¡Holi, mis pequeños lectores!
**Aparece detrás de trincheras y un con un casco de guerra** Yo sé que me quieren linchar por tardar demasiado en la actualización de este fic, pero pues, he estado explicando las causas de mi demora en el resto de mis actualizaciones –y por si no los leen, aquí va de nuevo-.
Y… bueno, lo que sucede principalmente es que yo escribo estos capítulos, más bien, todos los capítulos, en "X" lugar, y después de ser redactados ya los comienzo a revisar y cosas así. El caso es que este sitio en donde yo suelo redactar y guardar se descompuso y perdí un tiempo sin escribir absolutamente nada. Cuando por fin me decidí a reescribir los capítulos y ya no esperar a la reparación de este dispositivo, pues ya tenía un poquito de tiempo de haber actualizado, y pues me llego otro problema… Así entonces, me dispuse a apresurarme y concentrarme en los capítulos. Además, si no fuera ya mucho reescribir los capítulos desde casi cero –casi, porque las ideas ya las tenía, hasta ya las había escrito una vez y no me costó realmente mucho rehacerlas-, tenía que, como ya dije, revisar ortografía, y editar bien el capítulo… shalala, shalala, ya saben, lo que se hace antes de siquiera pensar en subir la continuación… -Y ahí fue donde llego el otro inconveniente del que hablo- en la escuela a la que asisto, me llegaron con la "maravillosa" noticia de que el fin de semestre llego y los exámenes finales, las evaluaciones y tal vez, los exámenes ordinarios o extraordinarios para pasar las materias me habían comenzado a llevar…
Lo positivo de todo esto es que me pude dar cuenta que esta historia si gusto, y mucho, pues los reviews y PM's que me llegaron realmente me emocionaron y quise, sobre cualquier cosa, continuar mis historias X3
Bueno, bueno, después de mi explicación que con este capítulo no creo que les importe mucho jaj, los dejo para que lean y disfruten, no sin antes invitarlos a pasarse por el resto de mis fic's que sin dudar, continuare y espero ansiosa que lean, y también pedirles, si no es molestia –y si la es, aun así háganlo :V- que dejen sus opiniones que tanto, tanto amamos las y los que escriben historias (¿)
Y sin más por el momento… Nos leemos en las notas finales…
*** Naruto y sus personajes no me pertenecen, pertenecen al gran Kishimoto-sensei***
Capítulo 2
"Mamá"
- Aquí no hay nada que ver, permiso- Dijo Shikamaru jalando a Temari un poco para que avanzara y, abriéndose paso entre la multitud, volvieron a dirigirse a la oficina del pelinegro.
Una vez frente a la puerta de dicho lugar, el ojimarrón nuevamente abrió la puerta e hizo pasar primero a la rubia, entrando luego detrás de ella y cerrando la puerta a los metiches que los habían estado siguiendo, según ellos, sin ser detectados.
- Pudiste dejarme mostrarles que estoy muy bien…- Soltó enojada y algo irritada la kunoichi, refiriéndose a la forma en la que ella hubiera alejado a los entrometidos que, lo más seguro, los esperaban al otro lado de la puerta como si fuera de vida o muerte para el mundo, enterarse de lo que les ocurría.
- Vamos, Temari, déjalos ya o nunca se irán…- Respondió él, ayudándole a sentarse en el inmenso sofá que había en la oficina. Una vez que Temari estuvo recostada en este con una mueca de insatisfacción por la respuesta a lo dicho por su esposo, Shikamaru se alejó un poco tomando de sobre un pequeño mueble no muy lejano, una tetera y un vaso que rato antes en la mañana, Shizune muy amablemente le había dejado-. Toma un poco…
La rubia tomo el vaso y sentándose más o menos sobre el cómodo sitio, tomo un poco del té que le ofrecía. Después, volvió a su postura del principio, recostando la cabeza en el reposabrazos sin apartar la mirada del hombre que, a su lado, se encontraba hincado aun sosteniendo el vaso y la tetera.
- Descansa un rato, yo me encargare de terminar de organizar la misión y…
- No… yo te ayudo- Exclamo neciamente la joven interrumpiendo a su esposo, tratando nuevamente de sentarse e ir al escritorio. Shikamaru suspiro y exclamo su típico 'Mendokusai', posicionando una mano enfrente de la chica para evitar que se levantara.
- Bien, te dejare ayudarme, pero, quédate ahí recostada…- Dijo mientras se incorporaba, entregando momentáneamente la tetera y el vaso a Temari que las tomo. Shikamaru camino un poco hasta una mesilla pequeña que adornaba la oficina y estaba justo a la mitad de esta. La levanto y movió hasta que quedo al lado del lecho de la rubia. Le quito lo que traía en manos a su esposa y lo coloco sobre esta al igual que unos documentos que momentos después tomo del escritorio para que ella no tuviera siquiera que levantarse-. Ya está. Terminando de revisar todo esto, iremos a ver a Sakura- Y el Nara sin dejar que su esposa dijera algo, se sentó en el suelo al lado de la mesa y comenzando a leer nuevamente todo el papeleo, dejando a la joven sin palabras y con una sonrisa.
- Hai, Shika…- Contesto alegre mientras imitaba a su esposo, tomando unas hojas y un par de pergaminos del montón…
… Ambos jóvenes llevaban más o menos tres horas haciendo eso, cuando a Temari, sin aviso alguno, su cuerpo la comenzó a traicionar haciendo que, antes de notarlo y evitarlo, cayera dormida profundamente.
- ¿Crees que él sea el adecuado para sustituir a Ino como sensor y…?- Shikamaru miro como la rubia había dejado caer su brazo y respiraba apaciblemente con los ojos cerrados.
El Nara se levantó del suelo mientras bostezaba y desperezaba, acercándose a la joven y quitándole, con cuidado de no despertarla, el montón de hojas que tenía encima y haciendo que soltase de la mano que había dejado caer, un pergamino a medio leer.
Una vez que hizo eso, busco entre sus cajones del escritorio una manta que ella misma le había dejado para cuando se quedaba en la oficina hasta muy tarde y que normalmente, se dormía ahí trabajando. Al encontrarla, se acercó a la joven nuevamente y la cubrió con esta. Después de observarla dormir por un par de minutos, el pelinegro tomo los documentos y se volvió a dirigir a su escritorio en donde se sentó y siguió con el trabajando, dejando a la rubia, soñando…
"– Temari… Temari…
La joven kunoichi oía una extraña voz familiar a la lejanía. ¿De quién era esa voz?, ¿porque sonaba tan familiar?... y principalmente, ¿Dónde diablos estaba?...
- ¿Quién eres?... ¡Sal de donde estés o yo te hare salir! – Exclamo la rubia. Realmente no podía cumplir su amenaza pues ni siquiera podía ver su mano que trataba por todos los medios de hacerse notar en tan profunda y densa oscuridad, según la joven, su mano no podía estar a más de cinco centímetros de sus ojos y aun así, no la distinguía.
- Temari… Temari…- Escucho nuevamente y una luz tenue pero clara, comenzó a notarse a la distancia. Instintivamente la Nara la siguió con la vista, examinándola y analizándola por si era algún tipo de ataque o atacante, más sin en cambio, la luz no pareció intimidada cuando comenzando a acercarse, Temari invoco su abanico e hizo ademan de atacarle cuanto más cerca estuviera.
Un metro, tal vez uno y medio, era la distancia a la que la luz se había detenido antes de llegar a la rubia. Fue hasta entonces que la voz y la imagen de alguien fue reconocible, y dibujándose frente a los ojos de la embajadora de Suna. Esta no pudo sostener más su abanico que, de un momento a otro, fue realmente pesado, haciendo que la chica lo dejara caer al suelo junto con un par de lágrimas que escaparon de sus ojos.
- Mamá…- Reconoció al instante la de coletas, justo cuando la oscuridad de pronto desapareció, dejando a la vista un lugar que Temari no recordaba bien, pero que comenzó a tomar forma al ver a dos pequeños niños en medio de todo.
La imagen de la mujer frente a Temari hizo un ademan de que no dijera nada al poner un dedo sobre sus labios y pidió observara muy bien, mientras le regalaba una cálida sonrisa sin mediar palabra o ruido alguno. La joven de ojos verde azulados obedeció a su progenitora y observo a la pequeña rubia mientras regañaba a su hermanito castaño por haber caído y comenzado a llorar…
- ¡Pero si serás idiota, Kankuro!, ¡levántate y deja de lloriquear, los ninjas no lloran! - Exclamo la niña de unos cuatro años con voz baja para no ser escuchada, tratando de hacer callar a su hermano insultándolo, pero con preocupación muy notable en el temblor de esta. Ella realmente estaba preocupada, su hermano sangraba de la cabeza y de la pierna izquierda pero no podía darse el lujo de preocupar a su tío Yashamaru por un descuido de ella…
- ¡Yo si lloro!, ¡Yo no soy un ninja y no quiero serlo!, ¡Yo solo quiero a mi mamá! – Grito el niño, llorando a todo pulmón, recibiendo un abrazo de su hermana mientras trataba de calmarlo tarareando una tonada que pareció surgir efecto.
- ¿Ya estas más tranquilo, tonto?, ven, te curare esas heridas, pero debes prometer que no le dirás a papá o al tío y si te descubren, practicabas tus jutsus, ¿queda claro? - El niño asintió poniéndose de pie mientras su hermana lo ayudaba a caminar. Se escabulleron entre la aldea y, llegando a su casa, rápidamente se encerraron en el cuarto del niño.
- Nee-chan, ¿puedo preguntarte algo y me contestas con la verdad?, prometo que, si la respondes, no diré nada de lo que paso a nadie, ni a Ren…- Pidió el niño una vez que la rubia había terminado de curar sus heridas. Ren, era el nombre del mejor amigo del castaño. Era un niño de un orfanato, pero, cuando el padre de ambos no estaba, lo llevaban a casa con su tío para que le diera una buena comida, por eso fue que la pequeña niña accedió a contestar con la verdad a cualquier cuestión, después de todo, Kankuro era un niño que nunca jugaba o mentía involucrando a sus amigos.
- Esta bien, ¿qué quieres sab…
- ¿Dónde está mamá? – Interrumpió a su hermana en el momento que escucho su afirmativa. Ella se esperaba cualquier cosa pero…
- Mira Kankuro yo, no puedo decirte con certeza donde esta…- Comenzó a decir y el niño comenzó a lagrimear.
- ¡Tu dijiste que contestarías cualquier cosa!, ¡Temari, eres una mentirosa!- Grito furioso y trato de ponerse de pie pero, la rubia lo detuvo tomándolo de los hombros y lo miro fijamente mientras decía, con voz dulce pero firme.
- Ella está muerta, ¿bien?... pero no debes estar triste, porque mientras la recuerdes, ella sigue viva y contigo…- Exclamo Temari, y el niño lloro un rato mientras su hermana lo abrazaba.
- Mama no murió, Temari… tú estás mal…- Musito el castaño un poco más tranquilo. Temari lo miro interrogante, ella debía madurar rápido al igual que Kankuro, por eso quería que él entendiera lo de su madre, pero no comprendía lo que su hermanito le decía. Por eso, al notar la mirada extrañada y desaprobatoria de su hermana, el niño continuo-. Tu estas aquí, así que no estas muerta…
A la niña y a la kunoichi que seguía observando en sueños aquel recuerdo, se le llenaron los ojos de lágrimas. Ella había prometido, después de eso, no dejar nunca a sus hermanos. Que ella los apoyaría en todo y, aunque en aquel momento su relación con su hermano Gaara no era buena e incluso, podía morir si tan solo se acercara, ella vivía por y para sus hermanos... Siempre…
Temari noto en ese momento como la imagen de ella abrazando a su hermano se iba desvaneciendo y, de un momento a otro se deslucía como si jamás hubiera estado ahí. La joven se dio la vuelta para ver a su madre y está también comenzó a desvanecerse, no sin antes regalarle una sonrisa tan cálida que Temari tardo segundos antes de reaccionar y tratar de impedir que su madre se marchara.
- Shikamaru y tú estarán bien… Estarán bien… - La rubia de coletas se detuvo en seco y no comprendió exactamente a que se refería eso. Un instante después, el rostro de Karura, su madre, perdió toda claridad y desapareció.
- ¡Mamá!, ¡mamá! - Gritaba Temari, ¿por qué había dicho eso?, ¿a qué se refería con que estarían bien? - ¡Mamá!..."
- ¡Temari, despierta! - Exclamo Shikamaru preocupado y por fin su esposa abrió los ojos. Estaba cubierta de sudor y sentía los ojos pesados, pero sobre todo sentía un extraño calor en el pecho - Temari, ¿estás bien?, ¿te sientes mal?...
- Hai… Estoy bien… So-solo fue un sueño…- Contesto ella tratando de sentarse en el sofá en el que se había quedado dormida. Al hacerlo, descubrió la manta con la que el pelinegro la había cubierto rato atrás.
- Problemático - Soltó el Nara luego de un suspiro y cayo sentado en el suelo al lado del sofá en el que seguía Temari- Oe, ¿A dónde crees que vas? - Cuestiono preocupado y al mismo tiempo algo cansado por lo ansiosa y terca que podía ser Temari, estaba tratando de ponerse de pie, incluso ya había comenzado a doblar la manta.
- Iré a ver a Sakura, ¿o qué?, ¿acaso no era lo que querías?- Contesto risueña la rubia y dejo al ojinegro confundido. ¿Había oído bien o Temari había dicho que iría a ver a un médico?, y sobre todo, ¿Iría por su cuenta?
Shikamaru estaba por bromear algo como "¿Quién eres y que le has hecho a mi esposa?", pero al ver la mirada decidida de esta, comprendió que lo decía en serio. Ahora la pregunta era "¿porque o como había decidido eso?".
La chica noto la mirada examinadora de su esposo y dedujo que estaba analizando su tan repentino cambio de humor y decisión, fue por eso que ella trato de aclararlo- Agradécele a mi sueño…- Esta supuesta explicación solo confundió mas al joven que enarco una ceja.
- Bien, si ya lo decidiste, creo que puedo terminar rápido y dejar algunas cosas para mañana temprano para acompañarte y…- Estaba diciendo el Nara pero ella lo detuvo.
- No. Iré yo sola, no me perderé, ¿bien?, tu termina de preparar la misión. Tratare de que Sakura me diga si estoy enferma o no lo más rápido posible- Ordeno firmemente y él solo suspiro ante lo fácil que decidía todo. Aun no comprendía eso de "Agradécele a mi sueño…" pero estaba bien mientras ella fuera a ver a su pelirrosa amiga.
- Bien. Pero si ella te dice que lo estas, no partirás a esta misión y te quedaras en casa, ¿está claro?- Respondido Shikamaru autoritario y vio como ella fruncía ligeramente el ceño, y esto, para él, era más que evidente. Denotaba que no estaba de acuerdo pero, increíblemente, la escucho aceptar la propuesta.
- Te aseguro que iré a esa misión. Estoy bien- Aseguro la Nara con orgullo y bastante seguridad y, después de un ligero beso de parte de Shikamaru, salió de la oficina con esa sonrisa arrogante que simplemente, el pelinegro no podía dejar de adorar.
-)****(-
El hospital de Konoha no estaba realmente lejos pero, ella sentía sus pies y cuerpo tan pesados que en el instante en que abandono la Torre del Hokage había decidido caminar parsimoniosamente, justo lo que hacía en ese momento.
Más o menos, había entrado al hospital como a las tres y media o tal vez cuatro de la tarde, por tanto, el sol comenzaba a teñir todo el cielo de unos tintes rojizos y anaranjados, anunciando así que la tarde, y después, la noche, vendrían en cualquier momento.
- Nara-san, por aquí, Sakura-sama ya la atiende - Dijo una de las tantas enfermeras después de un rato de esperar. Temari había decidido ir con Sakura para que diagnosticara su estado pero, por eso mismo, no iba a dejar que nadie más le dijera que estaba enferma o no. Si el caso era que, en efecto, si lo estaba, podría pedir que no le dijera a su esposo al respecto y que le diera algún tipo de medicina o tratamiento a seguir pero, obviamente, haría lo posible por no faltar a su misión del día continuo.
- Temari-san, ¡Hola!, siéntate por favor- Invito la esposa de Uchiha Sasuke una vez que la enfermera las había dejado solas. Mientras la joven rubia tomaba asiento y explicaba la razón que la había llevado a ir con ella, Sakura asentía silenciosamente, examinando a la esposa de Shikamaru con gran detenimiento. En el momento que Temari termino de hablar, la pelirrosa le dio una respuesta para saber lo que tenía rápidamente-. Puedo hacerte un examen de sangre. Es uno de los más eficaces y pediré cubran todo lo que coincida con tus síntomas…
- Si, te lo agradecería - Sakura sonrió y, después de un rato, Temari abandonaba las instalaciones del Hospital de Konoha. Estaba realmente agradecida con la Uchiha por haberse tomado la molestia de recibirla. Estaba segura que la pelirrosa ya contaba con suficiente carga siendo la encargada principal de la Clínica de Salud Mental para niños que ella e Ino habían fundado hace ya un tiempo atrás además de que, mientras esta le sacaba la sangre para los estudios, converso y anuncio que pronto también se convertiría en madre.
Temari se imaginó a sus ahora amigas embarazadas al mismo tiempo pues, con el anuncio de la kunoichi médico, Ino, Hinata y Karui, confirmaban, todas, sus embarazos. A la joven se le ocurrió que, o Konoha parecía estar en una especie de auge fértil o todos los amigos se habían puesto de acuerdo para embarazar a sus esposas. Ahora, solo faltaba que Sakura le dijera a ella que también lo estaba para así, reírse y festejar por tales coincidencias.
Ante este pensamiento, Temari sonrió y recordó el extraño sueño que había tenido de su madre esa misma mañana.
Hace ya bastantes años que la embajadora de Suna no soñaba, o siquiera, recordaba a su madre y, por lo que sabía e intuía, sus hermanos tampoco. Era como un extraño momento en el que, ya perdido y desamparado en medio de algún desierto, alguien encontrase casualmente una fuente de agua y, no muy lejos, un Oasis o una Aldea en la que pudiera recuperarse de la fatiga.
A pesar de lo poco usual de esto, se sentía feliz por aun poder recordar la belleza y hermosa voz de la mujer que la había traído al mundo. No se lo había explicado a Shikamaru cuando se despertó pero, el sueño que tuvo la había empujado y convencido, incluso inconscientemente, a revisar su estado de salud y dejar de preocupar a su esposo.
Al darse cuenta de la hora, la chica camino a su casa rápidamente ya qué, mientras hablaba con Sakura del porqué de su visita y su revisión médica, luego sus exámenes sanguíneos y su nueva conversación con la pelirrosa y, finalmente, sus desvaríos sobre su embarazo, la habían hecho perder casi todo la tarde haciendo que, al notarlo, las ocho o nueve de la noche, fueran visibles.
Temari entro a la casa y a una velocidad sorprendente preparo la cena. Casi a las once de la noche, el Nara entro por la puerta anunciándose con su flojo y poco animado "Estoy en casa".
- ¿Cómo te fue con Sakura?, estas enferma, o ¿no?- Cuestiono el Nara sin rodeos comiendo el primer bocado de la deliciosa comida de la rubia. Temari sonrió y entorno los ojos, sabía que él estaba preocupado pero, ¿acaso era mentira o realmente la quería fuera de la misión del día siguiente?
- Me dijo que mañana en la mañana, a primera hora, me entrega los resultados de unos exámenes que me hizo pero, conociéndote, ya me tendrás un remplazo a esta hora, ¿o acaso me equivoco, Bebé llorón?- Pregunto con burla, haciendo a Shikamaru suspirar. Su esposa sí que podía llegar a ser bastante maldosa. Bueno, eso ya ni le sorprendía.
- Hai, pero, aunque no me lo creas, fue bastante problemático encontrarte uno…- Respondió él mientras explicaba que Ino se había aparecido en su oficina al enterarse de voz de Kakashi sobre su partida y había casi rogado y luego, cansada de eso, le ordeno que la pusiera en la misión. Por suerte, Yamato y Shizune, junto a Izumo y Kotetsu habían aparecido para salvaguardar la integridad física del estratega ante el llanto y por momentos, furia de su excompañera de equipo. Mientras charlaban, continuo con su cena junto a Temari que se reía e interrogaba sobre los detalles de la misión que él ya había hablado con el Hatake.
-)****(-
A la mañana siguiente, Temari por fin pudo despertar antes que su amado Nara y preparo y comió un desayuno equilibrado, ni muy pesado para correr y saltar por los árboles, ni muy ligero para que les faltase fuerza o energía, y salió de la casa para dirigirse, lo antes posible, a ver a su amiga pelirrosa.
Al presentarse frene a la enfermera que asistía en la recepción del hospital, Temari pregunto por la ojijade, pero no necesito siquiera que le contestasen pues la pelirrosa apareció con una sonrisa a las espaldas de la dama de coletas.
- Temari-san, que bien que ya estás aquí, ya tengo los resultados de los exámenes sanguíneos - Dijo Sakura mas radiante y sonriente que el día anterior. ¿Qué le pasaría para que luciera tan feliz?, ¿El Uchiha ya habría regresado de sus estúpidamente largas misiones?
Ambas kunoichis caminaron por los pasillos hasta que finalmente se adentraron a la oficina de la pelirrosa. Una vez más, Sakura invito a su acompañante a sentarse y, después de los saludos y alguno que otro chisme que la alumna de Tsunade considero adecuado mencionar, la Uchiha se dedicó a explicarle todo lo que había descubierto en los exámenes que le habían hecho a la Nara.
- Bueno, Sakura, ¿estoy o no enferma?- Cuestiono Temari tratando por todos los medios que su amiga no notase lo nerviosa y ansiosa que estaba. Bien, había decidido que si lo estaba, le pediría cero escandalo pero, siquiera le había dicho sobre la misión. Era una misión de Rango A o S, no podía andar por ahí divulgando detalles y cosas así a todos.
- No estas enferma, Temari-san, tú est…- Estaba diciendo la pelirrosa pero, la joven de coletas la interrumpió, dejando así la explicación de qué es lo que tenía para después.
- ¡Gracias!- Exclamo en alto la Nara mientras se ponía de pie y le agradecía a Sakura-. Debo agradecerte, muchas gracias por tomarte el tiempo para esto, los delirios de Shikamaru a veces a mí también me inquietan.
- No hay problema, Temari-san, somos amigas y es mi trabajo. Pero yo quería decirte que…- Nuevamente Sakura trataba de explicarse pero, como en la ocasión anterior, Temari la detuvo antes.
- ¡Oh, por Kami!, ya mira la hora y yo debo ver si el vago ya se levantó o debo hacerlo yo misma- Dijo mientras se despedía rápidamente de la pelirrosa y salía a prisa de ahí para ver a su esposo. Sakura había tratado de llamarle y hacerla esperar un segundo pero, Temari había corrido en cuanto noto que ya casi eran las ocho de la mañana.
La pelirrosa no estaba enterada pero Shikamaru se había citado a esa hora con el Hokage y los miembros de la misión; gracias a que Sakura había negado cualquier enfermedad, la esposa del estratega debía asistir también.
- ¡Temari-san!, ¡Espera!, ¡Temari!- Trato de llamar la Uchiha pero ya sus esfuerzos eran en vano, la rubia ya no estaba siquiera en su línea de visión.
Una enfermera se acercó a su superior preguntándole si acaso había olvidado algo y si necesitaba de su ayuda. La ojijade sonrió y se negó, aun así, se lo agradeció.
- Solo no he mencionado que está embarazada…- Dijo para sí con una sonrisa pequeña que denotaba que estaba preocupada pero muy alegre, mientras se recargo en el marco de la puerta de su oficina y giro el rostro hacia dentro del lugar- Bueno, terminare todo esto y la iré a ver…- Asumió mientras regresaba a su escritorio, lleno de toda clase de documentos y otros trámites.
-)****(-
Temari se había dirigido rápidamente primero a su casa, donde pudo observar que Shikamaru apenas estaba saliendo de su hogar. La kunoichi sonrió desde un techo cercano al observar que el hombre lucia tan apuesto y vago como siempre. Luego, descendió de su lugar de observación ya sin la sonrisa y con el ceño ligeramente enarcado mientras se acercaba a regañar a su esposo. Lo amaba, sí, pero también le divertía molestarlo.
- ¡Vamos vago, ya estamos llegando tarde! - Exclamo ella haciendo que el pelinegro se diese la vuelta para ver lo resplandeciente que se veía. Era obvio que Sakura le había dado una buena respuesta y eso, claro, le alegraba pero, era una misión sumamente peligrosa y por sobre todo, él quería protegerla.
Aun así, no pudo evitar sonreír ante lo hermosa que siempre lucia ella y, tratando de seguir su juego –Por qué ya sabía sobre lo divertida que estaba regañándolo- comenzó a seguirle tan calmado y con ambas manos en los bolsillos cuando ella comenzó a caminar a la Torre del Hokage.
- Hai, hai… ya voy problemática…- Ambos shinobi se encaminaron juntos conversando sobre los resultados de los estudios. Temari solo los había agarrado cuando la chica se los entregaba y los metido en la mochila que antes de marchar con Sakura, había tomado.
Claro que iría a esa misión. Se lo había dejado claro a Shikamaru y además él se había preocupado por nada. Ella no estaba ni estaría enferma, debía haber sido una cosa que le hizo una mala digestión, ¡sí, eso había sido! Nada ni nadie la iba a detener, o eso creía…
Mientras la pareja entraba a su destino, la joven pelirrosa se sentía ligeramente preocupada por su amiga y sentía cierta ansiedad que, misteriosamente, la impulsaba a querer llamarle, pero bueno, la dama de coletas era una Ninja excepcional, debía estar trabajando en esos momentos y en su casa puede que no estuviese.
- También olvide mencionarle que no debe ir a ninguna misión de esfuerzo físico… ¡Sakura, hoy sí que estas en otro mundo!- Se auto-regaño y decidió que pondría todo su esfuerzo para terminar sus labores antes del mediodía y, antes de ir con la Nara, iría a ver a su ex-sensei, tenía que informarle sobre cierto embarazo de cierta jounin y lo que no debía asignarle como misiones para evitar riesgos en este.
Mientras pensaba lo que haría, una chica entro con más papeleo. Era obvio que no podría terminar en un buen rato así que mejor, se puso manos a la obra. Debía proteger a su amiga y, como años antes repetía el tercer Hokage, tenía que proteger a La Voluntad de Fuego que esos niños que pronto nacerían, tendrían.
-)****(-
¡AHHHH!, ¡Tem!
Jaj ya saben ¿no?, todos siempre se preocupan de sus amigos y Temari, que ya es parte de la gran y hermosa familia que es Konoha, no iba a faltar que velasen por su bien, en especial su flamante :* esposo y la linda de Sakura *-*
Jaj, yo sé que me tarde un poquísimo, bueno, tal vez mucho en actualizar pero espero y este capítulo compense las expectativas jaj. Aun así, tratare de actualizar más rápido y, nuevamente les agradezco sus hermosísimos reviews a TODOS X3
A este capítulo lo nombre como Mamá, no solo porque por fin Sakura se entera del embarazo de Temari, sino también por que dejo en claro que nuestras kunoichis también lo serán pronto, pero sobre todo por ese extraño sueño con Karura. Por qué sí, el sueño de Tem tiene una explicación, muajajaja. Nuestra linda Karura tendrá más apariciones y, también, como un pequeño adelanto, dentro de uno o tal vez dos capítulos, más o menos, la aparición de cierto Kazekage pelirrojo y su candente hermano estarán en mi fic jaj
Les traeré el siguiente capítulo con más emoción y amor Nara 3 -que yo se adoran- jaj además de que se enteraran de quienes conformaran el escuadrón para la misión y cosas así. ¡Super bueno, en serio! Espero que les guste lo que tengo planeado para este fic y me dejen en sus comentarios que piensan, sus dudas, malos entendidos, tomatazos, aplausos… y bueno, sus todo OK ;D
Así que no se lo pierdan y, como siempre, les invito a pasar y checar mis otras fic's y, si alguien me pregunta, ¡YA TERMINE MIS FINALES Y CLASES! Así que más pronto que tarde, estaré actualizando TODOS mis fic
Sin más que decir...
Hasta la próxima... Nos estamos leyendo...
CHAO Y BESITOS! (~^•^)~
