompañado de nuevo a la habitación y vio que además de lo que ya había en la habitación Miranda solo poseía aquel enorme y viejo reloj.

Salió sin despedirse y ella supuso que lo había hecho enojar de nuevo, pero él regreso esa noche y colocó un jarrón con rosas en la mesa de la esquina.

Ella le agradeció sin palabras y él dibujo una pequeña sonrisa. La primera sonrisa que le había regalado a ella.

Me queda tu sonrisa

grabada en el recuerdo

y el corazón me dice

que no te olvidaré,

pero al quedarme solo

sabiendo que te pierdo

quizás comience a amarte

como jamás te amé.

Cuando llegó a la salida, se giró para ver una última vez la Orden oscura. Aquel lugar se pudo haber convertido en su hogar pero ella era muy débil para estar ahí.

Ahora sólo esperaba que él la comprendiera…algún día…

Mientras tanto…

-Exorcistas gracias por todo.

Se dio la vuelta y siguió su camino.

Te digo adiós y acaso

con esta despedida

mi más hermoso sueño

muera dentro de mi,

pero te digo adiós

para toda la vida

aunque toda la vida

siga pensando en ti.

-¿Qué estas haciendo Miranda?

Se quedo fría al escuchar su voz.

-Yo…yo…Kanda… lo siento soy muy débil para estar aquí, no sirvo como exorcista- le dijo mientras gruesas lágrimas comenzaban a salir de sus ojos.

-Esta tarde salvaste a Lenalee y salvaste muchas vidas al permitir que los akumas te atacaran a ti. Si eso no es ser exorcista ¿entonces que lo es?

Miranda se tragó el nudo que tenía en la garganta y comprendió que era cierto, su ayuda había sido poca pero había servido.

-Vamos adentro…Y Miranda...

-Si

-Has el favor de dejar que Komui cree un arma anti-akuma con este reloj…me va a salir una hernia de tanto cargarlo.

"Kanda perdóname por favor" pensó Miranda mientras caminaba a su lado.