N/A: lo sé, fue muy cruel de mi parte dejarlos colgando... pero es mejor dejar el gusto en la boca no?
Disclaimer: Esta historia es mía, los personajes son de mi tía: Stephenie Meyer. XD
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INVITACION ESPECIAL
"Porque si tu haces eso" sonrió alcanzando el lóbulo de mi oreja derecha y susurrando "me veré en la obligación de hacer esto" no la vi, pero pude imaginar una sonrisa malvada pintada en sus labios, mientras ambas de sus manos me tomaban por el trasero, levantándome hasta quedar en la punta de mis pies, me apretó con insistencia a su cuerpo y ahí pude notar algo ajeno a mi propio cuerpo.
"Edward" solté en un grito su nombre, ansiosa de él, besándolo casi con desesperación.
"¿Si Bella?" soltó mis labios para besar cada ángulo de mi rostro, mis mejillas, mi frente, mis ojos cerrados.
"Sabes que no eres Mike ¿cierto?" lo oí reírse por lo bajo, pero luego pude escuchar el constante golpeteo de un reloj, me separé un poco de él para ver a mi alrededor, no habían relojes cerca, lo que significaba que no era un reloj, eran pasos, lo miré aterrada, alguien estaba a punto de vernos "Edward, viene alguien"
Suspiró casi frustrado y lo miré atentamente "Sígueme..."
Me tomó de la mano y me guió hacia una puerta blanca con una placa negra que rezaba en letras plateadas 'EC', debía ser su oficina o algo por el estilo, abrió la puerta y pude notar que no era muy grande, solo una ventana con las persianas abajo, un pequeño escritorio y un sofá negro con un par de pinturas pegadas a las paredes. Me acerqué a su escritorio, tenia la foto de sus padres, Esme con su cabello caramelo, tenia una belleza de esas de los años 40, elegante como Katherine Hepburn, pero con unos ojos muchísimos mas dulces, a su lado estaba Carlisle, rubio, alto y sin duda buen mozo, si no fuese doctor de carrera, fácilmente podría perseguir una vida como actor. Justo en ese momento recordé que no eran sus padres naturales, lo habían adoptado a la edad de los 10 años, luego de que su madre Elizabeth muriera de cáncer. Esa era la razón por la que era tan apartado del mundo, había perdido a su familia natural y había quedado en manos de su tía Esme, ahora su madre, pero sabia que era feliz con ellos, y ellos con él, era casi perfecto en todos los aspectos de su vida.
"Bella, dime algo..." lo sentí acercase a mi luego de cerrar la puerta y me abrazó por detrás hundiendo su nariz en mi cabello.
Retomé la atención a él y solo volteé el rostro para verle "Si Edward, lo que quieras preguntarme"
"Yo..." aclaró su voz, y me dio algo de gracia ¿sentía pena? ¿Mi Adonis personal estaba avergonzado? Le lancé una mirada para que continuara y así lo hizo "¿Yo te gusto?"
Y ahí estábamos, de nuevo en la secundaria, me reí ante su pregunta... Parecía un niño de 12 años preguntándole a su amorcito si gustaba de él, me pareció muy tierno pero mi respuesta tenía que ser aguda "Edward, no seas idiota"
"Wow... eso responde todo" me soltó y fingió un muy falso dolor en su rostro, dejándose caer en el sofá "Mike y yo entramos en el mismo saco".
Abrí la boca para parecer indignada ¿cómo podría clasificarse a si mismo tan bajo?
"Edward... aclaremos lo siguiente: Mike es un patán" puse mi mano izquierda en alto para hacer mi punto mas claro "Tu por otra parte, eres idiota por preguntar eso" levanté mi mano derecha y balanceé de arriba hacia abajo ambas manos, formando una balanza que a la final Mike siempre terminaría perdiendo.
"¿Qué?" se rió musicalmente, risa que hizo que mis rodillas se sintieran como gelatina. "Necesito saber" alegó.
Mordí mi labio sacudiendo la cabeza ¿cómo podía ser tan inseguro?
"Edward... de verdad crees que si no me gustaras..." me acerqué a él, para luego sentarme a horcajadas sobre sus piernas "¿estaría haciendo esto?"
"¿Qué tanto?" dijo tomándome de nuevo por mi trasero y pegándome mas a su cuerpo.
"No quiero decirlo... no quiero ser la que alimente tu ego para que siga creciendo" sin embargo esperaba que mis acciones desacreditaran a mis palabras, me abracé a su cuello y lo besé apasionadamente, noté de inmediato que lo que crecía no era su ego.
"Vamos, dilo..." susurró a mi oído antes de empezar a besar mi cuello, bajando lentamente y marcando con sus manos un ritmo en mis caderas que hacia que mi ropa interior y el cierre de su pantalón entraran en contacto.
Mi respiración se volvió un tornado cuando sentí esa rigidez tan particular en mi entrepierna, disparó en mí corrientes y corrientes de placer que no quería que se detuvieran, lo único que podía decir en ese momento era su nombre, una y otra vez, pero de repente sentí una vibración en el bolsillo de mi falda de jean.
Sin separarme de él contesté el celular, deslizando hacia arriba la cubierta "¿Aló?" intenté hacer pareja mi respiración y deteniendo a Edward con un dedo, quien al parecer quería atacar de nuevo mis labios.
"¿Bells? Lamento ser una aguafiestas pero la galería está a punto de cerrar, ya estoy en el auto"
"Alice..." mi voz tenia un deje de berrinche infantil, como cuando a un niño se le quita su juguete favorito. Edward por otra parte se estaba divirtiendo de lo lindo con mi cuello, ignorando por completo que estaba en el teléfono.
"¿Bella que estas haciendo?" Alice sonó alarmada al otro lado de la línea.
"Nada, ya voy!" corté con la llamada antes de que pudiese notar algo más y me dirigí hacia Edward "Lo siento... debo irme"
"Supuse que el paraíso no me iba a durar toda la vida" me dio un beso pequeño en los labios.
"Si, lo sé" para mi también era como sacarme de la novena nube del cielo para arrastrarme de nuevo a la tierra. Suspiré pero una idea iluminó de inmediato mi mente, lo recosté de nuevo en el sofá y me paseé hacia lado derecho de su cuello, besándolo tiernamente para luego succionarlo mientras jalaba su broncíneo cabello, de manera que luego quedara una marca muy personal.
"¿Marcando territorio?" preguntó luego que lo solté y me levanté para acomodar mi falda, la sonrisa de su rostro era única en su especie.
"Mas o menos" sentí el celular vibrando de nuevo y miré antes de contestar, era Alice de nuevo "Ya voy, ya voy!" dije antes de que pudiese reclamarme algo y tranqué de nuevo la llamada.
"¿Te llevo a la salida?" se ofreció Edward y la verdad si necesitaba mucho su guía, no sabia como demonios habíamos llegado ahí y mucho menos sabría como salir. Asentí con la cabeza y ofreció su brazo como un caballero, rodé los ojos pero al ver que no lo bajaba terminé tomándolo.
"Jamás imaginé algo como lo que acaba de pasar..." lo miré extrañada, para mi él era la personificación de la belleza ¿cómo no le había pasado antes?
"¿Ayuda si te digo que esta también fue la primera vez que me pasó?" miré al suelo sonrojada, en ese momento volví a ser yo, insegura, torpe y mas roja que un tomate.
"Y dijiste que no querías alimentar a mi ego" dijo casi llegando a la puerta.
"Mentí" dije aún mirando al suelo, escuche una corneta desenfrenada al otro lado de la calle, levanté la mirada y ahí estaba, el Porsche amarillo de Alice.
"¡Isabella Marie Swan! Trae tu trasero acá si no quieres perder las entradas para la película, la pre-venta es solo por hoy" gritó Alice del otro lado, había estado lloviendo y la carretera estaba mojada, por suerte Edward cruzó la calle conmigo, me evitaría la vergüenza de caerme de bruces y que una van me atropellara, me abrió la puerta de pasajero y la cerró cuidadosamente al yo entrar.
"¿Irán a comprar entradas para Spectrum?" Su voz aterciopelada me golpeó de nuevo en los oídos.
"Si" Alice y yo dijimos al unísono, escuché su risita de campanita a pesar de que se tapaba la boca "¿cómo me conoces tan bien?"
"Ya leí el libro y me parece muy bueno, además... ¿recuerdas mi complejo de ser vampiro?" en ese momento no sabia si se refería exactamente a unos minutos atrás en la galería o a los años de colegio en que era mas misterioso que el mismísimo Conde Drácula "Bueno, no les quito mas su tiempo chicas, que se diviertan" lo vi acercarse a mi para besarme en los labios pero le sacudí la cabeza en negación, Alice no sabia lo que había pasado y era mejor no darle pistas, desvió su beso hacia mi mejilla y se apartó del auto.
Alice le sacudió la mano en alto para despedirse y luego arrancó, un silencio incómodo inundó el auto, busqué en el asiento de atrás mi chaqueta negra y me la puse sobre las piernas, luego la usaría, había frío en el ambiente, o quizás era solo Alice.
"Bella" habló finalmente Alice de manera cautelosa "Estas... despeinada"
Bajé la lengüeta del techo y me miré al espejo "Lo sé" intenté peinarme un poco con los dedos y lo terminé atando en una cola de caballo.
"Bella... ¿me puedes decir que estabas haciendo?" su voz sonaba calmada, pero aun así había un deje de preocupación materna.
"Nada" fue lo único que solté
"Si con nada te refieres a dejarle a Edward Cullen, tu antiguo amor de colegio, un chupete del tamaño de Brasil pues te creo..."
"Ali... soy una zorra" catapulté mi cabeza directamente al tablero del auto y luego me encerré en mis brazos.
"Bella, sé mas especifica ¿qué sucedió?" y ahí estaba, en medio de un puente ¿qué diversión hay en llegar a segunda base, casi tercera, con tu antiguo amor de colegio sin poder contarle los detalles sucios a tu mejor amiga? Pero ¿qué pensaría ella respecto a eso? De seguro me castigaría, porque si alguien era más maternal que Renée, era Alice.
Le conté todo de camino al centro comercial, desde mi antiguo dibujo en su portafolio hasta él en su sofá, suplicándome que le contara cuanto me gusta.
"¡Bella! Tienes en tus manos un posible novio en potencia, además la tensión física es obvia... dime por lo menos que tienes su numero" habíamos parado en un Starbucks, ambas compramos lo mismo, frappuccinos con chispas de chocolate, se había vuelto un vicio, Alice notó mi silencio y siguió con su interrogatorio "¿Numero, e-mail, dirección, algo?"
"No" acoté un gesto con el rostro mientras caminábamos hacia las taquillas del cine.
"Te mato... ¿cómo no conseguiste su numero? ¿Cómo harás para verlo de nuevo?"
"No lo se ¿debería buscarlo de nuevo?" di un sorbo a mi bebida y la miré.
"¡Si! Totalmente... nada mas mírate, nunca te había visto con esta sonrisa tan estúpida en la cara" la miré con duda, era increíble que acabara de usar esa palabra conmigo. "Estúpida en el buen sentido... no te veía con este brillo desde, bueno, desde la secundaria"
"Alice, se que sonará tonto, luego de lo que hice en su oficina, pero... me da pena"
"Bella, de acuerdo, te da pena hablar con él luego de haberlo besado... claro, me suena muy lógico, suena muy TU..." me miró de manera acusadora y me encogí de hombros.
"¡Es que aún no puedo creer lo que hice!" chillé con una sonrisa en la cara, una sonrisa que de seguro era estúpida.
"¿Qué? ¿Los besos?" dijo subiendo al ascensor y marcando dos pisos más arriba.
"Es que no solo fueron besos Alice" al cerrar las puertas solté en una cascada de palabras "fueron besos, mordidas, jaladas de pelo..."
"Fue intenso..." dijo de una manera tan calmada que me sacó de mis casillas, era de mi de quien estaba hablando, yo jamás había hecho eso NUNCA.
"No era yo... era mi cuerpo reaccionando por mi" aún no lograba asimilar el hecho de lo que acababa de hacer.
"Fueron tus hormonas y tu dejándote llevar, es algo normal, pasó y ya... ahora tienes que buscar una manera de volverlo a ver"
"No es normal Alice" me enfurruñé en esa idea nuevamente, no era yo en lo absoluto.
"¿Por qué no es normal? ¿Por qué lo hiciste tú? Bella, todo el mundo pasa por eso en algún momento de su vida, no seas tan pesimista y llámalo... sal con él" el ascensor se detuvo y salimos hacía el cine.
"Alice, te recuerdo que yo no tengo su numero" justo en ese momento el celular en mi bolsillo volvió a sonar, era de la galería, solo recibía sus llamadas para exhibiciones nuevas o para alguna subasta, atendí de inmediato "Aló, buenas tardes..." esperé la voz del otro lado, Kate era el nombre de la chica encargada de las llamadas, era muy amable, pero no fue su voz la que escuché del otro lado.
"Aló ¿Bella?" es voz aterciopelada era inconfundible, Alice vio el shock en mi rostro y acercó su oreja al teléfono para seguir en detalle la conversación.
"Si Edward... soy yo" casi pude ver saltando a Alice como un duendecito, me reí ante su reacción pero mantuve mi mente fija en Edward.
"Espero que no te moleste que tome tu número de aquí de la galería, verás-" no dejé que continuara, fuese como fuese, tenía mi número y eso era más que suficiente.
"¡No! Para nada... de hecho estaba pensando en buscarte por la guía telefónica"
"Y luego me llamarías y cortarías solo por el hecho de escuchar mi voz" sonó muy pagado de si mismo y me reí de esa imagen mental que se había creado de mi.
"Quizás... pero recuerda que ya no estamos en la secundaria, quizás quiera algo mas, no se, un vistazo a tu colección de arte privado" y ahí estaba de nuevo, no podía creer lo que él activaba en mi, esta súper-seguridad era nueva totalmente, Alice lo notó, me miró de inmediato con la mandíbula casi en el suelo, pero con ojos que demostraban una total aprobación.
"Lo que quiera Señorita Swan... estoy a su disposición" Edward resultaba muy sexy, aún si proponérselo.
"Invítalo... querrá ver la película contigo, lo sé" Alice y su voz esperanzada me dieron ánimos y decidí hacerlo.
"Edward quería preguntarte algo" me aparté un poco de Alice que se encogió de hombros y se formó en la fila para comprar los boletos.
"Si, no y me voy a dar una ducha de agua fría" me reí de lo que supuse eran respuestas a preguntas relacionadas con lo pasado anteriormente esa tarde y decidí rectificarme con mi pregunta.
"No, no era eso lo que te iba a preguntar... quería saber si te gustaría venir conmigo al estreno de Spectrum"
"Si, por supuesto" Edward sonó complacido de mi petición "¿Tú y yo solos? ¿O compartiremos sala con tu amiga?"
"De hecho... con mi amiga, su novio, mi hermano y su novia" me acerqué a la fila para unirme a Alice y con un gesto le indiqué que esta vez seriamos 6 en la sala.
"Que mal... eso quiere decir que no tendré chance de aprovecharme de ti" me reí ante esa posibilidad, no creía prestar mucha atención tampoco si era el quien se sentaba a mi lado.
"Bueno... siempre tenemos el baño del cine" vi como Alice volteó y me dio un golpecito en el hombro sorprendida de lo que había dicho.
Luego de un rato de hablar había colgado, el gerente de la galería lo iba a matar si descubría la cuenta telefónica, después me llamó de su propio celular y estuvimos hablando de todo durante cuatro largas horas, horas en las cuales Alice y yo, bueno, más bien Alice había estado haciendo compras para su fiesta de compromiso con Jasper, estaba tan feliz por ella que la dejé comprarme el atuendo que quisiera ponerme, aparte confiaba en que me haría ver bien, lo que no confiaba era en los tacones que me haría usar, pero eso era otra historia.
Al llegar a nuestro apartamento soltamos las bolsas en la sala y me fui directo a la cocina a tomar un vaso de agua, justo ahí los vi...
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Notas finales: ¿Adivinan que vio Bella? El/la que lo adivine primero tendrá una dedicatoria especial en el próximo capitulo jejeje... y si, Spectrum es una versión de Twilight en este universo alterno, el nombre me pareció muy cool y ahí ta pues, ámenlo u ódienlo.
Y si les gustó denle a 'GO' y de paso dejen reviews, son el salario de un fanficker ^,^
