Bien, aquí la segunda parte, es tantito más largo que el capítulo pasado. ¡Espero que lo disfruten!


Después de entrenar desde las 4 hasta las 8 con el idiota de Naruto, me había ido a casa donde me llegó el olor -muy, muy familiar- de los tomates. Fui a la cocina para encontrar tal tesoro y me encontré con Sakura, preparando el desayuno de esa mañana. Y claro, mi novia ganaba puntos por saber preparar platillos en donde se incluía el tomate.

-Haz llegado más temprano.-dijo, sin despegar la vista de los tomates que cortaba y luego echaba al sartén.

-Naruto había quedado con la Hyuga y su padre a las 9.-me había acercado a ella y comenzaba a repartir besos a lo largo de su cuello y hombros.-Naruto está afrontando bien eso de que Hyuga esté embarazada.

-Tendría que madurar alguna vez, ¿no?-su risa me contagió e hizo que sonriera.

Desde que Sakura se había mudado a la villa Uchiha, todo lucía mucho mejor, sin contar los exquisitos-ya nombrados- platos que preparaba.

-¿Cuándo nos tocará a nosotros, Sa-ku-ra?

Ella se giró y me miró sorprendida para luego plasmar en su rostro una sonrisa demasiado grande

-Pronto, Sasuke-kun, muy pronto.- y me besó.

Hasta allí todo había estado bastante bien, dejamos de usar protección y repentinamente nuestros encuentros se volvieron más frecuentes, no me quejaba, pero lo extraño era que Sakura algunas veces me preguntaba por chicas que solían hablarme frecuentemente intentando mantener una mísera conversación.

-¡Sasuke-kun! Vaya, has vuelto muy pronto, me alegro muchísimo. ¡Y no viniste con tu novia! ¿cómo es que se llamaba? ¿Tabuna? ¿Sachuza? ¿Kakuma?

-Sakura

La chica no debía pasar los 18, era bastante irritante y la única razón por la cual no le era tan indiferente era ya que, si el tipo que me vendía los tomates se enteraba de como trataba a 'su pequeño ángel dorado' me subiría el precio de los benditos tomates.

Menuda mierda.

-Ten .-me dijo la chica entregándome una bolsa para que pudiera elegir los tomates.- Sasuke-kun, ¿sabes? celebrarán una fiesta en toda la aldea pronto, quizá podemos ir, tu sabes, juntos.

La chica me miraba segura. Al parecer, creía que afirmaría.

-No tengo nada en tu contra, pero no.-le dije intentando ser lo menos... tosco posible.- debes tener solo 18 años, tengo 24, eres mucho menor.

-¡Pero soy una mujer!

-No, y ni siquiera sé tu nombre, y tengo novia.-ella se enfadó.- de este tamaño, cabello rosa, ojos verde, siempre está conmigo, ¿la recuerdas? Iré con ella.

Le pasé el dinero a la muchacha y me fui de allí, quizás el viejo me subiría el precio, pero ahora me daba igual. Era patético que una muchacha mucho menor que yo me invite a salir sabiendo que tengo novia.

Había pasado una semana rara, Sakura preguntando por chicas mientras lo hacíamos y luego era como si nunca hubiésemos hablado de eso. Aun que no es como si lo preguntara.

-Sakura.

-¿Sí?- se había volteado mientras secaba sus manos con un paño.

-Sakura -repetí, ella se lucía intrigada.-¿no crees que estamos teniendo mucho sexo?

Bien, la había cagado, ahora Sakura no lo haría conmigo durante mes y medio. Pero, no es mi culpa, no fui frío o distante o lo que sea que no les gusta a las mujeres normales, solo fui yo, como siempre he sido. Y bueno, Sakura no es una mujer normal...

-No es que me moleste.

Era mejor aclarar, ¿no?

Y sin más, la molesta de mi novia se quitó el delantal y salió pasivamente de la cocina y posteriormente, de la casa.

Como había dicho, Sakura no es una mujer normal...

-Mierda.

Quizás lo hacíamos más porque ella ya quería quedar embarazada, ¿no?


La chica salió del barrio Uchiha y salto en los tejados hasta llegar a la floristería Yamanaka, lugar donde sabía, encontraría a la culpable de todo esto.

-¡Frente! ¿quieres unas rosas para otra noche romántica con Sasuke-kun?

-No digas pavadas, ¿sabes que me ha dicho?

La chica de ojos cielo la miró dudando.

-"¿No crees que estamos teniendo mucho sexo?"- Repitió imitando su semblante y su voz.

-¿Tanto así? Dios, frente, una de dos, o ya encontró a otra o ya se cansó de tu cuerpo.

Ante la deducción, la pelirosa se alarmó

-¿Cómo dices?

-¡O las dos! ¡Jesús!- La Yamanaka comenzó a reir.- es broma, Sakura, ¿Creías que no preguntaría algo sobre tu extraño comportamiento? Después de todos faltan manos para contar a todas las que siguen a tu novio.

-Eres una maldita desgraciada.

-Bueno, de todas formas, supongo que tendrías que abandonar el truco con Sasuke, sería una misión extremista.

-¿Sakura?- El joven Uchiha se adentró a la floristería.

-¡Sasuke-kun! un gusto tenerte aquí, ¿vas a comprarle flores a Sakura?

Definitivamente, Ino siempre intentaba vender algo.

-Tsk, vamos Sakura.

La susodicha se recriminó por ser tan torpe en salir así de casa, alarmando a su novio.

¡Shannaro nos ha pillado!

¡Tomaste la situación en tus manos! ¡es tu culpa!

Sakura aceptó la mano que le alzó Sasuke y la guió hasta afuera de la floristería.

-¡Vuelvan pronto!

Oyeron decir a la rubia.

Sakura le siguió el paso a Sasuke y caminaron por la aldea tomados de la mano ante miradas celosas.

-¿Truco?

¡Definitivamente la había pillado! ¿qué diría ahora? ¡Maldición, Sakura, piensa!

-Pues... sí.

-¿Qué tipo de truco?

Joder, joder, joder, joder, joder.

-No es un 'truco', es más... un experimento. ¡Sí! Un experimento del hospital. Estaba investigando-

-Sakura, ¿en qué me mete a mi ese experimento?

Mierda.

-Pues, verás... este experimento trata de... la reproducción humana.-La chica cerró los ojos concentrándose.-tenía que averiguar... cuando dura una persona del sexo masculino en cansarse de mantener coito durante tanto tiempo.

Por Kami, ¿ella creía que él caería en eso? ¿a caso creía que era como Naruto?

-Ya veo...-ella lo miró esperanzada.- Sakura es una patética excusa.-y suspiró derrotada.

-Vamos a casa, te lo contaré.

Bueno, ¿que era lo peor que podía pasar? simplemente se lo diría, y luego vería que pasaría. No importaba, ¿verdad? Maldita sea Ino y la forma de emplear las cosas frente a ella. Tentándola.

Sakura apretó la mano de su novio pegándose un poco más a él.

Al cabo de diez minutos ya estaban entrando al barrio Uchiha

-¿Podrías explicarme ahora porqué MI chica está usando algún tipo de truco raro de Yamanaka?- le decía él con una ceja alzada mientras pasaba un brazo sobre sus hombros.

-Porque tu chica está más que bastante celosa.

Estaban entrando a la mansión cuando Sakura procedió a contar con las palabras más simples el famoso 'truco de Ino'.

-Así que, me sacabas información mientras lo hacíamos...

La chica gimoteó.

-¡Lo haces ver demasiado mal!

-Es lo que es, Sakura.- Sasuke le regaló una sonrisa galante.- ¿Quieres sacarme más información?

Y esa fue una oferta que Sakura no pudo rechazar.


Si bien, su amiga, era una de las pervertidas más grandes que conocía. Pero, su novio... suponía que su novio la pasaba.

Y Sasuke, sabía muy bien que la amiga de su novia era la cerda más grande del mundo, era una menuda pervertida que le había regalado varias noches -y tardes e incluso mañanas- apasionadas con Sakura.

Y eso era algo que tanto Sasuke como Sakura le agradecían internamente.

-¡Sasuke-kun! ¡Cuidado con el brazier!


¿Qué tal, eh?

El capítulo me salió muy espontaneo o_o y más largo que el pasado, espero que les haya gustado.

¿Merece un review?

¡Gracias por leer, pequeñas lectoras!