Canto II
Auch
¿No te lastimaste? –preguntó la persona con quien tropecé
Je, no
Levanté la vista para conocerle.
¿Eh?, eres el chico de esta mañana –indiqué sorprendida
Sonrió –es verdad eres la linda señorita con la que tropecé en la mañana
Sí –entonces pensé ¿me llamó linda?
Será mejor que vayamos a alguna otra parte si nos quedamos aquí nos mojaremos completamente
Tienes razón
Nos dirigimos hacia una cafetería a la cual él me dirigió, no era una cafetería como las que suelen ir los adolescentes a beber capuchino y comer tarta, al contrario de éstas era silenciosa con estantes llenos de libros diversos.
Wow, cuantos libros –admití mi impresión
¿Te gustan los libros? –preguntó el chico
Sí, mucho, una de mis pasiones es la literatura
Entiendo, por cierto no nos hemos presentado, mi nombre es Raphsodos Genesis
Eto, soy Haneda, Haneda Yuki
Bien Haneda Yuki parece que lloverá por un rato más, ¿te molesta si te invito un café mientras esperamos?
¿Eh? –me sonrojé por la invitación- no, no me molesta
¿Vamos?
Cordialmente me cedió el paso al frente, nos acomodamos en una mesa con vista a la calle.
Dime Haneda Auki
Yuki está bien
De acuerdo, dime Yuki ¿Cuál es tu libro preferido?
Mmmm. . . existe un libro que habla sobre el tesoro de la diosa Minerva, su filosofía poética es lo más atractivo, el nombre del libro es. . .
Loveless
¿Lo conoces?
Hm, por supuesto también es mi favorito
"Infinite in mistery is the gif of the goddess
We seek at those, and take the sky.
Ripples form on the water´s surface.
The wardering soul knows no rest."
Waaa11, en verdad os lo sabes de memoria
Hm –sonrió
Veamos, segundo canto; habla sobre el misterioso regalo de la diosa, tal es la grandiosidad que es comparado con la gloria eterna, inalcanzable
Muy bien, tu comprensión es bastante exacta
Gracias
Pero incluso hay algo más exacto y perfecto que tu deducción analítica de Loveless
¿Ah?
Tomó mi mano derecha y la basó haciéndome sonrojar.
Tu belleza. . .
Sus ojos se fijaron en los míos por lo que evité su mirada volviéndome a un lado.
¿Qué dices?
¿Te ofendería si te pidiera me acompañaras en adelante y te volvieras. . . mi diosa?
. . . ¡¿Qué?!
¿T e he ofendido? Si es así me disculpo
N. . . no, no me ofende es sólo que. . .
¿Sí?
Bueno. . . yo. . . verás. . . nos acabamos de conocer
No es necesario conocer el nombre de la flor para reconocer su belleza
. . .
El cielo ha decidido el mantenernos presos en este paraíso de conocimientos por un largo tiempo al parecer. Entonces, pongo en tus manos mi vida. . .
Si es tu decisión el aceptar mi propuesta, me habrás hecho el hombre más dichoso de este
mundo, habré obtenido el regalo de la diosa aquel que sólo puede ser comparado con la
gloria eterna.
De lo contrario, me veré obligado a retirarme y salir fuera a la intemperie de tu rechazo
entregándome al castigo que la diosa me haya interpuesto de no ser digno de tu divinidad
Yo. . . –bajé la mirada
Le pido su perdón por mi atrevimiento
Se levantó de la mesa dirigiéndose a la salida, sentí un impulso poniéndome de pié tras él.
¡Espera Genesis!
Dime
Sí. . . si acepto tu proposición
Nuevamente fue hasta mí, tomándo mi rostro para reducir el espacio entre nuestros labios los volvió uno.
