LA CASA EMBRUJADA Y BROMA DE MAL GUSTO

Buenas noche querido público, como es costumbre de mi parte, aquí me presento con un fic de horror que vendría siendo la versión editada de mi primer fis de Halloween hace ya seis años atrás cuando era un novato por estos lados; como ha volado el tiempo… (Suspiro nostálgico)

En realidad quería hacer una historia nueva de terror, pero como mi internet ha estado muy malo en estos días, no he tenido ni la motivación e inspiración para crear un fic desde cero por lo que no tuve más opción que buscar entre mis viejos escritos algo que pueda publicar para este día que solo se da una vez al año (Se me cae la cara de la vergüenza)

Pero bueno, ya basta de blablablá y comencemos con este asunto… ah, y por cierto, no me haré responsable si esto le da un paro cardiaco a alguien… ¡CAUSADO POR LA RISA! XD

Era un día común y corriente dentro de los estándares de normalidad de la primaria de South Park y en la hora del almuerzo los alumnos estaban comiendo o hablando de algún tema ajeno o no a las clases, en especial dos chicos particulares.

-¡Eso es una mentira, culón! - grito exasperado un pelirrojo que usaba una Ushanka verde.

-¡Si es cierto, colorado estúpido! - le contradijo un castaño muy gordo llevando un gorro celeste.

-¡Que no!- insistió el pelirrojo.

-¡Que sí! - siguió contradiciendo el gordo.

-¡No!-

-¡Sí!-

-¡No!-

-¡Sí!- siguieron así durante un momento, hasta que un pelinegro los interrumpió.

-¡Maldita sea, ya cállense, par de imbéciles!- grito exasperado por tanta discusión estúpida y sin sentido y se sujetó el puente de la nariz tratando de no perder la paciencia.

-¡El empezó! - gritaron el pelirrojo y el gordo al mismo tiempo al señalarse.

-¿Ahora porque pelean? - preguntó un rubio con capucha naranja tomando asiento ante una de las largas mesas de la cafetería junto con otros chicos que no hace faltar presentarlos porque todo el mundo los conoce ya.

-Este estúpido culo gordo dice que la casa abandonada del viejo señor Chaps está embrujada por el fantasma de él y eso es una mentira- explicó Kyle ya un poco más calmado.

-Es cierto. Esa casa esta embrujada por el fantasma de Chaps, porque murió ahí - afirmó Cartman.

-¿Solo por eso se están peleando? Que inmaduro son- espetó otro pelinegro con voz monótona.

-Es que yo tengo la razón- volvieron a hablar al compás el gordo y el flaco.

-Kyle ti-ti-tiene ra-ra-razon, lo de los fan-fan-fantasmas es una men-men-mentira - apoyó al pelirrojo un chico con muletas y de cara torcida con un obvio tartamudeo.

-Pues yo creo que si existen los fantasmas - respaldó al gordo Kenny, después de todo, él ya tiene mucha experiencia con cualquier tema relacionado con la muerte.

-¿Quieren corroborar si esa casa esta embrujada?- pregunto el panzón a los demás chicos usando un tono que no transmitía confianza alguna.

-¿A qué te re-refieres, Eric?- cuestionó un rubio claro que se frotaba los nudillos.

-Lo que quiero decir, es que porque mejor no vamos la noche de Halloween a esa casa para corroborar si esta embrujada o no- sonrió de manera desafiante.

-¿Y por qué deberíamos hacer eso, mojón gordo? - Kyle lo veía con gran desconfianza sabiendo muy bien que tiene algo entre manos.

-¿Qué te pasa, Kyle? ¿Acaso tienes miedo? - le hizo burla haciendo que se pusiera rojo de la rabia porque su paciencia estaba llegando a sus límites -lo que sugiero es que hagamos una apuesta para ver quién es el último que queda en esa casa- esa sonrisa se volvió casi de oreja a oreja.

-¿Y que se gana con eso? - preguntó interesado otro castaño para luego darle una mordida a un taco.

-Pues el que quede de último en la casa embrujada demostrara que es el chico que tiene los huevos más grandes y el más macho de toda la escuela.

-Eso me parece una pendejada- volvió a hablar ese pelinegro con voz seca para nada interesado.

-No es una pendejada, Craig. Además, los que no logren quedarse en la casa hasta la media noche, tendrán que darle al ganador cincuenta dólares cada uno- eso bastó para tentar a los demás.

-Bueno, eso hace que las cosas se pongan más interesantes - le apoyo el chico de parca naranja.

-Claro que se pone más interesante, especialmente para un pobretón como tú que es capaz de chupársela a cualquiera con tal de ganarse los billetes necesarios conseguir drogas- al recriminarle eso sé ganó un golpe en el brazo por parte del rubio -¡AUCH! ¡Eso dolió, pendejo!- se sobó.

-Kenny tiene razón, eso se pone más interesante- otro pelinegro que leía una revista de Star Wars la bajó para poder verlos a todos.

-¿Pero a qué hora tenemos que estar ahí?- no querrá reconocerlo, pero el chico de pompón rojo también se veía interesado en tal oferta. El dinero es la madre de todo el mal del mundo.

-A las once tenemos que estar ahí, y el último que quede gana la apuesta enseguida. Entonces ¿Quién va?- estaba totalmente seguro de que todos aceptaran su reto.

-Yo voy - accedió Craig como si fuera cualquier cosa disimulando bien su verdadero interés.

-Y yo - siguió Stan.

-Lo mismo digo- Kyle solo aceptó para poder demostrarle a Cartman que estaba equivocado y tirar abajo cualquier treta que se le haya ocurrido.

-Yo también- continuó Clyde con gran entusiasmo.

-igualmente- Token habló con tono aburrido porque en verdad no tenía nada mejor que hacer.

-Cuenten conmigo. El poder de la Fuerza me dará el valor para superar cualquier reto- siguió ahora Kevin. Ser fanático de la ciencia ficción parece que le ha costado algo de sentido común.

-¡GAH! ¡Oh cielos, una casa embrujada seria mucha presión!- con el tono que usó para decir esto, Tweek dejó en claro que no iba a participar.

-Yo tam-tam-tambien voy – Jimmy quería mostrar su valía y que él podría hacer lo mismo que haría cualquier otro niño sin dejar que sus limitaciones físicas lo restrinjan.

-¡Timmy! - dijo obviamente Timmy sonriendo como siempre ajeno a lo que pasa a su alrededor.

-No sé, chicos. A esas horas es muy peligroso estar andando por esos lados- Butters no estaba muy lejos de estar tan asustado como lo estaba Tweek y se frotaba los nudillos a la velocidad de la luz.

-Pues entonces los que se crean valientes que vayan a la casa a las once- sentenció Eric logrando que Kyle lo mirase con una expresión con la que decía: "¿Qué tendrás pensado hacer ahora?"

(…)

Luego de que sonara el timbre de la salida, los estudiantes se dirigían a sus casas emocionados porque pronto será Halloween y podrán hacer todo tipo de diabluras sin que nadie los pueda detener, pero Cartman detuvo a Butters para hablar un momento.

-¿Qué pasa, Eric?- sonreía con su típica y pedante inocencia e ingenuidad.

-Escucha, Butters, necesito que vayas a las diez de la noche a la casa del viejo Chaps el día de Halloween- esas palabras lograron que su entusiasmo desapareciera en el aire.

-Pe-pero si voy ha es-es-esas horas solo, el fantasma del viejo Chaps podría hacerme al-algo terrible- estaba sacándole humo a sus manos debido a la fricción entre ellas.

-Que idiota eres, Butters, lo del fantasma de Chaps me lo invente- trató de calmarlo algo molesto.

-¿Pero por qué lo inventaste? - le preguntó ya mucho más tranquilo.

-Es que quiero hacer que el judío se cague del miedo y quedarme con el dinero de todos esos idiotas- contestó ganándose una mirada desaprobatoria de su parte -además, quiero restregarle en la cara a los demás que yo soy el que tiene los cojones más grandes- ya se estaba creyendo la gran cosa.

-Pero eso sería ser un farsante - le trato de hacer razonar porque eso podría traerles problemas.

-Con tal de ganar dinero vale la pena el esfuerzo- intentó justificarse -si me ayudas podremos comprar muchos dulces con el dinero de la apuesta. ¿Qué no te gustan las golosinas?- el rubio se puso a pensar en eso y a final de cuentas accedió.

-¿Que tengo que hacer?- la tentación de dulces será muy grande, pero seguía sin parecerle una buena idea.

-Primero necesitas un disfraz de fantasma, luego conseguirás unos sancos para que parezcas más alto, te quedarás en la vieja casa, y cuando los chicos y yo entremos, empezaras a hacer ruidos extraños y así todos saldrán aterrados del lugar y yo ganare la apuesta quedándome con todo su dinero demostrando no solo que soy el chico más valiente de toda la escuela, sino el más listo de todos- termino explicando su para nada elaborado plan teniendo enormes aires de superioridad.

-Solo espero que los chicos no me descubran- era una de las tantas preocupaciones del rubio.

-No te preocupes, yo llegare antes que los otros para asegurarme de que todo esté listo.

-Está bien, estaré ahí con el disfraz- no estará para nada entusiasmado con eso, pero ya era demasiado tarde para dar marcha atrás y porque a él también le gustaban mucho las golosinas.

-"Solamente lo hacemos por los dulces y por nada más"- refutó una voz gutural en la mente del rubio al hacérsele agua la boca no queriendo esperar por más tiempo tener todos esos dulces.

(…)

Era la noche de Halloween y los niños andaban por las calles pidiendo dulces o haciendo todos los tipos de tretas que se suelen hacer en esa festividad, pero Eric fue a la casa del viejo Chaps, que era más grande que las demás teniendo la típica fachada de casa abandonada a la que nadie en su sano juicio entraría y mucho menos a tan altas horas de la noche.

-¿Estás aquí, Butters?- preguntó al entrar, pero parece que nadie estaba -más le vale a ese jodido marica que no se le haya ocurrido echarse para atrás o si no…- dejó de hablar cuando alguien le tocó el hombro unas tres veces y giro para verlo.

-¡AAAAHHHHH! - grito aterrado porque se trataba de alguien con una sábana blanca cubriéndolo por completo y que parecía estar flotando en el aire sin nada que los sostenga, pero luego se tranquilizó al darse cuenta de que era Butters -¡Carajo Butters, no me vuelvas a asustar así!- se llevó al pecho para controlar su corazón que latía como el motor de una locomotora y respiraba agitado -muy buen disfraz, Butters, casi pareces un fantasma de verdad - le felicito al verlo de arriba abajo, pero el "fantasma" no decía nada -ahora escucha, cuando los chicos y yo entremos a la casa, tu harás ruido como te lo dije antes y cuando los demás traten de averiguar de dónde proviene el ruido los asustaras y así yo ganare la apuesta - le recordó y su compinche asintió levemente -excelente, ahora ocúltate hasta que llegue el resto- dicho eso se fue de la casa dejándolo solo para que se alistase.

Mientras tanto, en las calles del pueblo…

-No puedo creer que haya aceptado este estúpido reto - mascullo molesto Kyle acompañado por Stan rumbo a la casa "abandonada" de Chaps -en estos momentos podríamos estar pidiendo dulces y no estar perdiendo el tiempo en esto, pero con tan de que esa bola de cebo no salga ganando, hay que hacer ciertos sacrificios- siempre era impulsado por su moral.

-No te molestes, Kyle. Si ganamos esa estúpida apuesta podremos comprar muchos más dulces de los que conseguiríamos si los pidiéramos de puerta en puerta y de paso le ganaremos a Cartman en su propio juego- trataba de calmarlo su súper mejor amigo.

-Al fin llegan, maricas- los saludo el panzón con una muy mal fingida sonrisa de inocencia unas vez que llegaron a su destino.

-"Típico de él. Llega temprano para dejarnos preparada alguna jugada sucia"- pensó el pelirrojo -¿A qué hora llegaste, culón?

-Ase como cinco minutos- les mintió con todo descaro -ahora solo faltan Craig y los demás- no pasó ni un minuto cuando de uno en uno llegaron sus otras víctimas -ya era hora de que llegaran. Creí que se habían arrepentido y cagado en sus calzones.

-...- Craig solamente le mostro el dedo medio a modo de contraofensiva.

-Es tu problema que hayas llegado temprano, vaca sin ubres- le reprochó Kenny -¿Ya estamos todos?

-¿Pero dónde está Butters? -pregunto Token al percatarse de la ausencia del mencionado.

-De seguro debe estar en su casa asustado o estará por ahí pidiendo dulces disfrazado de Duende Lobo como lo hizo el año pasado- propuso Kevin riendo (NA: recuerden uno de los especiales de Halloween de las temporadas más recientes de la serie XD)

-Entre-entremos y aca-acabemos con esto rápido- apresuró Jimmy.

-¡Timmy!- después de la insistencia de su amigo en silla de ruedas, todos entraron.

-"Estos idiotas no saben lo tengo planeado"- Cartman ser carcajeaba en sus adentros.

-Ya entramos ¿y ahora qué? - pregunto Craig sin ninguna muestra de preocupación.

-Yo sabía que esto solamente era una pérdida de tiempo. Ahora dinos que tienes planeado antes de que...- iba a retarlo Kyle, pero un ruido que provenía del piso superior le interrumpió llamando la atención de todos los que estaban ahí.

-"Bien hecho, Butters. Así se hace"- pensó el gordo apenas disimulando su risa.

-¿Qué-qué-qué fue eso chicos? – Clyde ya estaba poniéndose a temblar del miedo.

-De-de-de seguro solamente fue el viento - trató de razonar Token en un inútil intento de no parecer asustado aparentando ser tan lógico y paciente como siempre lo es.

-Que alguien vaya arriba y averigüe que fue- pidió Craig aparentando valentía y todos se vieron entre sí preguntando con la mirada quién se arriesgaría y todos posaron sus ojos en Stan y Kyle.

-Ésta bien, vamos Kyle- resignados, subieron por los viejos escalones de madera que rechinaban con cada paso que daban, y debido a que todos los observaban, nadie notó como Eric se frotaba las manos como una mosca por ver como su plan marchaba a la perfección.

Entraron a lo que parecía ser el cuarto del difunto Chaps, que como era de esperarse, estaba lleno de telarañas y polvo que cubrían los muebles siendo un digno escenario de cualquier película de terror clásica que ya se haya visto muchas veces antes. En el sucio piso estaba tirada una lámpara rota que claramente se nota acaba de caer.

-De seguro esto al caer produjo ese ruido- razonó Kyle.

-Exacto, vamos a bajar y a decirle a los chicos que...- Stan dio media vuelta para irse, pero sus palabras se le atoraron en la boca por lo que vio.

-¿Qué pasa, Stan?- siguió su mirada hasta dar contra el "fantasma" -¡BAH! ¿Esta es la mejor treta que se le pudo ocurrir al culo gordo? Mínimo es Butters disfrazado de fantasma- tomó uno de los trozos de la lámpara no estando para nada asustado y se lo arrojó a la cabeza hundiéndose como si la sábana estuviera llena de puro aire -un segundo. Si la ese pedazo lo traspasó así de fácil es por-porque en verdad se trata de un…- se puso tan pálido como su amigo.

-¡BUUUUU!- el fantasma soltó el también clásico y gastado grito que todo espectro gritaría (NA: ¿nunca se han preguntado quien invento lo del Buu?)

-¡AAAAAHHHHH!- gritando aterrados salieron disparados del lugar bajando las escaleras ante la mirada asustada de los otros chicos, excepto de Cartman obviamente.

-¡¿Qué paso, chicos?!- quiso saber Clyde pero no respondieron a esa y demás preguntas y siguieron corriendo hasta salir de la casa y perderse en el horizonte.

-"Como me hubiera gustado tomarle una fotografía a la cara del judío"- se lamentó mentalmente Cartman que se esforzaba de sobremanera para no estallar en carcajadas.

-Yo-yo-yo creo que mejor me voy - muy asustado, Kevin también emprendió la retirada.

-Me qui-quitaste las pa-palabras de la boca- Clyde lo siguió ya a punto de llorar.

-No-no-nosotros también- Jimmy los siguió junto con Timmy.

-Parece que solamente quedamos solamente nosotros cuatro- comentó Eric dándose cuenta de que solo quedaba él, Kenny, Craig y Token.

-Esto es una estupidez. De seguro Stan y Kyle se asustaron por alguna araña o una maricada de ese tipo- con muchísima dificultad Tucker disimulaba el temor que crecía en su interior.

-Espero que tengas razón- McCormick sentía que se iba a morir en cualquier momento del miedo.

De repente, se escuchó un ruido que provino de la cocina alterando a todos, excepto al culón.

-"Me pregunto cómo Butters llego a la cocina tan rápido" - pensó algo extrañado por eso.

-¿Qué fue eso?- a Token le estaba pasando lo mismo que a Michael Jackson al pasar de negro a blanco.

-No lo sé, pero vamos a ver- fingiendo ignorancia, Cartman los guió a esa zona del escalofriante lugar descubriendo un vaso en el suelo y en cada uno de sus trozos se reflejaron las caras de ellos.

-¿Acaso esto lo tiro una araña, Craig?- se burló Kenny dejando a un lado su miedo y el pelinegro solamente le mostro el dedo medio.

-¿Pero cómo se pudo haber caído? Si no hay viento que la tire y...- iba a decir Token pero se calló enseguida por el miedo al darse media vuelta al igual que Stan.

-¿Te ocurre algo, Token?- al seguir su mirada no se puso pálido, sino traslucido por lo que vio ahora ya no pudiendo controlar para nada su desmedido horror.

-¿Qué les pasa a ustedes?- al haber hecho lo mismo, Kenny puso la misma expresión de terror que tenían porque en la entrada a la cocina se encontraba el "fantasma"

-¡BUUUUU! – les dedicó el grito que se incrusto en los corazones y oídos de Stan y Kyle.

-¡AAAAHHHH!- compartiendo un grito de horror puro, no perdieron el tiempo en tirarse por la ventana de la cocina cayendo afuera de la casa corriendo lo más rápido que podían.

-¡JAJAJAJAJA!- Cartman pudo aguantar la risa y empezó a carcajear de tal manera que cayó al piso agarrándose su abundante abdomen rodando de un lado a otro dejando escapar algunas lágrimas.

-¡QUE DIVERTIDO! ¡JAJAJAJA!- siguió riendo así durante unos minutos más hasta que se tranquilizó -...bien hecho, Butters...mañana les cobrare la apuesta a los chicos y podremos comer todos los dulces que queramos - le dijo al "fantasma" de forma entre cortada por el esfuerzo de la risa.

Sin previo aviso, su celular empezó a sonar y lo contestó con manos temblorosas.

-¿Diga?- lo sostuvo con la mano derecha y con la izquierda se secaba las lágrimas.

-"Hola Eric, soy Butters. Te llamo para decirte que no pude ir a la esa casa porque se enfermó mi mamá y tengo que ayudar a mi papá a cuidarla. Espero que no te molestes, adiós"- se trataba del propio Butters y tan rápido como llamó colgó.

Al escuchar eso, se tensó, comenzó a sudar a chorros y lentamente se dio media vuelta temblando ligeramente para ver al fantasma que no se había movido de la entrada de la cocina.

-¡BUUUUUU! - le grito con el mismo tono aterrorizante que ha usado las veces anteriores.

-¡MAMAAAAA!- sus lágrimas de dicha y regocijo se volvieron de terror y se dirigió hacia la misma ventana por dónde Craig, Token y Kenny se tiraron, solo que en su caso, al ser tan gordo la derrumbó con todo el marco corriendo por las calles teniendo este atorado en su cuerpo dejando atrás un chorro de orín junto con su dignidad.

-¡JAJAJAJAJAJA! - empezó a mofarse el "fantasma" que comenzó a girar como un pequeño tornado transformarse en un niño con el cabello negro al igual que su ropa, de piel pálida y ojos rojos como la sangre.

-¡Que divertido fue asustar a todos esos idiotas!- se trataba de Damien, el hijo del "soberano del mal" -¡Valió totalmente la pena espiarlos cuando estaban en la escuela!- se notaba que no tenía nada mejor que hacer -que bueno que también hice que la mamá de ese pendejo se enfermara par que así yo ocupara su lugar y hacer que todos se cagaran del miedo, sobre todo ese gordo imbécil. Ahora a buscar a más víctimas que asustar en este día tan especial que solo se da una vez al año en dónde todos pueden hacer cualquier jugarreta sin que nadie se lo impida- creo un portal de fuego en el piso y se retiró ya maquinando más viles bromas en su mente infernal.

Historia editada el 01/11/2018.

Espero que les haya gustado la edición de este viejo especial de Halloween. Sé que no fue la gran cosa y no es lo más gracioso que haya escrito alguna vez, pero con los graves problemas de Internet que he tenido en estos últimos días y falta de inspiración, es lo mejor que pude improvisar para estas fechas.

De todas maneras, espero que los haya entretenido aunque sea un poco y descuiden, tal vez un día de estos si pueda subir el fic de horror que quería subir ayer ;)