Disclaimer: Harry Potter ni sus personajes me pertenecen, son de completa propiedad de J.K. Rowling. Si fueran míos mínimo Harry se habría quedado con Tom Riddle o Draco Malfoy
. . .
Más allá del Tiempo
Capítulo dos
. . .
Harry gruñó frustrado desde su posición detrás de una estatua de un mago dorado sin cabeza.
Nada estaba resultando como había planeado.
Su plan inicial había sido llegar poco antes de la resurrección de Voldemort durante su cuarto año, tal vez así salvar la vida de Sirius en el proceso, que a pesar de ser un mago de luz, era la única familia que le quedaba. Quizás lograr convencer a Voldemort de su loca historia y que estaba de su lado, así evitando la muerte de cada mago que practicara magia oscura. No sonaba tan difícil.
Pero cuando finalmente había conseguido tener a Voldemort frente a él y tener la tan ansiada conversación que esperaba desde hace años, llega Dumbledore a interponer una maldita estatua del atrio entre él y el señor oscuro.
No podía ir mejor, pensó fastidiado, intentando ver la batalla que estaba sucediendo metros más allá.
Una maldición asesina salió desde la punta de la varita de Voldemort la cual fue esquivada con una sorprendente agilidad de parte de Dumbledore. Este contraatacó con un hechizo que ahora sabía no era hecho para matar, sino que solo para aturdir.
- ¿No quieres matarme, Dumbledore? -preguntó Voldemort cuando hizo aparecer un escudo hecho de energía pura y lanzaba una nueva maldición desagradable.
Dumbledore no tuvo tiempo de responder, el hechizo rozó su mejilla logrando que esta tuviera un corte profundo. El anciano frunció el ceño.
La batalla continuó durante unos largos minutos, cada uno lanzándose hechizos poderosos con diferentes intenciones.
En un breve vistazo vio la tan ansiada varita de saúco entre los dedos arrugaros y viejos de Dumbledore. Varita por la que unos años antes (o después, según se vea) habían peleado hasta la muerte.
Uno de sus objetivos estaba ahí, a pocos metros de él, listo para ser tomado a la primera oportunidad. Y reunir las reliquias estaba en sus más altas prioridades.
Harry contuvo el aliento ante lo que iba a hacer.
Aguardó unos minutos, esperando un momento, solo un momento de distracción para poder atacar a Dumbledore, y quitarle esa arma tan poderosa a ese mago tan manipulador.
Vio como Dumbledore bloqueaba uno de los poderosos hechizos de Voldemort, y entonces vio su oportunidad, el anciano estaba dándole la espalda a Harry, poniendo su completa atención al señor oscuro frente a él.
- Expelliarmos -murmuró a la vez que salía desde detrás de la estatua y apuntaba su varita de acebo al anciano, logrando con éxito que botara la de saúco.
Todo quedó en silencio mientras Harry tomaba la poderosa varita en su mano. Dumbledore se congelo cuando se dio la vuelta para ver a Harry. Voldemort se quedó de pie, intentando comprender que demonios había llevado al menor a hacer tal cosa. Por otro lado, Harry, guardó su varita de acebo dentro de su chaqueta y tomó entre sus dedos la de saúco apuntando a Dumbledore.
- Harry, mi muchacho... -murmuró el anciano apenas saliendo de su estupor.
Harry gruñó fastidiado.
- ¡No soy su muchacho! -gritó con rabia- nunca lo he sido, y nunca lo seré.
Por unos segundos todos se detuvo. Voldemort esperando a ver que hacia el chico en contra de quién se hacía llamar su mentor. Dumbledore intentado salir de la situación en la que se encontraba, el muchacho, en su estado, no vería razones. Y Harry debatía consigo mismo cual hechizo sería el indicado para matar al anciano que había arruinado su vida entera, una maldición asesina sonaba demasiado simple e indolora para todo el daño que había causado.
- Harry, por favor, Voldemort está jugando con tu mente... -Intentó nuevamente el anciano.
- Realmente -dijo Harry templando de la rabia-, realmente piensa que creeré alguna palabra que salga de su boca, luego de todas las mentiras que me ha dicho todos estos años -respondió finalmente-. Realmente creía que no me enteraría de la verdad algún día. Usted es ingenuo si lo creyó así.
- Tienes que creerme, Ha...
- ¡Cállese! -interrumpió Harry en un arrebato, ya harto de escuchar sus palabras-. Esto se terminará aquí y ahora -susurró maníaco. Harry apretó la varita de saúco en su mano, apuntando directamente al director, finalmente decidiendo que sería justo que muriera a manos del mismo hechizo que mató a su padres. Suficiente venganza era que el anciano supiera quien fue la persona que lo había asesinado-. ¡Avada ke...
Harry sintió una huesuda mano tomando su antebrazo izquierdo, interrumpiendo su tan anelada venganza. Sonidos de apariciones se comenzaron a escuchar junto con voces exaltadas. El ahora menor fue arrastrado con facilidad por el atrio por Voldemort que hacía su camino hacía una de las chimeneas, deteniéndose solo para tomar a Bellatrix y desaparecer del lugar.
. . .
N/A: Han pasado poco más de tres meses desde que subí el primer capítulo, y para ser sincera esto estaba escrito, es solo que quería hacerlo un poco más largo de lo que está, pero al final no lo hice. Sin embargo tengo la idea de como continuará, es solo que me he dedicado a otras cosas (Lo siento tanto por tardar), sin embargo dije que terminaría el fanfic de aquí a diciembre, así que espero escribir esta historia más seguido. No diré que publicaré una vez a la semana, porque soy pésima cumpliendo fechas así, en cambio cuando no pongo fecha hago las cosas más rápido, así que...
Bueno, espero que les haya gustado este capítulo, que de hecho ni si quiera edité correctamente, así que si tiene alguna falla de continuidad, o de ortografía o cualquier cosa, díganme...
y como última cosa... desde ahora responderé todos sus comentarios (bueno, los que tienen cuenta, porque es un poco difícil responder de inmediato los que no tienen).
Ciao!
