Bonne soir. En primer lugar les agradezco a todos los lectores y sobretodo a quienes me dejaron rev . Porque para ser sincera son de lo más lindo que he recibido ya contestare cada uno en personal y muchisimas gracias
Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Tite sama, la bauhaus a la bauhause y la idea a mi misma.
Área
Karakura era una ciudad mediana, simétricamente ubicada a 3 horas del Rungokai una pequeña ciudad costera y la gran capital el Sereitei. Cuando le dijo a su padre que se iba vivir al Rungokai en lugar de la flamante capital, el Dr. Bonachón de barba cerrada se quedo helado, ¿Por qué su brillante hijo se iba a una ciudad por lo demás alejada de cualquier opción educativa y de desarrollo? Ah eso era fácil de responder porque a su primogénito no le gustaban las cosas fáciles, además de que también se encontraba en esa etapa de su vida donde le gustaba experimentar ¿Qué tenía el Rungokai que no tenían las otras ciudades? Un buen clima con mucha lluvia y uno de los programas artísticos más grandes de todo el País, así que el joven Kurosaki se dijo a si mismo ¿Por qué no? Regresare en un año a terminar la escuela de medicina, pero eso no había pasado en 3 años. Simplemente le gusto el lugar se quedo ahí y se matriculo en el conservatorio de la ciudad en composición con especialidad en cuerdas. Ya no hubo más Escuela de Medicina para él.
En el momento que el primogénito puso un pie en su ciudad natal y su alegre padre lo vio bajar del autobús, salto hacia donde su hijo lo esperaba para recibir su primer "caluroso saludo" en meses.
-Hey Ichigo- una patada
- Hola Papá -otro golpe y todos los pasajeros se quedaron sorprendidos ante la cálida bienvenida…
El Dr. Kurosaki manejo hasta su casa, la clinica Kurosaki y ambos bajaron, sus hermanas lo recibieron; primero Karin, la melliza mayor de cabello oscuro y actitud desafiante; después Yuzu, la menor de rostro dulce y cabello castaño claro. Los hermanos se abrazaron era extraño la última vez que se habían visto todos juntos fue en navidad. Hacía como medio año atrás.
-Ichi nii que bueno que ya llegas- Saludo la pequeña
-¿Por qué no traes a una chica?- interrumpió la mayor cruzando los brazos
-¿Qué?-
-Bueno toda la familia, quiere saber cuándo te vas a casar… papá no lo dice, Yuzu tampoco pero todos sabemos que si no has regresado del Rungokai durante años es porque debes de tener una razón de esas-
-Diablos, no nos vemos en 6 meses y lo primero que haces es decirme eso-
-No Ichi nii, no mal interpretes a Karin. Nosotros solo nos preguntamos ¿Cuál es tu verdadera razón por la que no te vas de ahí?- Dijo la castaña muy bajito mientras solo veía los dedos de su mano.
-¿Que no puedo ser un hombre exitoso en un trabajo que ama, soltero y feliz de estarlo? Porque resulta que es todo un drama, solo podrían alegrarse de que vivo feliz y ya-
Los ojos de Yuzu se pusieron vidriosos y su hermana Karin movió los hombros hacia arriba mientras se retiraba y su padre entraba por la otra puerta.
- Vamos hijos no es para tanto, Ichigo está feliz en el Rungokai, Karin en el Sereitei y Yuzu aquí. ¿Cual es problema? mejor vamos a visitar a Urahara que estará feliz de verlos-
-No viejo yo me quedo-
Ichigo subió a su antigua habitación se hecho en su antigua cama y vio sus antiguos libros de medicina en el librero. Aunque él había sido uno de los mejore promedios de la carrera la dejo a la mitad, simplemente se dio cuenta que no podía continuar, no era lo suyo. Él necesitaba algo más que laboratorios, sangre y viseras. Karin por otro lado siguió en la escuela y estaba por comenzar su residencia en un hospital de alta excelencia en la capital, para Yuzu fue igual como hermanas siempre se habían seguido pero después de todo ambas mellizas se separaron ahora Karin estaba en la capital y Yuzu en el hospital general de Karakura. Y él bueno… no tocaba en una orquesta, y solo algunos días enseñaba música a los chicos de la fundación. Pero a pesar de que el bastardo de Aizen lo explotara le gustaba vivir ahí.
Vio su reloj, eran las 5 de la tarde ¿Como le habría ido a Rukia con Yadomaru Lisa?, la psicokiller de la editorial.
Rukia comía algo de cereal mientras veía televisión cuando su teléfono empezó a sonar.
-Hey Rukia, ¿Todo bien?-
-Jo, Ichigo si, Kon vino a comer conmigo ¿Todo debe de ser un asco verdad?-
- Si, algo no los veo por 6 meses y lo primero que hacen mis hermanas es preguntarme si ya tengo novia. Y asumir que si me quede a vivir en el Rungokai debe de ser por eso porque según ellas hay mejores cosas para mí en Karakura-
-Bueno así son las familias normales, se preocupan por sus hijos, digo mi hermano solo se preocupa si no lo voy a "deshonrar" - dijo eso en tono sarcástico- ¿Que estamos en la edad media?-
Ichigo rio -Nuestras familias apestan-
-No tanto, No conoces a mi hermano-
-No conoces a mi papá, ni a Karin… Es una nazi…-
-¿Así que soy una nazi?-
Una aguda voz de chica se escucho desde el dosel.
-Hey tengo que colgar, nos vemos dentro de un día-
-Suerte Ichigo- Ella se quedo acariciando al pequeño gato color naranja que se relamía bigotes saboreando los restos de leche.
-Así que siempre si tienes novia Ichi ni- Se acerco su hermana y se sentó junto él en la cama, era una chica alta de facciones un tanto duras, con el cabello a la altura del mentón muy negro, ambos eran de una personalidad muy parecida, se quito los zapatos y se sentó en loto. Suspiro.
-Ichi ni no quiero que te moletes conmigo, disculpa, pero es que quiero que seas feliz-
-Lo soy Karin-
-Si bueno pero, quiero que conozcas a una chica, que te estabilices-
-Mira Karin, no tengo por qué tener una novia para ser feliz, salgo con chicas si. Pero no quiere decir que quiero que todas conozcan a mi familia. El que tú vayas a cumplir un año con Chad y que vivan juntos desde hace 2 meses y pienses que el viejo no lo sabe no te da derecho a opinar sobre mi vida-
-Hey no te enojes conmigo, solo quiero verte feliz, como yo-
-El que tú seas feliz así no significa que yo tenga que serlo, ¿Cuando le vas a decir al viejo?-
-Esperaba decirle el fin de semana cuando Chad venga, su guardia termina hoy en la tarde. Primero pensábamos en venir juntos pero yo me adelante, él llega mañana, ¿Te vas a quedar?-
-No lo creo, eso es algo que tienes que hacer tú sola-
La chica suspiro - Es cierto, solo que no se por donde empezar, por cierto ¿Con quien hablabas?, ¿Es una de tus chicas?-
-No, solo es mi vecina, se llama Rukia… vive en el piso de abajo, un día deberías de ir a mi casa el Rungokai ya no es lo que era antes, vivo en un buen barrio y tengo una alberca- Esto último lo dijo muy serio.
- La alberca me gusta-
-Nunca la llenamos. En realidad es caro mantenerla así que a veces solo nos sentamos en los camastros y fingimos que está llena-
-¿Y es bonita?-
-Supongo que sí. Es grande y está pintada de azul, digo tiene forma de alberca, no se mucho de albercas-
-No la alberca, si no la chica-
-Rukia… No, bueno, si.. Es… extraña-
- Wow que descripción, decídete es o no es bonita-
-Bueno, tiene unos ojos raros son de un violeta tan intenso que parecen azules, es plana y pálida, le falta sol y el cabello oscuro como tú pero, es más delgada-
- Ichi nii me dijiste gorda- ella sonrió y le dio una ligera patada
-Bueno es pequeña casi una niña, Casi siempre usa unos vestidos holgados y horribles pero cuando se va trabajar o se queda sin ropa limpia usa unos… Que si le quedan… Tiene bonitas piernas-
-Si no te conociera mejor diría que te gusta-
- Rukia, mi vecina solo eso-
-Pero la describes muy bien para ser solo una vecina-
- Llevamos viviendo el mismo tiempo en el mismo lugar, nos conocemos bastante pero nunca hemos sido cercanos. Ella está todo el día y yo por el contrario, pocas veces coinciden nuestros horarios. Es diseñadora editorial, trabaja prácticamente en casa y yo bueno nunca puedo estar mucho tiempo, además es mandona y una obsesa de la limpieza siempre pasa todo el día limpiando aunque no puede mantener viva una planta.. Una sola planta ¿No es increíble?-
-¿Y nunca le has pedido salir?-
-¡Claro que no! Si no la conozco-
- ¡Qué Bueno! O te tacharían de acosador. Pero si solo es tu vecina, ¿Por qué sabes más de su vida que de Inoue san y eso que duraste con ella 3 años? Ni si quiera sabias que quería estudiar para ser cheff repostera, todo el instituto juntos y solo supiste el nombre de su hermano, me acabas de contar más cosas sobre esta chica que sobre tus ultimas 4 novias, que conocimos yo digo que si te gusta deberías de invitarla a es tu vecina no te debe de costar mucho trabajo-
-Si pero. Está loca-
-¿Más que Inoue?-
-Mucho más, ella es diferente, digamos que ella tuvo un relación larga y tortuosa cuando era muy joven, en realidad nunca me ha contado mucho, pero sé que al final el tipo con el que salía se caso con otra y ella quedo mal. Adema de que tiene una familia muy rara, son como viejos señores feudales y un hermano al cual detesta que viva ahí y que trabaje. Ella dice que en su familia las mujeres no trabajan. Solo se casan y ella ha dicho que no. Es muy complicada y yo no quiero cosas complicadas en mi vida. Además ella es tal vez la única amiga que tengo en la ciudad ¿Para que complicar lo que está bien?-
El primogénito volteo a ver a su hermana quien se estiraba en un intento de yoga.
- Ichigo, para no estar muy interesado yo te veo… muy interesado, el viejo siempre dice "que no hay peor lucha de la que no se intenta" y si quieres salir con ella deberías de intentarlo. Que se yo invítale un café al cine, tu mejor que nadie deberías de saberlo. Y por lo demás tú sabes que siempre he estado orgullosa que mi hermano haya podido hacer algo además de ser medico como todos nosotros. Y en verdad disculpa.-
La chica se paro y se estiro un poco más- ¡ Me voy quede de preparar la cena para papá y Yuzu!.
- Por cierto Ichi nii ¿Cuando te vas?
-Mañana en la tarde, quiero aprovechar mis vacaciones, ¿Sabías que nunca he salido un fin de semana por el Rungokai?, ¿Cuándo llega chad?-
-Mañana por la tarde-
-Ah niña molesta, igual me voy hasta el sábado por la mañana-
A varios Kilómetros de distancia Rukia Kuchiki paseaba por el gran recibidor del departamento descalza, aunque había mandado los cambios a su jefa al final había cancelado la presentación y ahora tenía una tarde completamente sola para ella y no tenía la menor idea de que hacer. Es que ya se había acostumbrado a ir a los shows de televisión de Rangiku, acompañar a Inoue algún lugar o simplemente escuchar a Ichigo, y esa casa sin Ichigo se volvía muy silenciosa. Ichigo, Ichigo, Ichigo era gracioso torpe y escandaloso, idealista pero muy responsable, era una mezcla de valor y estupidez pero siempre rallaba en lo atento, definitivamente sin el carácter neurótico que le sobraba sería el sueño de toda chica menos ella. Para ella era su amigo, el mejor, el único. ¿Cómo pasar a ser otra cosa? No podían ellos eran ellos así sin pretensiones, y claro que para ser algo más sabía muy bien, que primero él tenía que sentir algo por ella y ella por él, estúpida vida complicada.
Se hecho en la sala durante otro buen rato viendo el techo blanco, a los 15 minutos comenzó a dormitar pero antes de hacer en un sueño profundo escucho ruidos en la entrada de atrás. Cerca de la cabaña de la piscina, y se levanto asustada. Siempre había odiado esa casa, era grande descuidad y le daba miedo porque tenía una entrada independiente. Que nunca cerraba bien y muchas veces había terminado tocándole a las 12 de la noche a su vecino porque tenía miedo de que fuera entrar alguien, y era obvio porque aunque ese barrio en su tiempo fue de los mejores, apenas se venía recuperando de una fuerte crisis que azotó la ciudad así que al igual que había muchas casar hermosa también había muchas casonas abandonadas y no sería la prima ni la última vez que alguien tratara de entrar. Lo cual la aterro porque esta vez no estaba Ichigo.
De repente escucho voces, corrió a la cocina, las voces se acercaron cruzaron el jardin el problema es que no se veía nada por la oscuridad, se acerco al único sartén que tenía. Nadie entraría a robar a casa de Kuchiki Rukia sin que ella se lentamente para colocarse atrás de la puerta.
Alguien trato de meter una llave pero no funcionaba y a ella le sudaban las manos, de los nervios. Se dejo de ruido en su puerta y se escucharon pasos hacía el piso de arriba y agarro su teléfono e hiso la cosa más absurda que puede hacer alguien en ese caso. Llamarle a Ichigo que se encontraba kilómetros mientras que ignoraba completamente el número de la policía que estaba solo 3 calles de distancia.
-¿Rukia?… si… no te escucho- ella colgó se escuchaba como trataban de entrar al otro sola, pero armada así que se armo de todo el valor y subió las escaleras, se preparo a asestar el primer golpe por la espalda y en la cabeza al ladrón.
-¡Hey Kuchiki san!-
Una carcajada se escucho en el aire y vio a su rubio casero
-¿ QUE TAL?-
Un arma sartén fue detenida en el aire.
-Kuchiki san, pense que no estabas. Toque y no abriste-
-No es cierto Hirako Shinji, trataste de abrir mi casa-
-Ah eso, detalles Kuchiki detalles, y donde está Ichigo?-
-Con su padre en Karakura, ah muy bien, ¿Como estará el Viejo Ishin?-
-¿Conoces a su padre?-
- Algo, algo. Qué bueno que te veo quería hablar contigo-
-¡Voy a rentar la casa de la piscina!-
Rukia se quedo pensativa.
-Eh no te emociones tanto- le dijo mientras se acomodaba su corbata morado chillón.
-Oh, ¿Cuando conoceremos al nuevo inquilino?-
-Mañana, se muda inmediatamente, quería saber si las antiguas llaves ya no habrían toda la casa es que no he tenido tiempo de sacar otras llaves y le voy a dar este juego mmm ¿Tienes tiempo ayudarme a empacar?-
Rukia- ¿Por qué no?-
Ambos bajaron las escaleras, cruzaron el jardín y llegaron a la casa de la piscina, ella nunca había entrado hasta ese momento, y es que Hirako Shinji su casero no era cualquier persona en realidad era el sucesor de una familia renombrada de arquitectos pero Shinji era demasiado sibarita para estar inmerso en la presión del mundo de la construcción, así que prefería ser un diseñador de interiores simple y feliz. Aunque la verdad no era feliz del todo.
Hirako vivió durante años en la casa de la cabaña, hasta que ambos llegaron una tarde de abril tres años atrás siguiendo el anuncio de un periódico local, en el momento que él los vio supo que les rentaría los departamentos y en menos de 10 minutos ambos tenían una casa que nunca hubiesen podido costear si no fuera porque Shinji estaba loco. Rukia nunca había puesto un pie en la casa de la piscina que en otros tiempos fue la cabaña de huéspedes mucho más que pequeña que la casa principal, con grandes ventanales que daban a la piscina, una habitación y un gran salón-cocina-comedor, solo tenía otra habitación un baño con mosaico danés.
-Rukia chan podrías poner todos las fotos, los cuadros y cualquiera de esas cosas en una de las cajas que deje en la entrada-
-Ah claro-
-Hirako, están llenas ¿Dónde los pongo?-
-AH no se solo ponlos en donde se pueda poner, si no agarra uno supongo que los puedes vender –
Rukia vio, que todas esos cuadros, fotos no eran más que objetos personales llenos de polvo, en todos salian muchas personas que ella alguna vez vio en una revista y otros completos desconocidos pero lo que llamo su atención era la cantidad de fotos de una mujer rubia, en realidad una niña no parecía de más de 16 años bajita y pecosa. Tal vez era ella.
Había escuchado de Ichigo que Hirako Shinji el amable jazzista se había casado muy joven - él tampoco sabía detalles de la vida de su casero- pero lo cierto era que lo suyo no funciono y por lo que sabían esa casa fue el regalo de bodas de su abuelo. La ahora ex esposa se marcho y el decidió no poner un pie en la casa principal dedicándose a una vida más bohemia, cuando lo conocieron tocaba en un cuarteto de jazz -al que invito a Ichigo- pero el rubio no pensaba quedarse mucho tiempo, un día hizo sus maletas para el Sereitei- como todos- y les dejo la casa. Hasta ese momento nunca había visto fotos de Hiyori, aunque no le constaba que fuera ella.
Termino con los cuadros que sobraban, los puso sobre en el comedor y saco la basura en silencio.
Normalmente Shinji era muy ruidoso pero en ese momento la casa estaba en absoluto silencio y se preocupo.
-¿Hirako?¿ Donde estas?- No había muchos lugares donde pudiera estar, se encamino a la habitación y lo vio acostado boca arriba en la enorme cama justo al centro.
-A Rukia chan-
-Ya termine, ¿Quieres que salga? ¿ Quieres algo para beber?-
-No, estoy bien, sabes siempre le pedí a Yamamoto está casa, cuando nos casamos me la dio a regañadientes. Me dijo que pensaba que era mucha responsabilidad para nosotros, ella tenía 17 y yo dos se parecen ninguno aparenta su edad-
Hirako se incorporo en un salto, mientras ella se rascaba un brazo, lo hacía cuando estaba nerviosa.
-Bueno yo siempre quise vivir aquí. Mira ves la chimenea siempre que era navidad veníamos a quedarnos ahí asábamos malvaviscos y todas esas cierto Kuchiki no te interesa saber ¿Quien es el nuevo inquilino?-
-En realidad no, tengo hambre ¿No quieres comer algo?-
-No, es un poco tarde y tengo que manejar hasta el Sereitei-
Ambos salieron de la casa, él por la puerta de adelante y ella se metió a su apartamento. Cuando menos lo pensó el día había pasado. En la cocina vio la bolsa donde seguro estaba la comida que había dejado Ichigo la iba a calentar pero vio que en su teléfono había llamadas sin contestar del chico así que remarco el número.
-Hola soy yo-
-¿Que paso? Me tenías preocupado, idiota-
-Nada, solo vino Hirako -
-¿Y como esta?-
-Deprimido-
- ¿y alguna novedad?-
Ella se paseaba por el departamento recogiendo ropa y cosas en el suelo, mientras hablaban.
- Bueno fuimos a empacar sus cosas, va rentar la casa de la piscina. ¿Que tal tu día?-
- Mejor, mucho mejor que ayer. Hable con Karin parece que Chad se adelanto y llega en unas horas, hoy le dirán al viejo que se mudaron juntos. Creo que les daré un poco de apoyo así que regresare el sábado por la mañana-
- Muy bien. Yo trabajaré en una etiquetas, luego ire a comprar la despensa o ¿Te espero, y la compramos el sábado? -
- ¿Te dijo quien es el vecino nuevo?-
- No, solo me dijo que no es una chica así que no te emociones Kurosaki kun no tendras una sexy vecina de al lado-
-Idiota- Ichigo- bostezo profundamente -Enana tengo sueño, tuve un día atareado. Así que te hablo mañana, cierra bien y el sábado vamos a la despensa, no duermas con ese estúpido gato-
-Buenas noches Ichigo y claro que no duermo con el gato- Eso lo dijo mientras acariciaba al gato y abría la bolsa donde estaba la comida.
-¡Mierda!- retumbo en toda la casa.
-¿Qué paso?, estas bien-
-Mierda, mierda, mierda… tire la comida y me quede con la basura, ¡Estúpido Ichigo!-
-Estúpida Rukia, yo no tengo anda que ver ahí-
-Si es tu culpa-
-No es la tuya-
