Estoy casi segura de que cuando vieron la actualización pensaron que era un milagro .-.
Si, la verdad es que este fanfic estaba estructurado en mi mente pero se negaba a salir como gallina que es (?)
Bueno, como dije esta serie tendrá varios temas oscuros que tocar a fondo, por ejemplo aquí no se muestra mucho de la violencia que Eren sufrió en el noviazgo, pero en el segundo capitulo podremos ver lo que el maldito de Jean le hacia al hermoso de Erencio uwú
También el como, poco a poco Levi se dará por vencido, intentando conquistar a Eren.
Pero bueno, que aquí los dos serán unos completos idiotas XD
Este capitulo va dedicado a la persona que hizo esto posible:
•Jime Ackerman OwO: Gracias, por molestar al grado de que escribí este capitulo a pesar de todo. Naa, lo digo enserio, sin ti no podría haber actualizado tan a tiempo XD
DISCLAIMER: Esta serie no me pertenece porque Isayama es cruel y no sabe español como para que me deje escribir porno gay de sus personajes (?)
ADVERTENCIAS: Faltas de ortografía, aburrimiento por parte del lector. Eren masoquista, Levi estúpido y un Jean malnacido ;D
Sin mas ya pueden leer~
Capítulo 1:
"Tocar el fondo y pisar al cielo"
Eren despertó, estirándose lo más que pudo, ya que se encontraba entre los brazos de Jean. Lo empujo un poco para que este le dejara moverse, su novio solo gruño antes de darse la vuelta y darle la espalda, Jaeger sonrió ante ese gesto tan infantil. De repente sintió como algo vibraba en su espalda, era su celular. Pues cuando habían empezado las caricias ni siquiera tuvo tiempo de acomodar sus cosas en un lugar apropiado. Cuando tuvo el móvil entre sus manos se sorprendió, era una llamada recién finalizada, una llamada de Levi.
¿Qué es lo que habrá querido? Sin embargo se dio cuenta de algo, la llamada era recién finalizada, ósea que cuando el azabache llamo a su teléfono el contesto por accidente, de manera que Levi escucho todo lo sucedido. Sus mejillas se ruborizaron. Quiso que alguien le matara en ese momento, ya no podría ver a la cara a su mejor amigo. Pero...¿Por qué el Ackerman no colgó por su cuenta? Aquello comenzó a perturbarle y decidió mejor ignorar esa parte de su mente que le decía que algo malo había sucedido.
Dio la vuelta una vez más, abrigándose entre los brazos de su pareja.
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Busco con sus ojos algún indicio del lugar donde podría estar su amigo, el cual les había llamado para pedir ayuda, algo muy raro en él, entonces le vio en el suelo, con una botella de vino tirada a su lado, al parecer, completamente vacía. Quien le acompañaba detrás se adelantó, solo para comprobar el estado de Levi, quien parecía estar dormido. Inmediatamente localizo su celular roto frente a la pared, rio imaginando lo que el pobre aparato debió haber sufrido y eso fue suficiente para despertar al azabache quien frunció el ceño al reconocer esa risa estruendosa.
—Cierra la boca, cuatro ojos—Ella se encogió de hombros, Levi estaba molesto, podía notarlo por su tono de voz, pero aun así se acercó a él, esquivando las latas de cerveza en el suelo. ¿Cómo pudo beber todo eso en una sola noche? Levi Ackerman era en verdad fascinante.
—No es mi culpa que tengas una cruda de los mil demonios, deberías aprender a controlar tus impulsos, mi querido Levi—Él le vio a los ojos, con un gesto muy claro de que si seguía hablando el mismo le partiría el cuello con gusto.
—No es momento para regañarlo Hanji, será mejor que ayudemos a limpiar todo esto—Les interrumpió Erwin quien al ver que Levi pudo ponerse de pie empezó a recoger varias latas.
—Ah~ Nuestro Levi se ha convertido en un alcohólico.
Ackerman no dijo nada, solo se fue de la sala, dejando que sus amigos limpiaran para poder tomar un baño, porque vaya que apestaba a alcohol. Cuando llego a su cuarto por ropa no pudo evitar desviar la vista a las fotos que había en uno de sus muebles. En una de ellas estaba el, Levi con la misma cara de amargado de siempre y a lado de él, con una sonrisa llena de alegría estaba Eren, pasando un brazo por sus hombros en un intento de hacerle sonreír, cosa que solo lograba cuando ambos estaban solos, Ackerman no sonreía para nadie más.
Se acercó a la fotografía y la tomo entre sus manos. Decidiendo que era hora de ponerla detrás de las demás, pues siempre la había colocado al frente.
Era hora de dejar atrás esa confusión y seguir adelante. Después de todo Eren no siempre iba a depender de él.
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Varios meses después...
Levi giro el pomo de la puerta, entro al departamento y cerró la puerta detrás de él. El silencio no le sorprendió en lo absoluto, siguió caminando, escuchando unos ruidos provenir del baño. Se debatió mentalmente entre ir o no ir. Al final decidió ir, llegando a la puerta y una vez que la abrió no pudo mostrarse más incrédulo. Allí estaba Eren, arrodillado frente el inodoro mientras se obligaba, con sus dedos a desechar la comida que alguna vez tuvo dentro del estómago.
Llego hasta él y le sujeto las manos, el castaño le miro a los ojos, parecía ido, sin mencionar las preocupantes ojeras debajo de sus ojos. Levi apretó los dientes, maldiciendo en su interior al verle de esa manera. Sus manos llegaron hasta el rostro de Jaeger, causando que este despertara de su estado distraído.
—Ya basta, Eren, esto es suficiente—El moreno, ante esas palabras empezó a derramar lágrimas, sus labios habían comenzado a temblar. Ackerman no dudo ni un segundo en cobijarlo entre sus brazos, haciéndole sentir protegido—Tienes que dejar a Jean, esto va a matarte.
A pesar de que hace mucho tiempo se había cansado de insistirle que Kirchstein era alguien malo para el ya no podía controlarse, ver a Eren así era demasiado. Aun recordaba cómo es que habían llegado hasta allí, fueron simples insultos y un inocente golpe en la mejilla, esas fueron las señales. Las señales de un noviazgo violento. Jaeger decidió ignorar esas señales, a tal grado en que Jean se convirtió en su mundo, en sus únicas palabras y pensamientos.
Levi por su parte había visto como poco a poco se le iba la vida a su mejor amigo, golpes, insultos, todo eso era lo que le estaba acabando. Ya ni siquiera dormía, no lo hacía porque podía escuchar como Eren llegaba a altas horas de la noche, como lloraba en silencio y después de tanto drama se encerraba en su cuarto con un portazo. Su mejor amigo ya no comía como se suponía que debería hacerlo y todo eso por solo una palabra "gordo". Algo que provino de los labios de Kirchstein y se quedó instalado en el cerebro de Eren, para nunca ser olvidado.
—No puedo dejarlo ¡Tu no lo entiendes!—Ackerman se asustó al verse empujado hacia el suelo, Eren estaba sobre él, viéndole con furia, una que había causado sin la más mínima intención.
—¿Qué es lo que no entiendo? ¿Acaso no entiendo que ese tipo va a acabar matándote si todo sigue así?—El castaño abrió los ojos con terror, el tono que había usado el azabache había sido frío, cortante, uno con el cual nunca le había hablado a Eren.
—El me ama..—Murmuro en un intento de buscar alivio en sí mismo, Ackerman enmudeció. Era estúpido, era de idiotas el siquiera pensar que un tipo que le trataba así era capaz de amarle. Ilógico, totalmente irracional.
—¡Por supuesto que sí! ¡Te ama tanto que le fascina verte destruido! ¡Como si fueras algún tipo de rata de laboratorio!—Exclamo con ironía, elevando sus brazos mientras sonreía de una manera sarcástica. Los ojos verdes de Eren perdieron todo brillo que alguna vez tuvieron.
—Levi ¿Qué debo hacer?—Pregunto, con el tono de voz más miserable que alguien pudiera imaginarse. El azabache le abrazo, de tal manera que el rostro de Jaeger acabo en su pecho. Ya no quería verlo de esa manera, quería que Eren volviera a sonreír y a reír como lo hacía antes.
—Dejarlo ¿Que más puedes hacer?—Le contesto, logrando sentir como Eren se convulsionaba entre sus brazos, como lloraba descontroladamente.
De la nada todo quedo en silencio, Ackerman volteo a ver al castaño quien estaba inconsciente, más que nada se había desmayado. Rápidamente busco su móvil, marcando el teléfono de emergencia, todo eso mientras sujetaba con fuerza a Eren. No, no iba a dejar que se fuera así, no podía.
Porque el tan solo pensar una vida sin su mejor amigo a su lado era horripilante.
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Alzo la mirada, observando el reloj que colgaba de la pared frente a él. Ya habían pasado tres horas desde que se sentó en aquella silla, pues los doctores no le dejaron pasar aun y cuando les suplico que le dejaran entrar con Eren. Inmediatamente llamo a Carla Jaeger para informarle de todo lo que había pasado, ella se notó preocupada pero lastimosamente no pudo ir, pues tenía un viaje de negocios. Pero lo que le hizo golpearse contra la pared fue cuando ella le dijo que confiaba en él, que sabía que el siempre cuidaría y protegería a Eren. Carla no sabía que Levi fue el maldito desgraciado que le llevo a la destrucción, pues nunca hizo nada para alejarle de Jean.
Y a petición de Eren él nunca le dijo a la señora Jaeger que su hijo sufrió violencia por parte de su novio, ni siquiera menciono palabra alguna de Kirchstein, por lo cual ella no sabía que su único hijo tenía pareja.
—¿Joven Ackerman?—Llamo una de las enfermeras que atendió a Eren cuando llego en la ambulancia, el azabache se levantó rápidamente. Ella solo sonrió—Ya puede pasar, el joven Jaeger ha recuperado la conciencia.
Dio un paso hacia el frente, pero una voz le detuvo.
—Levi ¿Eren está bien?—No supo cómo, no tenía ni idea de cómo él se había enterado pero en ese momento le valió un comino. Giro sobre sus talones y vio a ese tipo con todo el odio del mundo, dispuesto a romperle la quijada si era necesario.
—Pensé que no te importaba—Dijo, con la frialdad que le caracterizaba al ser alguien cortante e inclusive irrespetuoso. Jean pareció reflejar culpa en su mirar.
—¿Cómo no va a importarme? Es mi novio—Levi cerro los ojos con una sonrisa sarcástica en sus labios y cuando volvió a abrir sus ojos solo destilo puro desprecio en ellos.
—Dejo de parecer tu novio en el momento en que empezaste a insultarlo, dejo de serlo desde que decidiste golpearlo solo porque se te dio la gana—Kirchstein desvío la mirada, Levi no iba a contenerse, no después de lo que ese tipo le había hecho a Eren, tan solo apretó los puños controlando su ira hacia el—Escúchame bien Jean, la única manera en que podrás ver a Eren de nuevo será arrastrándote por el suelo mientras le suplicas perdón, eso solo si él te lo permite.
Justo cuando Jean parecía querer decir algo siguió a la enfermera, dispuesto a ignorar cualquier argumento, pues sabía que si lo seguía escuchando iba acabar matándolo a golpes. Al llegar a la habitación donde se encontraba Eren soltó un suspiro, intentando no reflejar la furia y ansiedad que Kirchstein le hizo sentir momentos atrás. Dio unos pasos más hasta llegar a la cama del castaño, quien lentamente abrió sus ojos, sonriendo de lado, algo que hizo inmensamente feliz a Levi.
—¿Anotaste la placa de quien me atropello?—El azabache se deleitó con su voz, llena de entusiasmo y gracia, recordando que hace tiempo no la había escuchado.
—No, creo que se ha librado de la cárcel—Eren rio un poco divertido al escuchar esa respuesta. Levi solo se sentó a su lado, feliz de que se sintiera un poco mejor.
—Y yo que quería que le dieran cadena perpetua.
—Sabes que podríamos meter a la cárcel a Jean por maltrato físico y mental—Jaeger le miro a los ojos, asustado de que la broma se convirtiera en algo serio. Desvío la mirada a sus dos manos que estaban entrelazadas, los dedos pálidos del Ackerman acariciaban cada línea en la palma de su mano.
—Así está bien, solo no quiero volver a verlo—Le dijo con un deje de tristeza que Levi supo identificar, en silencio tomo su mano y la acerco hasta sus labios, depositando un beso en ella, cosa que ruborizo a Eren.
—No volveré a dejarte solo, voy a protegerte—El castaño sonrió con alegría y después acaricio su mejilla con lentitud. Levi cerro los ojos disfrutando del tacto en su mejilla, era suave, tierno, algo que encajaba a la perfección con Jaeger.
—Siempre los has hecho, Levi—Murmuro acercando su rostro al contrario, apoyando su frente morena en la pálida, Ackerman se vio un poco sorprendido ante la proximidad—Y por eso te agradezco que todos estos años estuvieras allí para mí.
Ackerman sintió como se le partía el alma al escuchar esas palabras, era algo que sinceramente había querido escuchar hace mucho tiempo. Eren siempre tenía las palabras correctas para decirle. Así que en aquel silencio se permitió disfrutar de la cercanía de su mejor amigo, pues con el tiempo ambos se separarían. Porque Levi sabía que Eren tendría alguien más en su futuro, al igual que él.
Pues Levi prefería quedarse como solo un amigo. ¿Porque? Porque Levi estaba sucio, corrompido, era oscuridad, de la basura de ese mundo. Y Eren era luz, era puro, tranquilo, amable, de las cosas más bellas en ese mundo.
Ackerman no quería manchar esa pureza. Y la razón era que él sabía que no la merecía.
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Al pasar la página numero veinte escucho como alguien entraba a su habitación, era hora de que Levi fuera a visitarle así que preparo la sonrisa que le recibiría, la cual se destruyó por completo al ver que solo se trataba de Jean, quien traía un ramo de flores consigo, lo único que le paso por la cabeza fue que aquello era irónico, el causante de todo le llevaba flores felicitándolo por su pronta recuperación, totalmente estúpido. Volvió su mirada a la lectura, pues aún no se encontraba mentalmente preparado para ver al hombre que le fue acabando poco a poco, cosa que le hizo llegar hasta allí, la habitación de un hospital.
—Quiero hablar contigo—Sus dedos se aferraron al libro, sintiendo como le recorría un escalofrío de pies a cabeza al oír su voz. Hasta ahora se había dado cuenta de que tanto miedo le tenía a Jean.
—Yo no quiero volver a hablar contigo, quiero que te vayas y no vuelvas—Ni siquiera se giró a verle, apretó los dientes mientras contenía las lágrimas que sus ojos querían derramar.
—Eren, no tienes idea de lo mucho que me arrepiento por haberte hecho esto—Sonaba arrepentido, tanto que alzo la mirada y al verlo frente a su cama hizo un gran esfuerzo por volver a respirar. Sus ojos tenían rastro de haber llorado por mucho tiempo, sus dedos, sus uñas parecían haber sido comidas hasta el cansancio por estrés y culpa. Volvió a desviar la mirada, no tenía lógica sentir empatía por esa persona.
—Me alegro de que así sea, no quiero que alguien más sufra lo que yo sufrí—Kirchstein se sentó a su lado, ocupando la silla que durante esos días siempre había ocupado Levi y sin saber porque le molesto que el azabache no estuviera allí con él en ese momento.
—Quiero cambiar, pero quiero hacerlo a tu lado—El moreno supo entonces a que venía tanto discurso, era obvio que Jean quería que volvieran. Entonces, sin querer recordó su época feliz con él. Esa en donde ambos reían tomados de la mano, donde Kirchstein le besaba la mejilla con ternura y le susurraba frases cariñosas al oído.
Trago saliva, era difícil retener sus impulsos, aquellos que querían estar al lado de su antigua pareja.
—Vamos Jean, ya no eres un niño y mucho menos un idiota, tu sabes bien que lo que paso entre nosotros fue demasiado—Nunca había sido tan grosero en su vida, pero estaba casi seguro de que si no lo hacía Jean no iba a quedar convencido del odio que le tenía—¿Tú crees que quiero volver a pasar eso?
—Por supuesto que no, por eso estoy dispuesto a cambiar, por ti, porque te amo—Jaeger cerro el libro y se lamió los labios, nervioso.
¿Las personas podían cambiar? Por primera vez en su vida quería creerlo, pero no estaba seguro. Jean le había hecho mucho daño y ya no estaba tranquilo a su lado. Sin mencionar que Levi ya le había mencionado que algo como eso podría suceder, un Jean suplicando por perdón, por una segunda oportunidad, sabiendo que este no podría cambiar por nada del mundo. Eren pensó en los pros y en los contra, llegando a una conclusión, que todos tenemos derecho a una segunda oportunidad.
—Te creo—Él estaba sorprendido y de repente se soltó a llorar, agradecido de que le diera una segunda oportunidad a pesar de lo que le había hecho—Te daré una segunda oportunidad, solo si prometes que me trataras diferente.
—Lo prometo—El castaño sonrió, cobijándolo entre sus brazos con dulzura, cosa que Jean pareció disfrutar, con suaves caricias delineo su espalda en silencio.
Para crecer, para seguir, debías aprender a perdonar y Eren ya había dado su primer paso. Esperando que su vida con Kirchstein fuera otra a partir de ese momento.
Lo que Jaeger no sabía es que Levi observaba todo desde la puerta, atónito decidió irse de ese lugar, pues no iba a ser testigo de la atrocidad que sucedía frente a sus ojos.
Ackerman no podía comprender como es que Eren era tan buena persona, por no decir un total y completo estúpido.
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Habían transcurrido semanas desde que Eren había comenzado una nueva vida a lado de su pareja, Jean. Las cosas parecían ir de maravilla, podía ver como Jeager recuperaba su energía, su alegría y fortaleza, por más que le doliera admitirlo se había equivocado, Kirchstein si pudo cambiar. Esas semanas en las que Jeager disfrutaba de la compañía de Jean en el hospital decidió no ir cuando el otro lo hacía, porque encontrarlo en su camino no iba a ser grato. Hace unos cuantos días que Eren había sido dado de alta, recupero su peso anterior, durmió todo lo que no había dormido en aquellas épocas y vivía su vida como el solo sabía hacerlo.
Es por eso que moría de preocupación cada vez que veía la hora, ya era tarde y Eren no llegaba. Hace tiempo que no llegaba tan tarde y muy en el fondo tenía miedo de que no pudiera volver a verlo. Cuando se escuchó como la puerta del apartamento se abrió no pudo hacer nada más que quedarse estático, sentado frente a la televisión mientras la ansiedad le recorría de pies a cabeza. Pues tenía miedo de que Eren cruzara el pasillo con un nuevo golpe o trauma psicológico.
—Ya llegue—Aviso el castaño con un tono de voz parcial, Levi no quiso verlo, no porque siguiera teniendo miedo, no. Era porque se encargaba de demostrarle que no aprobaba su noviazgo con Jean, a pesar de que la madre del moreno ya había visto el visto bueno, claro que ella no sabía que ese tipo había sido el causante de que Jaeger acabara en el hospital por mala nutrición.
—Mañana nos toca turno por la tarde, iremos justo cuando acaben las clases en la universidad—No pasó desapercibido la molestia en su voz y no es como si el Ackerman tratara de esconderla.
—¿Sigues molesto?—Le pregunto, colocándose frente a él, de esa manera Levi no podría desviar la mirada a la tele. Claro que el piso también era una opción viable.
—¿Molesto? ¿Porque?—Eren tenía una larga lista, pero sabía que todo eso solo se reducía a su decisión de volver con Jean. Se agacho, quedando de rodillas mientras le tomaba del rostro, Levi no dudo en apartar los ojos de esa mirada verde esmeralda.
—Mírame Levi—Él no lo hizo, se negaba como un niño pequeño. Y a pesar de lo infantil que se veía no iba a complacer a Jaeger, no por la tontería que había hecho—Si no lo haces vas a partirme el corazón—Fue entonces que no resistió más, perdiéndose en esos ojos llenos de felicidad. Esa era su molestia, la felicidad en sus ojos, porque él estaba enojado de que nunca podría hacerle lucir tan feliz como Jean hacía con el—Estoy bien, no me ha pasado nada, en el momento en que Jean me haga algo yo lo dejo, no planeo pasar por el mismo martirio.
—Estoy preocupado por ti—Admitió, Eren se sorprendió ante su sinceridad. Pues Levi era de ese tipo de personas que tenían el orgullo hasta el cielo.
—Lo sé, te lo agradezco—Se sentó a su lado, acariciando su rostro y cabello en movimientos torpes y distraídos. Levi inclino su cabeza, deseando perderse en el pecho de Eren quien le abrazo con gentileza.
—No quiero verte herido, gran idiota—Jaeger comenzó a reír, la manera en que el azabache tenía para expresar su cariño era simplemente hilarante, tanto que lograba ser tierna. O quizás solamente él lo veía de esa manera.
—Eres como un hermano mayor preocupado por el menor—Levi sonrió, pasando sus brazos por la espalda de Eren quien no se mostró incomodo ante ello. Es más, se acostó en el sofá, de manera en que la cabeza del Ackerman siguió sobre su pecho, cobijada entre los brazos del castaño, mientras los dedos de este seguían recorriendo su cabello negro como la noche.
—Tu madre siempre me pidió que te cuidara.
—Lo que ella no sabía es que tú eras el que debía ser cuidado—Su nariz percibió el aroma de Eren, grabándolo en lo más profundo de su memoria—Hablando de eso...¿Ya te conseguiste alguna novia?
—Sí, estoy saliendo con Hanji—Mentira, aquello era solo una excusa para evitar preguntas incomodas.
—¿Hanji-san? Pensé que no era tu tipo—Dijo, algo confundido, pues Levi la consideraba una amiga, una amiga molesta y desquiciada, pero solo una amiga.
—Nos llevamos bien—Eren arqueo la ceja, claro que no se llevaban bien, su relación era algo parecido a personas que se soportaban por el bien de la sociedad, porque nadie quería ver un cuerpo mutilado por la mañana.
—Como digas—Resoplo, era increíble lo que se había perdido de Levi por estar embobado con Jean. Sin embargo prefirió ignorar eso—¿Sabes?
—¿Qué pasa?
—Te quiero—Levi escondió su rostro, tratando de controlar los latidos de su corazón. Porque eran las únicas cosas que podían delatarlo, por ello agradecía su rostro inmutable.
—Yo también—Contesto cortante y el castaño se sintió satisfecho con solo esas dos palabras.
Porque para Eren el cariño que se tenían era fraternal, algo que iba más allá de la genética y la sangre. Jaeger consideraba a Levi como su hermano a pesar de ser hijos de diferentes madres, lo considero así desde que se conocieron en aquel momento, ese en donde los Ackerman se mudaron justo a un lado suyo. Levi y Eren se habían hecho amigos del alma, contándose toda clase de cosas, secretos y situaciones. No había nada que uno no supiera del otro.
Pero para Levi, el amor que él le tenía a Eren ya no era de amistad, ni fraternal, era uno que pedía ser atendido, confesado y consumado. Solo que él había decidido guardarlo dentro de sí, ocultarlo del mundo, pero sobretodo de Eren. Porque Ackerman prefería que Jaeger se mantuviera puro por sí mismo, a pesar de la leve suciedad que Jean había dejado en él. Tenía que ser sincero, Levi era arisco, pervertido, frío, amargado, tomando en cuenta de que tuvo sexo con cientos de mujeres, claro que la protección siempre había estado presente, sin mencionar su pasado, cuantas veces peleo con su padre por comportarse tan injustamente con su madre, eso y tantas cosas más. Levi no se sentía con el derecho de poner siquiera un dedo en Eren.
No estaba bien, era asqueroso el siquiera pensarlo. Era mejor quedarse de esa manera.
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—¿Vas a ir a su casa?—Mikasa se veía algo preocupada, más bien sobreprotectora, no le gustaba que Eren caminara solo por las calles y a pesar de que Jean vivía en un buen vecindario eso no aliviaba su temor a que Jaeger fuera asaltado o algo por el estilo.
—Sí, es su cumpleaños y quiero sorprenderlo, se lo merece—La Ackerman era de las pocas personas que sabían todo lo que había pasado a lado de Kirchstein y por eso, al igual que su primo había estado en contra del perdón que Eren le había otorgado, solo que como amiga se quedó allí para él, también lo hacia Armin.
—Solo vete de una vez, no queremos que pases por allí solo a altas horas de la noche—Le regaño Arlert con un tono de madre.
Eren se despidió, agradecido de que sus amigos no le hubieran abandonado en momentos tan cruciales de su vida. Tomo un taxi con el dinero que había ganado en su trabajo, había empezado ahorrar desde que decidió darle una sorpresa a su novio. Porque generalmente tomaba el autobús a pesar de que era más lento, pues así no gastaría tanto dinero. Emocionado observo el regalo entre sus manos, uno que le había costado mucho trabajo y dinero, por supuesto. Sonrió, tratando de imaginar la cara de Jean cuando lo abriera, de seguro le llenaría de mimos como últimamente lo hacía.
Cuando bajo y pago al taxista lo que le debía fue recibido por el saludo de la dueña de aquel lugar, pues ya casi todos los que vivían en ese condominio le conocían, denominándolos a Jean y a él como "la pareja del siglo", algo que siempre hacia sonrojar a Eren. Subió las escaleras al segundo piso y se detuvo frente a la habitación numero veintidós, la cual coincidía con la edad que cumplía su pareja. Toco la puerta una vez, esperando ser recibido por su novio, espero y espero, nada. Otra vez, seguro Jean estaba cocinando, estudiando o algo que le hubiera impedido escuchar como los nudillos de Jaeger chocaban contra la puerta una y otra vez.
Alzo la mano, dispuesto a tocar por última vez, eso hasta que la puerta por fin se abrió.
—¿Qué quieres?—Abrió lo boca, intentando descifrar él porque del desprecio en su voz, quiso pensar que le había ido mal en el trabajo, lo entendía, a veces los días en la cafetería era muy duros, por lo que no le costaba sentir empatía por Jean.
—Venía a darte una sorpresa, traje...
—¿Quién es? ¿Son visitas? Puedo irme si quieres—Se mordió el labio inferior, no quería pensar lo que su conciencia le gritaba en ese momento, ese en el cual escucho otra vez dentro del apartamento de Kirchstein.
—Por favor, Jean, dime que no es lo que estoy pensando—Cerro los ojos, su cuerpo se quedó estático, no podía moverse, el solo pensar que su pareja le estuviera engañando le dolía en el corazón, en el alma.
—Es justamente lo que estás pensando—Una caricia cruel en su mejilla hizo que llorara sin poder detenerse, abrió sus ojos, sin poder creer que aquel tono frío, el cual Jean había abandonado volviera de repente.
—¿Por qué?—Si, quería saber porque le encantaba verlo sufrir, quería saber porque demonios tenía que ser tan malnacido con él.
—¿Por qué? ¿Y todavía lo preguntas?—Estaba confundido, anonado, estupefacto. No tenía ni idea del porque Kirchstein le había engañado y este parecía no creer su inocencia—¿Que no es lo mismo que haces con Levi?
¿Qué?
—¡Levi es solo mi amigo! ¡Es como mi hermano!—Jean soltó una carcajada, demostrando así que no creía en sus palabras, Eren apretó los puños, sintiendo como sus uñas se enterraban en las palmas de sus manos.
—¿Crees que soy un tonto?—Con desesperación le tomo de las manos, esperando que de esa manera Jean reaccionara y se diera cuenta del dolor que le estaba causando—Suéltame—No era una petición, era una orden, una que le había dejado sin palabras.
—No lo haré, Jean yo no sabía que Levi te daba celos, podemos hablar de esto y...
—¿Y qué? ¿Te olvidarías de Levi? ¿Estarías dispuesto a dejarlo? ¿A abandonarlo?—Trato de imaginar una vida sin el Ackerman, sin sus comentarios sarcásticos, sin sus mimos, sin sus palabras, sin sus maldiciones, sin sus gestos o caricias.
No, él no podía dejar a Levi.
—Sabes bien que no puedo dejarlo, él es mi hermano—Las manos de Jean se deslizaron por las suyas, terminando el tacto que antes tenían. Al levantar la mirada y verlo se dio cuenta que ya no había vuelta atrás.
Todo había terminado.
—Exactamente, por eso no me dejaste otra opción.
—No Jean, tu solo decidiste engañarme porque querías verme sufrir de nuevo, tuve que hacerle caso a Levi, en verdad eres un completo bastardo—Él no se veía dolido por sus palabras, era como si todo lo que le dijera le entrara por un oído y le saliera por el otro—¿Y sabes qué? Yo ya no voy a tolerar esto. ¡Que te den! ¡Púdrete Jean!
Salió corriendo, porque en el mismo instante que dijo esas palabras había comenzado a llorar de nuevo y ya no quería verse débil frente a ese tipo que le había hecho la vida imposible. Quería saber...¿Que mal había hecho? ¿Qué era eso que había hecho mal como para tener que sufrir tanto? ¿Acaso fue un monstruo en su vida pasada y por ello tenía que pasar por tanto drama y tristeza? ¿Porque no podía ser feliz?
Se detuvo, en medio de un callejón había unos hombres, supo lo que estaban haciendo, de seguro eran unos tipos que vendían droga. Observo tentativamente la mercancía que uno de ellos sujetaba, si daba un solo paso más iba a caer en un pozo sin fondo. No le importo. ¿Qué más daba? Camino hasta ellos sin miedo, saco unos cuantos billetes de su cartera, esos que había ahorrado para invitar a cenar a Jean. Pidió que le prepararan una dosis y cuando el cigarrillo estuvo listo y otro de ellos saco un encendedor no titubeo en llevarlo hasta su boca, comenzando a inhalar algo que por solo ese instante le haría olvidar tanto dolor.
Al poco tiempo ya ni sabía quién era.
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—¿Salir juntos? En verdad es la mentira más loca y estúpida que has dicho en tu vida, Levi—Lo sabía, pero esa cuatro ojos no tenía que repetírselo, no si no quería acabar en el suelo con cuatro balas en la cabeza. Nota mental, comprar un arma, no importa si es ilegal.
—No quería que preguntara cosas, ya sabes que a Eren todo le da curiosidad—Hanji se rasco la cabeza, pensativa. Esos dos eran unos idiotas, Eren era un total masoquista y Levi un idiota, en toda la extensión de la palabra.
—Está bien, pero sabes que te costara caro—No por nada todos los novios que había tenido Zoe habían terminado en bancarrota, porque la chica amaba las cosas caras, salir en citas casi todos los días, algo que muchas personas preferían evitar.
—Claro que lo sé, con lo pediche que eres—Ella sonrió, tomando del café que Levi le había preparado, cosa rara, porque él no era el tipo de personas que fueran hospitalarias, de no ser por Eren nadie los visitaría.
Tomo el primer trago, el café sabía a mierda, por algo el Ackerman no sabía cocinar. Cuando lo trago se dio cuenta de la sonrisa satisfecha en los labios pálidos de su amigo, o más bien ahora novio. Había sido una venganza infantil, pero suficiente para matar su paladar y garganta.
—Te odio—Murmuro mientras agarraba las suficientes galletas para quitarse el mal sabor de la boca.
—Yo también te odio—Respondió sin pensárselo, Hanji le saco la lengua enfadada.
—¿Hanji-san? Ah, tenemos visitas—Levi se sobresaltó al escuchar la voz de Eren detrás de él. No lo había escuchado entrar.
Sus ojos le siguieron hasta la cocina, donde el castaño desapareció. Lo hacía cada vez que alguien iba a verlos, preparaba un poco de té para ellos, para que no se sintieran incomodos en el lugar y pudieran desenvolverse allí mismo, plan con maña, por supuesto. Hanji también se veía sorprendida, al parecer ella tampoco se había dado cuenta de cuando entro. Ambos se levantaron y corrieron de inmediato a la cocina al oír como algo caía al suelo, al llegar vieron una taza rota en el piso. Y a Eren mirando su mano vacía con detenimiento, era muy peculiar su comportamiento.
—¿Estas bien, Eren?—El no contesto, seguía viendo su mano hasta que Levi se acercó, le vio a los ojos y frunció el ceño con enfado.
—Esta drogado—Dijo, Hanji fue al baño, a conseguir algo que mojar con agua fría, eso podría ayudar a bajar de las nubes al castaño—¿Por qué te drogaste? Responde—Sus manos se cerraron en sus hombros, agitándolo en el proceso, Eren rio y lloro de la nada.
—Jean se acostó con otro~—Canturreo mientras las lágrimas corrían por sus mejillas, Zoe ya había regresado con un pañuelo, donde había rociado un poco de agua helada, el frío le podría ayudar a ya no sentirse tan drogado como lo estaba en ese momento.
—Te advertí millones de veces que él no cambiaría—Durante su regaño le coloco el pañuelo sobre su frente, Eren aspiro con fuerza, segundos después parpadeo, pero todo sin dejar de llorar.
—Claro que sí, tu siempre me lo dijiste, eres tan sabio, Levi—Por primera vez, desde que conoció al moreno pudo ver como este usaba el sarcasmo en su voz.
—Levi siempre lo ha sido—Hanji reía divertida y sin querer contagio a Eren quien aún parecía algo fuera de sí.
—Están locos ustedes dos—La risa aumento de volumen y el solo se limitó a sonreír, quería que estuviera feliz hasta que pasara la droga y se diera cuenta de lo miserable que en verdad era, una vez más por Jean.
Y así como vino se fue, Eren se sentó en el suelo, doblando las rodillas mientras escondía su rostro entre sus brazos, llorando desconsolado. Zoe se fue, porque aquel momento era solo para esos dos, para los casi hermanos. Levi también se posó en el suelo, abrazando a Jaeger en un triste silencio, nunca lo había visto tan destrozado, ni siquiera cuando Jean había sido el causante de su parada en el hospital.
—¿Por qué no pudo cambiar? ¿Porque?—Ackerman beso la frente de Eren, tratando de acallar el dolor que había en el corazón de su amigo.
—Porque todos sabemos que es un hijo de perra, pobre del desgraciado que se acostó con el—Hizo sonreír al castaño, sin embargo esa sonrisa no duro mucho.
—Todos lo sabían menos yo, soy un tonto.
—No lo eres, solo eres una muy buena persona, una que no quiso ver a Jean como un bastardo.
—Debí hacerte caso.
—Ahora no sirve de nada pensar en él hubiera.
—Si tan solo fueras gay, caería en tus brazos—El corazón de Levi se detuvo por unos segundos, unos que fueron lentos, tan lentos que pensó que había pasado una hora.
—¿Y si lo fuera?
—Te besaría—Despego sus labios, lamiéndolos con nerviosismo e impaciencia.
—Hazlo, no me molesta si viene de ti—Eren estaba indefenso, sabía que se estaba aprovechando de su corazón roto y de que estuviera drogado.
Jaeger sonrió, alzando su mano mientras deslizaba su dedo índice por los labios pálidos del azabache. Parecía burlón, divirtiéndose de Levi que se ofrecía a ser su único consuelo. Sus ojos verdes buscaron los grises del Ackerman, sin poder enfocarlos bien, pues aún estaba bajo los efectos de aquella sustancia. Sus labios buscaron los contrarios, uniéndose en un efímero contacto.
La sensación les dejo sin aliento.
Una, dos, tres beses más. Sus labios chocaban entre sí, eso hasta que Levi le tomo de la nuca para profundizar el beso, su lengua busco la de Eren, desesperada, ansiosa. Se enredaron entre sí, no perdió tiempo, mordisqueo el labio inferior de su amigo, ese con el cual ya había cruzado el límite. Beso una vez más sus labios y se alejó de él. Dándose cuenta de que Eren había caído rendido, dormido entre sus brazos, explicando por qué se dejó llevar a mitad del acto.
Lo acomodo de manera en que pudiera cargarle hasta su cama. Ya podía suspirar tranquilo, Jaeger no iba a recordar nada de lo sucedido y a pesar de que no estaba contento por ello agradeció que estuviera drogado.
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Al abrir sus ojos deseo que la tierra lo tragara, no soportaba el dolor en su cabeza y por supuesto, en su corazón. Lo único que quiso hacer al despertar fue tirar todas las cosas que Jean le había regalado y casi por obra del destino Levi apareció en la puerta de su cuarto, con una bolsa negra en su mano, la otra la ocupaba una mesita con su desayuno. Tierno que le trajera el almuerzo a la cama, solo rogaba que no fuera veneno puro.
Levi era un pendejo en la cocina. Sin ofender.
—Lo hizo Erwin—Aclaro al ver la duda en los ojos de Eren, él se encogió de hombros y tomo el desayuno, para empezar a comerlo.
—Dale las gracias de mi parte. ¿Está aquí?—Ackerman asintió mientras tiraba todos los recuerdos de Jean en su cuarto en la bolsa de basura.
—Hanji le contó lo que paso y quiso venir a verte, como si fuera una estúpida tragedia gay—Eren sonrió antes de tomar un poco de jugo de naranja. Extrañaba los comentarios mordaces de su mejor amigo.
Si, Erwin Smith también era gay y a diferencia de Eren no lo admitió hasta que entraron a la universidad, donde la mentalidad de la gente ya era diferente. Pues Jaeger sufrió mucho bullying en la escuela cuando se declaró homosexual. Levi le protegió, poniendo a Eren en primer lugar, las novias y amigos pasaron a segundo plano, mucho antes de que el azabache se diera una idea de lo que sentía por el castaño.
—Es muy lindo de su parte.
—Te equivocas, es muy gay de su parte, pero no me sorprende, al fin y al cabo se tira a chicos—Si, dulce ironía y humor negro.
—Eres una horrible persona.
—Gracias.
—De nada.
Ambos se sonrieron, Levi siguió con lo que hacía y Eren termino de desayunar, había sido un buen almuerzo, porque si hubiera sido hecho por el Ackerman no podría haber vivido para contarlo.
—Debes tomarte un baño, apestas, sin mencionar que tienes que quitarte todo rastro de droga en tu cuerpo—Jaeger se estremeció, recordando que Levi podría estar enojado por ello—Luego hablamos sobre eso, por ahora tomate un baño.
Levi volvía a parecer su madre, algo que había extrañado un poco.
—Por eso te amo, Levi.
Eren no sabía la sensación que le causaba a su amigo al decir tales palabras, que bueno que el castaño había borrado el beso de su memoria.
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Llego a la cocina con la bolsa de basura en su mano, la tiro al contenedor y se dirigió a la sala donde estaban Erwin y Hanji, quienes al verlo se mostraron preocupados, no los culpaba, Eren nunca se había metido con drogas y eso era totalmente nuevo.
—¿Como esta?—El rubio abandono su taza de café en un mueble a lado del sofá, Levi se sentó a lado de Zoe mientras soltaba un suspiro.
—Él está bien, no se veía mal—Hanji sonrió aliviada, le alegraba que las cosas no hubieran pasado a peores.
—Qué bueno, porque Eren es un buen chico, me asusto que de repente se drogara, nunca se me hubiera pasado por la cabeza que algo así podría suceder.
Levi quiso maldecir a Jean antes de que Eren llegara pero cerro la boca cuando le vio entrar en la sala. Y en preciso segundo en que él se puso a lado de Erwin el timbre comenzó a sonar, una y otra vez sin parar. Furioso fue hasta la entrada y abrió la puerta, encontrando el rostro de Kirchstein frente a él.
Salió, cerrando la puerta detrás de él, no podía permitir que Eren lo viera de nuevo.
—Lárgate—Dijo, sin esperar ninguna respuesta de este, aunque claro, Jean no se iba a quedar con las ganas de decirle algo.
—Necesito ver a Eren—Y allí pudo percibir que estaba borracho, rodó los ojos con fastidio, como si fuera a dejarle ver al castaño en ese estado.
—Como si fuera tan estúpido para llamar a Eren, no lo veras, ni hoy ni nunca más.
—¡Es tu culpa!—Grito, asustando a Levi, nunca le había visto tan molesto—¡Todo esto es tu culpa! ¡Si tan solo tú no existieras nada de esto habría pasado!
—¡Muy bien, Jean! Échale la culpa a los demás de las tonterías que has hecho en tu vida. ¡Perfecto!
—¿Tienes alguna idea de cómo se siente que la persona que amas hable todo el tiempo de otra persona?
—¿De qué hablas?
—¡Todo era Levi y bla, bla, bla! ¡Solo hablaba sobre ti! ¡Siempre!—Ackerman no sabía que decir, no esperaba una acusación como esa, sin embargo, un pensamiento amargo, perfecto para responder pasó por su cabeza.
—De verdad eres un completo idiota, Eren lo hace porque me admira, porque me considera un hermano, lo que sintió hacia ti fue amor, pero no fraternal, uno que le iba a permitir vivir a tu lado para siempre y tú lo arruinaste—Jean parpadeo varias veces, como si apenas se diera cuenta de su error—Lo arruinaste y ya no hay manera de que él te perdone, ojalá y te arrepientas, por mí no hay problema si vas y te mueres, vete de aquí, Jean.
—¿Tu lo amas?—Levi desvío la mirada.
—Eso no te incumbe—Kirchstein no se veía convencido en lo absoluto, Ackerman ya estaba cansado, quería golpearlo, despedazarlo si era necesario, solo para desquitarse un poco del enojo que traía encerrado en sí mismo.
—¡Bien! ¡Claro que no me incumbe! ¡Pero tú y yo sabemos que Eren es una zorra!
Sin poder controlarse le tomo del cuello, estrellando su puño contra el rostro de Jean. Le tiro al suelo y le pateo tantas veces como le fue posible. Podía decir de él lo que quisiera, pero meterse con Eren era una cosa que jamás le permitiría, a él ni a nadie más. Kirchstein sangraba y él no podía detenerse, no hasta que Erwin le tomo de los brazos, alejándolo del cuerpo de Jean quien intentaba levantarse, Hanji se puso en medio y vio a Kirchstein con desprecio.
—Será mejor que te vayas, porque Levi no es el único que quiere matarte—No necesito más amenaza para irse de ese lugar.
Eren salió, acercándose a Levi, abrazándolo con fuerza mientras lloraba. Ackerman devolvió el gesto, tratando de tranquilizar al castaño, el cual ahora debía estar muy afectado por las palabras de Jean.
—¿No te hizo nada?—Pregunto una vez que se limpió las lágrimas, Levi negó en silencio y Eren le beso la frente con dulzura.
—Estoy bien, Jean siempre fue de palabras, no de golpes.
—Me defendiste, gracias.
—¿Que no haría por mi hermano?—Y así como dijo esas palabras se hirió a el mismo, Jaeger sonrió mientras se sonrojaba.
—Prometo buscar a alguien mejor.
—Más te vale, no quiero volver a golpear a otro de tus ex.
—Sobre todo porque odias la violencia.
—Soy pacifista después de todo.
—Chicos, será mejor pasar al departamento—Hanji les interrumpió, señalando a los vecinos curiosos que se habían asomado al escuchar tanto escándalo.
Levi y Eren se tomaron de la mano y entraron juntos al apartamento. Ambos debían curar varias heridas.
Lo que ellos no sospechaban es que en ese transcurso descubrirían muchas cosas.
¿Les gusto? ¿Si? ¿No? Me vale (?)
Estoy casi segura de que repetí muchas palabras, pero bueno, se que en el próximo capitulo eso no pasara -.-
Al menos eso espero uwú
Ojalá les haya gustado y dejen un review para expresar su odio por Jean (?)
Agradecimientos a: NekoDanyHentai, SK Allen-chan, My Charlie Romance, WakaiSenshi, Nethany, Guest, Ritsu-chan and Sook Lee, Guest, tsubane, Alex Hellsing, Mr. Marshall, Kira Itsuki-san, Guest, Jime Ackerman OwO & Neko-chan.
Los veré en el siguiente capitulo~
Sin mas Levia-chan se despide ewé
