Capítulo 2: solo quiero tu amistad parte 1.
Hola a todos, espero que les guste este nuevo capítulo, muchas gracias por darle una oportunidad a este fic, sin nada más que decir los dejó para que lean y disfruten.
Twilight estaba atónita, la abrupta revelación que la directora Celestia le acaba de dar, no era algo que se pudiera digerir con tanta facilidad, más aun cuando se hablaba de la chica que le acaba de dar una paliza a un chico en plena cafetería, ¿Cómo era posible que alguien como Celestia pudiera tener una hija así? Mil y un preguntas se amontonaban en la cabeza de Sparkle, la petición de su icono era algo descabellada, no tanto como sus últimas travesías en donde incluso se jugó la vida pero no se negaría, haría lo que estuviera en sus manos para poder ayudarla, costara lo que costara.
-Tienes todo el derecho a negarte mi querida Twilight – rompió el silencio la regidora de la escuela.
-No, directora Celestia – negó Twilight con determinación – puede contar conmigo para lo que sea, si soy de utilidad para usted nada me haría más feliz.
-No quiero que has esto porque te sientas obligada.
-Por el contrario, ciento que tarde o temprano esto iba a pasar, Sunset Shimmer se transformaría en un problema tarde o temprano para la escuela.
La mirada decaída de Celestia le revelo a Twilight le revelo que sus palabras hirieron bastante a la directora.
-Lo siento – se disculpó la chica de ojos purpura.
-No es necesario, en parte tienes razón, por su comportamiento y acciones ella ameritaría como mínimo una suspensión, pero yo no deseo que se aislé aún más de las personas, ella podrá ser orgullosa, prepotente y violenta pero sigue siendo mi hija.
-Directora, tengo una duda – dijo con nerviosismo la fanática de los libros - ¿Quién es el padre de Sunset?
La pregunta sorprendió bastante a ambas autoridades que se encontraban presentes, esperaban la pregunta sin duda alguna pero no tan ponto, de igual forma se lo iban a decir.
-No conozco al padre mi querida Twilight – respondió Celestia.
La mente de Twilight comenzó a maquinar un escenario en donde la principal iba a una fiesta, se embriagaba y después tenía una alocada noche con un desconocido, tiempo después se enteraría de que estaba esperando a un bebe. Tal imaginación provoco que sus mejillas se tiñeran. Anticipando a la mente de Twilight la subdirectora tomó la palabra.
-Tal vez mi hermana debió decirte esto al principio pero Sunset es adoptada.
Sparkle suelta un suspiro, imaginarse a la directora haciendo ese tipo de actos era abrumador.
-Ella fue adoptada cuando tenía cuatro años, mi hermana la encontró en un orfanato en Manhattan y al ver su potencial la adoptó – continuo Luna explicando el origen de la nueva alumna.
-La críe e instruí de tal manera que desarrollara todo su potencial y sus resultados superaron por completo mis expectativas, cada clase la domino en muy poco tiempo, ya viste su expediente, debes de darte una idea.
-¿Pero cuando… usted sabe, se volvió así?
-Fue cuando ella entro a la secundaria, debido a mi trabajo me distancie de ella, fue entonces que ella comenzó a desarrollar su actual comportamiento, se volvió fría y distante, comenzó a meterse en problemas, trate de ayudarla pero fue tarde, un odio hacía mi comenzó a germinar en Sunset y no la culpo, no supe cómo ayudarla, mi fallo como madre fue lo que la orillo a ser lo que es hoy, jamás me perdonare por eso.
Una lágrima salvaje escapó de los parpados de Celestia, la cual al darse cuenta limpio de inmediato aquella gota salina, la culpa se demostraba en su voz, era su responsabilidad y fracasó, uno de muchos tantos más que la vida le fue cobrando factura, Twilight era testigo del como los errores del pasado de la directora la atosigaban, era increíble el temple que poseía para no romperse.
-Sé que debió ser duro para ti hermana – consolaba Luna a su afligida hermana – pero no te culpes de todo.
-¿Cómo podría? Yo fui la causante del sufrimiento de las personas más cercanas a mí, tú también fuiste víctima de mis fracasos.
-Pero aprendí a perdonar, tus alumnos, la escuela, tu misma me han ayudado a superar mi rabia, tú debes hacer lo mismo.
La directora abraza con cariño a su hermana menor, la cual devuelve con el mismo afecto la muestra de cariño
-Muchas gracias Luna.
Dándose cuenta de la realidad, sobre todo que una alumna estaba frente a ellos observándolas con ternura, se separaron y volvieron a tomar su compostura.
-Gracias por tu apoyo Twilight Sparkle en estos tiempos tan difíciles para la directora – dijo Luna con autoridad claramente fingida.
-Pueden contar conmigo, digo, no creo que sea gran problema si la comparamos con un lunático lava cerebros, un demente asquerosamente rico o una escuela llena de delincuentes – enlistaba la chica de luces rosas sus aventuras.
-Pues uno de ellos es tu maestro y acabas de perder un par de créditos en su materia – dijo con burla una voz varonil tras de ella.
Twilight pega un brinco en su asiento mientras una expresión de pavor se apoderaba de su rostro al pensar que en su impecable expediente se viera manchado con una nota que no fuera perfecta. Discord se hallaba parado justo detrás de ella con expresión seria y los brazos cruzados
-Jajaja – se empezó reír el raro maestro – deberías ver tu cara, espera, si puedes.
Discord le enseña una fotografía que tomó, quien sabe cuándo, con su teléfono que mostraba la cara de Sparkle en el momento en que le dijo que bajaría su nota.
-Deja de atormentarla Discord – reprimió la directora quitando todo tono de formalidad.
-Lo siento – decía limpiando una lágrima y calmando su risa el profesor – te buscan tus queridas amigas Twilight.
-No te quitare más tiempo, cuídate mucho mi pequeña Twilight, nos vemos mañana.
-Hasta mañana directora Celestia.
Twilight salió de la oficina de la directora con un millón de cosas en su cabeza, todas enfocadas en la alumna nueva, no era extraño que hubiera brabucones en la escuela pero era un caso excepcional en Canterlot High, había bromistas pero nada tan grave como darle una golpiza a un estudiante, definitivamente Sunset seria fichada como una alumna problema y seria aislada y eso no era lo que quería, necesitaba cambiar su imagen, integrarla a la comunidad escolar, la pregunta era ¿Cómo? ¿Qué haría ella para que una estudiante que trato con tanto descaro a sus amigas y a ella misma? Obviamente no podía hacerlo sola, pero tampoco quería involucrar a sus amigas por la fuerza a tratar de congeniar con la hija adoptiva de la directora del plantel.
El grupo estaba reunido al final del pasillo a la espera de Twilight, al verla corren hacia ella acortando la distancia que las separaba, de inmediato supieron por el semblante de su amiga intelectual que algo andaba mal.
-Twilight ¿Qué ocurrió? – pregunto preocupada la deportista.
-Muchas cosas como para contarlas ahora – respondió Twilight - ¿Cómo está el chico?
-Tiene suerte de que no le hayan partido un diente o sumido una costilla – reveló Pinkie – la enfermera Zecora dijo que sus heridas pudieron ser peores.
-Esa chica debe recibir un justo castigo por lo que hizo – sentenció Rarity – deberían expulsarla en el acto.
-Me temo que las cosas no serán tan simples.
Twilight llevó a sus amigas a Suggar Cube Coorner después de que las clases terminaron, establecimiento en donde la chica de cabello esponjado trabajaba, una vez dentro Twilight prosiguió a contarles la situación, el expediente de Sunset, un poco de su pasado pero sobre todo su relación con la directora Celestia. El grupo escuchaba atónito, no daban credibilidad a las palabras que salían de la boca de su amiga. La explicación termino y el grupo de amigas estaba sumergido en el silencio.
-Santos cerdos marcados – exclamó la vaquera quitándose el sombrero – esa historia está de locos.
-Quien diría que la directora Celestia tenía una hija – hablo con voz suave la amante de los animales.
-¿Eso te sorprende? – Cuestionó Rainbow – ¡mando a un profesor a un hospital y la extraditaron de un país!
-Que tragedia, que desdicha – dramatizaba la modista – no puedo ni imaginar por el dolor que ha pasado la directora con una hija así.
-No sería la primera persona que le guarda rencor – mencionaba Pinkie mientras engullía un pastelillo.
-Le prometí que la ayudaría y eso voy a hacer – dijo con decisión la chica de cabello purpura – pero sé que no puedo hacerlo sola.
-No tienes que decir nada más cariño, sabes que siempre podrás contar con mi apoyo – se ofreció Rarity mientras ponía su mano en el hombro de Twilight.
-Y con nosotras también – agregó Rainbow incluyendo al resto del grupo.
Twilight sonrió conmovida, siempre podía contar con sus preciadas amigas. Todas se dieron un afectuoso abrazo grupal, si estaban juntas podían afrontar cualquier problema que el destino les deparara, pues contaban las unas con las otras, en las buenas y en las malas. Después de la larga muestra de cariño se separaron, se estaba haciendo tarde, debían volver a sus casas y trabajos dentro de poco.
-Válgame el cielo – exclamó Rarity –estoy retrasada, lo siento chicas tengo que verme con alguien y se me está haciendo tarde – se retiró la modista a toda prisa despidiéndose de sus amigas
El grupo rodo los ojos mientras negaba con la cabeza, era ya un ritual el tema de las citas que su amiga de ojos azules tenía, como mínimo debían ser unas cuatro por semana, no por nada era la chica más hermosa de la escuela.
-Tengo practica con el equipo, también me voy – se despidió la chica de cabello de colores.
-Yo tengo que cuidar a los animales del refugio – murmuró Fluttershy antes de salir por la puerta.
-Debo volver a la granja, la abuela Smith preparara su jalea especial y requiere de mi ayuda, nos vemos Twilight, hasta pronto Pinkie.
Las dos amigas restantes se despidieron con la mano de la rubia.
-Mi turno está a punto de empezar – señaló Pinkie – pero si gustas quedarte un poco más te invito un batido.
-Gracias, pero iré a la biblioteca a recoger unos libros.
-Ah, entonces nos vemos mañana Twilight.
La chica de ojos violeta se marchó del establecimiento rumbo a la biblioteca, estaba a medio camino cuando su teléfono comenzó a vibrar, al sacar su aparato vio el icono que le avisaba que tenía un mensaje, era de Spike, en el mensaje le decía que llegaría un poco más tarde a casa, Twilight suelta un suspiro y comienza a teclear en su móvil, al cabo de unos segundos le responde que estaba bien, pero que no llegará muy tarde o se ganaría una buena reprimida de su parte.
Sparkle continuo su camino al santuario de libros, al llegar fue saludada por la bibliotecaria, Twilight regresó el saludo y se dirigió a su zona favorita, ciencias aplicadas avanzadas, estaba interesada en cierto libro en particular de meta física, busco por unos segundos y lo hayo en un punto bastante alto, acerco la escalera y subió en ella para tomar el libro, para su infortunio justo cuando estaba a punto de tomar el susodicho la escalera comienza a tambalearse, por reflejos Twilight se aferra a esta con fuerza, voltea hacia abajo y observa que por un mal tornillo puesto esta se encontraba floja de su sitio, se encontraba a dos metros y medio por encima del suelo, la caída definitivamente dolería si llegara a caer, lenta pero segura comienza a descender pero al poner su pie en el escalón anterior la escalera sede por un lado.
El abrupto movimiento de la escalera provoca que Twilight afloje su agarre y como consecuencia la caiga de esta, en un instante siente como su estómago sube hasta su garganta, sabe lo que pasara, cierra sus parpados con fuerza tratando de prepararse mentalmente para el dolor que le producirá el golpe mientras daba un fuerte grito a todo pulmón, pero justo cuando sentía el suelo más cerca de ella siente que impacta contra algo relativamente más suave que el piso de madera, fue por una fracción de segundo pero abre los ojos viendo un despliegue de colores rojo y amarillo frente a ella, pero por desgracia la gravedad no estaba a su favor y aun cuando ese algo aminoro la caída eso no detuvo la trayectoria del cuerpo de la chica de cabello azul marino.
Twilight siente todo su cuerpo adolorido, pero no tanto como esperaba, algo la sujetaba con fuerza, sentía unos brazos alrededor suyo, deduciendo rápidamente que alguien la salvo, lentamente abre los ojos y la sorpresa es tal que se refleja en su rostro, justo debajo de ella se hallaba nadie más que la misma hija de la directora de su escuela, Sunset Shimmer. La chica de cabello de fuego yacía en el piso con los ojos fuertemente cerrados.
La mente de la chica de cabello azul marino solo pudo maquinar una oración: "me salvo". A encargada no demoro en llegar y un grupo de curiosos se acercó a observar lo ocurrido, Sunset abre sus ojos y mira directamente a los ojos de Twilight, violeta y turquesa, dos colores opuestos que reflejaban el alma de sus portadoras, por un momento Twilight pensó ver una leve pisca de preocupación en ellos antes de volver a la mirada fría y afilada que la chica tenía.
-¿Cuánto tiempo vas a estar encima de mí? – masculló Sunset.
Twilight de levanta al acto avergonzada y con cierto rubor en sus mejillas.
-Lo siento – se disculpó.
La chica de cabello de fuego se pone de pie con algo de dificultad, en ese momento se acerca la encargada.
-¿Están bien?
-S-sí, gracias – dice Twilight.
-Espero que tengan abogado pues se acaban de ganar una demanda – dijo Sunset para luego emprender su camino fuera de la multitud que se había formado.
-¡Espera, eso no es necesario!
Twilight frena a Sunset tomándola de la muñeca y puede ver como esta hace una mueca de dolor, es en ese momento en que se percata de que la chica de cabello de fuego estaba lastimada, seguramente por haberla atrapado. Twilight suelta a su salvadora sin apartar su vista de ella, la culpa se reflejaba en su rostro y fue notorio para la chica de ojos turquesa.
-Estás herida – más que pregunta era una afirmación por parte de Twilight.
-Estoy bien, solo es un golpe.
-¿En serio vas a demandar a la biblioteca? – la mirada de Twilight reflejaba la súplica encarnada.
Sunset la observa y luego a la encargada la cual estaba con un manojo de nervios acumulados en su espina dorsal, suelta un suspiro y niega con la cabeza.
-No lo hare – Twilight sonríe – pero con una condición.
Sin previo aviso y sin que Twilight pudiera objetar nada, Sunset, toma el libro causante por el cual la chica de luces rosas estuvo a punto de lastimarse, el cual yacía en el piso, resultado del accidente. Sin decir nada más Shimmer se retira dejando en claro que tendría que ser la misma Twilight la que tendría que apuntar a su nombre la toma del libro.
Después de aquel percance Twilight se retira a su casa aun con la imagen de ella en los brazos de Sunset, recordar el accidente hacia latir con fuerza su corazón, nunca se acostumbraría a ese tipo de situaciones, pero lo que más taladraba su mente era el hecho de quien la salvo, hace un par de horas parecía que Sunset la iba a golpear en plena cafetería y ahora la salva de un caída usando su propio cuerpo para atraparla y aminorar el impacto que tendría, dando el resultado de la peli fuego lastimada, ¿Por qué alguien que trato de dañarla la protegió?
El camino a casa fue corto, al entrar fue recibida por sus padres que la empezaron a bombardear de preguntas sobre su día, sus maestros, cosas relacionadas con la escuela, también les menciono que Spike llegaría un poco más tarde, cosa normal viniendo de un chico que ya entro a nivel secundaria, eso y sumándole que los padres de Twilight eran bastante permisivos, aunque por el punto de vista de la chica de cabello azul marino eran demasiado "flexibles".
Subiendo a su habitación decidió empezar con las tareas que los maestros le dejaron ese día, pero su mente seguía en la biblioteca, en el suelo, mirando aquellos ojos turquesa, esa penetrante mirada que la atravesaba como mantequilla. Sacude su cabeza frenéticamente y se enfoca de nuevo en sus deberes.
Eran casi las seis de la tarde cuando escucha que alguien sube las escaleras, sale de su habitación y mira como su hermano menor entra a su cuarto cerrando la puerta con un portazo, preocupada se dirige hacia ella, siendo seguida por sus padres, se veían preocupados, toca tres veces sin recibir respuesta.
-¡Spike! – Llama Twilight - ¿Qué sucede? Abre por favor.
-¡Váyanse! – se escucha gritar al chico de cabello verde por detrás de la puerta.
La actitud, el tono de voz, las mismas acciones no eran propias del chico alegre y educado que Twilight conocía, algo muy grave debió haberle pasado y lo iba averiguar.
-¡Spike, abre la puerta en este mismo instante! – ordeno con autoridad la chica de ojos violeta perdiendo la paciencia.
-¡No quiero ver a nadie!
-Hijo, por favor, abre la puerta – suplicó Velvet preocupada.
-Por favor déjenme solo – imploró el chico.
La voz de Spike se escuchaba quebradiza, como si estuviera a punto de romper en llanto, Twilight estuvo a punto de reprochar pero su padre la toma del hombro, Twilight mira hacia su padre y este niega con la cabeza, el mensaje era claro, su pequeño hermano necesitaba tiempo, viendo que sus padres se habían resignado y que Spike no pensaba abrir la puerta se retiraron del pasillo, la chica de luces rosas se detuvo.
-Sabes que puedes contarme lo que sea.
-Lo se… gracias – respondió Spike antes de guardar silencio.
La fanática de los libros volvió a su cuarto bastante preocupada por su hermano menor, era intrigante lo que le había pasado, solo podía esperar que mañana se encontrara mejor y poder entablar una conversación y si estaba en sus facultades ayudarle. Tomando rumbo a s escritorio enciende la computadora portátil que yacía sobre este, abre la video llamada y busca a sus amigas entre su lista de contactos, para su fortuna todas estaban conectadas, menos Pinkie que aun debía seguir en el trabajo, envía la solicitud de la video llamada y a los segundos los rostros de sus amigas aparecen en el fondo de la pantalla.
-Hola chicas – saluda con alegría, necesitaba conversar con ellas y sacarse todo lo que tenía dentro.
El grupo regresa el saludo, pero había algo raro en dos miembros del grupo, la granjera y la modista, la primera se veía algo nerviosa, y la segunda algo decaída, el resto notó el extraño comportamiento y sin dudar empezaron con su interrogatorio, siendo la que inicio la video llamada la primera.
-¿Chicas sucede algo? – inquirió Twilight extrañada.
-En absoluto, querida – contesto tratando de sonar natural la chica de ojos azules.
-Como pez en el agua – respondió AJ pero el tic en su ojo la delataba, era malísima tratando de oculta las cosas.
Viendo que tampoco iba a obtener respuesta por parte de sus amigas decidió no hacer más preguntas.
-¿Qué ocurre cerebrito? – dijo en tono bromista la deportista mientras se llevaba unos bocadillos a la boca.
-No creerán lo que me pasó esta tarde.
Después de relatarle lo sucedido en la biblioteca prosiguió a contarles lo sucedido con Spike, esto último provoco una reacción poco usual en Rarity pero decidió no tomarle importancia.
-¿Quién entienda a esa chica? – masculló Rainbow balanceándose en su asiento
-Me alegró que estés bien – murmuró la amante de los animales.
-¿Spike está bien? – preguntó la rubia, se veía bastante preocupada.
-Dijo que necesitaba estar solo – respondió Twilight – estoy preocupada por él y no quiera hablar conmigo, el incidente con Sunset y ahora Spike, no sé qué hacer – se lamentó la chica de ojos violeta mientras cubría su cara con sus manos.
-No te mortifiques querida, es malo para tu cutis – aconsejo la diseñadora.
El grupo puso los ojos en blanco, justo en ese instante aparece una nueva ventana de chat, era Pinkie, se veía ansiosa.
-¡Chicas… pronto… video… Sunset! – decía de forma entrecortada y agitada la fiestera.
-Calma Pinkie – tranquilizó la vaquera - ¿Qué mosca te pico?
Un link se aparece en los ordenadores del grupo.
-Véanlo.
Twilight abrió la liga y al instante un video apareció, era un video de montado de Sunset, en dicho video se mostraba a la chica nueva dándole una paliza a aquel chico para después comenzar a difamarla, y propagando los rumores que se cuenta de ella, aunque algunos eran ciertos otros era ridículos, adicciones, delitos, e incluso relaciones poco éticas con personas mayores, Twilight miraba boquiabierta, muchas cosas serían ciertas pero otras no, una vez terminado el video el grupo se mantuvo cayado.
-¿Quién subió el video? – preguntó Twilight.
-Apareció de la nada pero se rumorea que fue uno de tercero – respondió Pinkie.
-Eso solo desprestigiara más a Sunset – hablo suavemente Fluttershy.
-Se lo merece – decía Rainbow sin mostrarle importancia ganándose una mirada acusadora por parte de sus amigas.
-Ahora será más difícil ayudarla – decía pesimista la modista.
-No pienso darme por vencida – dijo Twilight convencida – ahora sé que ella no es tan mala como aparenta, solo no la ha tenido fácil y es nuestro deber ayudarla.
-A veces me pregunto si tendría una vida más tranquila si no me inmiscuyera en todos estos problemas – murmuraba Fluttershy llevando un mechón de cabello detrás de su oreja mientras se encogía de hombros.
-Como abejas a la miel – agregó Applejack provocando una risa que bien necesitaba el grupo de seis.
-No puedo negar que es emocionante – aceptaba Rainbow.
-Ni yo lo hubiera dicho mejor – decía la modista.
-¿Eso no nos vuelve unas chicas problema? – se preguntaba Pinkie rascándose la barbilla con una ceja levantada.
-Pues si lo somos Twilight es la más mala de todas – bromeó la deportista ganándose un puchero por parte de la mencionada y otra risa por parte del resto.
-Cambiando de tema, Twilight, ¿has hablado con Flash? – preguntó curiosa la chica de cabello índigo.
Un sonoro "uh" se escuchó por las bocinas y al instante todas se encontraban pegadas a los monitores esperando la respuesta de la de ojos violeta. Sin duda estaban ansiosas por saber sobre su vida amorosa con el guitarrista.
-Por desgracia no lo he podido ver aun – decía con depresión la intelectual ganándose un "oh" pesimista por parte de sus amigas – espero poder verlo mañana.
-No pierdas el tiempo, laza a ese chico y no lo sueltes – aconsejaba la rubia.
-Serviria, si el no fuera un caballo – decía con sarcasmo la de cabello azul marino.
-Vamos Twilight – animaba Rainbow – ese chico está loco por ti desde el segundo semestre y se nota a leguas que es mutuo ¿Por qué esperar?
-Lo dice la chica que ha querido salir con un chico que la trata como si fueran del mismo sexo – contraataco Twilight.
-¡Boom! En tu cara – se mofó Pinkie.
-Sóbate – decía AJ mientras se frotaba el brazo fingiendo dolencia.
-¡Cállense! – decía Rainbow mientras su cara tomaba el color de uno de los mechones que componían a su colorida cabellera.
-Bueno, se está haciendo tarde y mañana será un largo día, es mejor que vayamos a descansar – aconsejo Twilight recibiendo una afirmativa por parte de sus amigas – buenas noches.
-Buenas noches Twilight – dijeron todas antes de que el video chat se apagara.
Twilight apago su ordenador y se dirigió a su armario, saco su piyama azul oscuro con estrellas moradas y se lo pone, se arroja a su cama y mira e techo de su cuarto, estaba vacío, libre de alguna decoración que caracterizará a las adolescentes de su edad, quien sabe cuánto se puso a mirar a aquel lienzo color crema, no podía dejar de pensar en Sunset. Sacando una libreta de su mesa de noche comenzó a enlistar una serie de conversaciones que podía llegar a tener con la peli fuego, lo primero en la lista era la ciencia, era obvio que le interesaba pues se había llevado aquel tomo de ciencias avanzadas.
Lo segundo podría ser las motos, aunque no supiera ni un pelo de ellas, pero averiguaría. La idea de conseguir también una chaqueta de cuero paso fugazmente por su mente pero fue desechada al instante, eso sería ridículo, sin mencionar que no le gustan, tal vez si le pidiera a alguna de sus amigas o conocidos que pasaran tiempo con ella, no sería difícil para ella entablar conversación pues la de cabello de fuego tenía conocimiento de todo un poco.
Durante toda la noche Twilight siguió enlistando ideas en su libreta, al cabo de un par de horas los alrededores de su cama estaban repletos de bolas de papel, fruto de ideas descartadas por la aficionada a los libros. El cansancio de estaba apoderando de ella, un indecoroso bostezo sale de su boca dando la señal de que debía recostarse y descansar para el siguiente día, pues este sería uno bastante largo.
A la mañana siguiente el despertador de Twilight resuena con su molesta melodía que caracteriza a los tonos que se utilizan para despertar al usuario. Aun cansada y somnolienta la chica de cabello azul marino apaga el despertador de su teléfono, eran las 5:30 A.M. Twilight maldijo su suerte, ella había puesto la alarma más temprano porque el maestro de biología le había pedido que preparará unos materiales en su aula para la clase siguiente y ella, como alumna ejemplar, se ofreció voluntariamente a ir a la escuela.
A regañadientes la chica de ojos violeta se alista, se cepilla los dientes, se viste, tomo una fruta de la cocina y toma rumbo a la escuela. Era muy temprano todavía, solo unas pocas personas y autos circulaban por las calles, solamente los Apple se levantaban tan temprano. el sol apenas estaba alzándose sobre el horizonte irradiando fugaces centellas de color rojo y amarillo por todo el hemisferio, siendo la misma reflejada por las casas y vehículos dando una impresión de que el mundo estuviera bañándose en fuego.
Dichos colores le trajeron el recuerdo de aquella chica de cabello compuesto de mechones carmesí y amarillos que la salvo el día anterior, la forma en como ondeaba su cabello, su abrazo protector y su mirada de preocupación no abandonaban el cuerpo de la chica, una parte de ella le decía que Sunset era buena pero la otra le decía que se alejara de ella.
Sacudiendo su cabeza, Twilight, deshecho la segunda idea, tenía un cometido, ayudaría a esa solitaria y violenta chica a integrarse en la escuela y se dejaría de llamar Twilight Sparkle si no conseguía que Sunset Shimmer se volviera su amiga, esto último provocó una risa interna en ella, ya estaba empezando a sonar como Pinkie.
Al llegar a la escuela, Twilight se dirige a la parte trasera de esta, específicamente a una puerta de uso del personal, saca una llave de su mochila y la abre, desde hace más o menos medio año ella poseía una copia del juego de llaves de la escuela entregada directamente por la misma directora a la alumna que más confianza le tenía, era una beneficio muy útil, podía quedarse haciendo experimentos en los salones de química o algún proyecto con sus amigas que requirieran las instalaciones.
Por dentro la escuela parecía un cementerio, los pasillos vacíos y fríos, libres del usual ruido que producían los estudiantes al hablar, los pasos de Twilight hacían eco por los corredores. Una persona normal estaría nerviosa pero ella estaba acostumbrada, por no decir contenta, por el silencio. El salón de biología se encontraba en la tercera planta por lo cual tendría que subir las escaleras, al llegar al segundo piso creyó escuchar algo, estaba a punto de subir de nuevo por las escales rumbo a su destino cuando volvió a escuchar algo pero esta vez con más claridad reconociendo también lo que lo producía: cuerdas de una guitarra.
Las conocía perfectamente, después de todo el chico que le gustaba tocaba dicho instrumento, interesada y curiosa, Twilight, sigue el camino que el sonido trazaba por los pasillos con su melodía, con cada paso que daba este se volvía más fuerte, podía escuchar con mejor precisión los acordes y podía juzgar con total confianza que el que lo tocaba era un experto. La música la llevo al salón de música, lentamente la chica de ojos violeta entre abre la puerta quedando pasmada con lo que vio.
El intérprete de tan increíble melodía era la chica de cabello de fuego, la cual tocaba con maestría una guitarra española, la canción era algo deprimente e incluso melancólica, pero a la vez sentías que llenaba cierto vació en tu corazón. Los ojos de Sunset se encontraban cerrados, su concentración estaba totalmente centrada en su instrumento, su rosto reflejaba los sentimientos que transmitía cada nota, Twilight podía sentirlos, dolor, angustia, desdicha, pero había cierta calidez en sus acordes, un sentimiento de añorancia germinaba dentro de Twilight, que, sin darse cuenta, termina por abrir la puerta y entrar al aula, Sunset no notó que tenía un público y siguió tocando.
No supo cuánto tiempo se le quedó mirando, pero podía estar horas escuchándola tocar, era maravilloso y a la ves deprimente. Sunset termina de tocar su canción siendo recibida por unos débiles y pausados aplausos que la sorprendieron. Encarando a la fuente de los aplausos Shimmer se encuentra con Twilight al otro lado del salón, de la sorpresa a la furia el rostro de Sunset denotaba que estaba muy enojada por el inesperado espectador.
-¿Qué estás haciendo aquí? – preguntó secamente la chica de ojos turquesa bastante molesta.
-Perdón – se disculpó Sparkle – es que escuche la música y vine a ver quién era… no sabía que tocaras la guitarra.
Sunset guarda la guitarra junto a un estuche que tenía junto a ella y la pone en el suelo.
-Tocas muy bien – elogió Twilight – me gusta, aunque es un poco deprimente.
-Da igual – responde Sunset cruzándose de brazos.
En ese mismo momento Twilight se da cuenta que la muñeca derecha de Sunset estaba vendada, el recuerdo del accidente en la biblioteca paso fugazmente por su mente.
-Estás lastimada – más que pregunta era afirmación.
Sunset mira su mano y sonríe de lado.
-Lo que pasa por actuar de manera tonta.
-Me salvaste, gracias.
-No tienes que agradecérmelo.
El silencio se apodera del lugar, turquesa y violeta frente a frente sin pestañar, tratando de descifrar el alma del dueño de aquel par de ojos, buscando una respuesta a una pregunta que no existía.
-¿Cómo entraste aquí? – pegunto Twilight llevándose su cabello detrás de su oreja.
-Entre furtivamente forzando la puerta con unas ganzúas – respondió como si no fuera la gran cosa la alumna nueva.
La respuesta dejo sorprendida y boquiabierta a Twilight, Sunset ríe por lo bajo ante el asombro de la chica de ojos violeta. Twilight sale de su asombro al escucharla reír.
-¿Deberás tienes esa imagen de mí? – Pregunta con ironía la de cabello de fuego – Discord me dio unas copias.
-Nunca te había escuchado reír – Sunset se pone sería – es bonita.
-¿Debo sentirme alagada? No soy una maquina sin sentimientos.
-… ¿Por qué golpeaste a ese chico? – cambó Twilight drásticamente el tema.
La expresión de Sunset se volvió fría, su mirada afilada y sus ojos se ensombrecieron.
-Él se lo busco – respondió sin titubear.
-Sé que lo que hizo no estuvo bien pero no fue correcto de tu parte el haberlo golpeado, lo mandaste a la enfermería.
-Es mi forma de ganar la guerra.
-¿Cuál guerra?
-No soy tonta Sparkle, sé que desde que puse un pie en esta escuela no le he caído bien a nadie.
-Tu actitud no ayuda mucho señaló Twilight – interrumpió la intelectual.
-Era de esperarse que alguien tratara de meterse conmigo – continuó Sunset - y ese pobre iluso fue el chivo expiatorio tuvo la mala fortuna de ser el ejemplo de todos aquellos que quieran meterse conmigo.
-Una advertencia – simplificó Twilight.
-Entiendes rápido – felicitó Shimmer.
-¿No has visto el video que hicieron de ti? – preguntó preocupada Twilight.
-Sí y media ciudad también ¿Te digo algo? No me importa.
-Pero si sigues haciendo cosas así…
-Terminare sola – interrumpió Sunset leyendo la mente de Twilight – desde que tengo diez lo estoy, niña, no todos tenemos la mejor de la infancias, ni los padres más amorosos.
-¿Es por eso? ¿Culpas a la directora Celestia de todo lo que ha pasado?
La boca de se tensa en una línea dura.
-Veo que ella te tiene bajo su influencia, no te culpo, cualquiera caería, pero las personas que realmente la conocemos sabemos lo hipócrita que es.
-¡No te atrevas a hablarle de esa forma! – advirtió Twilight dando un paso al frente dándole una mirada desafiante a Sunset
-¡Yo le hablo a quien quiera como YO quiera! – devolvió Sunset la mirada encarando a la chica delante de ella.
-No sé por qué pensé que eras una buena persona.
-Pues pensaste mal Sparkle, sé que mi "madre" te pidió que me ayudaras, Discord me lo contó todo y déjame decir que yo, jamás, voy a ser tu amiga.
Diciendo esto último Sunset tomo su guitarra y se marchó azotando la puerta tras ella. Twilight sentía unas enormes ganas de patear algo, nunca había conocido a alguien tan arrogante y mezquina como aquella chica, eran polos opuestos, se repelían, lo lamentaba pero en el fondo sabía que no podía ayudar a su querida directora y eso era lo que más la molestaba, Celestia le había dado un hogar y ella e comportaba de esa manera tan altanera con ella.
Tan absorta estaba que no se dio cuenta de la hora, el timbre de entrada había sonado y se le hacía tarde para su primera clase. Saliendo precipitosamente del salón de música abrió la puerta chocando contra algo al instante, Twilight cae al piso cerrando sus ojos, al abrirlos se encuentra con unos ojos azules que le parecieron familiares.
-Tenemos que dejar de vernos así – dijo una voz masculina mientras le tendía su mano.
Una sonrisa se dibujó en el rostro de Sparkle, era Flash, tomando su mano ella se reincorporo, un notorio rubor se tiño en sus mejillas, desvió la mirada avergonzada al sentir el calor en sus mejillas, era increíble lo que aquel chico la hacía sentir.
-Hola, Flash – saludo con nerviosismo Twilight mientras jugueteaba con sus dedos - ¿Cómo has estado?
-Excelente, Twilight, ¿y tú?
-ah, ya sabes… bien – Twilight suelta una risa nerviosa, nunca podía controlar sus sentimientos cuando estaba con el guitarrista.
-Me alegro, me hubiera gustado mucho verte ayer pero no me pareció que fuese un buen momento.
La expresión de Twilight cambia a una más seria.
-¿Viste lo que pasó?
-Sí, vaya problema que es la chica nueva ¿Cómo se llama? Sunset Shimmer ¿no?
Twilight suelta un sonoro suspiro.
-Así es…
-La vi salir de aquí hace un momento ¿estabas hablando con ella?
-Algo así – Twilight frota su brazo.
-Me alegro mucho de verte – dice Flash esbozando una sonrisa.
-A mí también me da gusto verte – responde con felicidad.
-Creo que es mejor irnos, se nos hará tarde.
Twilight vuelve en sí, Flash la acompaña todo el trayecto hacia su salón de clases, ninguno congeniaba en horario para desgracia de los dos. El guitarrista le contó que tuvieron varios conciertos a nivel local durante las vacaciones y habían llamado bastante la atención de varios productores, Twilight estaba feliz por el chico que estaba por cumplir su sueño de volverse un músico profesional, la idea de salir con una estrella de rock surcó por su cabeza dejando un tono carmesí en sus mejillas, quien lo diría, incluso las nerds no se resistían a los músicos.
El primer periodo pasó de forma lenta y cansada, Twilight no dejó de lanzarle miradas fugaces a Sunset, un par de veces la peli fuego volteaba hacía ella cruzando sus miradas, de reproche por parte de Twilight y de enfado por parte de Sunset. Lo mismo ocurrió en todas las asignaturas, no podían dejar de lazarse pestes con los ojos.
Durante el almuerzo Twilight y sus amigas disfrutaban de un almuerzo en las áreas verdes de la escuela, no almorzaban con regularidad al aire libre pero ese día el tiempo estaba en su punto, ni frio ni caluroso, era la temperatura ideal para degustar sus alimentos. A pesar de la convivencia se podía notar que dos de las presentes no se encontraban tan presentes, Rarity se encontraba muy pensativa, incluso callada, algo no muy usual en ella pues solo había dicho una o dos frases durante todo ese tiempo y por el otro lado estaba Applejack que también se encontraba en las nubes y estaba pendiente de su celular.
Este comportamiento no paso desapercibido por Twilight y el resto y de inmediato iniciaron con su interrogatorio.
-Chicas, ¿ocurre algo? – preguntó preocupada Twilight.
La modista suelta un sonoro suspiro lleno de desdicha.
-El amor, querida, el amor – responde melodramática la chica de ojos azules.
Rainbow rueda los ojos fastidiada, era lo mismo cada vez que la de cabello índigo tenía una cita, siempre hallaba algo para decir que la cita fue un fiasco, en resumen nunca tenía la cita "soñada" de la cual siempre les había hablado.
-¿Y ahora porque fue? – preguntó con desgano la deportista.
-Todo iba bien, todo era perfecto – dramatizaba la chica – hasta que el exigió más.
Todas miraron intrigadas y sorprendidas a su amiga, Fluttershy y Rainbow se sonrojaron mientras Pinkie ponía toda su atención en lo que decía la modista.
-¿Quieres decir…. Eso? – inquirió débilmente Twilight.
Rarity al notar las expresiones de sus amigas adivino sus pensamientos.
-Santo cielo ¡no!, no me refiero a eso, lo que quería decir era una relación formal.
-Ah – dijo el grupo al unísono, en parte aliviadas, aunque por parte de Pinkie sonó muy decepcionada.
-Pensé que querías tener novio ¿Por qué no aceptaste? – preguntó confundida Applejack.
-Lo sé, querida, él es caballeroso, atento, lindo conmigo y me trata como a una princesa… pero lo nuestro no puede ser, nuestra relación no podía ir más allá.
-¿Y porque? – musito Fluttershy interesada.
-… algún día se los contare.
La voz de Rarity sonaba afligida, esa era la señal para todas de dejar de preguntar, todas posaron sus manos en manos y hombros de su dramática pero fiel amiga en señal de apoyo, siendo respondidas por una deslumbrante sonrisa por parte de la modista que se recuperó al instante al sentir el apoyo de sus amigas.
Justo en ese instante el celular de la vaquera comienza a timbrar, Applejack hizo malabares con su teléfono para que este no cayera al piso, lo sujeta firmemente con ambas manos y lo consulta, lee el mensaje que le acaba de llegar y se levanta de golpe.
-Tengo que irme chicas – dice Applejack mientras guardaba su teléfono en el bolsillo de su falda con nerviosismo intenso.
-¿Qué ocurrió? – preguntó Pinkie preocupada, no era usual que AJ estuviera tan nerviosa.
-No es nada, solo quede de verme con alguien – respondió sin pensar la rubia la cual cerro fuertemente los ojos al segundo de hablar.
El interés y la emoción no se hicieron esperar, un grito de felicidad por parte del grupo y un abrazo efusivo colmo el cuerpo y oídos de Applejack y no era para menos, en todo ese tiempo nadie nunca la había visto congeniando con el sexo opuesto, mucho menos que mencionara algo relacionado con chicos, incluso llegaron a pensar que su amiga era del otro bando.
-¿Quién es él? – inquirió Twilight con emoción.
-¿Lo conocemos? – musitó Fluttershy.
-¿Es guapo? – preguntó Rarity.
-¿Cuándo nos lo presentaras? – le siguió Rainbow.
-¿Es hombre? – finalizó Pinkie con el bombardeo de preguntas.
Las amigas observaron escépticas a la alegra chica de cabellera alocada, pero parte de ellas se preguntó al instante lo mismo. La mirada de duda en sus amigas alerto a Applejack sobre los oscuros pensamientos que surcaban por sus cabezas.
-¡No se hagan ideas locas! Solo veré a alguien – reprimió la vaquera las ansias de sus amigas – Nos vemos luego.
Applejack se retira dejando a sus amigas con la palabra en la boca, su amiga era muy mala mintiendo o tratando de ocultar algo, por eso para no delatarse siempre se pone evasiva y trata de dar respuestas vagas sobre lo que le preguntaran, tendrían que esperar a que ella se los contara pero el tren de la imaginación ya había empezado su recorrido y no pararía en un buen tiempo, sin embargo se hallaban felices de que la rubia estuviera o pareciese que estuviera interesada en alguien.
-Cambiando de tema ¿Se te ha ocurrido algo para ayudar a Sunset Shimmer, Twilight? – preguntó Rarity.
-La verdad…
Twilight no sabía si contarles lo sucedido esa mañana, había tenido ya demasiados encuentros con la chica de cabello flameante y apenas había iniciado la semana.
-¿Twilight? – Interrumpe sus pensamientos Fluttershy - ¿Te sientes bien?
-¿Ah?... sí, gracias, es solo que la verdad comienzo a dudar si podremos ayudar a Sunset Shimmer.
-Lo sé, la cosa esta muy difícil en estos momentos – corroboro Rainbow bebiendo un poco de leche con chocolate – sabemos muy poco de ella y dudo que la directora sepa algo, claro, además de su historial académico.
-Tal vez el profesor Discord – sugirió la de los ojos celestes apareciendo de cabeza frente a la deportista – el parecía conocerla y ella a él, quizás él pueda ayudarnos.
La idea de Pinkie no era para nada mala, él probablemente sea el único que podría darles respuestas e incluso sugerencias, también les serviría saber qué clase de relación tenía el loco maestro con Sunset y Celestia.
-Le mandare un mensaje – musito Fluttershy sacando su móvil.
Todas observaron como la chica más tímida de la escuela mandaba el texto bastante contenta, aquella situación era preocupante y bastaba una mirada preocupante para hacerse entender lo inquietas que las ponía el hecho de que la amante de los animales se llevara tan bien con ese raro concejero.
-Fluttershy, estoy a un nada de llamar a tu madre y a la policía – sentenció la chica de cabello de colores.
-No es lo que creen – dijo avergonzada la de los ojos calipso encogiéndose de hombros – él es muy amable cuando lo conoces.
-Hola, policía, quiero hacer una denuncia – decía su amiga de la infancia por teléfono.
-¡Rainbow!
Twilight se hallaba frente a la oficina del concejero y maestro de filosofía de la escuela, su nombre en letras de colores y distintos tamaños adornaban el vidrió de la puerta, tocó dos veces la puerta sin recibir respuesta, toco otras dos más y podía sentir como su paciencia se acababa, estaba a punto de tocar de nuevo pero esta vez lo haría con el pie, un puntapié iba directo contra la puerta de madera cuando esta se abre revelando a una chica de cabello de fuego y ojos turquesa tras ella. Era muy tarde, la patada que iba dirigida hacia la puerta se impactó contra la espinilla de la alumna nueva.
Twilight sintió su rostro palidecer y su alma dejar su cuerpo, Sunset seguía en su sitio, apretaba la manija de la puerta con fuerza, lenta pero dolorosamente está se encorva hacia adelante mientras se agacha a la altura de su rodilla, aprieta con sus brazos el área pateada y comienza a temblar. Twilight tenía un nudo en la garganta, su primera reacción era emprender la huida y correr tan rápido como fuese posible, a su casa, a la estación de policía o a un hospital, la que estuviera más cercana.
Sunset se pone lentamente de pie, aún seguía con los ojos cerrados tratando de aguantar su dolor, los abre de golpe y le lanza una mirada fulminante a Sparkle la cual tiembla como gelatina.
-Ok, puedo tolerar muchas cosas Sparkle – la toma por el cuello de la camisa aflojando su moño rojo en el proceso – pero que me estés acosando esta fuera de los límites y lo del puntapié ni se diga, así que seré amable contigo ¿Dónde lo quieres?
Twilight traga grueso y por un momento estuvo por decir que no la golpeara en la cara cuando dos manos grandes las toman a ambas del hombro y las separan, Twilight mira con alivio y desagrado a su salvador, que era el propio Discord.
-Tranquila cerebrito, la violencia no está permitida en esta escuela – reprimió con su clásico tono burlesco en raro maestro.
-No la iba a golpear – dijo sordamente la peli fuego – no mucho.
-Huy, vaya agresividad – Discord mira a Twilight – Fluttershy me mandó un mensaje y la policía un citatorio ¿Sabes algo al respecto?
El fastidio en la voz de Discord le revelaba a Twilight que estaba molesto, niega frenéticamente con la cabeza.
-Como sea, pasen chicas – hace un ademan con sus manos para que pasen las estudiantes.
-Espera, no pienso entrar con ella – se quejó Sunset mientras señalaba a Twilight.
-Pues yo tampoco – bufó Twilight cruzándose se brazos mientras apartaba su cabeza.
-Por el amor de…. – Discord pasa su mano por su rostro con desesperación - ¿Qué tienen cinco años o qué? Entren de una condenada vez, que no me pagan lo suficiente para esto.
Ambas chicas entran a la oficina sorprendidas de la actitud mandona y autoritaria del concejero, pues no era de los que se enojaban con facilidad, toman asiento respectivamente una al lado de otra.
-Muy bien, niñas, es obvio que tienen un grave problema de actitud.
-¡¿Actitud?! – Dijeron al mismo tiempo las chicas bastante molestas - ¡Es ella! – Señalaron ambas - ¡Deja de decir…! Basta…
Tanto Sunset como Twilight se vieron incrédulas, hablar al mismo tiempo era una cosa pero ya decir exactamente lo mismo otra, Discord tuvo que aguantarse las ganas de echarse a reír por la tensión del momento, carraspeo su garganta llamando la atención de las presentes.
-De acuerdo, como iba diciendo: las dos tienen un problema de actitud, pero no exactamente porque estén siendo irrazonables, es por el simple hecho de que se parecen demasiado entre sí.
Twilight levanta su mano.
-Disculpe, profesor Discord, ¿Dónde obtuvo su diploma en psicología? Quisiera evitar esa universidad si me fuera posible.
-Que grosera – dijo ofendido el concejero – para tu información lo obtuve en línea.
-No creo que esa sea una defensa muy bien planeada, tío loco – refutó Sunset cruzándose de brazos.
-Me partes el alma, cerebrito, ¿Dónde quedó aquella niña tan educada que me decía papi? – decía trágicamente el de los ojos rojos llevando la parte inferior de su mano a su frente mientras se dejaba caer en el respaldo de su silla.
La reacción de Sunset no se hizo esperar, de un brinco se pone de pie tumbando su asiento en el proceso, sus mejillas estaban teñidas por el exceso de sangre que corría por ellas, su cara denotaba vergüenza y rabia, como si fuera una niña de cinco años se fue dando pisotones de la oficina azotando la puerta detrás de sí. Twilight observaba atónita la conducta de la peli fuego, ahora no le quedaba duda de que tanto como el loco profesor y ella compartían un pasado.
-Sigue siendo una niña perdida – dijo melancólico Discord portando una conducta seria, muy poco usual en él.
-Profesor…
-Sabes que puedes llamarme por mi nombre, Twilight – interrumpió el psicólogo.
La actitud reflexiva, por no decir melancólica, de Discord sorprendía mucho a Twilight, él no se comporta de esa manera, la actitud infantil, la inmadurez, todo eso que lo caracteriza no estaba, dejando en su lugar a una persona que se veía preocupada, incluso podía jurar que paternal.
-…Bueno, Discord, ¿Tu y Sunset… ya se conocían?
-Efectivamente, supongo que ya habrás deducido algo dentro de esa cabecita tuya – Discord golpetea con su dedo índice la frente de Twilight dando a entender que el Discord normal había vuelto, pero cierto deje de su antigua personalidad seguía allí, en sus ojos.
-Eso creo – dijo dudosa la de los ojos violeta – por la manera en que le hablas creo que debió der ser en el periodo en donde tú y la directora Celestia todavía eran una pareja.
-Ding, ding, ding, ¡Acertaste! – Decía con voz de locutor el de los ojos rojos - ¡Acabas de ganarte un viaje todo pagado para tres personas a Puerto Vallarta!
-¡Estoy siendo seria!
-Yo también, me acabo de ganar unos boletos y no sé qué hacer con ellos – explicaba Discord mostrando los boletos.
-...De acuerdo – decía no muy convencida si lo que decía el extraño maestro era verdad u otra de sus locas invenciones, nunca se podía saber.
-Supongo que acudes a mí porque quieres saber un poco más de Sunset Shimmer.
-Algo así, la verdad es que estoy empezando a dudar.
-Oh, ¿no me digas que piensas darle la espalda a Celestia? – Decía tragicómico el de los ojos rojos –eso sí que es novedad.
-No, es más bien por Sunset Shimmer – Discord observa a Twilight intrigado.
Twilight prosigue a contarle lo sucedido esa mañana con Sunset en el salón de música mientras Discord escuchaba entretenido mientras jugaba con una regla de madera.
-Vaya, me alegra escuchar que esa niña todavía le guste la música.
-A mi también me sorprendió, pero fue allí que me di cuenta de que no podía ayudarla, después de todo ella ya me dejo bien en claro que no quiere mi amistad, es demasiado engreída, prepotente, malhumorada, se me ocurren más cosas pero no las voy a mencionar, si ella quiere estar sola pues adelante, no importa que tan dura haya sido su infancia eso no le da el derecho de ser una…
El sonido de un objeto partiéndose detuvo el monólogo de Twilight, la chica de cabello azul marino observa hacia la dirección donde se hallaba Discord, la regla que sostenía estaba partida a la mitad. Twilight pudo sentir un escalofrió espectral recorrer su espina y todos los pelos de su cuerpo erizarse al ver la siniestra mirada que el concejero le estaba dando, ojos llenos de obscuridad y furia atravesaban su cuerpo como mantequilla, perdida en aquellos ojos rojos que amenazaban con robarle el alma permaneció inmóvil en sus sitio sin poder hacer otra cosa que temblar, nunca se hubiera podido imaginar que aquella extraña y alocada persona pudiera inspirar tanto terror.
Discord al ver la expresión de pánico de Twilight suavizó su mirada, relajó su semblante y pasó su mano por su cara.
-Perdón – se disculpó el de los ojos rojos – es solo que me molesta que te expreses así de ella sin conocerla.
-Creo que ya la conozco lo suficiente.
-Solo lo que dice un papel y mi querida jefa, pero yo sé más, yo vi por lo que la pobre paso, lo que tuvo que soportar cuando… - Discord se cayó abruptamente.
-¿Qué? ¿Qué cosa viste? ¿Qué le pasó a Sunset? – inquirió confundida la de luces rosas.
Discord cierra sus ojos y suelta un largo y sonoro suspiro, acaricia su barba como si se pensara lo que estaba a punto de decir.
-Te lo diré – concluyó el desaliñado maestro – pero solo porque creo que tú eres la única capaz de ayudarla, pero te lo advierto Twilight Sparkle, si le haces daño a Sunset o divulgas lo que te voy a decir me importara muy poco que Celestia te tenga mucha estima, hare que te arrepientas el resto de tu vida, ¿quedó claro?
Twilight traga grueso y asiente, estaba preparada para todo, si iba a ayudar a Sunset Shimmer debía conocer su pasado, el por qué se volvió como es en la actualidad, solo así podría ayudarle.
-Bien…
Twilight caminaba cabizbaja como un fantasma por los pasillos de la escuela, no tenía rumbo ni dirección, la historia que acaba de escuchar era la más horrible y trágica que jamás haya escuchado, tan irreal que cualquiera pensaría que era sacado de alguna novela, quien diría que debajo de esa mascara de agresividad se hallaba un ser que había sufrido tanto, un sentimiento de culpa la inundo enormemente, nadie dijo que fuera fácil conocer la verdad pero nunca se está preparado para escuchar semejante historia.
Quería llorar, había sido demasiado egoísta, se rindió demasiado pronto, estaba avergonzada de su conducta, lo peor era que ni la propia Celestia conocía dichos sucesos por los cuales tuvo que atravesar su hija, su corazón se destrozaría aún más de lo que ya estaba, de ninguna manera debía de enterarse, no podría vivir con esa culpa, la conocía demasiado bien, por eso Discord lo mantuvo en secreto, por el bien de ella se volvió el villano del cuento.
Estaba tan absorta en sus pensamientos que no vio por donde iba, su cara se estrelló contra algo, un quejido audible salió de sus labios, se llevó ambas manos a la nariz y levanto la vista y se encontró con esos ojos azules que tanto la hacían llorar, Flash sonrió al observar de quien se trataba y no podía estar más contento, pero la alegría no le duro mucho al ver el semblante que portaba la mejor alumna de la escuela.
-¿Twilight, estás bien? – preguntó Sentry preocupado.
No, no estaba bien, había juzgado a alguien demasiado pronto y ahora una enorme roca llamada culpa caía en su espalda, claro que no diría eso, no quería preocupar al guitarrista con sus problemas.
-Sí, gracias – musito Twilight.
Trató de ser cortante pero en el fondo se sentía alagada de que el peli azul se preocupara por ella.
-… ¿Quieres una bebida?- preguntó Flash
Él no era tonto, sabía que algo le pasaba pero no la presionaría, dejaría que ella se lo contara cuando ella lo viera necesario, si algo había aprendido con ella era a ser paciente y vaya que lo ha sido, después de todo ha esperado desde el primer año para salir con ella.
La pareja sale de la escuela rumbo a un café cercano, normalmente irían a Suggar Cube pero Twilight no quería encontrarse con ninguna de sus amigas. Ambos tomaron asiento en una mesa externa del establecimiento, la de ojos violetas pidió un té de manzanilla mientras el músico un capuchino. La amante de los libros de dio un pequeño sorbo a su bebida dejando que el caliente liquido calmara su interior, era relajante, eso y sumado al hecho de que estaba con Flash la relajaba aún más, le ayudaba a olvidar, pero no demasiado.
-Me mostraron el video de Sunset – reveló Flash, los ojos de Twilight se expanden al escuchar ese nombre – debo decir que es algo ridículo, no creo que ella haiga sido capaz de hacer algo así, bueno, golpeo a ese chico pero no creo que sea lo que dicen que es.
La verdad sorprendería bastante al cantante pero por confidencialidad no podía revelarle nada.
-No los culpo, yo también la juzgue – confesó Twilight bastante dolida – le dije cosas muy duras sin siquiera conocerla.
Las lágrimas amenazaban con desbordarse en cascadas sobre sus mejillas, su voz era un hilo, desvió la mirada para que el guitarrista no la viera llorar. Flash lo notó al instante, tomando las manos de Twilight las apretó contra las suyas, obligando a la chica a hace contacto directo con sus ojos.
-No te aflijas a ti misma – ordeno Flash – todos cometemos errores, nadie puede ser perfecto, tú tienes una enorme voluntad por ayudar a los demás, eso lo reconocí desde el primer día que te vi, juzgaste antes de tiempo y ¿Qué?, no por eso vas a tirar la toalla o a lamentarte, así no eres tú, no hay nada que no puedas resolver, sé que puedes.
Las inspiradoras palabras de Flash reanimaron su espíritu, aun no era tarde, todavía podía hacer algo y lo haría.
-Gracias, Flash, lo necesitaba – agradeció Twilight dedicándole una sonrisa al chico que tenía en frente.
Flash se sonrojo notablemente. El ambiente se había coloreado de rosa a su alrededor, sus ojos no se apartaban del otro ni por un instante, cualquiera que los viera en ese momento diría en un ciento por ciento que eran una pareja de enamorados, esa idea provocaba que revolotearan mariposas dentro del estomagó de Twilight, su corazón palpitaba con fuerza y sus pupilas se dilataban, deberás le gustaba mucho ese chico.
-Bueno que puedo decir, tenía que ayudarte, eres de las mejores amigas que tengo.
La atmosfera se rompió como el cristal, la palabras "mejores amigas" le cayó a Twilight como un balde de agua fría, ¿así es como la veía?, Flash se dio cuenta muy tarde de sus palabras y debido a la incomodidad ambos se soltaron de las manos y desviaron sus miradas.
-…M-me tengo que ir – tartamudea Twilight mientras se levantaba, su cara estaba roja y por nada en el mundo dejaría que él la viera así.
-S-sí, está bien, nos vemos luego.
Twilight huyó del lugar bastante desilusionada mientras el pobre de Flash se daba de topes contra la mesa. Durante su trayecto a casa su mente volvió a sumergirla en el pasado de Sunset y en las palabras que le dijo Discord al culminar el relato: "Sunset tiene demonios internos muy fuertes, tendrás que ser paciente con ella si quieres lograr algún avance".
Paciencia y esmero eran la clave, dada la actitud de rechazo de la peli fuego era natural que uno tuviera que esperar por ver resultados, pero le era difícil hallar a forma si no podía decirle a alguien más sobre lo que sabía de la chica nueva, Discord fue muy claro, nadie más debía saberlo, lo que implicaba que tenía que guardárselo dentro de ella, era duro pues siempre contaba con el apoyo de sus singulares amigas.
Al girar por una esquina contemplo como un grupo de tres personas de muy mal aspecto hostigaban a una chica, el rostro le resulto familiar, era una chica de su escuela, se veía aterrada y aquellos maleantes destellaban a leguas sus obscuras intenciones. Sin pensarlo Twilight tomó una roca y se la lanzó a uno de los delincuentes dándole justo en la cabeza al que parecía el líder.
El inesperado ataque llamó la atención de los otros dos mientras tanto la chica aprovechó para escapar, el líder se recuperó del golpe, una mirada de ira por parte del trio le hizo a entender a Twilight que no había tomado la mejor decisión. Los vándalos corrieron hacia ella y por reacción ella emprende una carrera para escapar, corría con todas sus fuerzas, escuchaba los gritos de los delincuentes y sus pasos cada vez más cerca, no se fijaba hacia donde iba, el miedo había penetrado su cuerpo hasta la medula impidiéndole pensar con detenimiento.
En un intento por perderlo, Twilight, dobla por un callejón que para su desgracia era uno sin salida, el trio bloqueo la única salida y sonrieron perversamente al ver su victoria, Twilight retrocedió internándose más en el callejón, lentamente aquellos individuos fueron cerrando la distancia que había entre ellos y su víctima, Twilight quería gritar pero su voz la abandonó, dio un paso más y su espalda choco contra el muro, se había quedado sin camino.
-Je, parece que esta gatita se quedó sin salida – se burló el más bajo de los tres.
-¿Sabes? Ese golpe me dolió niña – dijo el jefe del grupo - ¿Cómo piensas pagármelo?
-Yo sé cómo jefe – dijo sínicamente el ultimo del grupo esbozando una sonrisa perversa.
-A mí también – aclaró el jefe copiando la misma sonrisa de su secuaz.
El jefe fue acortando distancia con Twilight mientras se relamía los labios, el terror se apodero de ella en un último intento Twilight inhalo con fuerza y gritó:
-¡AYUDA!
El sonido de una motocicleta resonó por todo el callejos, en trio volteo a sus espaldas siendo cegados al instante por una fuerte luz que los dejo desprotegidos, la motocicleta gira quedando en posición horizontal al callejón golpeado fuertemente a dos de los malhechores mandándolos a volar contra unos botes y bolsas de basura, el piloto del vehículo baja y se quita el casco con un movimiento rápido.
Twilight observaba a su salvador asombrado, era Sunset. El jefe recuperó la visión y contemplo como sus compañeros yacían tendidos en la basura, tensó su mandíbula y centro su atención en la chica de cabello de fuego.
-Zorra, me las pagaras.
Sunset esboza una sonrisa y arroja su casco contra el último de los maleantes apuntando directo a su cabeza, pero este logra interceptar el casco atrapándolo en pleno vuelo, cuando volvió a poner sus ojos en su agresora esta ya estaba frente a él con una especie de bastón metálico que sacaba chispas de la punta, aquel objeto al hacer contacto con él le descargo una poderosa corriente eléctrica que lo dejó paralizado en su sitio, el grito del delincuente se hizo eco por el callejón y cayó al suelo aun consiente, Sunset remató con una fuerte patada en la mandíbula que le tiró un par de dientes y manchando su bota con un poco de la sangre de su oponente.
Twilight miró atónita al trio que yacía en el piso y luego a Sunset, sintió un fuerte tirón en su muñeca y en menos de un segundo estaba frente a la motocicleta de su salvadora.
-Sube – ordenó secamente la de los ojos turquesa, Twilight no refuto y al subió al vehículo.
Sunset arranco su motocicleta y salió patinando del callejón, Twilight se tuvo que aferrar con fuerza de la cintura de ella para no caerse, la adrenalina corriendo por sus venas causada por sus atacantes y ahora por la velocidad con la que transitaba inundo su ser bloqueando sus pensamientos, cerró los ojos con fuerza tratando de calamar su pulso, al cabo de unos segundos aquella sensación se esfumo, lentamente abrió sus parpados pudiendo contemplar el hermoso atardecer que se posaba por el horizonte, era maravilloso, el viento ondeando su larga cabellera, la velocidad, el aire chocando contra su cuerpo, era algo único, no era fanática de las motos, incluso podía asegurar que les sentía algo de miedo debido a la gran cantidad de informes de accidentes donde los motociclistas perdían su vida, pero francamente ese temor se esfumo, se sentía muy emocionante el correr tan rápido, se sentía… libre.
Más pronto de lo que hubiera deseado el paseo se detuvo, Sunset aparco en un parque, apago su motocicleta y bajo de esta, ayudando a Twilight a bajar también.
-Gracias - agradeció Twilight bajando su cabeza para evitar encontrarse con los ojos de su salvadora.
-Estás loca – más que pregunta era una afirmación por parte de la peli fuego - ¡¿Cómo se te ocurre meterte con gente así?!
Twilight cerró sus ojos con fuerza sin reproche, el regaño de Sunset era totalmente cierto, una persona normal hubiera llamado a la policía.
-Perdón – musitó Twilight.
-Deja de disculparte – le recriminó Sunset – quien sabe que hubiera pasado si no hubiera pasado por ahí.
-Es la segunda vez que me salvas – dijo débilmente la chica de ojos violeta.
-Eres un imán de problemas.
-Me lo dicen seguido.
-Como sea, yo me voy.
Sunset se dio media vuelta lista para partir cuando unos brazos rodean su cintura y siente un cuerpo presionar contra su espalda, gira su cabeza encontrando a Twilight recargada en la base de su cuello con los ojos cerrados mientras la abrazaba. Un calor de origen desconocido comenzó a propagarse desde su pecho por todo su cuerpo, era una sensación cálida y agradable se extendió por todo su cuerpo. Superado una vez la extraña emoción Sunset se apartó rápidamente rompiendo el abrazo poniendo distancia entre ella y Twilight.
Sunset miro fijamente los ojos violeta de la chica que tenía en frente, su mirada llena de compasión y pesar excavaban su alma tratando de develar sus más profundos pensamiento, esa situación captó su atención enormemente, pues esa misma mañana y hace un par de horas había tenido una riña con aquella chica que la miraba con lastima. Su cerebro comenzó a trabajar a un ritmo sorprendente para armar el rompecabezas llegando a dos conclusiones: o la chica padecía de algún trastorno psicológico derivado de la bipolaridad o de personalidad múltiple o ella sabía algo como para mirarla de ese modo.
Los espacios en blanco que tenía se llenaron en un santiamén, la figura de cierto maestro en particular pasó por su cabeza pero eso fue suficiente, una rabia creciente se iba acumulando en su pecho que amenazaba con quemarle las entrañas dirigidas a aquel extraño profesor. Twilight se percató al instante por la expresión de Sunset que ella debió de haber deducido lo que ocurría llenándola de temor.
-¡Maldito lunático de mierda! – gritó Sunset pateando su motocicleta derribándola en el proceso.
-Sunset, calma – trataba de apaciguar Twilight a la bestia con cabello de fuego.
-¡¿Cómo quieres que me calme?! – Le cuestionó exasperada la de los ojos turquesa – ¡¿Qué tanto te conto?!
-…Todo, pero de una forma más general, sin entrar en detalle – musitó Twilight desviando la mirada mientras frotaba su brazo tratando de sonar creíble para la chica que tenía en frente, no quería crear una imagen mala de Discord, pues este tenía buenas intenciones.
Sunset quedó lívida, sentándose de pronto en su motocicleta caída se llevó sus manos a su rostro, la persona en que más confiaba, bueno, la verdad es que no tanto, pero era él más cercano a ella le había traicionado al contarle su pasado a alguien y ese alguien era muy apegada a nadie más que a esa persona que tanto repudió le guardaba.
Twilight intentó acercarse a la afligida chica pero una mirada asesina por parte de ella la hizo retrocedes.
-¿Y ahora qué? – Interrogó Sunset - ¿Le dirás a todos, a tu querida directora, a quién?
-¡No!- contesto alarmada Twilight - ¿Por qué crees que se lo diría a alguien?
-No lo sé, tengo tan mala fama en la escuela y como idolatras tanto a esa falsa excusa de madre no puedo esperar menos.
-Discord fue muy amable al contarme, pero no por ello traicionare su confianza divulgando tu secreto, es tuyo y por favor no insultes a la directora Celestia.
-Creí habértelo dicho, yo le hablo a quién yo quiera como se me dé la gana – dijo Fríamente Sunset clavando sus ojos en Twilight.
-Por favor, déjame ayudarte – suplicaba Twilight.
-Deja de mirarme con lastima, odio que la gente me mire así – amenazó la peli fuego - no quiero ni necesito tu ayuda, mis problemas son solos míos.
-¿Entonces porque me salvaste en aquel callejón? – le cuestionó Twilight.
-… No lo sé – respondió Shimmer desviando su mirada.
-Sunset, sé que en el fondo eres una buena persona, déjame ayudarte, déjame mostrarte – le pidió Twilight mientras se ponía a la misma altura de Sunset.
Shimmer volvió a mirarla a los ojos, aquellos destellantes ojos amatistas le revelaban algo, pero no podía comprender el que, era peculiar, nunca había visto los ojos de alguien por tanto tiempo ni repetidas ocasiones, era raro. Pero ella en el fondo se había resignado, se hizo a la idea de estar sola, de triunfar por su propia cuenta y así lo haría, pero debía librarse de aquella molesta chica y de paso asegurarse de que no divulgara lo que sabía de ella y muy a regañadientes soltó un sonoro suspiro para meterse en su papel.
-Está bien – dijo tratando de sonar lo más convincente posible.
Twilight le sonrió complacida y feliz, ya tenía una oportunidad con aquella joven tan cerrada. Sunset se reincorporó y limpio su pantalón del polvo que adquirió por sentarse en su vehículo.
-No te arrepentirás.
-Eso espero.
Sunset levantó su motocicleta del suelo poniéndola sobre sus ruedas, después de comprobar que todavía funcionaba se subió en ella, estaba a punto de partir cuando le da un último vistazo a Twilight, aprieta su mandíbula con fuerza por el pensamiento que tuvo en ese momento, el cual le taladraba la corteza cerebral con insistencia.
-Se está haciendo tarde ¿Dónde vives? – preguntó Sunset tratando de sonar indiferente.
Twilight capto de inmediato la indirecta pero no diría nada hasta que Sunset se lo pregunta.
-Algo lejos, recorriste mucho tramó en nuestra huida.
Sunset chasquea la lengua.
-Sube, te llevo.
Twilight obedeció contenta, había tenido su primer acercamiento a Sunset y era un gran logro, ahora podía ejecutar su plan pero para ello tendría que hablar con sus amigas para completar los pasos faltantes.
Durante todo el trayecto ninguna dijo nada, lógicamente no se podía entablar una conversación adecuada cuando se iba a 100 km/h, Twilight estaba aferrada al cuerpo de Sunset como un bebe koala, el miedo a las motos todavía seguía allí pero eso no podía evitar que disfrutara la sensación del viento contra su cuerpo y su cabello revoloteando. Por su parte la de los ojos turquesa conducía muy tensa, hacía mucho tiempo que nadie la abrazaba y aquella rara chica lo había hecho tres veces en menos de una hora, tuvo que reprimirse mentalmente recordándose que era algo que hacía para librarse de aquella molesta chica adicta a meterse en líos.
El vehículo de Shimmer aparco frente al casa de Twilight, ya el sol se había ocultado dejando la bruma de la noche tomara el hemisferio, Twilight bajo de la motocicleta haciéndose a un lado para que Sunset pudiera pasar.
-Gracias por salvarme, otra vez, nos vemos mañana, que descanses Sunset – se despidió Twilight.
-Lo que sea – masculló la motociclista antes de salir a toda velocidad dejando la huella de los neumáticos pintaba por el asfalto.
Twilight río por lo bajo adivinando los controversarios pensamientos que aquella solitaria y triste chica debía sentir en ese momento, recordó las últimas palabras que le dijo Discord antes de que se retirara de su oficina.
FlashBack.
-Twilight, espera – detuvo el concejero a la chica de cabello azul – un concejo antes de irte.
Twilight lo escucha con atención.
-Esa niña es increíblemente terca pero lo que supera con creces su radiante personalidad e incluso su orgullo es su sed por la victoria, desde muy joven siempre a odiado perder.
-¿Qué quiere decir? ¿Qué la provoque? – Preguntó intrigada Twilight – pero si hago eso solo la alejare.
-La derrota puede ser muy amarga, pero es el mejor momento para reflexionar, más para ella que solo ha conocido el triunfó y la gloria, ten en cuenta eso cuando llegue la hora.
-Gracias, profesor Discord.
-No hay de que, por cierto ¿te puedo hacer una pregunta muy personal?
-Claro.
-¿Quién de ustedes llamó a la policía y me acusó de pedófilo?
-Nos vemos, Discord.
Twilight sale de la oficina a toda prisa
Fin del Flashback
Twilight saca su teléfono y acciona la opción de llamada compartida, al cabo de unos segundos sus amigas responden.
-Chicas, tengo una idea.
Espero que hayan disfrutado el capítulo, pensaba hacerlo de unas 25,000 palabras pero mejor la deje en los 11 pues sería demasiado larga y no quiero cansarlos, pero ya estoy trabajando en la segunda parte y mientras tanto los dejo disfrutando de este capítulo el cual no fue muy revelador, sobre todo con el pasado de Sunset pero eso se irá viendo sobre la marcha, muchas gracias por los comentarios, con un saludo los despido, nos leemos luego.
