LinkTP: Hola nuevamente, jóvenes Zelderos amantes de Zelink… en este día aprenderemos una valiosa lección sobre como ligar.
Luz: No le hagan caso, anda medio torpe aun, por lo que paso jajaja uwu
LinkTP: Gracias Kookiri, Zeldangelink (Zeli C:) Por sus reviews
Link y Ike: Queremos agradecer a ambos, por apoyar este fanfic, no olviden compartirlo con sus amigos.
TLofZ no me pertenece, es propiedad de nintendo.
Aclaraciones:
Flash backs en cursiva
pensamientos también son en cursiva, en negritas.
_-_-Los recuerdos del amor-_-_
Capítulo 2: Un buen día para conocerse.
-¿Qué hice para merecer eso…? No… para que todo esto pasara… mi dulce pequeña ya no esta conmigo…
/Habitación 145 del tercer piso, Hospital Nayru Windsom/
Ese día parecía soleado, bonito… un buen paisaje se podía observar a través de la ventana del gran hospital, puesto que Link se encontraba cerca de una ventana, los mejores paisajes de Hyrule.
El pico nevado, la montaña de la muerte y esa mística aureola de humo a su alrededor, el bosque de Farone, la famosa arboleda sagrada, y a un lado, a lo lejos… y más allá de la ciudad, donde está el horizonte, "El viejo recinto de la espada maestra" la espada sagrada que nadie podía sacar y nadie podía tocar… según decían que cuando fuera sacada de nuevo el mal despertaría y seria un caos, Link se interesaba sobre ello, escondido entre la niebla del bosque y a un lado, justamente, un cementerio, frente al templo del tiempo. Ya nadie iba a ese lugar, estaba abandonado, puesto que había muchos rumores sobre fantasmas, cosas para asustar.
El muchacho solo miraba por aquella ventana… recordando el por qué se encontraba en ese hospital… y… el pasado incidente de la chica de ayer.
Después de unos minutos se aburrió un poco y decidió jugar algunos de sus juegos en su portátil.
Link era un gran fan de los videojuegos, no siempre como antier, se le veía leyendo libros… aunque también era muy activo, pues antes de enfermar del corazón practicaba esgrima y arquería…
No era muy talentoso, ni bueno con la cocina, y hasta se podía decir que sabía destruir pero para construir era un desastre… no tenia cualidades de dibujo, era pésimo, pero para la música, era un gran compositor y tenía facilidad para tocar casi cualquier instrumento.
No era muy listo en matemáticas, ni tampoco en las ciencias, a excepción de biología. Pero era muy buen deportista y sabia memorizar hechos históricos… hasta le gustaba contar las cosas y lo hacía como si hubiese estado en esas viejas batallas de antaño… siempre fue un muchacho tranquilo, sumiso, dejado… no se quejaba de ninguna chica… pero cuando se trataba de hombres… era totalmente diferente, salvaje y algo zafado cuando llegaban a pasarse de listos con él o con alguna chica o amigos.
También paso por muchas cosas. Su padre era un hombre bastante ocupado, salía de aquí para allá, dejando a su madre sola, con Link. Aunque su madre siempre se ponía triste al hablar de aquello, el muchacho se mantenía firme y al final le recordaba a su madre los buenos momentos, pocos sí, pero a final de cuenta buenos, aquellos días cálidos del inicio de la era, donde la pasaban juntos. Puro y noble… con un corazón de oro y de un valiente muchacho.
Pese a todos sus problemas siempre fue buena su salud, hasta que un día su pecho comenzó a dolerle, sus brazos se cansaron y fallo en una competencia, todos se habían decepcionado… su ex novia, Midna, se preocupo por Link. Siempre fue una chica amable, honesta… aunque era una twili y tuvo que volver a su reino. Sí, era una princesa, ambos se separaron y eso afecto más al muchacho.
Desde aquel día todo se derrumbo… decían que era un perdedor, todos esos hipócritas que decían ser sus amigos… se burlaban de él.
Las pocas personas que realmente eran sus amigos lo apoyaron… aquella muchachita de su infancia, Saria, la desafinada, feroz, divertida pero a veces molesta Ilia, el chico pecas, Pipit, la enamorada que solo veía como amiga, Malón, la preocupadísima señorita ama de las selfies, Ruto y su hermano, haz de la guitarra, Mikau, la sensible flor y vocalista, novia de Mikau, Lulú, su clon a excepción del estilo de cabello, color de cabello y ojos, el inteligentísimo Ravio, e incluso Irene, quien era a veces muy fastidiosa y caprichosa, pero cuando se trataba de cuidar de Link, nadie mejor que ella.
Suspiro con pesadez – Como me encantaría poder tener una espada en mi mano. – dijo el muchacho mientras prendía su 3ds.
-Una espada ¿eh? – Link se sobre salto, tomo su pecho y cerro su ojo izquierdo, le había dado un buen susto – ¡Lo siento! – Dijo ella tomando la mano de Link que sostenía en su pecho.
-No… no pasa nada… - Se calmo un segundo – ¿¡No se supone que yo iría a verte a ti!? – Sonrojado por la acción de visitarlo de la chica, gritó paranoico.
-Fui una impertinente… solo quería regresarte tu libro. No podía esperar… sólo pregunte cual era tu habitación.
-¿Eh? – el miro que lo tenía en su mano… y su otra mano aun sostenía la mano de él. Pocos fueron los minutos para estar totalmente sonrojado.
-Ya lo leí – sonrió a lo grande – Me pareció escuchar que dijiste una espada. ¿Eres un caballero?
-Eres algo impredecible y escuchas cosas que no deberías – La voz del joven parecía algo decaída y nerviosa.
-Lo siento, siempre llego en momentos así jeje – Suda un poquito de la mejilla – Es solo que… la vista al viejo castillo me fascina. Me he quedado piedra con el hermoso amanecer… y fue cuando escuche que mencionaste algo sobre una espada.
El muchacho la miro – Yo era esgrimista… también era un arquero – Miró sus manos, apretó los puños y cerro los ojos.
-¿De verdad? ¡Eso es fantástico! – La chica pudo ver que en sus ojos se mantenía una tristeza profunda – Tienes una enfermedad del corazón ¿verdad?- La chica le miro triste.
-Sí… ¿Cómo…? – el chico se sorprendió.
-Es fácil, te tomaste el pecho con mi pequeña sorpresa… Mi padre solía hacer lo mismo…
-Oh… cierto – sonríe y rasca su nuca – ¿Tu padre? – Link le miro curioso.
-Sí, tenía el corazón muy débil, desafortunadamente no está más en este mundo para contarte las maravillas que vivió…
-Yo no tenía idea – Antes de decir más Zelda le calla con un dedo y le dice.
-No importa… no siento tristeza… a él le hubiera gustado que lo recordara con una sonrisa – Zelda sonrió y Link le miro incrédulo.
-B-Bueno – Tartamudeo un poco, a lo que la joven rio. Y tú… ¿Por qué estas en el hospital?
-Pues… - sonríe un poco – Como te das cuenta yo llegue apenas hace un par de semanas.
Link caminaba por los pasillos del tercer piso, donde se encontraba su habitación, aunque una mujer pasó por aquel pasillo, uno a la izquierda y derecho, al final una gran habitación.
Su curiosidad lo llamo a aquel enorme lugar, asomo un poco su cabeza… solo logro ver a una señora castaña, de ojos verdes muy preocupada y a un hombre rubio, de ojos azules… tomando una mano, al parecer de una señorita.
Antes de poder ver más, la enfermera Juli, una amable mujer de cabello corto, rubio, ojos azules, esbelta figura apareció de tras de él.
-Link… ¿Qué haces afuera?
-Eh… pues…
Después de eso el muchacho volvió a su habitación, con mucha curiosidad de saber quién era…
-Yo… llegue aquí muy grave, la verdad es que yo tengo tuberculosis pulmonar, se había agravado, nadie sabía, ni yo… hasta que me empezó a dar una tos horrible, y empezó a salir sangre de mi boca. En mi casa todos se atarearon, mi madre comenzó a ir y venir, Impa, mi niñera también..
-Diosas – Link tomó distancia.
-No te preocupes, está controlada y no se contagia, por ahora… aunque – su mirada se entristeció.
-¿Qué pasa? – Link le miro preocupado y volvió a donde estaba.
-No pasa nada. Yo estoy bien – Link noto que su voz no era sincera.
Zelda era un misterio, Link la acababa de conocer hace un par de días y ella con simplemente ver algunas de sus acciones y escuchar algunas palabras ya tenía en claro quién era él. Link no sabía nada sobre ella… hasta que la chica empezó a hablar.
-Sabes… soy muy buena dibujando y en todas las materias, podría decirse que soy algo dotada con la inteligencia, siempre he sido buena en deportes, también me gusta mucho leer, amo tocar la lira y una ocarina muy mona que me regalo mi padre antes de irse.
-Vaya, me gustaría que algún día me enseñaras a dibujar – Bromeó el muchacho – Yo podría enseñarte unas canciones que me sé en la lira – Limó sus uñas, las soplo de forma presumida pero bromeando.
-¡Claro que sí! – Exclamó la chica de buena forma – ¡Eso sería genial! – Sus grandes ojos azules penetraban los de él, poniéndolo nervioso.
-Sólo era una broma Zelda – Rasco su nuca nervioso – Bueno, el enseñarte las canciones fue muy en serio – El muchacho sonríe.
-Sabes… a mi no me importaría enseñarte – Ella devuelve la sonrisa – sería divertido, al menos pasar un tiempo conversando con alguien de mi edad. No es que no me agrade la idea de hablar con mayores, pero de vez en cuando me gustaría platicar con chicos y chicas – La chica mira a la ventana de la habitación, deseosa de conocer muchas cosas.
-Tienes razón en eso – Link suspiro – Con el tiempo que llevo aquí… solo he hablado con Juli y con Anju… por cierto… ¿Cuantos…? –Antes de terminar Zelda le responde.
-15… tengo 15 años – Sonriente y casi presuntuosamente la chica se para de forma gloriosa.
-Pues entonces no somos de la misma edad – Link simplemente se limita a sonreír.
-¿Ah? –Zelda le miro – Pero si pareces…
-Tengo 17… me has dicho niño – este sonríe mas y le da un empujoncito a Zelda.
-¡Oye! Que seas más grande no te da derecho a empujarme – sonríe picara y le devuelve el empujoncito.
Ambos rieron y platicaron el resto del día.
Link y Zelda habían salido a la azotea del hospital, ambos bien abrigados, pues ya era de noche.
-Sabes… no me había reído desde hace tres años… al menos que yo recuerde – La chica estaba de perfil, en verdad reía y sonreía mucho.
Link se mantenía recargado en el barandal mientras la observaba – ¿Eh? ¿Por qué? – Miro de reojo a la chica.
-Pues… sabes, hace tiempo que ya no voy a la escuelas, estudio en casa, siempre tengo una educación por parte de mi mentora, Impa, es profesora de universidad. Sin embargo, me gustaría poder estar como otras chicas, siempre ha sido mi sueño, conociendo y experimentando todo… en una preparatoria. Conocer amigas, amigos… y… un chico quizá – Zelda se toma el cabello.
-¿Un chico? – Le mira inocente – yo desearía estar de nuevo en la preparatoria… extraño a mi mejor amiga Saria… a Mikau… incluso a Irene…
-¿Tus amigos? – la chica le mira con curiosidad.
-Mis amigos… mi familia diría yo – sonríe y mira el cielo estrellado.
Una pequeña brisa vuela los cabellos de la chica – Me gustaría saber… que se siente tener esa clase de familia – La joven es ligeramente tapada por su cabello al punto de no dejar ver su triste rostro.
-Es lo mejor del mundo – se recarga en el barandal, mirando aun las estrellas, pensando.
-Y… ¿Tienes novia Link? – acompaña al muchacho y de la misma forma se recarga donde él. Con ese comentario se sonroja un poco.
-No pero… ella era todo mi mundo – Agacha la mirada – pero… éramos de distintas clases.
-¿Distintas clases? – Ella pone una cara confundida y mira a Link desde más abajo, provocando que se sonrojara levemente el muchacho.
-Sí. Ella era una twili…
-¡Oh! Yo conozco a los twili – Pone una cara de desagrado – son algo mezquinos…
-No ella… era muy simpática, hermosa…
-Pero su padre es un hombre malo, que manipula todo a su antojo. ¿Estoy en lo correcto?
-Siempre sabes de lo que hablo, ¿Me espías a caso? – arqueo una ceja. Sonríe.
-Es solo que seguramente la chica se llama Midna, y es la princesa de ese reino… es la única que conozco que es buena persona – La joven le miro.
Link se sorprendió.
-No la conozco la suficiente, pero se es la única twili que sería así como describes – La chica mintió, ella realmente la conozca.
-E-Eso… -Zelda estaba inexpresiva, mientras que Link quedaba perplejo ante las palabras de ella – Las únicas personas que pueden conocerla son…
-Es alta, cabello anaranjado, ojos carmesí con tonos naranjas… es muy amable… la conozco solo un poco, antes de que mi padre –Antes de terminas le interrumpió.
-¿Eh? ¿Eso significa que tú perteneces a la nobleza? – señalo con la boca totalmente abierta.
-Cierra la boca que te va a entrar un bicho – Coloca su mano debajo de su barbilla y suavemente hace que cierre su boca – Más que eso Link… yo conocí a Midna cuando tenía 4 años. Si, soy de la nobleza… supongamos que mi madre… ocupa un alto puesto.
-¿Más que eso? – Toma su barbilla sonrojado ante la acción de Zelda.
-No me gusta hablar sobre mi familia… siempre ha sido un problema más que nada, pertenecer a la nobleza.
Link no podía imaginar qué clase de persona era ella… o más bien quienes eran sus padres, personas tan importantes como para tratar asuntos con un reino como el crepuscular.
-Bueno… no preguntare nada más, de todas formas, quizá solo la quería – Dijo sincero.
-Querer no es lo mismo que amar – La chica le mira.
-Exacto. Siento que la quería mucho, pero no al punto de amarla, me deprimí cuando se fue de mi lado, pero de lo contrario hubiera muerto, mi corazón ya no estaba tan sano como solía.
-Hum – volteo hacia el pico nevado – quizá encuentres al amor de tu vida… como el héroe tenia ligado el corazón de esa doncella al suyo… como en la historia del libro que me prestaste.
-¿Ah? – no sabía de lo que hablaba – ¿Te refieres a la princesa…?
-Si… ella misma… parece que no lo liste completo – La chica sonrió de sobremanera.
-Ah… si… el héroe y la princesa… s-sí ya recordé, es que sabes… siempre olvido todo jeje – rasco su nuca – Farore… sí que soy tonto.
-Bueno… de todas formas ahora nos conocemos mejor Link – la chica sonríe a lo grande.
-Parece que si Zelda – Su mirada se va a la de ella – Por cierto, es curioso… tu nombre es el de la princesa de – Link tapa su boca.
Zelda sonríe ante la sorpresa de él – Puedes llamarme Zel.
-Ok, Zel, tu solo dime Link…
Ambos se tomaron por la mano, saludándose.
-Mucho gusto Link…
-Igualmente señorita Zel…
Se quedaron un rato mirando las estrellas, la luna había salido y Zelda se maravillo en corto.
-¿No es preciosa la luna?, es grande delicada y muy pálida, blanca… es galante, maravillosa y curiosa a la vez.
-Me recuerda a cierta muchachita – Link viró a Zelda.
-Sabes – esta se voltea hacia Link, provocando se él haga lo mismo – lo más hermoso del cielo no es en si la luna, es todo el vacio del espacio que la rodea… es tan obscura la noche y la luna le da un toque de luz a todo su alrededor, dejando verse a todo su esplendor. Pero el cielo es la maravilla.
-Tus palabras son muy ciertas, Zel – Link miro que una estrella paso de largo.
Zelda se dejaba ver radiante con la luz de la luna, Link le miro y al verla a los ojos se centro, mirando más allá de lo que nadie puede ver… más allá de los sentimientos, en el corazón, más allá… donde está el alma y la esencia de cada persona…
Entonces supo que Zelda y él estaba destinados a conocerse, solo eso sintió con poder ver su alma… su honesta y pura esencia e inocente mirada que dejaba ver todo de ella.
Todavía tenía un pequeño misterio entre quien era en realidad… sin embargo, al ver todo lo demás tenía ya la certeza de conocerla. El que su familia fuera noble no significaba nada… No era un obstáculo ahora… no era más que una posición sin sentido..
¿O sí importaba?...
Continuara…
Hola, una vez más les traemos esta historia de amor uwu mejorada pues.
Luz: Si, bueno, espero que les haya agradado uwu tiene mejores cosas ahora, creo.
Eso si, que las cosas que ponías luz daban flojera v:
Luz: Inche mala onda, claro que no :,v tenia followers
Yo no tengo, geneal… disculpen lo corto del cap, es que asi es originalmente.
Bueno, nos leemos luego c:
