Capitulo 2
Se despertó en medio de la oscuridad, con el sudor perlando su cuerpo y respirando agitado. Acababa de tener una horrible pesadilla y por unos segundos, pensó que era algo relacionado con una de las eternas peleas que tuvo en el purgatorio pero no reconoció a las personas de sus sueños. Se llevó una mano al pecho para intentar calmarse y luego se levantó, una cerveza le vendría muy bien para volver a dormir. Fue adormilado hasta la cocina y encendió la luz bostezando.
-Hola Cas- caminó hacia el refrigerador y se detuvo a mitad de camino para girarse rápidamente- ¡Cas!- gritó sorprendido- ¿Qué haces aquí?
-Hola Dean.
-Pensé que te habías marchado luego de hablar con Sam.
-Iba a hacerlo pero no tenemos ninguna pista de Metraton o Gadriel, así que me quedaré aquí unos días.
-¿Eh? ¿Y eso?- preguntó curioso- ¿No tienes unos ángeles que dirigir?
-Creo que ustedes me necesitan más que ellos.
El rubio no respondió a eso y sacó dos cervezas, entregándole una a Castiel. Ambos se sentaron para beber en silencio y permanecieron así por varios minutos.
-Sam me contó lo de Kevin.
-Sí, ahora que el cielo se ha cerrado, tendrá que quedarse aquí hasta que lo arreglemos- el cazador tomó un sorbo de la botella- Al menos puede estar con su madre…
-No fue tu- Dean le dirigió una mirada de advertencia.
-Sigues sin necesitar dormir ¿Verdad?- el ángel asintió- Entonces busca algo con que entretenerte, yo me voy a acostar.
Dejó la cerveza sobre la mesa y se marchó a su habitación, esperando no tener otra de esas pesadillas y descansar un poco.
"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Castiel no esperaba encontrar las cosas tan mal entre los hermanos. Si bien, no se separaron en buenos términos, no pensó que duraría tanto esa pelea entre ellos y por lo que vio, el término de esa hermandad parecía algo definitivo. Los Winchester habían hecho bastante por él, así que ahora sería él quien los ayudaría.
El ángel se quedó, toda la noche, revisando algunos libros en la sala común, más bien, hojeándolos ya que estaba pensando cómo podía ayudar a sus amigos pero no se le ocurría nada. Se sobresaltó cuando alguien dejó un vaso de café delante de él.
-Hola, ¿Has pasado toda la noche aquí?
-Sam- éste se sentó a su lado- Te ofrecería un emparedado pero no creo que te gusten ahora- el moreno negó despacio- ¿De verdad piensas quedarte?
-Sí, ¿te molesta?
-No, pero es raro.
-¿Raro?- preguntó curioso.
-Estás en medio de una guerra y no te he visto desde que te fuiste, además, tenemos que encontrar a Gadriel.
-Eso puede esperar.
-Por si lo has olvidado, los ángeles están comenzando una lucha aquí, lastimando personas y quien sabe que cosas más planea Metraton.
-Lo sé- respondió tranquilamente y miró el café- Pero he entendido varias cosas mientras fui humano, y una de ellas, fue la importancia de la familia.
-Cas…
-Y en este momento, todo lo que tienes es Dean y si lo piensas bien… tienes bastante suerte.
-Ya- se levantó algo enojado- Si te vas a quedar para intentar solucionar las cosas entre nosotros, entonces es mejor que te vayas.
-No puedo obligarte a perdonarlo pero si entiendo lo que hizo tu hermano, aunque… las buenas intenciones no bastan para afirmar que se hace lo correcto- Sam lo miró fijamente- Aún cuando todos aquí intentemos hacer lo correcto ¿Verdad?
El cazador se marchó de ahí sin decir nada más. El ángel negó despacio, iba a resultar mucho más difícil de lo que pensaba, conseguir que Sam perdonara a Dean por engañarlo de esa manera. Escuchó el ruido de su teléfono y miró el mensaje que acababa de recibir de uno de sus colaboradores.
"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Dean se terminó de preparar un café para luego sentarse a mirar la computadora. Necesitaba buscar algo en que mantenerse ocupado y un caso le vendría excelente. Todo parecía limitarse a acción humana pero entonces encontró algo. Revisó bien que fuera de lo suyo y fue a la sala común, encontrándose con Castiel, quien volteó a mirarlo.
-¿Que ocurre Dean?
-Creo que tenemos un caso angelical, ¿Y Sam?
-Se marchó, creo que a su habitación- el rubio asintió para darse la vuelta- Iré con ustedes.
-¿Eh?
-No me quedé para cuidar del bunker- respondió levantándose y el rubio asintió.
-Bien, ve al auto- el ángel iba a decir algo- Atrás Cas.
Fue por Sam para contarle del caso que tenían y los dos subieron al Impala. El viaje fue en completo silencio y las únicas veces que Sam le dirigió la palabra, fue para preguntarle algo relacionado con el caso. Finalmente llegaron hasta Elwood, en donde habían ocurrido varias muertes seguidas. Se dirigieron a la última escena, donde había seis cuerpos en la entrada del bosque. Se percató de la forma en que Castiel los miraba y cuando regresaron al auto se volteó a mirarlo.
-¿Qué ocurre, Cas?
-Esas personas, eran recipientes.
-¿Matanza de ángeles?- preguntó Sam.
-Sí- el moreno los miró fijamente- Los ángeles que cayeron del cielo, se están reuniendo en diferentes facciones, cada uno con propósitos diferentes, hay quienes solo buscan algo de estabilidad y están ajenos a estas batallas- se quedó en silencio unos segundos- Todos los ángeles fueron expulsados del cielo, incluyendo algunos que permanecían encerrados por sus crímenes, como Gadriel- los hermanos intercambiaron una breve mirada- Ellos están liderando facciones que van creciendo, no se trata de poder, sino de cantidad, quien reclute más ángeles a su favor, será quien gane esta guerra…
-Y los que no quieran participar, los asesinan- completó Sam.
-Así es, tal como lo hacía Bartolomeow pero…
-¿Pero?- repitió como pregunta el rubio.
-Tengo una mala sensación sobre esto.
Los hermanos no perdieron el tiempo y comenzaron a buscar alguna relación entre las víctimas o algo que les indicara al responsable de esas matanzas. Dean esperaba afirmado en el capot del auto junto al ángel, el regreso de Sam, que estaba hablando con uno de los policías.
-Dean- éste lo miró- Tengo que irme.
-¿Eh?
-Algo está ocurriendo y me necesitan- el cazador asintió.
-Eres libre de irte cuando quieras, Cas.
-Regresaré pronto.
Observó como el moreno se marchaba y suspiró, no le gustaba mucho la idea de quedarse solo en el bunker pero jamás le diría eso al ángel, su orgullo no se lo permitía. Sam regresó al cabo de unos segundos.
-Hay que irnos, Dean, en un pueblo cercano, reportaron una situación similar a… ¿Y Cas?
-Tenía que irse, el bati-teléfono.
-Ya veo- el más alto pasó de él para subir al auto- ¿Nos vamos?
-Sí.
"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Castiel llevaba dos días lejos de los hermanos. Los ataques a ángeles estaban ocurriendo cada vez más seguidos y no era mucho lo que podía hacer por ellos. Algunos de sus hermanos se habían unido a su cruzada y si bien, ya eran cerca de ocho ángeles, no podían hacer frente a muchas de las facciones que ya estaban formadas y los sobrepasaban en números, así que lo único que podían hacer, era actuar con cautela y mantenerse ocultos, esperando una buena ocasión para actuar. De vez en cuando, el moreno llamaba a Sam o Dean para averiguar cómo iba el caso que investigaban pero seguían sin dar con el o los responsables.
-Castiel- se giró a una de sus colaboradores que hace poco se unió a ellos y antiguamente también seguía a Bartolomeow.
-¿Que ocurre, Claire?
-Hay algo que debes ver- Siguió a la mujer hasta el interior de una casa y vio a un hombre que no conocía- Él es Haziel y no te preocupes- habló mirándolo- Es confiable- ambos se miraron fijamente.
-No me dijiste que estabas con Castiel.
-No es momento para esto, Haziel, por favor- el ángel le entregó lo que parecía ser una fotografía.
-Ten, un viejo amigo ha venido a saludarte Castiel.
El moreno lo miró sin entender antes de dar vuelta la fotografía y abrió un poco la boca para luego entrecerrar los ojos.
-Esto…
-Fue captada hace un día, en Kansas- dijo el ángel cruzándose de brazos.
-¿Kansas? Tengo que irme.
-Pero Castiel- lo llamó Claire.
El ángel subió a su auto y condujo rápidamente hacia Kansas, mirando de reojo la fotografía, no podía ser posible que él estuviera libre de nuevo. Aceleró al máximo para llegar cuanto antes, porque la última vez que habló con los Winchester, ellos se dirigían hacia allá también.
