Hola a todos.
No tenía pensado en hacer más capítulos de esta historia ya que sólo quería hacer un one shot. Pero últimamente se he han estado ocurriendo ideas para historias, las cuales pueden ir con la temática de la historia. Así que decidí que haría esto una serie de one-shots.
Sin más que agregar, aquí está el capítulo.
Todo mundo tiene cosas que disfrutan hacer, cosas que en muchos casos pueden identificarlas. Este era el caso de las hermanas Loud. Todos en la casa sabían que si escuchaban música a todo volumen, se trataba de Luna Loud, si había una explosión se trataba de Lisa Loud, o si algo en la casa estaba roto y después aparecía arreglado sabían que se trataba de Lana Loud. Era algo que si bien definía a las ya antes mencionadas, podía hacerlo algún otro miembro de la familia. Sin embargo, había algo en lo que nadie más que una hermana era buena, y eso era en hacer bromas.
Luan Loud era conocida no solo por hacer chistes que a nadie más que a su padre le hacen gracia, sino también por hacer bromas que en ocasiones pueden comprometer la integridad física de su familia. Muchas de estas acababan en más de alguien visitando el hospital por golpes graves o quemaduras, pero esto parecía no importarle.
En los últimos días, había estado haciéndole bromas a todos en la casa, desde blanquear toda la ropa de Lucy hasta publicar el chat de conversación de Lori en internet. Sus bromas habían subido de nivel al punto de meterse en la vida privada de sus hermanas. No parecía importarle mucho, pero sus hermanas sí que estaban molestas.
Hace tres días no se le ocurrió una mejor idea que poner pegamento industrial blanco en la taza del inodoro. La desafortunada víctima de su broma fue Lynn Loud Jr. Trató de zafarse del asiento del inodoro, pero no podía ya que el pegamento era muy fuerte. Era una chica muy ruda y sobre todo muy persistente, no iba a dejar que esto la venciera, por lo que aún con todo el dolor que tenía trató de levantarse de ahí. Poco a poco iba zafándose, pero el precio de esto era una enorme agonía en la parte inferior de los muslos. Cuando por fin se levantó, notó cómo un pequeño trozo de piel ensangrentado se había quedado pegado al asiento del inodoro. El dolor era tanto que no pudo mantenerse en pie, y con agonía, cayó al suelo y dio un desgarrador grito de dolor. Tuvieron que llevarla a urgencias, donde le dijeron que para recuperarse iba a tener que quedarse en cama por al menos dos meses; no iba a poder practicar deportes en todo ese tiempo, lo cual fue el golpe más doloroso para ella.
Al día siguiente, le quitó la costura a uno de los vestidos favoritos de Leni. La rubia iba a salir esa tarde, y desafortunadamente escogió el vestido saboteado por su hermana. La película se había terminado, y al levantarse, un hilo se atoró en el asiento, y mientras ella se marchaba, el vestido acabó por deshilacharse de la parte de arriba. Leni no se dio cuenta hasta que salió de la sala de cine. Una de sus amigas se dio cuenta que todos se le quedaban viendo a ellas, volteó a ver a la rubia y notó que Leni estaba desnuda de la cintura para arriba, por lo que rápidamente le puso la chaqueta que se había llevado y salieron corriendo de ahí. Pero ya era muy tarde, todos habían visto el torso desnudo y el sostén de la chica Loud.
Su siguiente golpe fue hacia Luna. La joven era una gran admiradora de Mick Swagger, si no es que era la admiradora número uno. Cuando se enteró que habría un concierto en la ciudad de Royal Woods en donde su ídolo iba a presentarse, la rockera se emocionó, pero cuando se enteró que iban a hacer audiciones para elegir a quien iba a abrir para Mick Swagger, casi se desmaya. Por supuesto ella tenía que ser la elegida para abrir el concierto. Al día siguiente fue al estadio junto con su banda para audicionar. Estaba nerviosa, por fin iba a tener el privilegio de compartir el escenario con su más grande héroe, por lo que nada tenía que salir mal. Era su turno para subir y tocar; los nervios aumentaron, pero su determinación podía más que los nervios. Conectó su guitarra al amplificador, y tan pronto como tocó el primer acorde, hubo un corto circuito que quemó las luces del escenario. No sabía cómo pasó esto, miró su guitarra y vio desprendía humo. Luna se quitó la guitarra y la dejó en el suelo, y en un chispazo, la guitarra literalmente tronó. Ahora era sólo un despojo de madera y plástico quemándose, Luan había modificado el amplificador de Luna para que este quemara la instalación eléctrica del escenario. Todo lo que Luna pudo hacer fue correr llorando y marcharse de aquel lugar.
Luan ciertamente se había pasado del límite. Golpeó puntos muy sensibles en sus hermanas, las cuales sólo tenían una cosa en mente: Venganza.
Decidieron que le iban a hacer algo que la metiera de verdad en problemas.
Luan tenía una fiesta infantil en la tarde; y no sólo era una fiesta infantil, era la fiesta de los hijos de una familia bastante influyente, si salía todo bien, su negocio "Funny Business" iba a quedar en el número uno en el negocio del entretenimiento infantil.
Luan estaba a la mitad de su acto. Iba a hacer el clásico truco de hacer desaparecer a alguien del público, por lo que llamó a un niño al escenario.
-Y dime amiguito, ¿cuál es tu nombre?-preguntó la bromista.
-Me llamo Mike- dijo el niño con algo de vergüenza.
-Jajaja, muy bien Mike, prepárate porque estás a punto de desaparecer- dijo Luan, entonces procedió a hacer que el niño entrara en la caja y una vez adentro cerró la puerta.
-Muy bien chicos, quiero que vean a Mike por última vez porque cuando abra la puerta… - dijo mientras cerraba la puerta. A continuación dijo una especie de palabras en forma de conjuro, y al abrir la puerta el chico había desaparecido. El público aplaudió a la comediante, quien con una señal les dijo que cesaran los aplausos para completar su truco. Entonces Luan se dirigió a la segunda caja. Si el truco salía perfecto, el niño tendría que aparecer ahí cuando ella abriera la puerta.
-Ahora quiero que cuenten todos conmigo, a la cuenta de tres, Mike aparecerá en esta caja. Uno… Dos… ¡Tres!- dijo Luan, y al abrir la caja, no se encontró con un niño, sino con el cuerpo de un cerdo colgado por el cuello. Al pobre animal le habían sido vaciado sus órganos, dejando sólo la piel, pero dentro de esta se encontraba encerrado el pobre niño que Luan había escogido. Al ver esto todos los niños gritaron de horror, empezaron a correr con sus padres, y el pobre niño que estaba encerrado en el cuerpo del cerdo salió. Estaba en shock por el miedo, por lo que todo lo que pudo hacer fue correr a donde estaban sus padres. Por desgracia, donde estaban sus padres estaban los padres de los demás niños, quienes estaban con ellos. Al ver que Mike venía hacia ellos, todo cubierto de sangre, empezaron a correr. La fiesta se había convertido en un completo caos, y en medio de ese caos, uno de los padres tratando de alcanzar a su hijo, empujó al niño festejado hacia el pastel. El niño trató de recuperarse, pero vio que entre los restos del pastel estaban las vísceras y los órganos del cerdo. Se dio cuenta que sobre él habían caído los intestinos del animal, y en donde había betún, había un gran charco de sangre.
Luan sólo se quedó mirando cómo los niños corrían asustados por todas partes, no podía creer lo que estaba viendo. La oportunidad de su vida no sólo se había esfumado, sino que su negocio se había arruinado para siempre. Una vez que muchos de los padres se llevaron a sus hijos, empezaron a gritarle cosas humillantes a Luan. Ella no tuvo más remedio que marcharse de ese lugar.
Al llegar a su casa, corrió escaleras arriba y lo primero que hizo fue entrar a su habitación lo más pronto que pudo. Esquivó a todos los que se cruzaron en su camino, y cuando finalmente entró a su habitación, encontró a sus padres sentados en su cama.
-¡Luan Loud, siéntate.- dijo su madre, a lo que la chica obedeció.
-¡Quiero que me expliques porqué encontré esto escondido debajo de tu colchón!- dijo Rita mientras señalaba a la mesita de noche de Luan. Sobre ella había un paquete de condones, y tres cigarros de marihuana. Luan no podía creer lo que estaba viendo.
-P-pero… e-eso no es…-trataba de decir, pero las palabras no le salían de la boca.
-¡Luan Marie Loud, ésta vez fuiste muy lejos! ¡estás castigada lo que resta del año!- dijo Lynn Loud Sr, y ambos padres salieron de la habitación con los objetos que confiscaron. Luan sólo se recostó en su cama, sujetó sus rodillas y empezó a llorar.
Las hermanas que fueron víctimas de sus bromas observaron todo desde la puerta, y con una gran cara de satisfacción se fueron del lugar.
-Les dije que colocar eso en su cajón sería la mejor venganza- dijo Lori.
-Totalmente. Apuesto a que no volverá a hacer ninguna broma después de esto- dijo Luna.
-Oigan, ¿Por qué creen que llegó corriendo directo a su habitación? Pareciera que no quería hablar con nadie- preguntó Lynn.
-No lo sé, supongo que algún chiste le salió mal e hizo el ridículo como siempre y todos se rieron de ella- dijo Lori mientras se dirigía a su habitación.
-Lo que haya sido, supongo que fue un golpe de suerte- dijo Lynn. Entonces todas entraron a sus habitaciones, o bueno, casi todas. Leni se quedó un poco más viendo cómo su hermana lloraba desconsoladamente en su cama.
-Sí… un golpe de suerte…- dijo la rubia para sí misma mientras observaba sus uñas, las cuales tenían restos de carne y sangre en ellas. Cerró la puerta, y con la misma cara inocente y la misma sonrisa despreocupada que la identifica, se fue del lugar.
