Para que se me antoje tu vida… es Tarde..

SIN DAÑOS A TERCEROS

Disclaimer: Los personajes que aparecen en este relato le pertenecen a la grandiosa Naoko Takeuchi.

Te extraño…

Lejos cada quien tiene una vida hecha, una donde se supone que pertenecemos y nosotros no existimos, pero me pregunto sí todo sucede por una razón ¿cuál es la razón de que estemos viviendo esta fantasía?

Justamente ahora irrumpes en mi vida

Con tu cuerpo exacto y ojos de asesina

Tarde como siempre

Nos llega la fortuna

Mi corazón late tan fuerte al recordarla que pienso que en cualquier momento va a estallar. Pero sería un regalo morir en sus brazos mientras me ama; deseo tanto dejar salir esto, pero no puedo, mil y un veces me he imaginado mirarla y decirle que dejemos de engañarnos y confesarle todo, que deseo estar en su vida, pero no siempre me falta el valor.

Pasaron la vacaciones e hice de todo para tratar de calmar mi ansiedad, busque un trabajo con el pretexto de un mejor bienestar para Hotaru mi hija, solo así era aminorado pero jamás olvidado.

Trataba de llevar una vida normal, en familia con mi esposa y mi hija, como si ella no existiera para no dañarlas y creo que lo logre, ellas no merecen esto, no son culpables de nada, aunque no creo que lo exista, ¿Por qué debe haber algún culpable cuando nadie lo busco?, juro que así fue que jamás desee estar en esta situación, pero el problema es que Sere existe y de haberla encontrado antes esta vida no sería la mía. Me odio por lo que les hago, y al mismo tiempo soy tan feliz en sus brazos, perdóname Dios por lo que hago porque mi corazón le está ganando a la razón.

Tú ibas con él

Yo iba con ella

Jugando a ser felices por desesperados

Por no aguardar los sueños

Por miedo a quedar solos

Decidí regresar un día antes con la leve esperanza de verla, y así fue, a lo lejos la vi caminando hacia mí, mientras yo estaba sentado en una piedra fingiendo mirar el paisaje; me dio una leve sonrisa y me acompaño, no sé cuanto pasó si un minuto o un siglo pero ahí estuvo sin decirme nada.

-Soy una tonta Darien- Ella fue muy clara cuando me dijo que significado tendría esa frase si la llega a decir. La había notado nerviosa, abrazándose a sí misma, deseaba tanto abrazarla, pero esa frase, esa maldita frase no era nada comparado con lo que realmente significaba.

-Pues que bueno, si eso es lo que quieres.-Me limite a decirle con un dolor punzante en mi corazón, pero que derecho tendría yo de reprocharle algo.

-No, Darien, pero tonta es poco, soy muy tonta más de lo que piensas- no tenía el valor de mirarme, solo lloraba tratando de disimularlo, no tuvo que decirme más lo entendí a la perfección y dentro de mí una oleada de preguntas se adueñaron ¿porqué?, ¿cómo?, pero realmente y a pesar de todo no podría reclamarle nada…

-Supongo que te imaginaste mil veces como decírmelo.

-La verdad no tuve tiempo lo supe antes de regresar- La abracé, parecía tan confundida, desprotegida, me dolía tanto verla así y sabía el porqué.

-Es algo que cambiará tu vida, te llenará de tantas satisfacciones, y es lo más hermoso que le puede pasar a alguien y te lo digo por experiencia, así que ¿felicidades?- ¡qué más podría decirle?, era cierto era una noticia hermosa, nadie lo puede negar, pero ¿donde quedaba yo?

Pero llegamos tarde

Te vi y me viste

Nos reconocimos en seguida

Pero tarde maldita sea la hora

Que encontré lo que soñé

Tarde...

-Lo sé gracias por tus palabras- Seguía sin mirarme, no sé si por pena, vergüenza, pero eso para mí no era importante.

-¿Y ya fuiste al doctor? Debes cuidarte.

-Si Seiya me acompaño, está muy contento por la noticia, se aportado muy bien.

-Qué bueno por los dos.-Que hipócrita, para nada que me gustaba esa idea –Te llevo a tu departamento.- La ayude a ponerse de pie y la llevé. ¿Qué más podría hacer yo?, jamás pensé que esto fuera a suceder…porque rayos no la conocí antes, siempre tan cerca y hasta ahora nos cruzamos…

Pero llegamos tarde

Te vi y me viste

Nos reconocimos en seguida

Pero tarde maldita sea la hora

Que encontré lo que soñé

Tarde...

Solo la deje ahí afuera, no tenía porque, estaba tan confundido, con las preguntas obvias y también las más tontas. Te amo tanto Serena, te necesito…

Bebí y bebí sin que nadie supiera mi agonía, tratando de olvidarlo, pero aunque ella no esté presente es imposible olvidarla ¿qué me has dado? ¿Por qué ahora y no antes? Maldita sea mi suerte.

No sé como llegué, tal vez me guió la Luna, pero ahí estaba yo tocando a su puerta, insistiendo para que me abriera.

Se notaba que había estado llorando, estaba tan roja, pero ¿por qué esas lagrimas? ¿Por ella?, ¿Por él?, ¿Por ese ser? O ¿por mí?.

-Darien!- exclamó sorprendida al verme -¿estás bien?- me jaló hacia su departamento, pero no podía evitarlo, dentro de mi contenía las lagrimas, era rabia, era dolor, tristeza, impotencia ¡todo!.

-¿Porqué Serena?- La tomé del brazo, sabía que la lastimaba. Me miró sorprendida con una mirada tan penetrante y asustada-¿porqué? ¿Por qué no es nuestro? Tuyo y mío, de Serena y Darien ¿porqué?.-Todo me daba vueltas Dios mío ¿qué es lo que hice mal, para que esto esté pasando, para que nuestro amor no mereciera frutos?, ¿porqué hasta ahora?, ¿porque ese hombre tendría algo que jamás sería mío y lo merezco?, ¿porqué? sí jamás habrá nadie que sienta este fuego en su interior por tan solo una mirada o una sonrisa de ella. A caso ¿ella no sentía lo mismo?

-Porque así son las cosas Darién, esto no es posible para nosotros, estamos viviendo una fantasía y no es nuestra realidad, ¡esta es! – me tomo mi mano izquierda donde tengo puesta mi argolla y la llevo a su vientre.-¡ aunque te duela y aunque me este muriendo por dentro deseando que esta vida fuera realmente nuestra!.

Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte

Tanto inventarte

Tanto buscarte por las calles como un loco

Sin encontrarte

Ahí va uno de tonto

Por desesperado

Confundiendo amor con compañía

Y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja

Te hace escoger con la cabeza

Lo que es del corazón

Y no tengo nada contra ellos

La rabia es contra el tiempo

Por ponerte junto a mí

Tarde...

Me abrazo tan fuerte, sentía latir su corazón agitado

No sé porque uno se complica todo, como sí no bastaran los problemas cotidianos y simples de la vida, ¡no!, y he aquí Darien Chiva sufriendo por su familia, por lo que tiene en su corazón y como si no me bastará, pensar que ella no es totalmente sincera.

-Dime que no he sido tu consuelo todo este tiempo.- la tomé por los hombros obligándola a mirarme, tenía que estar seguro, aunque parezca una tontería pero todo esto me confundía en sobremanera.

-Darien claro que no, ¿crees que lo hice por Seiya por vengarme de su traición y sentirme a mano con él?, no claro que no.¿Qué no te lo he demostrado? ¿qué ya lo olvidaste?.

-¿Tu me olvidaste?.

Ganas de huir

De no verte ni la sombra

De pensar que esto fue un sueño o una pesadilla

Que nunca apareciste

Que nunca has existido

-Te mentiría si te dijera que no traté de hacerlo, y he aquí las consecuencias, trate de olvidarte, de regresar a un punto donde un nosotros no existía, a esa vida que olvidaba contigo, jugué con fuego tratando de también tener lo mismo que tú lejos de esto, no me arrepiento de lo que hice pero no puedo olvidar lo que tengo tatuado en el alma y en el corazón.

Tenía que borrar de ella toda marca de él sobre ella, la besé… nos besamos. La necesitaba tanto, como si mi vida dependiera de ella; besé cada rincón de su cuerpo , no podría faltar ninguno, Serena respondía tan deliciosamente a mí, no mentía era mía sin importar que lo que en su vientre crecía jamás sería mío.

Que ganas de besarte

De coincidir contigo

De acercarme un poco y amarrarte en un abrazo

De mirarte a los ojos

Y decirte bienvenida

Ella tenía tanta razón esto no era posible para los dos ¿qué estabamos haciendo?, porque ir encontra de nuestro destino; pero eso no podría evitar que el ser que lleva dentro no lo amase como si fuese mío y mientras estuviera en mis posibilidades cuidarlo como tal.

Pero llegamos tarde

Te vi

Me viste

Nos reconocimos enseguida pero tarde

Quizás en otras vidas

Quizás en otras muertes…

Los cuide y la ame cuanto pude, pero mi tiempo con ella se había acabado, tenía la posibilidad de trabajar cerca de mi familia y por ellas tenía que hacerlo aunque no quisiera dejar de vivir la más dulce de todas las fantasías.

En la última noche me limité a abrazarla en su cama, su vientre había crecido poco, que casi era imperceptible su embarazo, que fue nuestro mientras estábamos juntos, ya no habría otra noche más, aunque quiésieramos.

-Sere.-le susurré en el oído.

-¿Sí?.-me respondió mientras acariciaba mi pecho.

-¿Porqué dejaste que entrará en tu vida?.

-Bueno ¿porqué dejaste que yo entrara en la tuya?.- Me respondió mirándome con una leve sonrisa.

-Por estos.- le señale ese cielo y ese mar que tenía en sus ojos.-por cómo se expresa y me miran, por cómo me tratas, por tu sonrisa dulce y tranquila, por todo.- lo dije sinceramente, sin guardarme ningún detalle, el alba estaba cerca y la tormenta sobre nosotros, anunciando una próxima calma para todos estos sentimientos, aun a pesar de lo que deseáramos. –y ¿tú?

-Por tu sinceridad, por saber lo que pienso con solo mirarme, porque es tan fácil de hablar contigo con solo una mirada, por tu forma de ser, por tu ternura.

- Sí todo fuese distinto, todo de mí sería tuyo, se lo que sientes, pero yo no lo puedo decir, perdóname Serena por no decirte lo que tu si has tenido el valor, pero debes saber que eres más que correspondida.

-Llegamos tarde lo sé y pero no entiendo el porqué.

-Están ellos, pero tal vez en muchos años o después esto podría ser posible.-Me besó tan suave y delicadamente, que el toque de sus labios eran como un dulce tan delicioso.

-Pero mientras estaremos donde cada quien debe de estar.

Es cierto aunque, siempre me quedaré con la duda de porque ninguno tuvo el valor de pedir que reescribiéramos la historia, pero si hubiese sido así habría más daños en terceros que no tienen la culpa de este sentimiento.

Que ganas de rozarte

Que ganas de tocarte

De acercarme a ti golpearte con un beso

De fugarnos para siempre

Sin daños a terceros

NOTA: Después de tanto tiempo estoy tan feliz y contenta de volver a hacer lo que tanto me gusta, espero de corazón que les agrade y dejen algún comentario, que siempre son tan útiles para enriquecer las historias.

Un saludo y un gran abrazo.

Sin daños a terceros de Ricardo Arjona