Canción: Dark Side de Kelly Clarkson
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Terco Anhelo
Había una parte de su alma, de su ser, manchada de tal forma que los pocos que la veían se marchaban al conocerla. No le importaba, o eso se decía, cuando los niños se aterrorizaban a verlo pasar y la única vez que quiso tocar a uno, consolar su miedo, fue rechazado.
Lo único que le importaba era lo que él pensará.
Su mente estaba llena de la misma pregunta: ¿Él también escaparía de su presencia, al ver en lo que fue obligado a convertirse, o sería la primera persona en quedarse? La incertidumbre era dolorosa pero ese dolor no sería nada en comparación a como creía él se sentiría al pensar, ingenuamente, que tuvo la culpa.
Temía que en su recuentro ese incontrolable deseo de sangre aparezca obligándolo a alejarlo. Si eso ocurriera, ¿todavía estaría dispuesto a regresar a su lado?
Pensar en ello, en la posibilidad de estar juntos, hacía que otro anhelo creciera. La posibilidad de que alguien le recordara quien era en realidad, que lo viera como tal, y no como la monstruosidad que ahora era.
Todos poseían un lado oscuro sin embargo ninguno parecía tan grande como el que cargaba sobre sus hombros. Era un asesino, un ser que debía de ser odiado, algo que nunca debió de existir. Y sin embargo su terca esperanza lo obligaba a preguntarse si él, lo único bueno que quedó de su vida pasada, todavía lo querría a pesar de su nueva realidad, si él podría llegar a aceptarlo.
Eran esos mismos pensamientos los que le hacían reír con amargura las pocas veces que contaba con la energía o deseo de mostrar expresión alguna. Porque el destino al que pretendía engañar seguiría acosándolo por siempre, recordándole en lo que terminaría por volverse si se rendía ante la necesidad de sangre.
Sería un monstruo en toda la extensión de la palabra.
Le gustaba soñar que a diferencia suya, él no se rendiría ante ello y podría recordarle quien era cuando todavía podía ser considerado humano.
Por eso rogaba mentalmente que no escapara, que permaneciera a su lado. Prometiéndole que de nuevo estarían juntos, que todavía lo quería, que a pesar de ser todo lo opuesto a quien solía ser todavía lo consideraría una parte de su vida, que valía la pena que todavía existiera.
