Su corazón martilleaba fuertemente y a pesar de que la siguiente canción ya había comenzado, ella no se movía ni un centímetro. Su mirada estaba atascada con la mía hasta que sentí como alguien toco mi hombro.
"Aquí no se hacen disturbios, amigo. Guarda lo que sea que tengas en las manos." Me hablo el mismo hombre que me había servido los tragos minutos atrás.
"Necesito hablar con ella" Respondí con voz clara sintiendo como las garras se volvían a meter en mis falanges.
"Lo siento, pero ella no está disponible. Sólo baila." Respondió retrocediendo unos cuantos pasos.
Sólo baila
¿Se supone que eso debe hacerme sentir mejor?
"No lo entiendes. Yo soy… su amigo. Y es importante. Necesito hablar con ella ahora." A pesar de que mi voz se había perdido considerablemente al pronunciar la palabra amigo. Mi posición mortífera y mi tono debieron hacer algo en él, porque olisqué el miedo salir por los poros de su piel y su corazón palpitar frenéticamente.
"¡O-Okay! Le preguntaré después de que termine su turno, solo tienes que esperar"
A pesar de que no me gustaba para nada esa idea, y mucho menos que Marie continuará exhibiéndose de esa manera, acepté a regañadientes y volví a darle una mirada a la mujer dentro de aquella barrera de cristal.
Mis ojos se conectaron con los de ella y al igual que segundos atrás, seguía inmóvil pendiente de cada uno de mis movimientos.
…
Durante dos horas no creí que pudiera controlarme tanto, en cuanto me fui, el bastardo que tenía como jefe le había dado una mirada furiosa, cosa que obviamente no pase por alto, pero en cuanto Marie se dio cuenta de lo que iba a hacer me interceptó rápidamente haciéndome sentar en la esquina de una de las mesas redondas.
Ella había empezado a bailar y ¡Dios, era una tortura!
Jamás podría quitar de mi mente aquellas caderas bailando de forma sensual. Jamás podría quitarme el recuerdo de su cuerpo perfecto de mujer.
Estaba malditamente condenado, y jamás sentí a Wolverine desear algo con tanta fuerza. ¿Realmente tenía que detenerlo?
Marie las veces que me miraba volvía a ser la chica tímida que había conocido, y en cuanto se dirigía a los demás hombres ninguna expresión mostraba más que una sonrisa falsa y temblorosa. Podía oler sus nervios desde donde estaba sentado. Y el sonrojo acudía cada vez que sentía mi penetrante mirada. Trataba realmente de no escuchar lo que se decía de ella en las mesas continuas, y al mismo tiempo me sentía un hipócrita por pensar lo mismo que los demás. La única cosa era que yo quería arrancarles las malditas cabezas.
Fueron tortuosas las horas y cuando el club se empezó a vaciarse, sentía a Wolverine rugir de ansiedad dentro de mí.
Marie empezó a salir del escenario y se dispuso a juntar una tonelada de billetes verdes que estaban en la plataforma. Me acerque sigilosamente por detrás y no pude evitar mirar aquel trasero enfundado en ese pequeño trozo de tela y esas piernas kilométricas.
No llevaba más que esas prendas y maldecí el no poder tocarla. Había demasiada piel expuesta.
"Marie" Mi voz salió fría y me maldecí por eso, no quería ser como un tempano de hielo con ella.
Ella se giró lentamente y por fin pude apreciar esos maravillosos ojos color café. Mi corazón se aceleró y tragué saliva sonoramente.
"L-Logan" titubeo de manera muy baja, pero por mi audición súper desarrollada pude escuchar mi nombre salir de sus labios.
Olía los nervios y la vergüenza salir por cada poro de su piel y me costó un demonio no seguir aquel sonrojo que empezaba a bajar desde su cuello hasta sus…
¡Logan concéntrate!
"¿Qué haces aquí?" Preguntó Marie tomando el mechón blanco y llevándolo detrás de su oreja.
Mis cejas se arquearon expresivamente, y pensé en el cómo nos habíamos conocido. Sin duda este era un mejor lugar que aquel bar de mala muerte.
"¿Qué hago aquí?" Repetí su pregunta con sarcasmo, aunque en realidad la única razón por lo cual me encontraba en este sitio era para poder olvidarme de ella. "Más bien la pregunta correcta sería: ¿Qué diablos haces tú aquí? ¿No se supone que deberías estar en el instituto?
La boca de Marie se abrió queriendo expresar algo pero de inmediato la cerró. Sus manos se colocaron en su estrecha cintura.
"Por si no lo recuerdas han pasado cinco años, Logan" argumenta con tono mordaz y puedo ver en su mirada un brillo de decepción. "Y cuando te fuiste yo ya estaba por salir de la preparatoria."
Claro que recordaba esos míseros y tormentosos años sin ella. Era una de las cosas más jodidamente difíciles a las que me había enfrentado. Aun así su respuesta no había contestado mi pregunta.
"Ya lo sé, Marie. ¿Pero por qué estás aquí? Y peor aún: ¡trabajando en este lugar!" mi voz destilaba demasiado disgusto y a cualquiera le hubiera hecho cagarse en los pantalones, pero Marie siempre fue diferente. Ni la primera vez que nos conocimos mostró miedo hacia mi persona y eso que estuve a punto de atravesar la garganta de un tipo con mis garras. Había hecho lo que ninguna persona en su sano juicio haría, esconderse en mi camioneta.
Marie no se inmuto ni mostro alguna expresión en su rostro.
"¡Lo que yo hago con mi vida es asunto mío Logan!" refutó.
"Demonios niña, este lugar es peligroso"
"¡No soy una niña!"
Sonreí internamente por aquella misma contestación que me daba años atrás.
Marie empezó a caminar pasándose con cuidado por un lado de mí y me contuve del poder tocarla.
Como deseaba traer unos guantes ahora mismo.
La alcance rápidamente y me puse frente de ella.
"¡Esta bien! ¡Está bien!" hable rápidamente. "Se realmente que no eres una niña, Rogue"
Y diablos… eso no sonó para nada bien.
Sus mejillas se calentaron y abrió los ojos desmesuradamente. Un bonito brillo rosado la volvió a cubrir.
"Quiero decir… A-Ahora eres ya una adulta" titubeé patéticamente. Y pensé en las pocas veces que había titubeado antes. ¡Ninguna!
Ella se mordió el labio nerviosa y quise morirme ahí mismo. ¿Por qué todo lo que hacía era tan condenadamente provocativo?
"¿Qué es lo que quieres Logan?" Preguntó con voz baja.
¿Qué era lo que quería?
¡Quería muchas cosas, joder! Y todas involucraban poca ropa, muchas posiciones y a ella.
"Quiero hablar Marie" respondí rápidamente antes que Wolverine tomara las riendas del asunto.
"Pues habla"
"Primero… por favor, vístete."
Marie tras dar un respingo avergonzada, me contestó un "quédate aquí" y se fue alejándose hasta los vestidores de las bailarinas. Sin duda esta iba a ser una larga noche y más me valía mantener a Wolverine controlado si no quería comportarme como un maldito pervertido.
...
Gracias a WorldDark que me dejo su review, me alegraste el día.
Natsby
