Pov Katniss:

- Katniss quita esa cara- me reprochó mi padre- no es para tanto

- Claro que no es para tanto me alejas de todo lo que conozco y quiero y pretendes que vaya dando saltos de alegría como si nada hubiera pasada,¿ a qué estas jugando? A ser el padre del año, porque te aviso que a eso llegas bastante tarde.

- Mira Kat sé que esto para ti va a ser duro, que no es lo que querías, pero reconoce que vivir en Nueva York es una oportunidad que a cualquier joven normal de tu edad le encantaría

- Entonces supongo que no soy igual que cualquier joven de mi edad, que se le va a hacer.

- Vale, por lo que veo no vas a ponerme las cosas para nada fáciles, pero por favor piensa en tu hermana Prim, ella apenas tiene 6 años, y necesita el apoyo de su hermana.

-¿ Y tu papá? A ti se te ocurrió pensar en ella cuando nos alejaste de mamá, porque como tu has dicho es una niña de solo 6 años, y necesita a su mami, esto es una crueldad y una injusticia

- Sabes que sigue quejandote pero así no conseguirás nada salvo que todo el avión nos mire- efectivamente estaba volando junto con mi padre y mi hermana de florida a mi pesadilla, digo a New York, el avión era un airbus 320 de la compañía American Airlines, y cuando gire la cabeza para comprobar lo que me había dicho mi padre, mi a la típica vieja cotilla, cuya cabeza estaba orientada en una posición bastante incómoda hacia nosotros, seguramente para enterarse de por qué discutíamos, yo ni corta ni perezosa le dirigí una cuantas palabras.

- Perdona señora se encuentra bien, se la ve en una posición que creo que le debe resultar incómoda- le argumente con fingida educación.

- Pues yo... Eee- para esos momentos la señora estaba mas roja que un tomate, al darse cuenta que la había pillado, lástima que la voz del comandante interrumpió esta divertida conversación.

"Queridos pasajeros, les informamos que el vuelo en breves momentos empezara el proceso de aterrizaje, por eso les rogamos que pongas sus asientos en posición vertical, y se abrochen los cinturones, eso es todo, gracias por volar con nuestra compañía"

-Kat, ya estamos llegando ya veras como te encantará- me sonrió mi padre

- Prim, Prim le susurré dulcemente en el oído a mi hermana-

- Mmm- ronroneó mientras se frotaba sus ojitos con sus manitas

- Peque ya estamos llegando

- Vale, luego podemos llamar a mami- me preguntó haciendo un adorable pucherito

- Pues claro que si peque, seguro que se pondrá muy contenta de hablar con nosotras.

Por fin el avión aterrizó, no tuvimos que recoger las maletas, ya que de eso se encargaría el personal que trabaja para mi padre, y como no, en una nueva limusina, nos dirigimos al que sería nuestro "nuevo" hogar.

Era un exquisito y lujoso piso situado en el barrio del SoHO, el piso en total serian unos 400m² ya que mi padre había unido dos áticos para que la superficie fuera mayor, era la cosa más excéntrica que jamás había visto, sobre todo teniendo en cuenta que no necesitábamos ni la mitad del espacio, como se notaba que a mi padre le encantaba aparentar.

-Y bien estas son nuestras habitaciones- nos comunico mi padre.

La verdad que de eso no me pude quejar, mi habitación era una auténtica pasada, era enorme y con un gran ventanal que me proporcionaba unas vistas preciosas del SoHO, y por no decir el reproductor de musica que tenia al lado de mi cama,la enorme pantalla de plasma de la pared, y el vestidor "QUE VESTIDOR" si tenia el mismo tamaño que mi antiguo cuarto. Aunque mi hermana y yo no estaríamos en la misma habitación, pero lo bueno era que nuestras habitaciones estaban puerta con puerta, justo en ese momento me dirige a la habitación de mi hermana.

Ella estaba dando pequeños saltos de alegría al verla.

- Que peque, te gusta la habitación.

- Kaaat- corrió y saltó en mis brazos.

- Uii, cuanto entusiasmo veo yo por aquí, entonces te gusta

- Me encanta, es como las habitaciones de las princesas.

- Eso es porque tu eres una auténtica princesita.

- De verdad.

- Pues claro peque.

- Y "po que" no tengo corona- adoraba cuando mi hermana pronunciaba algunas palabras mal, me parecía algo muy tierna.

- Eso es peque porque se te olvidaría en Florida.

- Jo- y otro pucherito, estaba claro que Prim me quería matar de amor.

- Pero no te preocupes por nada, en nada, vamos a conseguir una corona, que digo de una corona LA CORONA, la mas bonita que nunca hayas visto.

- Yujuuu

Después de estos nos pasamos la tarde colocando las habitaciones que aunque los miembros del servicio se ofrecieron a hacerlo, se lo agradecimos pero dijimos que no, a mí y a Prim siempre nos había gustado hacer las cosas por nosotras mismas, sin abusar de nadie.

Cuando terminamos como ya era tarde cenamos, y una señora muy importantes, que digo yo que seria el ama de llaves ya que todavía no se había presentado nos aviso que mi padre se había tenido que ir por motivos de trabajo.

- Primer fallo papá- pensé para mi misma

Una vez terminada la cena llame a mi madre, y le conté como había sido el primer día, después habló Prim, las tres acabamos llorando como auténticas magdalenas. Como echaba de menos a mi madre, y tan solo había pasado un día, no sé si soportaré sin verla hasta Navidad teniendo en cuenta que aun estábamos a finales de agosto, en fin. Cuanto odio a mi padre.

Esa noche fue bastante dura, apenas podía parar de dar vueltas en la cama pensando en todo lo que había dejado atrás, una vida, mi vida

Oí como unos golpecitos en la puerta, la abrí y era Prim.

- ¿ Que te pasa peque?

- No puedo dormir, puedo quedarme contigo, eso no lo tienes ni que preguntar- y dicho esto ambas nos quedamos dormidas abrazadas en mi cama, sin otro remedio que conformarnos con nuestra nueva vida en Nueva York

Hola!
Tener en cuenta que esta historia es como la precuela de mi otra historia Perdoname