Capítulo I: Suave susurro.

Dolor...

Eso era lo único que sus sentidos eran capaces de registrar, el dolor agudo que le recorría el cuerpo entero era casi lo único capaz de sentir ¿Qué era lo que había estado haciendo todo esos años? ¿Jugar a las muñecas? ¡No maldición! Había estado preparándose para ese momento y ¿cómo acababa todo? con ella a las puertas de la muerte arrastrada por uno de los seres más repugnantes sobre la faz de la tierra, el malnacido que se encargó de arrebatarle lo más importante para ella.

-Ma-maldito...-Siseó la kunoichi -Me las pagaras.-

La pelirrosa que hasta ese momento se encontraba tumbada en el suelo, se puso de pie con dificultad, su respiración era irregular y su vista flaqueaba por momentos. Esto no acabará así, pensó con determinación. No podía acabar así.

Con su espíritu desbordante de fuerzas la joven arremetió contra su enemigo una vez más.

Aquí vamos, se dijo interiormente.

-Oh pero si con esa miradita hasta das miedo- Se burló el grandote preparando su inmensa espada para lo que venía a continuación.

/…/

Al llegar al lugar indicado, Taka pudo contemplar el escalofriante panorama producto de la fiera batalla que seguramente se había desarrollado allí. Lo que debía ser bosque se había reducido a polvo, escombros... Y un escuadrón ANBU prácticamente exterminado. El líder de Taka, Uchiha Sasuke, miraba con total indiferencia los cuerpos sin vida de los ninjas caídos. Así, también observó de reojo como Kisame sostenía al último enmascarado con vida y, aunque parezca mentira, parecía que le habían dado una buena batalla al grandulón ya que se veía casi desecho. En fin, Una total pérdida de tiempo, pensó Sasuke. Aquel akatsuki se había encargado ya de todos aquellos estúpidos de la hoja, el que ellos estén allí no tenía sentido.

Dispuesto a regresar a su base, el Uchiha le dio una última mirada al Akatsuki con la intención de volverse por donde vino. Pero algo lo hizo detenerse, en aquel momento, en aquel preciso momento, la máscara del ninja resbaló de su rostro y dejó ver los finos rasgos de una joven de ojos verdes y cabello rosa. Imposible, se dijo. Y como si le estuviesen engañando activo su sharingan para comprobarlo.

¿Qué rayos hacia ella allí? Frunció el ceño, eso no era posible, él estuvo presente en el momento en que habían anunciado su muerte a manos de los perros de Danzou ¿Que mierda estaba sucediendo? ¿Acaso había sido todo un engaño? No, no lo creía posible, los de la hoja no trabajaban así, o tal vez si, se dijo sin mucha sorpresa, teniendo en cuenta lo que hicieron con su hermano, aquello no sonaba tan descabellado.

Un fuerte grito de dolor lo saco de sus pensamientos y nuevamente centró su atención, indiferente, en la escena que presenciaban. Kisame tenía tomada a la pelirrosa por el cuello y la había elevado a varios pies del suelo.

-Eres fuerte niñita- alabó el Akatsuki -Aunque todavía no puedo entender por qué Madara tiene tanto interés en ti- Dijo con desdén. Ante aquello Sasuke no hizo más que fruncir el ceño. Ahí iba Madara y algún otro plan retorcido otra vez.

Sakura trataba inútilmente de zafarse del agarre del cara de pez, pero era inútil, su fuerza le había abandonado casi por completo. Solo le quedaba una forma de descargar toda esa frustración. Los insultos aprendidos de la mejor maestra.

-Que te jodan cabrón- Dijo con dificultad y sin una pizca de miedo.

-¡Oh, vaya! Pero que interesante, aun tienes fuerza para insultar- Rió el grandote -Mira, no te matare solo porque Madara te quiere con vida y aunque aún no lo comprendo deberías agradecer que incluso te ha asignado niñeras personales- Se burló, esa vez, no solo de ella sino que también de los allí presentes. -Ellos, serán quienes se encargaran de ti- Dijo finalmente girándola para que mirase a Taka.

Silencio.

Sorpresa.

Odio… Mucho odio.

No le costó demasiado reconocerlo, a ese maldito que se encargó de romperle el corazón cuando niña, a ese mal nacido que casi mató a su mejor amigo, a ese imbécil que se atrevió a atacar su aldea, a nada más y nada menos que Uchiha Sasuke, el cabrón al que en esos momentos desearía poder patear. Lejos de su análisis despectivo, pudo reconocer al que era el equipo de aquel idiota, un peliblanco con dientes de tiburón, una pelirroja con aires de suficiencia y un grandote de extraña mirada. De ellos, lo único que su mente pudo relacionar fue la sorpresa grabada en sus rostros ante las palabras de Kisame. Solo ellos, porque el cabrón Uchiha no varió su expresión. Como era de suponer.

-¡Oye pez súper desarrollado! ¿Cómo que niñeros de esa pelo de chicle?- lloriqueo la pelirroja, acomodándose las gafas, siendo la primera en reaccionar.

-No me interesa si les gusta o no, son ordenes de Madara- Dicho esto el akatsuki soltó a la chica que calló sin nada de delicadeza al suelo, tomó su samehada, que se encontraba a varios metros de él, y desapareció de la vista de Taka.

-Juugo- llamó el Uchiha, mirando fijamente a Sakura que ya se encontraba casi inconsciente, el peli naranja lo comprendió.

-si, Sasuke-sama- Asintió a la muda orden de su jefe, tomando a la pelirrosa que se encontraba en el suelo, esta intentó resistirse pero cayó inconsciente casi al instante -¿iremos a la guardia del norte?- preguntó, Sasuke asintió mientras saltaba a unas ramas para comenzar a andar entre ellas.

Sasuke miró el cielo mientras saltaban de rama en rama. Iban ya a mitad de camino y deberían ser alrededor de las dos de la tarde. No se permitió ni un solo instante para contemplar a la pelirrosa, su ex-compañera de equipo estaba metida en medio de algo importante, si Madara la quería con vida era porque algo especial debía de tener, cosa que creía era imposible. Además ¿cómo es que seguía con vida? el claramente podía recordar aquel día en el que anunciaron su muerte. Aunque, se dijo, no fue uno de los mejores. El día que decidió atacar Konoha junto a Pein.

La guardia Uchiha del Norte no estaba realmente lejos de aquel lugar por lo que, calculó, llegarían antes del anochecer. Le era difícil pensar en que cabía la más mínima posibilidad de que todo aquel asunto de tener que cuidar de la molesta mota rosa atrajera a cierto rubio hiperactivo hasta él. Eso, realmente seria molesto.

Por su lado, cierto alvino de dientes afilados observaba con curiosidad a su jefe. No es como que él fuera adivino o algo así, pero si era observador y, aunque no lo demostraba, era bastante hábil recogiendo pequeños detalles y uniendo cabos para completar historias no dichas, o a medio contar. Y la mirada que la joven pelirrosa le había otorgado a Sasuke, estaba seguro, era de reconocimiento. Reconocimiento y odio, se dijo con algo semejante a la sorpresa. Si por algo se destacaba era por su curiosidad no restringida, por lo que se prometió "charlar casualmente" con aquella joven en cuanto lo crea oportuno. Mientas, se sonrió, trataría de imaginarse a su jefe metido en alguna especie de problema del índole romántico. Seria buen material para entretenerse por un rato.

Una pelirroja, un peli naranja y, muy disimuladamente, un pelinegro, se voltearon casi al mismo tiempo hacia su compañero que, en ese momento, se agarraba el estomago de la risa. Juugo simplemente suspiró y acomodó mejor a la joven entre sus brazo, sentía su respiración muy superficial y eso lo tenía intranquilo. Sasuke lo ignoro, alegando mentalmente que ese imbécil era eso exactamente, un imbécil.

Siendo la única con ánimos de patearle el trasero al joven cara de pez, Karin no se aguanto las ganas y con un buen zape en la cabeza, hizo que el alvino dejara de reír para sobarse la zona afectada.

-¡Maldita zanahoria! ¿Qué rayos te sucede?- Preguntó, molesto por el golpe, Suigetsu. A Karin le tembló la ceja al escuchar el calificativo que utilizo su compañero de equipo.

-Mira cara de sushi, no sé de qué rayos te reías como idiota. Pero será mejor que te cayes- Suigetsu la miró y pasó de ella adelantándose más sobre los arboles. Su humor estaba al 200% gracias a su increíble imaginación de Sasuke en un triangulo amoroso y no tenía pensado que esa rata pelirroja se lo bajara. Todavía no se le olvidaba la escenita que tuvo que presenciar unos días atrás. Karin, a cambio, solo lo miro con el seño fruncido. Valla idiota, pensó.

Tal y como lo había predicho, el Uchiha pudo divisar a la distancia la cueva que ocultaba la entrada a la guardia Uchiha. Con un limpio aterrizaje, digno de él, bajó al suelo y comenzó a caminar en dirección al final de la cueva, donde se encontraba la entrada oculta.

Tras activar el sharingan una puerta se abrió, dándole acceso a él y a su equipo a la que parecía una guarida subterránea. La voz de Suigetsu, que observaba detenidamente a Sakura, no se hizo esperar.

-Sasuke…- Sin dirigirle una mirada a la pelirrosa asintió y habló, con vos seria y fría.

-Karin ocúpate de ella, por el pasillo a la derecha hay una habitación donde la puedes tratar. Juugo, tu ayúdala- Sin más, dio media vuelta se dirigió a su cuarto. Los tres compañeros se miraron, extrañados. Sasuke se estaba comportando de forma extraña.

Mientras Karin y Juugo iban a tratar a Sakura, Suigetsu se encargó de ir hasta la cocina. Al no haberle asignado ninguna tarea, supo que Sasuke, de forma tacita, le había encargado la cena. Suspiró. Parecía ser una maldita ama de casa en lugar de ser un temible asesino. Suspiro más pesadamente. Ya que, se dijo. Esas son las vueltas de la vida.

Por su lado Sasuke estaba empeñado en no acercarse ni interactuar con aquella molestia, sabia, o creía, que si lo hacía, no le traería más que estúpidos ruegos y estúpidas lagrimas por parte de la kunoichi. Pero, se dijo. Era necesario, si quería información acerca de los líderes de Konoha ¿Quién mejor que la alumna predilecta de la Hokage? La sometería a un interrogatorio muy poco agradable si ella se negaba. También estaba lo otro ¿Qué rayos tenia de importante como para que Madara la quisiera con vida? Sabía que ese viejo no se traía nada bueno entre manos nunca, y saber de su interés en Sakura no había hecho más que aumentar su curiosidad.

Finalmente, y no sin antes tener una lucha mental con el mismo, decidió trazar un plan que, básicamente, consistía en utilizar a la pelirrosa para poder sacarle la información necesaria para luego saber a qué abstenerse con Madara y como llegar al corazón de Konoha para hacerla arder desde adentro.

Pero antes que nada, se dijo. Debía dar el primer paso. Hablar con ella. Por lo que, resuelto, se dirigió al cuarto donde debían estar atendiéndola. No tardó más de un minuto al llegar allí. Pero, incluso estando ya en el marco de la puerta, estaba indeciso de lo que hacía. Se abofeteo mentalmente y frunció el seño, fastidiado consigo mismo ¿Desde cuándo Sasuke Uchiha dudaba de algo? Firme y sin permitirse un pensamiento mas, se adentró, encontrándose con la kunoichi de cabellos rosados, pálida y cubierta de vendas, tendida sobre una cama. A su lado, Karin revisaba su pulso y acomodaba una compresa sobre su frente.

Sasuke la miró interrogante, la pelirroja se mordió el labio. Sabía que su mirada preguntaba por qué rayos no la había curado con su habilidad pero ella tan solo negó con la cabeza.

-Esta inconsciente y con mucha fiebre, no he podido lograr que despierte para conseguir que me muerda y así se recupere- con un suspiro, mas de cansancio que de otra cosa, añadió –simplemente ha estado delirando dormida, por la fiebre-

El Uchiha se acercó hasta quedar a un lado de la pelirrosa. Esa mota rosa era molesta hasta cuando no se lo proponía. Aquello solo retrasaba su plan.

Frunció el seño cuando, de los labios de Sakura, comenzaron a salir frases inconexas como "no es una rama", "agua" o "¡shannaro!" estuvo verdaderamente tentado a despertarla de un buen sacudón pero algo se lo impidió. Apretando levemente los parpados, Sakura entreabrió los ojos y los enfocó en el. Sasuke notó el brillo ido y febril en ellos, pero antes de siquiera abrir la boca, el susurro de la pelirrosa lo dejo paralizado.

-Itachi…- Y nuevamente cayó inconsciente.


Author notes: Bueno, he aqui el primer capitulo! (re-editado) je hace tiempo que me desapareci, pero he vuelto y con todo! xD Al fin he podido aclarar mis ideas sobre este fic y la verdad es que ahora me encuentro sumamente inspirada :D ya tengo los proximos dos capitulos listos! Pero ya saben, todo depende de ustedes de si les gusta o no.. Y ya saben, me lo pueden hacer saber a traves de un review ;) toda clase de critica constructiva es bienvenida! :D

Le debo un agradecimiento muy especial a todas las chicas que le dieron el primer vistazo a este fic y seguramente decepcione al no actualizarlo debidamente... Mis mas sinceras disculpas y agradecimientos a:

Pamys-chan

Alana- BT

Sin nombre po (o.O)

Sakura Haaruno

Penny Uchiha

Ryu akai

Atte: Lizzy ;)