Siento mucho la demora, pero me han tenido bastante ocupada

Siento mucho la demora, pero me han tenido bastante ocupada. Espero les guste el nuevo capítulo y espero recibir muchos reviews.

Capítulo #2 "Desert Rose"

Un par de días habían pasado desde su encuentro, y para entonces, toda la gente estaba al tanto de las amenazas de guerra por parte de los europeos. El nerviosismo llenaba el ambiente y más aún cuando se habían tomado drásticas medidas. Los puertos estaban cerrados, entorpeciendo el comercio, soldados patrullaban las calles y la gente no dejaba de hablar sobre el asunto.

Se decía que el propio rey estaba alterado, por que no estaban preparados para enfrentarse de semejante manera contra las potencias europeas y además de que constantemente recibía notas de advertencia sobre unas mujeres que debían ser devueltas.

Ellos por su parte, se encargaban de otros asuntos, que curiosamente tenían que ver con el inicio del conflicto. Día y noche se habían dedicado a buscar las 3 chicas que necesitaban, pero parecía que nada había terminado de convencer a su jefe.

Si algo caracterizaba al jefe Inuyasha Taisho era su selección de chicas para las subastas. Sus gustos eran de lo más exquisitos y por ello era muy solicitado dentro del medio, pues él era el único capaz de ofrecer bellezas únicas, por las que ganaba increíbles cantidades de dinero. Su propio harén poseía una variada cantidad de mujeres y por ende, era la envidia de varios dentro del negocio. Hablando específicamente del negocio, no era del todo simple, pues se embarcaban a largos viajes que duraban meses e iban a diferentes partes del mundo en busca de aquellas chicas que no eran del todo fáciles de encontrar, por lo que las subastas que organizaba Inuyasha Taisho no eran tan frecuentes. Esa era la razón de su éxito, pues cuando llegaban a ofrecerse dichas subastas, solo se encontraba de lo mejor y, desde luego, a enormes precios.

Ya habían revisado a un par de muchachas pero nada parecía gustarle del todo a Inuyasha, y aquella búsqueda se estaba volviendo bastante complicada para ellos.

-sinceramente buscar por estas calles es una pérdida de tiempo- bufó Inuyasha mientras caminaban por las calles más concurridas de la ciudad. Los tres llevaban su rostro cubierto, para evitar ser reconocidos por cualquiera, y en especial por sus víctimas

-ya lo veo, hemos caminado durante horas- comentó Kouga

-quizás deberíamos intentar en el mercado- propuso Miroku- hay mayor flujo de gente, y es quizás, una de las últimas oportunidades que nos quedan-

-supongo que no queda opción- asintió Inuyasha y de inmediato se dirigieron hacia el sitio

El mercado era un sitio enorme en donde se llevaban a cabo la mayor parte de las actividades comerciales. Cientos de locales y pequeños puestos adornaban las calles abarrotadas de cosas: telas, joyas, comida, hierbas, etc. Hombres y mujeres llamando la atención de todo aquel que pasaba ofreciéndole variados productos incitándoles a comprar y, por supuesto, los curiosos que caminaban admirando la enorme cantidad de productos o simplemente comprando aquello que les convencía.

Estuvieron caminando entre la gente por largo tiempo sin obtener resultados. Comenzaban a pensar que buscar en su país era inútil y habían comenzado a considerar las maneras de escabullirse en los países cercanos para obtener lo que necesitaban. Tomaron asiento en una escalinata cercana, descansando un poco tras horas de caminata y se refrescaron con una cantimplora llena de agua.

-me rindo- exclamó Miroku dejando salir un suspiro – tal parece que no podremos cubrir la subasta de la próxima semana ¿Qué haremos si no cubrimos el número?-

-debemos agotar hasta el último recurso. Personas importantes asistirán. Personas que podrían aportar importantes sumas y no voy a perderlo por ningún motivo- explicó Inuyasha aún analizando con la mirada a las personas que pasaban

-¿habría una manera de aplazarlo en caso de que no encontremos lo que necesitamos?- preguntó Kouga

-lo que… - y ahí se detuvo mientras sus ojos fijaban un blanco en medio del tumulto de gente que pasaban a toda prisa. Una sonrisa se dibujó en sus labios y sus compañeros al percatarse, guiaron la vista hacia donde su jefe miraba tan detenidamente y ahí comprendieron todo.

En medio del mercado la vislumbraron. Una preciosa muchacha de tez ligeramente bronceada y ojos azules. En ese momento en el que el viento comenzó a soplar, el velo que cubría la cabeza de la muchacha se movió permitiendo que Inuyasha tuviera visión de su atractivo principal: un hermoso cabello rojo brillante y largo que la muchacha se encargó de cubrir lo más rápido que pudo. Estaba de pie en un puesto lleno de manzanas que ella se estaba encargando de vender. Con una mirada, sus compañeros supieron que un blanco había sido localizado.

-yo me haré cargo- dijo Kouga mientras se ponía de pie y se dirigía hacia cierto punto del mercado.

Inuyasha y Miroku también se pusieron de pie y fueron en dirección opuesta a la de Kouga, escondiéndose entre la gente y sin quitar la mirada de la muchacha que ágilmente se movía de un lado a otro atendiendo clientes.

Kouga se escondió entre la gente también y en un punto estratégico del mercado rebuscó entre sus ropas y de entre ellas sacó un extraño artefacto. Vigilando que nadie lo viera, encendió una de las puntas del objeto y lo dejo a un lado para alejarse del sitio. Fue cuestión de tiempo, pero a los pocos momentos el artefacto comenzó a liberar chispas llamativas para los pasantes y comerciantes que estaban cerca del lugar y la gente se acercó al sitio.

Kouga aprovechó la distracción de la gente y se acercó al lugar en el que estaba la muchacha, lo suficiente como para golpear el puesto de manzanas provocando que unas cuantas cayeran al piso y otras rodaran lejos del sitio. La muchacha, que se dio cuenta del desastre, persiguió las frutas que rodaron hasta un sitio lo suficientemente apropiado para que los tres hombres la acorralaran y la llevaran consigo, y así fue.

Gracias a los atajos que tenía la ciudad, no les fue difícil regresar a casa de Inuyasha sin parecer sospechosos y con la chica a un lado, que caminaba temerosa junto a ellos. Una vez llegaran a casa de Inuyasha, dio la orden de que se llevaran a la muchacha con las demás y se le preparara como era lo debido para la subasta, la chica les dirigió miradas aterrorizadas hasta ser arrastrada hacia el interior de la enorme casa mientras luchaba fuertemente por escaparse.

-bueno, hemos logrado conseguir una- comentó Miroku mientras tomaba asiento en uno de los enormes sillones al igual que sus otros dos compañeros

-aún así no es mucho- respondió Kouga- fue bastante difícil encontrar a una chica, imagina lo que nos espera para encontrar a las otras dos. No lograremos juntarlas a tiempo-

-aún nos quedan muchos lugares por revisar- comentó Inuyasha- no hay tiempo, hay que continuar, así que vamos de una vez- alentó el hombre poniéndose de pie y siendo seguido por sus dos acompañantes

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El sol brillaba más fuerte que en los últimos días y por consiguiente el calor era aún más insoportable, sobretodo después de haber trabajado tanto durante el día. Kagome iba de un lado a otro del lugar atendiendo a los miles de clientes que entraban y salían sin parar del establecimiento al igual que sus compañeras que corrían sin descanso por todos lados.

Las noticias sobre la guerra que se avecinaba se esparcían a gran velocidad entre la gente. Se decía que el rey estaba en medio de un gran lío y que últimamente estaba de un humor terrible, pues no encontraba la manera de solucionar el problema. Los europeos exigían la devolución de la gran cantidad de muchachas que habían desaparecido, pero nadie sabía quienes eran los responsables de ello y mucho menos en donde encontrarlos, por lo que la situación era delicada. El rey se estaba dando a la tarea de buscar a aquellos delincuentes dentro de las regiones, pero hasta el momento no habían tenido resultados.

Por todos lados corrió la noticia sobre la seguridad de que los delincuentes eran de la región y que se les había calificado como altamente peligrosos, por lo que las precauciones dentro de las familias habían aumentado, sobretodo aquellas en las que había mujeres jóvenes. Pero a pesar de estos hechos, la clientela dentro del establecimiento no había dejado de correr y Kagome y sus compañeras tenían tanto trabajo como de costumbre.

Por fin llegó su hora de descanso y tomó asiento en una de las sillas justo a la puerta de las cocinas y se refrescaba con un poco de té de hierbabuena mientras que una leve brisa acariciaba su rostro.

-Kagome- llamó de pronto el dueño y ella de inmediato se puso de pie- ella es Sango- presentó el hombre mientras una chica de cabellos castaños que caminaba a su lado inclinaba la cabeza en forma de saludo- ¿recuerdas que te mencioné a la chica nueva?

-claro- asintió ella recordando- salam alaicon Sango-

-alaicon salam- contestó la castaña

-empezará desde hoy- anunció el hombre- espero que la apoyes un poco, sobretodo con las presentaciones de las noches, lo dejo en tus manos-

-desde luego- contestó ella y el hombre se retiró- ¿nerviosa?- preguntó dirigiéndose a Sango

-no exactamente- contestó- conozco los procedimientos aunque nunca había participado en espectáculos

-no te preocupes, todo estará bien- sonrió- ahora debemos volver al trabajo, hay muchos clientes esperando entrar-

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Miroku se recargó en la pared cansadamente mientras dejaba escapar un suspiro y tomaba algo de aire.

-es todo- comentó mirando el cielo del anochecer que estaba comenzando- hemos recorrido los lugares principales y no hemos encontrado nada-

-está anocheciendo- comentó Kouga- tal vez debamos continuar mañana-

-se nos acaba el tiempo- respondió Inuyasha exasperado mientras tensaba los dientes- solo tres días y llevamos días buscando-

-tranquilízate Inuyasha- calmó el pelinegro mientras palmeaba la espalda de Inuyasha- mañana será otro día y verás que lograremos algo… es más, deberíamos relajarnos y despejar la mente. Vayamos a tomar algo a un restaurante que está cerca de aquí- propuso Kouga

-me parece buena idea. Ya pensaremos en algo para cubrir lo que necesitamos- concordó Miroku sonriente

-está bien- asintió Inuyasha tras pensarlo durante unos momentos

Los tres hombres se alejaron del sitio y tomaron rumbo hacia el restaurante que Kouga había sugerido, que a penas y se encontraba a unas cuantas cuadras del lugar en el que se habían detenido. Al acercarse pudieron observar la cantidad de gente que entraba y salía del lugar en el que se percibía mucho movimiento. Kouga se acercó a buscar una mesa y pronto se las concedieron. Se adentraron en el lugar y se ubicaron en la dichosa mesa mientras hacían pedido de sus bebidas.

-estoy seguro de que todo irá bien mañana- sonrió Miroku después de darle un sorbo a su arak- así que trata de relajarte- comentó dirigiéndose a su jefe- y esta bebida definitivamente es un regalo de alá- dijo dando un nuevo sorbo

Un par de minutos después el movimiento se relajó ligeramente, las luces bajaron un poco su brillo y la música comenzó a escucharse. De un lado del restaurante comenzaron a salir poco a poco un grupo de muchachas ataviadas con magníficos atuendos para baile y lentamente se movían al compás de la música. El grupo avanzó suavemente hacia el centro sin más que el leve movimiento de sus cabezas de un lado a otro, y en el momento en el que el ritmo de la música se aceleró, las chicas aparecieron una lluvia de velos que sensualmente agitaban mientras poco a poco se separaban. De entre ellas apareció otra chica de cabellos azabache que lucía un hermoso traje verde esmeralda y ella, a diferencia de sus compañeras, acompañaba su baile con dos velas, cada una en una copa y en cada una de sus manos. Ella permaneció en el centro como la atracción principal y las demás le acompañaban alrededor.

Inuyasha miraba atentamente a la chica desde que se había aparecido. No había quitado sus ojos de ella y miraba hipnotizado la manera en que bailaba, moviendo sus caderas con mucha profesionalidad en una danza suave y sensual que dejaba al público encantado. En el momento en que ella giró su vista hacia su dirección, él se perdió. En la mirada de la muchacha encontró todo el universo en una sensación que no podía explicar… una tremenda sensación de haber salido del mundo por unos momentos y regresado súbitamente en el momento en que perdió contacto con los ojos chocolate de ella. Entonces junto a ella se colocó una de las chicas con velo, que usaba un traje dorado y de largo cabello castaño… una chica de dulce rostro, mirada amigable y suave sonrisa… se le notaba madurez, pero al mismo tiempo timidez y encanto.

Inuyasha despertó de entre sus pensamientos y en su rostro dibujó una sonrisa de satisfacción. Giró su vista hacia sus compañeros que disfrutaban del espectáculo y ellos en un momento encontraron su mirada. Un solo movimiento de la cabeza de Inuyasha y ellos comprendieron que un nuevo objetivo había sido localizado.

Fin del chap.

Espero que les haya gustado y de nuevo me disculpo por la tardanza, pero éste capítulo me fue bastante difícil de escribir y la escuela me absorbió todo el tiempo por lo que mi inspiración también andaba algo escasa, pero bueno, por fin he regresado.

Reviews:

Nere.- al fin aquí estoy, disculpa por no hacerlo más rápido pero la vida no fue justa conmigo últimamente y no podía terminar el capítulo. Esperaré ansiosa tu review.

Jennifer Garza G.- muchas gracias, espero que ciertamente haya una mejora. Hago mi mejor esfuerzo pero la magia anda escasa últimamente jejejeje. Espero que te haya gustado y espero seguir viéndote por aquí. Gracias.

Setsuna17.- agradezco el review y ojala el fic siga gustándote tanto como hasta ahora. En cuanto a tu pregunta, la frase del final es de mi propiedad, yo la escribí hace tiempo, forma parte de una canción que escribí hace un par de años, y la uso por que es algo en lo que realmente creo. Espero recibir más reviews tuyos y gracias de nuevo.

Raven Sakura.- espero no haberte decepcionado con el capítulo y que el fic siga gustándote. Esperaré por tu review y gracias.

MaoAyanamipl.- loca aquí está el capítulo y bueno… la idea de la cultura… ¿necesito explicártelo de verdad? ¿no lo adivinas?... confío en que sí así que ya sabes por que. Sip, Kouga y Miroku de traficantes aunque creo que el papel les queda jajajajajajaja y finalmente el encuentro de los protagonistas que tal vez no fue mucho hasta ahora pero fuiste testigo de lo que me costó el condenado capitulillo. Gracias por tus comentarios y espero los demás por que… MAS TE VALE! Y si no me falla la memoria te falta uno en otra historia (ya sabes cual) así que sigo esperando jajajajajajaja.

Esteban.- gracias por el comentario y por el cumplido, espero sigas disfrutando de la historia a pesar del tiempo que me tomó poder actualizar. Gracias y esperaré por reviews.

"Dejemos que este sentimiento nos una

Que esta sonrisa nos embriague

Y que este paraíso sea nuestro hogar"