Las dos para los dos

Capítulo 2. Decisiones.

Llegaron a la casa de la rubia y ambas bajaron de la escoba, apenas tocó suelo y la castaña se preguntó a sí misma cómo había llegado ahí, le aterraba volar, pero lo que acababa de hacer hace unos momentos, le dio tanto miedo, tanta inseguridad que supuso que el hecho de solo querer salir de ahí la impulso a volar mejor que nunca lo había hecho y que probablemente nunca lo hará.

Entro a la casa guiada por su amiga rubia enamorada, destrozada igual que ella por las burlas de las que antes consideraba buenas compañeras, del silencio de su gemelo, correspondiente a cada una, y obviamente la huida que tuvieron que dar. A ninguna le gusto.

Luna por otro lado, también encerrada en sus pensamientos, dirigió a Hermione a la cocina de su casa y le pidió que tomara asiento. Ella siempre parecía despistada, pero era observadora, en el gran comedor había visto antes el tipo de bebidas que Hermione prefería, y cuando tomaba cada cual, era algo que hacía sin intención. Le dio un chocolate caliente y ella se sirvió otro.

Había hecho algo malo tal vez. A ella no la afectaba lo que acababa de ocurrir de la misma forma que a Hermione. Luna sabía que todo sucedía por una razón y que a pesar de sentirse terriblemente mal, ella confiaba en George y eso era todo lo que contaba, por eso aún mantenía la sonrisa en su rostro.

-¿Cómo puedes estar sonriendo? Después de lo que paso… -

- Yo confío en George, él no va a fallarme, quizás deberías hacer lo mismo con Fred, claro a él no lo conozco bien –

- ¿Confiar? Luna, ellos acaban de rechazarnos, se burlaron de nuestro sentimientos –

- Eso no es cierto. Angelina y Kate se burlaron de lo que tú y yo expresamos, ellos solamente se quedaron en un shock por los torposolos, les confundieron las ideas –

- No Luna, ellos estaban… siendo educados. Pero tienes razón fueron ellas quienes se burlaron no ellos. No entiendo Luna, como puedes confiar en ellos.

- Es simple, tenían torposolos en la cabeza, hay que esperar a que se vallan para que ellos puedan pensar –

- Pero la burla de Angelina y Kate –

La furia se notaba en Hermione, no soportaba que se burlaran de ella jamás lo soporto, pero siempre tuvo que aguantarlo, era una persona que no se dignaba a rebajarse ante las personas tontas. Vio a su compañera, y recordó que igual que ella, toda su vida había sufrido burlas por sus ideas locas y extrañas, que ella misma le había dicho Lunática en alguna ocasión.

-Las burlas son lo que nosotros queremos. Para mí no son importantes –

Le recordó la rubia a la castaña, quien de pronto entendió que la vida de su amiga no era sencilla en ningún aspecto, a pesar de esa sonrisa soñadora que siempre tenía.

Bebieron su chocolate después de eso y charlaron tranquilamente de otras cosas, siempre intentando que vea la razón de las cosas, pero ahora ya no la criticaba ni un poco. Era tan igual a ella, pero disparada en una dirección diferente.

EN LA FIESTA

-Ginerva Weasley ¿Cómo te atreves a atacar a nuestras invitadas? –

Gritó la señora Weasley dirigiéndose hacia su hija después de blandir su barita y liberar a las jóvenes mayores del hechizo de su hija. Llego a su lado y le guiñó un ojo, estaba totalmente de acuerdo en lo que hizo su hija para sacar del apuro a sus amigas, pero no podía permitir que supieran eso.

-Iras a la Madriguera ahora mismo –

La joven al no sentirse regañada dio un último vistazo a las chicas y a sus hermanos que les estaban ayudando, estaba enfada y molesta pero no importó.

Después de haberse ido la Sra. Weasley pidió a Harry y Ron que llevaran un poco de comida a Ginny y que le dieran su compañía así no se sentiría sola.

Fred y George se sentaron en una mesa junto a Angelina y Kate después de disculparse, estaban comiendo, pero desde que se fueron las dos chicas que habían declarado sus sentimientos, ellos no habían dejado de pensar en ellas, y estar medio ausentes toda la plática con sus invitadas. Los celos, la curiosidad tuvieron que aparecer. Hubo un pequeño silenció que rompió Angelina.

-Tonterías, pensar que ustedes pudieran estar enamoradas de una sabelotodo y de la lunática de la escuela –

-Obviamente no era tan sabelotodo, y la otra si era una lunática… -

-¡Calléense ya! –

No hubo palabras para expresar el desconcierto que en el rostro de las chicas se marcaba, Fred se había alterado un poco y no estaban seguras porque.

-Hermano, tranquilo… Pero él tiene razón, nos molesta que se dirijan así a dos personas que son tan importantes para el mundo mágico y aún más importantes para nosotros –

-¿Por qué les importarían ellas?

Angelina comenzaba a desesperarse, igual que Fred, ella era la más impulsiva entre ella y Kate.

-Son nuestras amigas… -

- Son parte de nuestra familia –

-Entendemos que ustedes las aprecien, pero por favor, no nos digan que no se les hace hasta cierto punto ridículo pensar que ellas podrían estar con ustedes –

-No-

-No-

Las dos jóvenes sin entender nada simplemente se levantaron y se fueron, no tenían cabeza para entender todo esto.

Los gemelos se quedaron sentados e inflexibles ante las miradas de sus compañeras que se marchaban, apenas desaparecieron fuera de la barrera y suspiraron pensando que podían descansar, grave error.

-Fred, George, vi lo que pasó y como su madre, les prohíbo que lastime a Hermione o Luna, son miembros muy importantes de esta familia y no quiero pleitos en esta familia –

Miro a sus hijos de forma inquisitiva, mientras ellos siquiera se lo esperaban, solo se quedaron atónitos viendo a su madre, ya antes habían lidiado con ese tipo de cosas, chicas de años menores que estaban enamoradas de ellos, o de su mismo grado, era sencillo tratar con ellas, abusar un poco incluso, pero no con algo similar.

Su madre tenía razón, eran parte de la familia, eran sus amigas, dos personas importantes, no querían jugar con ellas y no querían lastimarlas.

La Sra. Weasley los dejó pensando en que además de lo que ya tenían en la cabeza, que si por alguna razón se les ocurría jugar con estas dos chicas, en específico habría serias consecuencias.

Terminaron de comer y ya para el final después de ayudar a su madre y padre a recoger todo lo que había dejado la fiesta subieron a su habitación de costumbre.

Estaban ambos muy callados, tomaron algo cómodo para dormir y se recostaron.

-La verdad nunca me había fijado en Hermione de esa manera-
-Ni yo en Luna, siempre dije que era linda, pero no la veía como una pareja-
-¿Crees que estuvieran jugándonos una broma?-

-Hermione no juega con esas cosas, y a Luna, bueno nunca antes la vi con nadie, incluso a Neville le dijo que agradecía sus sentimientos pero que le gustaba alguien más-

-¿Hermione no estaban con Ron?-

-No, después de lo de Lavander, ella quedó destrozada, no quiso acercarse más a Ron de esa forma, me lo dijo en alguna ocasión-

-Entonces tenemos vía libre con Hermione y Luna-

-Sí, pero no podemos aprovecharnos de ninguna manera, son nuestras amigas, y ya oíste a mamá-

-Por ahora nos olvidaremos de nuestro plan inicial, no les diremos nada a Angelina ni Katen para formalizar nuestra relación con ellas-

-Claro que no, no me agrado como se pusieron contra Hermione y Luna-

-Además creo que es tiempo de deshacernos de las fantasías de niños y empezar a ver bien las cosas. No son mala idea las amigas de Ginny-

-¿Ginny?-

-Sí. Hermione y Luna, despierta hermanito-

-No, no, no entiendes. Si ellas hicieron eso Ginny tiene que saber algo-

-¡Cierto! Hay que interrogarla mañana-

-Espera, aun no entiendo que quieres hacer-

-Bueno, ya te dije no son mala idea, salgamos a ver si podemos tener algo con ellas-

-No es como si pudiéramos elegir esas cosas-

-Pero darles una oportunidad no estará mal, si ellas están de acuerdo, y para eso interrogaremos a Ginny mañana-

-Me agrada como piensas-

Se quedaron platicando otro rato analizando la estrategia que usarían con su pequeña hermana al día siguiente para adquirir la información deseada.