Momentos
Serie de viñetas Chuck/Blair
Disclaimer: Gossip girl y sus personajes no me pertenecen. Solo los utilizo para contar esta historia, la cual si me pertenece, sin ningún animo de lucro
N/A: Me arranco a publicar, este fic son una serie de drabbles situados en diferentes temporadas (escritos cronológicamente), pequeñas escenas perdidas que perfectamente pudieron pasar, en su mayoría escritas desde el punto de vista de Chuck. Espero que os guste. Un beso.
1ª temporada
Capitulo 2: Mariposas
Solo había sido una chica más… o eso al menos es lo que su cabeza intentaba hacerle creer.
Sin embargo desde aquella noche en la limusina, tras la inauguración del Victrola, no había podido dejar de pensar en ella.
Su piel era suave y tersa. Sus labios calidos y húmedos al mismo tiempo, y entre sus brazos él había experimentado una sensación que nunca antes había sentido con ninguna otra.
Era consciente de la situación. Nate era su mejor amigo y ella su ex, sin embargo nada parecía poder apagar las ansias de estar junto a ella. De comprarle el mejor regalo para su cumpleaños. De hacerla feliz.
La fiesta estilo japonés estaba cuidada al detalle, y el mujeriego y egocéntrico Chuck Bass entró tras haber sido oficialmente desinvitado por la misma Blair. Cuando ella le vio, intentó huir de él, pero en la terraza el encuentro fue inevitable. Y supuso un antes y después para Chuck.
No sabía como se había desviado la conversación, ni cuando había dejado de estar la pelota entre sus manos, pero de pronto Blair le miró entre divertida y asombrada y pronunció un claro:
- ¿Te gusto?
Ni siquiera fue capaz de esperar y buscar una excusa, su boca habló antes de que su cerebro hubiese procesado esa información:
- Define gustar.
Y tras esas dos palabras, cayó el velo que cubría la faceta del Chuck duro. Y abrió un poco ese corazón blindado que había mantenido siempre. Pero ella no facilitó las cosas, y tras pedirle que matase las mariposas que sentía, se retiró, pensando tan solo en Nate, y en como le dolería que esa noche no la llamara a medianoche, como todos los años anteriores.
Se sacó la tarta y la gente gritó en coro, sin embargo, tras la evidencia de que Nate no llegaría a la fiesta, ni la llamaría, Blair no pudo más que huir a la soledad de un dormitorio, donde podría hacerse débil sin necesidad de que nadie la viese. Chuck sopló las velas por ella pidiendo un deseo en su honor, demasiado honesto y sincero, por ello jamas se lo confesaría a nadie, y contó mentalmente hasta cien, antes de levantarse y seguirla, dispuesto a alegrarle tan solo un poco el cumpleaños.
Le colocó el collar alrededor del cuello, y musitó entre dientes un sincero "Lo siento" que sabía que ella simularía no escuchar. Y Blair, por segunda vez buscó consuelo entre sus fuertes brazos y sus sensuales labios.
Las mariposas de su estómago comenzaron a revolotear alocadas llenas de felicidad, mientras se tumbaban en el colchón. Y Chuck decidió dejarlas vivir. Tal cosquilleo después de todo no podía ser dañino.
