Capitulo 2: Una Herida Difícil de Sanar
Una chica pelirroja de ojos verdes estaba caminando por los pasillos, había un gran alboroto, parecía que algo había pasado en el gran comedor, oyó voces unos pasillos más adelante, vio destellos de luz y se alarmó, cuando llegó había alguien que corría a toda marcha y doblaba en la esquina siguiente, en el piso había alguien tirado, era James, en ese momento se preocupo por como estaba, sintió un sentimiento que jamás había sentido por él alguna vez en su vida…Sintió preocupación, sintió remordimiento, sintió que el mundo se acababa para ella y sintió un gran rencor hacia la persona que le había hecho eso a James.
-James!...-no hubo respuesta- James!!... JAMES!!- pero James no respondía a sus llamados
"Estará… no, no puede estarlo, simplemente no puede, por favor que no esté muerto!" En ese momento James soltó una sola palabra.
-Lily- susurro James débilmente y cayó nuevamente inconsciente.
En ese momento llegaron Sirius, Peter y Remus sonriendo, esa sonrisa se transformó en un rostro de preocupación al ver a Lily sobre James, en ese momento corrieron a ver que pasaba.
-Qué ha sucedido Lily?- Preguntó Remus.
-No lo sé, venia caminando y oí voces que salían desde este pasillo, después vi algunos hechizos y corrí a averiguar qué pasaba y me encontré con esto- Dijo Lily algo desesperada.
Llevaron a James a la enfermería, había recibido un Diffindo por lo que veían, pero desconocían que había sido víctima de la maldición Cruciatus, al llegar a la enfermería, la Sra. Prince (La enfermera de esa época) le dio a James una poción para que se recuperara, al momento de haberla bebido se durmió mas calmado y la herida del hechizo se curó.
James estuvo así durante 9 horas, Lily se había quedado a su lado todo el tiempo (cosa que extrañó mucho a los otros merodeadores) y no había ido a ninguna clase de ese día, no sabía porque pero se sentía culpable, después se sentó a su lado y le acarició el rostro "Se ve guapo mientras duerme… Que estas pensando Lily?, James es un niño con el cuerpo de un hombre… y valla que hombre... otra vez con esos pensamientos? Si sigues así terminaras…
-Es mi imaginación o me despertó un ángel?- Dijo James débilmente mientras abría los ojos.
-Potter, despertaste- Dijo Lily mientras retiraba rápidamente su mano del rostro de James.
-Sí, me ha despertado tu hermosa mano cuando me tocaba el rostro, es tan suave-
-Solo he venido a verte por que te encontré inconsciente en el pasillo-
-Eres una mentirosa, has estado aquí desde que lo trajimos y no te has separado para nada de él- Dijo una voz al otro lado de la cama de James.
-Hola canuto, se podía percibir tu olor a perro mojado- Dijo James mientras se sentaba.
-Pero no estoy transformado Cornamenta!- Sirius y Peter se quitaron la capa de invisibilidad.
-No necesitas estar transformado para apestar así- Dijo James con una sonrisa y los cuatro comenzaron a reír.
-Entonces es cierto que son animagos?- Pregunto Lily.
-Sí, pero eso solo lo saben tus amigas y tú Lil, espero que no le digas a alguien más-
-Me pueden enseñar? Digo, es que nunca he visto la transformación de un animago-
En ese momento, James se convirtió en un ciervo muy grande, tenía la cornamenta de color negro como su pelo y el pelaje lo tenía café, también Sirius se convirtió en un perro, este era negro, muy bien peinado y con las orejas largas.
-Y tu Peter, por qué no te transformas?- Preguntó Lily
-Es que me da pena- Dijo tímidamente
-No me burlaré, lo prometo- Y Peter se transformó en una rata de color café.
Valla, una rata, un ciervo y un perro, les quedan los animales, menos a ti James, tu me pareces mas bien un topo ya que nunca ves por donde caminas-
Oye!- Dijo James cuando se volvió a hacer humano.
-Y Remus que es?- Preguntó Lily con curiosidad.
-No te lo podemos decir, Remus es algo… sensible en lo que concierne a su animal interno- Y Sirius ahogó una carcajada.
-Sí, es demasiado sensible e cuanto a su "Pequeño problema peludo"- Y James y Sirius soltaron una carcajada.
Al día siguiente, James salió de la enfermería, en la mente de Lily se formaba una guerra interna.
"Te gusta James, debes admitirlo"
"No, no me gusta, es solo que me preocupe"
"A mí no me engañas, soy tu mente"
"A mí no me gusta, es solo que…"
"Deberías hacerme caso, acéptalo"
"No lo haré, James es un tonto insensible"
"No lo fue la noche antepasada"
"Vamos, no creerás en eso verdad?"
"Él lo debe entender, sus padres están enfermos"
"Y como lo sabemos?"
"Pregúntale a Sirius"
-Srta. Evans, ya terminó la clase- Dijo el profesor Slughorn
En ese momento, salió y en el pasillo se encontró a Sirius
-Sir… digo, Black, espera!- Dijo Lily
-Que pasa Evans?-
-Solo te quería preguntar una cosa-
-Escúpela-
-Es cierto que los padres de James están enfermos gravemente?-
-Sí, por qué? Quien te lo dijo?-
-James me lo dijo-
-Pues sí, sí están enfermos, pero tenemos esperanzas de que mamá y papá se recuperen-
-Pero tú no eres su hermano!-
-Lo sé, es solo que les he tomado un gran cariño y así les llamo yo también-
-Bueno, gracias- De nada, otra cosa, James me pidió que te dijera que te está esperando en el árbol junto al lago.
En ese instante se fue hacia el lago, James estaba ahí, tenía un paquetito en la mano y estaba sentado en una piedra, estaba inclinado y tenía los ojos rojos, Lily se fue directamente hacia él y lo tomo del hombro.
-Que pasa James?- El muchacho no respondió al instante, Lily vio que unas cuantas lagrimas resbalaban de sus ojos.
-Mis padres empeoraron, ahora están en San Mungo- Lily solo se sentó a un lado de James
-Qué pasó? Por qué los enviaron ahí?-
-No lo sé, debo ir a avisarle a Canuto- Dicho esto, James se fue hacia el castillo, hasta que Lily lo alcanzó tomándolo del brazo.
-Si quieres puedo pedirle a McGonagall un permiso para que vallan a San Mungo-
-En serio? Eso sería grandioso, si me haces el favor-
-Pero tendrían que ir Sirius y tú conmigo a su despacho para que firmen algunas cosas-
-No hay problema-
Después de que avisaron a Sirius de la noticia, fueron con McGonagall a pedir el permiso, esta se los dio pero con una condición, que Lily los acompañara para inspeccionar que no fuera una estafa, esta aceptó, al llegar a San Mungo, les avisaron que los Sres. Potter no vivirían más de un año, pues la enfermedad estaba muy avanzada, al parecer la había causado un mal manejo de un hechizo. Después se fueron a la casa de los Potter, McGonagall les había dado una semana para estar fuera del colegio. Los tres durmieron en la pequeña casita que había en el jardín, la casita tenía un hechizo que la agrandaba por dentro, por lo que no tuvieron problemas en dormir cada quien en una habitación para sí mismo. Lily escuchó llorar a James la primera noche, sus padres eran su única familia, cuando ellos murieran él quedaría solo. Lo escuchó llorar porque ella había salido de su habitación a tomar agua y James estaba en la cocina apoyado sobre una mesa, en el cuarto de Sirius solo se oían pasos, al parecer él tampoco podía dormir.
Al siguiente día, Lily les preparó el desayuno a los dos muchachos, James se había quedado en la sala jugando con una quaffle que le dio su papá en su cumpleaños número 16, cuando se reunieron a desayunar, James ya no tenía esa mirada de niño travieso como la que solía tener, ahora solo tenía una mirada ausente, era como si un fantasma lo hubiera poseído, como si un dementor le hubiera quitado el alma. Ese día, Sirius y James salieron al patio, al parecer se extendía más o menos un km, ellos lo conocían muy bien, Lily se quedó estudiando en la casa.
-Qué pasó con tu gran plan para conquistar a Lily, James?-
-Dentro de unos días lo pondré en marcha, por ahora mis padres son mi mayor prioridad-
-Buena broma esa la que hiciste en el colegio de tu retiro James-
-No fue una broma, es verdad, me retiro, el hechizo de las luces artificiales es mi hechizo de despedida-
-Entonces ya no harás mas bromas?- Preguntó Sirius incrédulo.
-No, ya no más, ese es el primer paso para la conquista MCF-
MCF? Qué quiere decir eso?-
-"Mujer Cabellos de Fuego"- Sirius esbozó una carcajada.
-Sí que estas enamorado James-
Al volver a la casa, Sirius se puso a jugar con la snitch de James, Lily seguía estudiando y James se fue a su cuarto, a Lily le dolía verlo así, no sabía porque pero le dolía, le había agarrado a James un gran cariño desde que habían platicado en la biblioteca, no, no podía ser cariño, debía ser compasión, pues se había enterado esa misma noche de la condición de sus padres, los siguientes días a James se le notaba ausente, perdido de la realidad, no le había hecho ningún cumplido como los que le hacía en Hogwarts, no había sonreído o reído, ni si quiera por esa vez en que Sirius se resbaló con una cascara de mango al salir de la casa, lo único que hacía era encerrarse en su cuarto y caminar.
El día en que regresaron a Hogwarts James seguía igual, no hacia ninguna broma como antes, si algún fan de él lo aclamaba por alguna cosa que él había hecho en alguna ocasión, James simplemente lo ignoraba. Así estuvo durante más de un mes, todos los estudiantes ya sabían de la condición de sus padres, James ni siquiera respondía a los insultos de los Slytherings, más de dos ocasiones, Snape lo hechizó pero él no hizo nada. Ya no veía a Lily tan seguido, una chica de Hufflepuff de cuarto año llamada Rita Skeeter, escribía cuentos de James y sobre Los Merodeadores y lo publicaba en un pequeño diario escolar, Sirius, al ver que esta tal Skeeter escribió que cambiaba de chica una vez al mes (Que más o menos era cierto) le mandó un hechizo Palalingua yun Crece uñas. Un día, James bajó a comer y los merodeadores se sentaron a su lado.
-Hasta que por fin te decidiste a mostrarte!- Dijo Sirius con una sonrisa, James simplemente lo ignoró.
-Si no comes, estarás junto con tus padres en la misma situación- Este fue Remus.
-Solo baje para comer, después volveré a la biblioteca- James se la pasaba todo el tiempo en la biblioteca estudiando para los EXTASIS.
-Ja! Y cuando le has puesto interés al estudio James?-
-Desde que me di cuenta de que no tenía futuro- Y dicho esto se fue del comedor.
Esta vez no se fue a la biblioteca como siempre, ahora se había ido a La Sala del Requisito, necesitaba estar solo, el único motivo por el cual se sentía así era el que sus padres estuvieran a punto de morir. Cuando salió, ya estaba algo oscuro, entonces se echó a caminar pero en el camino se encontró con Snape.
-Potter, sabias que yo como prefecto te puedo quitar puntos por estar a estas horas aquí?-
-Haz lo que quieras, eso a mí no me importa- Entonces se fue caminando.
Al llegar a la sala común, la encontró vacía a excepción de Remus que estaba sentado en el sillón.
-Mala noche James? Pensé que serias un poco más pertinente y te vendrías más temprano…5 puntos menos- Dijo Remus muy serio.
-Lo que yo haga en la noche no es tu problema Lunático, o es que acaso yo te pregunto que haces en tus noches de luna llena?- En ese comentario se pasó.
-No, no lo haces porque sabes muy bien que hago, pero tú te estás volviendo más impertinente de lo que solías ser-
-Me largo, y si no te parece me tendrás que hechizar- Se dio la vuelta y Remus dijo.
-Como quieras… Petrificus Totalus!- Pero James reaccionó más rápido
-Everte Statum!- Remus cayó unos metros más allá y James se fue de la sala corriendo, después agarró una escoba de la escuela y salió a los terrenos, volar siempre lo calmaba, lo relajaba y lo hacía sentir que nada en el mundo existía, que solo era él en un fondo blanco. Después de volar por el castillo a la luz de la luna, fue a la torre donde se encontraban los dormitorios de las chicas de Gryfindor, se posó en una ventana y vio como Lily seguía estudiando algunas cosas de pociones en su escritorio, James tocó la ventana e hizo que Lily saltara del susto.
-Potter! Qué crees que haces?- Dijo Lily al abrir la ventana.
-Necesitaba hablar con alguien-
-Espero que sea importante para venir a estas horas de la noche-
-Ven, sube a la escoba-
-No voy a subir en eso-
-No pasa nada, solo agárrate fuerte-
Lily terminó aceptando y se subió a la escoba, al salir sintió el aire frio en su cuerpo, James la sostuvo para que no se cayera y al momento que la tocó, sintió calor y el frio se fue.
-De qué querías hablar?-
Te quería preguntar si cuando saliéramos de vacaciones te puedo ir a visitar-
-Por supuesto! No tenías por que preguntármelo-
-Es que no te quería dar un susto por si un día iba-
-Está bien, que hermosa luna, ojala fuera luna llena-
-Lily…-
-Qué pasa?-
-Quisieras mirarme un segundo para que vea tus ojos?-
Lily volteó y se quedó viendo los ojos castaños de James, así permanecieron por un rato, se empezaron a acercar y al momento que sus labios estaban rosándose, una luz de color verde y una explosión en el bosque prohibido los hizo reaccionar.
-Qué rayos fue eso?
Entonces voló hacia el bosque y entre los arboles vieron una fogata, junto a ella estaba un hombre encapuchado y a su alrededor había algunas otras personas, entre estas estaban Snape, Malfoy, Mulciber y Avery, entonces el hombre encapuchado habló, era una voz fría, te hacía temblar los huesos.
-La situación es que necesito a varios de ustedes para una misión, esta noche iremos a matar al ministro y llamaremos la marca tenebrosa en el ministerio… Tu no iras, Severus ni tampoco tú, Malfoy, necesito que se queden en Hogwarts y, por favor, no utilicen otra maldición en contra de algún estudiante, varios aurores vinieron e inspeccionaron el colegio para detectar a los mortifagos infiltrados-
-Claro señor, no volveré a utilizar la maldición Cruciatus señor, pero es que Potter…-
-Pero nada Severus, y si vuelvo a enterarme de algo así, conocerás una maldición peor que la Cruciatus-
-Si mi señor-
James y Lily se fueron rápidamente al castillo, al llegar a las puertas, Lily miró a James muy asustada.
-Entonces fue Snape el que te atacó?-
-Sí, pero no recordaba con que maldición, solo recordaba que sentí un dolor insoportable y después me desmayé-
-Debemos decirle a Dumbeldore, no debiste quedarte callado!-
-Lo lamento, a propósito quería hacer algo esa mañana que fuiste al lago, esta noche lo he recordado-
-Qué es?-
Esto…- Entonces James la besó y ella le estaba devolviendo el beso, el posó sus manos en la cintura de Lily y ella en la cabeza de James, cuando se separaron, Lily estaba roja, después reaccionó y le dio una cachetada a James.
-Por qué hiciste eso?- Le preguntó James sobándose el cachete.
-Porque lo hiciste sin mi permiso-
-Pero me lo devolviste y…- Pero no pudo terminar la frase, pues ella se le tiró encima dándole otro beso, esta vez fue más pasional, ella le despeinaba el cabello y él la contraía a su cuerpo, se tiraron en el pasto y siguieron besándose, al separarse, James le dijo.
-Entonces aceptas ser mi novia?-
-Sí, pero no harás mas bromas pesadas he, y tendrás que estudiar más para los EXTASIS, poner atención en clases y… sobre todo, dejar de estar deprimido, no quiero un novio que todo el tiempo esté triste-
-Por ti lo que sea Lil- Y le dio otro beso, pero este fue más corto.
A la mañana siguiente, en el gran comedor, James y Lily se sentaron juntos, esta vez solo peleaban por las cosas de que hablaban pero se calmaban con besos, todos los veían sorprendidos, Sirius hacía gestos al verlos, Peter solo comía y Remus miraba con una sonrisa a Lily, entonces James se acercó a él.
-Lunático, perdóname por lo de anoche, es que… necesitaba estar solo y…-
-Está bien James, me alegro de que Lily haya aceptado salir contigo de una vez por todas-
Para la semana siguiente, todo el colegio sabia de la relación de James con Lily, las fans de James miraban con reojo a Lily al verla pasar, algunas le tiraban hechizos pero ella se los devolvía con más potencia, Lily tuvo que hacer un hechizo petrificante a una tal Cecilia Vane, su hermano era un mujeriego llamado Víctor Vane, ella había querido atrapar a James como su novio, era alta, de cabello lacio y negro.
Cierta tarde, ella fue a la biblioteca, unos estudiantes se estaban peleando y lanzando hechizos, algunos que no tenían nada que ver con la pelea, resultaron afectados por los hechizos, a algunos les temblaba las piernas y a otros les salían mocos gigantes por la nariz, la que hacía ese hechizo era una tal Moly Prewet, el apellido era el mismo que el de una amiga de Lily, pero no estaban emparentadas, esa tal Moly estaba saliendo con un tal Arthur Weasley, este tenía varias babosas saliendo de su boca, era pelirrojo al igual que Moly, ella era una mujer audaz, muchas cosas le salían bien.
James se encontraba en ese momento con Sirius.
-No lo haré James-
-Pero por qué?-
-Es demasiado peligroso y además, quien vigilará por si viene Dumbeldore?-
-No lo sé, pero solo hazlo por mí-
-Está bien, pero espero que nadie nos cache, a propósito, el alma te volvió al cuerpo verdad? Parecía que te habían dado el beso del dementor-
-El que Lily esté saliendo con migo es como un milagro, pero la perdida de mis padres no sanará tan fácilmente, espero que Lily esté conmigo para entonces, solo faltan 2 semanas para navidad y para las vacaciones, saldré con Lily en todo ese tiempo, si señor-
-Y ya conociste a su familia?-
-No, pero espero que se lleven una sorpresa, en especial su hermana que a cada rato la hace sufrir-
- Eres irremediable James, irremediable-
Y dicho esto, salieron del cuarto y se encaminaron al gran comedor. James se sentó a un lado de Lily, al parecer ella estaba muy feliz (Por primera vez) de regresar a su casa, James le dio un beso en los labios y empezó a comer.
-Dy dugando dres gue gegegos da wu gasa?- Preguntó James con comida en la boca.
-No hables con comida en la boca James, repíteme lo que dijiste que no te entendí nada-
- Que, y cuando crees que lleguemos a tu casa? Digo, si nos vamos en el autobús noctambulo, tardaremos algo, pero si nos aparecemos…-
-En el autobús, quiero ir al callejón Diagón a comprar un helado-
-De acuerdo, entonces, espero que tus padres me miren con buenos ojos, les llevaré unos regalos-
-Llévales algo mágico, les encantan esas cosas-
-Claro, cuando partiremos?-
-Mañana temprano, ya no habrá clases estos días y por favor, compórtate, mi padre es algo sobre protector-
A la mañana siguiente, algunos alumnos se iban de Hogwarts hacia Hogsmade, a algunos los esperaban sus padres, otros se desaparecían o tomaban el expreso, pero Lily y James tomaron el autobús noctambulo junto con algunos otros chicos.
En el castillo, el profesor Dumbeldore les daba explicaciones a los maestros, James y Lily habían ido a comentarle sobre la reunión que habían visto en el bosque prohibido, todos los profesores estaban el alerta y vigilaban a los alumnos que Lily y James les habían mencionado que estaban ahí, esa misma noche, habían asesinado al ministro de magia y en esos días habían nombrado a uno nuevo, llamado Cornelius Fudge, ese ministro nuevo, era algo cobarde, pero no por eso dejaba la seguridad del mundo mágico, había alertado a todos los magos sobre el mago tenebroso que había en el mundo, este era muy diferente a Grindelwald, era más poderoso y no temía utilizar las maldiciones imperdonables, el solo hecho de pronunciar su nombre los hacía temblar a todos, Lord Voldemort estaba ganando terreno en el mundo mágico y cada vez se hacía más poderoso.
