Sinopsis: Es la continuación del prologo de narración, que narra la vida de Naruto durante la época guerra del Digimundo después de haber resucitado como un Digimon bajo el nombre de Lucemon. También narra los acontecimientos ocurridos en la serie Naruto Shippuden y presenta un lapso de tiempo de 6 (en la linea de tiempo de Naruto) años que revela estado del Mundo Shinobi después de la muerte de Naruto.
Cap 2: Lucemon
Yo nunca creí en el ''destino''. Pero en el Mundo Shinobi solo existió uno.
La muerte.
Muerte... Que palabra más extraña. Muchas veces he oído esa palabra cuando era humano, tanto en susurros como en gritos, seguida de otras palabras como ''muerte al demonio'' o ''el demonio debería morir'' y también '' ¡muere demonio!''.
Si, he oído esa palabra muchas veces.
Una vez me dijeron que la muerte era el destino de los shinobis, que es parte de lo que significa ser un shinobi. Que es parte de la vida de un shinobi, morir en una batalla antes que los suyos. Morir protegiendo la gente les importa o cuando siente que su vida pronto terminará. Incluso un viejo Digimon sabio me digo que aunque la muerte suene muy intimidante y malévola y muchas veces sea triste es una parte natural de todos nosotros, es la siguiente etapa de nuestra vida y es necesario para la vida, tanto para nosotros los Digimons, para los humanos, y el universo en su totalidad.
Puedo entender eso desde diferentes y hasta ciertos puntos de vista. Realmente puedo. Sin embargo, hay algunos que llegan a tenerle miedo y tratan de evitarla. El miedo a la muerte se debe al miedo a la vida. Algunas personas tienen tanto miedo de morir que nunca comienzan a vivir. Otros le temen tanto que intenta de muchas maneras mantenerse con vida, pero no importa que tanto lo intente, no pueden engañarla. Incluso Orochimaru, siendo inmortal, ni siquiera pudo lograr engañarla.
Pobre serpiente bastarda.
Nadie puede engañar a la muerte. La muerte siempre llegara a todos, nos guste o no.
Para ser honesto, no se por que algunos le tienen tanto miedo a la muerte. Todo ese concepto esta muy sobrevalorado.
En mi antigua vida humana, siempre supe que algún día iba a morir, pero nunca le tuve miedo. Tampoco hice ningún intento para evitarla, siempre estuve preparado para aceptar la muerte en cualquier y en donde sea como todo un shinobi. Hoy en día, soy alguien que esta preparado para enfrentarla en cualquier momento y en cualquier lugar. No me importa morir de nuevo si se trata de defender y proteger la gente que amo y es importante para mí. Siempre estoy preparado para tomarla de frente con valor.
Y no soy el único.
Es también extraño cuando alguien piensa mucho en ella, ya sea un humano o un Digimon. Yo pensaba en ella muchas veces en ella cuando era un humano, incluso sigo pensando en ella hoy en día como Digimon. A veces hasta me pregunto como será mi próxima muerte. Cuando era humano a veces me preguntaba como moriría algún día. Incluso había llegado dos posibles conclusiones: La primera seria que moriría en un campo de batalla dentro de algunos años cuando ya fuera un shinobi mayor, defendiendo mi amada aldea y a todos los que viven en ella en compañía de mis amigos del enemigo o de un poderoso villano hasta la muerte.
La segunda seria que antes de morir yo cumpliera mi sueño de ser Hokage. Me casaría con una hermosa mujer y tendríamos dos hijos. El primero sería una chica y el siguiente un chico. Los educaríamos a ambos, les daríamos todo el amor que un padre y una madre pueden dar, los entrenaríamos antes de que comenzaran la academia, luego veríamos a ambos crecer hasta que finalmente se convirtieran en ninjas y casarse con sus respectiva parejas. Y cuando ya llegara la hora de retirarme del trabajo le pasaría el sombrero del Hokage a mi hijo o a Konohamaru. Después moriría como un viejo arrugado antes que mi esposa... Estaría en mi casa, acostado en mi cama descansando mientras esperaba mi final en paz al lado de todos mis amigos, esposa e hijos. Todos mirándome con una sonrisa triste por mí partida.
Es así como yo quería morir algún día cuando era humano. Pensaba también que mi muerte sería contada y recordada por las futuras generaciones ninja por algo épico que haya hecho.
Aunque nunca imaginé que mi muerte como humano fuera tan patética.
Nunca pensé tampoco que moriría siendo traicionado.
Es gracioso como la vida puede joder a un humano en cualquier momento y de la forma menos inesperada...
A mí me jodió de la peor manera.
A veces cuando recuerdo mi antigua vida siempre me hago la misma pregunta: ¿Por qué todo tuvo que terminar así?... ¿Acaso todo lo que hice no fue nada?
A veces hasta me pregunto: ¿Que hice mal?
Impedí que un traidor robara un importante pergamino de la aldea. Salve a la aldea de un Tanuki hecho de arena. Traje de vuelta a la Godaime Hokage. Y evite que mi tonto compañero emo desertara la aldea y se fuera con un pedófilo. Hice muchos actos valerosos que ni un niño humano de 15 años, ni en sus más grandes sueños lograría hacer.
¿Y todo para qué?
Para que la aldea que yo amaba, defendía, servir fielmente, a la que llamaba hogar, me traicionara de la peor manera y me ejecutará públicamente a manos de mi tonto compañero al quien salve su culo y luego me pago matando a la persona más valiosa de mi vida ante mis propios ojos y para luego quemarme vivo frente a todos.
Parece que también era cierto y la muerte llega cuando menos te lo esperas…
A mi me llego de la peor manera.
Lo peor de todo es que fue una muerte sin honor.
Merecía algo mejor que eso.
Ni siquiera es está preparado para eso... Tampoco para ver a Hinata morir ante mis ojos.
Hinata...
Ella... Ella no merecía eso... Ella no merecía la muerte... Ella no merecía morir así... Ella era inocente, amable, de voluntad fuerte, valoraba tanto a mí y a su familia incluso cuando su padre la repudio y desheredo por ser débil. Ella siempre me dio amabilidad y amor, incluso cuando ella sabía que yo era Jinchuriki desde el principio, ella siguió mostrándomelo. Ella merecía una vida feliz, libre de dolor y morir llena de felicidad, en cambio, fue asesinada a sangre fría manos del humano a quien salve y frente a mis ojos.
La muerte se la llevó, justo frente a mis propios ojos...
Incluso en la muerte, ella tenía una sonrisa en su rostro.
El día que ella murió, fue el día que mi propio odio, el que por tantos años de mi vida humana trataba de aislar... finalmente surgió.
Nunca antes había sentido tanto odio en mi vida por una sola persona. Lo sentí una vez, pero la muerte de Hinata fue diferente. Lo sentí dentro mi corazón. Y acrecentó cuando vi cómo todos los espectadores, mis ''amigos'' y a los miembros del clan Hyuga y a la familia de Hinata miraron con miradas que decían que ella se lo merecía por haberme tratado de salvarme de la muerte.
Hoy en día me alegro que no fuera yo quien los borrara de la existencia junto a Konoha por eso.
Ya todos los espectadores de mi ejecución se habían ido mientras aun me quemaba, me reía y aun los maldecía. No valía la pena que esperaran mi muerte. Después de todo, antes de mi ejecución, me habían colocado sellos supresores de chakra en todo mi cuerpo, así sería imposible para Kurama curarme y asegurarían mi muerte y la de el.
Es una pena que yo muriera sin que ellos supieran la verdad sobre mí. Aun que a mis ''amigos'' se les contó sobre Kurama, he ocultado muchas cosas en mi vida humana desde mi niñez de las cuales me he asegurado de que nadie supiera porque nunca entenderían. Ni siquiera se lo conté a Iruka, a los Ichiraku, a Konohamaru y a sus amigos. Solo se lo conté al Sandaime, a Hinata cuando éramos niños y a alguien más.
Incluso Kurama lo sabia.
Pero eso fue hace mucho tiempo, esa fue mi antigua vida, y es algo que yo tuve que aprender dejar atrás para poder continuar adelante. Aunque eso no signifique que olvide los buenos momentos que viví como humano.
De todos modos, pensé que ese sería el final de mi vida... En una ocasión, me convencieron de que no había nada para mí después de la muerte...
Estaban equivocados.
Para cuando abrí los ojos y desperté, no estaba en el cielo ni en el infierno, había despertado en un mundo diferente. Un mundo tan extraño y habitado por criaturas extrañas. Un mundo que me era difícil de describirlo y donde todo era desconocido mí. Todo era confuso para mí... No sé cómo paso... tal vez cuando morí me reencarné. ¿Quién sabe? El punto es que yo ya no era un humano, Naruto Uzumaki estaba muerto. Fui rehecho como otro ser. Un ser hecho de datos. Un ser de luz contra la oscuridad.
Ahora era un Digimon.
Soy el primer humano en haber renacido como un Digimon.
Lo que más me sorprendió es que había renacido como un ángel. Lo que hizo que mi confusión se acrecentara. Pasarían muchos años hasta que finalmente descubrí la razón por la que me convertí en Digimon.
Y quienes me convirtieron en uno.
Algo que más descubrí fue que Kurama ya no estaba dentro de mí, el había muerto como resultado de mi muerte.
De ahí en adelante... estaba solo.
Completamente solo.
Solo en un mundo nuevo.
Un mundo donde ya no tenía a nadie más que a mismo.
Un mundo en que tendría que sobrevivir o me destruirían de nuevo.
Pero si ahora iba a vivir en el, si ahora iba a vivir este mundo tan extraño, lleno de seres extraños, primero debía aprender su historia, origen, fauna, tradiciones, idioma… todo lo que necesitaba saber.
Así que comencé a aprender.
Y una de las cosas que comencé aprender fue que el mundo en que desperté se llama Digimundo o Mundo Digital: un lugar alejado de todo plano de la existencia humana. Un mundo alterno cuyos orígenes son desconocidos para todos. Un pseudo-ciberespacio creado por datos de computadora y ubicado en la Internet del planeta Tierra. Un mundo que desafiaba las leyes básicas de la ciencia, aunque también tiene su propia lógica interna. Por otro lado, tiene ocurrencias que simplemente no pueden ser explicadas. Combina lo mundano, lo racional, lo irracional y lo extraordinario. El Digimundo presenta características muy paralelas a las del planeta Tierra, como por ejemplo, la geografía y las leyes físicas y naturales. Esto se debe a que su composición está basada en los datos que han sido almacenados en el Internet. Aunque se desconocen sus orígenes, muchos dicen que el Digimundo fue creador por los humanos, otros dicen que fue creado por las primeras computadoras de la humanidad, o por un ser de origen desconocido al que conocen como Dios.
Dios que he visto muchas veces.
De hecho he conocidos a muchos de ellos.
El Digimundo es muy parecido al Mundo Shinobi en cierta medida; aunque las leyes de la naturaleza del Digimundo son muy parecidas al Mundo Shinobi, el concepto de chakra no existe (gracias a kami) en este mundo, las criaturas que viven aquí no necesitan del chakra para luchar, en su lugar dependen su propia fuerza, de la magia, la tecnología, también pueden usar los elementos sin necesidad del chakra, aunque en lugar de los elementos básicos de la naturaleza usan diez elementos: Fuego, Luz, Hielo, Viento, Rayo, Tierra, Madera, Agua, Acero y Oscuridad. La tecnología en este mundo es mucho mas avanzada que la hubo en el Mundo Shinobi. Y en vez de estar dividido entre países está divididos en regiones, cada una representando los diez elementos, aun que también existen otras regiones, aldeas, imperios y ciudades ubicadas en todo tipo de tierras y terrenos diferentes como: bosques espesos, tundras frígidas, desiertos áridos, hermosas praderas y hermosas montañas.
Y en este mundo es el hábitat y hogar de criaturas conocidas como Digimons, abreviatura para Digital Monsters (Monstruos Digitales), también es el hogar para otras formas de vida o entidades de origen digital. Pero la raza dominante de este mundo son los Digimon, criaturas de diferentes formas y tamaños, formas de vida artificiales que, al igual que el Digimundo, están hechos de datos. Las especies de Digimons varían desde pequeños peces hasta mamíferos medianos, grandes dragones entre otras especies. Existente aproximadamente más de 1000 especies distintas y diferentes de Digimons, aunque nuevas especies de Digimons suelen aparecer. Son criaturas con habilidades increíbles, algunos actúan de forma bestial, guiados por sus instintos salvajes, mientras que otros poseen inteligencia, sentimientos y personalidad humana, y son capaces de madurar en un proceso conocido como la Digievolución; en el cual sufren una serie de cambios físicos y un incremento de poder a partir de 5 etapas que son: Bebe 1 y 2, Novato, Campeón, Ultimate y Mega.
Otra de las cosas más increíbles de ellos es que sus vidas son mucho más largas que la de los humanos, ya que cuando mueren en batalla desintegrándose en fragmentos infinitesimales de datos, reencarnan en un Digitama, la etapa básica de un Digimon. Los Digimons al nacer generalmente salen de éstos y al morir vuelven a transformarse en Digitama, teniendo que volver a pasar por todas sus etapas evolutivas nuevamente. Ese es su ciclo de vida.
Ese es el Digimundo.
El mundo en el que había despertado.
Pero para ser honesto, yo ya sabía de la existencia Digimundo desde hace mucho, mucho tiempo cuando era un niño.
Sin embargo, aun que Digimundo estar completamente hecho de datos, el Digimundo y los Digimons actuaron exactamente como los humanos y los shinobis.
Recuerdo las veces que Kurama me contó como el Mundo Shinobi estuvo envuelto en numerosas guerras en el pasado lejano.
Así fue como comenzó el Digimundo y los Digimons.
Su historia comenzó con la guerra.
Al despertar, descubrí que estaba envuelto en una época de caos y batallas interminables, una época de guerra donde dos facciones militaban una contra la otra. Dos razas Digimon muy destacadas.
La primera de ellas era el clan de los Tipo Humanos: caracterizados por poseer rasgos humanos, así como un amplio conocimiento.
Y la segunda el Clan de los Tipo Bestias: como lo dice su nombre, son Digimons que poseen rasgos de animales, así como una gran fuerza, agresividad pero también inteligencia y conocimiento.
¿Cuál era la razón de la guerra?
Como el Digimundo no tenía un líder para dirigirlo, ya que sus anteriores gobernantes desaparecieron misteriosamente hace muchos años atrás, ambos clanes luchaban por el control y la supremacía del mundo. Pero no eran lo únicos, otros Digimons o facciones militaban también entre si o contra ambos clanes por el liderazgo. Pero en medio de toda esta lucha por el mundo, los Tipo Humano y Tipo Bestias eran los más fuertes de todos, nunca dejarían de luchar hasta que el Digimundo cayera en las manos del otro.
Recuerdo muy bien esa época cuando era un novato; en aquel entonces, el poder lo era todo. Durante esos tiempos fui testigo de las numerosas batallas entre ambos clanes, así como otras batallas, algunas eran frías, muchas eran brutales y sanguinarias, y a veces terminaban con resultados devastadores. Una y otra vez, ambos clanes chocaron entre sí en una estúpida guerra por el mundo. El interminable conflicto pronto comenzó amenazar con destruir al Digimundo. Excelencia
Pero a ellos ni a nadie le importaba, muchos incluyendo ambos clanes siguieron luchando día y noche esperan a que uno de ellos cayera.
Eran como el agua y el aceite, incapaces de trabajar juntos por un mundo mejor, o eso es lo que la historia nos hace creer.
La verdad es ligeramente distante a lo que muchos Digimons e historiadores creen hoy en día. Lo cierto es que el mundo estaba fuera de orden en aquel entonces. Aparte del conflicto interminable, el Digimundo se veía constantemente amenazado por Digimons maligno y destructivos que sembraban terror y caos. Lo más triste de esa época era que no había nadie lo suficientemente poderoso para dirigir el Digimundo o que estuviera interesado en detener la guerra. En aquel entonces, solo pocos tenían las dotes necesarios para comprender y gestionar con sabiduría el entorno y la situación. Los Royal Knights aún no se habían fundado. Los 10 Guerreros Legendarios aun eran unos novatos inexpertos. Y algunos Digimons no mostraron ningún tipo de interés en ella.
Por mi parte, a mi tampoco me importaba la guerra. Pero pasarían años hasta que final empezaría a cansarme y hartarme de ella.
Al ver el mundo al que había despertado, me vi obligado a vivir y crecer en él.
Recuerdo que en el pasado Kurama me dijo que si quería ser shinobi tendría que estar preparada para muchas cosas, entre ellas la guerra futura.
En aquella época... aprendí esa lección por las malas.
Recuerdo también como vivía en esos tiempos. Era igual como en mi antigua vida, pero muy diferente; vagaba de un lugar a otro envuelto en una capa. Deambulaba sin rumbo fijo y caminaba sobre los escombros de la guerra. No tenía un lugar adonde ir, echar raíces o establecerme de forma permanente por dos razone:
La primera: decidí vivir en solitario, como siempre lo hacía cuando era humano. Después de lo que me hicieron en mi antigua vida, ya no podía confiar en nadie más que en mi mismo. Me había convertido en alguien extremadamente frió, amargado y solitario que desconfiaba de todos a su alrededor. Me había vuelto incluso paranoico, los recuerdos de aquellos que me habían traicionado salían a la superficie de mi mente y me atormentaban día y noche. No podía confía absolutamente en nadie en la creencia de que si confiaba en alguien volvería a ser traicionado de la misma manera como me traicionaron aquellos idiotas de mi aldea. Incluso decidí no volver a formar lazos con nadie.
Había aprendí una lección el día que me traicionaron eso perdedores.
Si confías, serás traicionado.
No puedes confiar en nadie, especialmente en los que dicen ser tus amigos y personas precios.
Con el tiempo aprendí también que lazos de amistad, la familia y los compañeros son un mero obstáculo.
Una debilidad.
Para mí en aquel entonces eso no era nada.
Ni siquiera valía nada.
En aquel entonces estaba solo, en la oscuridad... Pero cuando estas solo en la oscuridad, la oscuridad se vuelve en tu única mejor amiga.
Tanto así que ya no necesitas de la luz.
Aún que eso cambio muchos años después que me derrotara un grupo de niños.
La segunda: en algunas ocasiones era atacado por otros Digimons o me excluían de cualquier lugar a donde iba. ¿Razón...? Se debía a yo poseo el Digital Hazard; un símbolo que algunos Digimon tienen en alguna parte de sus cuerpo y cuya presencia les advierte a los que están a su alrededor que en el interior de ellos descansa un poder extremadamente destructivo y mortal...
Un poder capaz de destruir el mundo.
Aunque ese poder no se activará siempre y cuando el Digimon quien lo porta se mantenga estable. Pero si dicho Digimon llega perder su equilibrio y estabilidad, si alguna vez llega ser consumido por una gran cantidad de odio e ira o en la mayoría de los casos, corromperse, se convertirá en un monstruo sin mente empeñado en destruir el mundo. Podría suceder incluso por accidente. Una vez experimente ese poder cuando lo desperté por primera vez... Aun que no me convertí en un monstruo sin mente, me convertí en algo mucho peor.
Y casi mato los que me importa.
Aquellos que tenga esa marca son también odiados, despreciados y rechazados por otros Digimons y considerados como una maldición que destruirá el Digimundo. Incluso son considerados peligrosos debido aun gran incidente que ocurrió hace muchos años atrás. Un gran evento apocalíptico relacionado con el Digital Hazard que casi destruyó el mundo. El incidente es conocido de muchas maneras, muchos lo llaman Incidente DX, Incidente de la Muerte X, Incidente Muerte X o Invasión de la Muerte X. Aunque desconocía de los detalles hasta hoy en día, ese incidente provocó un gran sentimiento de odio hacia aquellos Digimon que poseen la marca de Digital Hazard.
Como yo poseía esa marca, muchos me veían con odio, desprecio o recelo debido al temor a que yo me convirtiera en un monstruo si perdiera mi estabilidad y provocara el fin del mundo. Otros me atacaban en algunas ocasiones cuando veían esa marca en mi mano.
Era una paria en esa época como en mi antigua vida. Pero a mí no me importaba, no me importaba como me trataran o como me veían, yo ya estaba acostumbrado a eso en mi antigua vida después de todo. No hice ningún intento para buscar reconocimiento sabiendo que eso nunca funcionaria. No funciono en mi antigua vida, pero al saber lo que hace el Digital Hazard hice un gran esfuerzo en ese tiempo para no despertarlo y evitar provocar el apocalipsis, así por lo menos mantendría al Digimundo a salvo.
Era raro también que yo poseyera dicho símbolo siendo un Digimon de atributo vacuna, ya que los que lo portan son los Digimon de atributo virus o datos.
Pasarían muchos años hasta que finalmente descubrí porque tengo esa marca.
Viví vagando en solitario por el Digimundo como una hoja en la brisa mientras trataba de aprender todo sobre el nuevo mundo en el que ahora vivía mientras ambos clanes o facciones se mataban entre sí. Eventualmente me establecí en una gran área yarda solitaria y aislada de la guerra donde podía vivir solo, pero aun así seguí viajando por todo el mundo con el único objetivo de hacerme fuerte. Me mantuve en las sombras y vi con ojos sombríos y desinteresados como los Digimons se mataban entre si una y otra vez mientras la llama de la guerra aún continuaba y crecía. Tuve muchas aventuras en esos tiempos, así como algunas interacciones con algunos Digimons: algunos me insultaban llamándome ''Hazard'', que es como son llamados los Digimon que poseen el Digital Hazard. Algunos creyeron que yo era el primero de mi clase debido a mi apariencia de ángel infantil. En aquel entonces, en esa época, solo pocos sabían que yo antes era un humano.
Hoy en día, todo el mundo lo sabe.
No tuve ningún problema en sobrevivir tampoco durante la guerra; siendo un ex humano que vivió solo durante toda su infancia, estuvo en situaciones de vida o muerte, vivió en las calles durante seis meses y fue un ninja a pesar del poco entrenamiento que recibió sabía cómo arreglármelas solo.
Otra cosa que también descubrí fue que al reencarna había perdido todo mi chakra, pero con el tiempo descubrí que había ganado nuevos poderes y nuevas habilidades que me ayudaron a sobrevivir en la guerra. Fue así que empecé a entrenarme con vigor con el fin dominar mis nuevos poderes, viaje por diversas partes del mundo donde yo pudiera entrenarme para volverme más fuerte, dominar mis nuevos poderes y aprender más sobre el Digimundo y de los Digimon. También me entrene para poder acostumbrarme a mi nuevo cuerpo, ya que en las primeras semanas de mi renacimiento tenia problemas para adaptarme a el. Me hice más fuerte e inteligente con cada cosa que aprendía, aun recuerdo cuando aprendí y domine mi primera técnica, con ella era capaz de causar una explosión de efectos devastadores. Incluso mis antiguas habilidades shinobis como Taijutsu y le detección mejoraron. Con el tiempo descubrí que era increíblemente poderoso incluso siendo aun un Novato…
Y con el tiempo... fui capaz de derivar a un Ultimate.
Yo era muy joven en ese entonces. Una vez fui un niño humano de un mundo lleno de odio que se crió así mismo y sabía sobre todo lo que lo rodea. Pero después de renacer como un Digimon, me volví a criar a mi mismo aun que esta vez con las rudezas de un mundo salvaje junto con algunas reglas:
En este mundo, la carne de los débiles es el alimento de los fuertes.
El poder lo es todo.
El mas apto sobrevive.
Si eres descuidado, morirás.
Si eres fuerte vives, si eres débil mueres.
Esas habían sido mi base para entrenarme duro todos los días y luchar día a día contra cualquier enemigo con el que me encontraba o intentaba atacarme en aquel entonces.
Aprendí a sobrevivir solo en esa guerra, con esfuerzo, voluntad, sangre, sudor, mi experiencia como ex-shinobi, y un poco de suerte. Aunque a veces la suerte se me ponía en mi contra. Y conforme pasaron los años, me había acostumbrado a mi nueva vida como Digimon. El Digimundo era mi nuevo hogar ahora a pesar de la situación en aquel entonces y a pesar que cualquier Digimon con el que me encontraba me miraba con odio o me atacaba por ser un Hazard... Pero de nuevo no me importaba.
Ya no necesitaba fingir ser un idiota tampoco. Deje caer por completo esa mascara psicológica que por tantos años usaba y comencé actuar de forma inteligente ahora.
Los años siguieron pasaron, y seguí viviendo como un Digimon regular y errante viajando a cualquier lugar del mundo tratando de hacerme fuerte y aprendiendo más sobre el Digimundo y los Digimons mientras la guerra aun continuaba... No recuerdo exactamente por cuanto duro esa guerra... ¿10 años, 30 años, 50 años, 100 años, 1000 años... eones?... De nuevo, ¿quien sabe?... Lo que si recuerdo fue como sobreviví a ella.
Luchando... luchando cada día.
Siempre luchando... Una y otra vez.
Luche contra enemigo tras enemigo durante los años que aun puedo recordad. Cuando viaja de un lugar a otro, en algunas ocasiones, terminaba encontrándome cara a cara con poderosos adversarios. Luche con Digimons, tanto de nivel Campeón como de nivel Ultimate, aunque en pocas ocasiones terminaba frente a frente contra un Mega. Aunque como dije antes, las posibilidades a veces se me ponían en mi contra cuando luchaba, con cada lucha que ganaba me hice más fuerte en el proceso.
Eventualmente, evolucione de un novato a un Ultimate...
Y a partir de ese momento, fui capaz de sobrepasar a una Mega.
En pasado era alguien a quien muchos llamaban débil... Pero tanto la guerra, el Digimundo, y la lucha diaria me convirtieron en alguien que no debía ser subestimado.
Habia ganado una gran reputación de ser un verdadero guerrero en la guerra cuando luchaba. Elimine enemigo tras enemigo en la búsqueda de obtener poder. Elimine a Digimons que trataban de matarme por ser un Hazard o aquel que quisiera desafiarme a una batalla. A Digimons que consideraba peligrosos, por Yggdrasil, incluso pelee con miembros del Clan Tipo Bestia que trataban de matarme o caundo me confundían con el enemigo, a quienes por supuesto eliminaba. Incluso cuando viajaba por el Digimundo buscaba oponentes fuertes para enfrentar y poner a prueba mis limites.
Mi reputación incluso había llegado hasta algunas facciones Digimons y a los clanes Tipo Humano y Tipo Bestia. Algunas facciones como el Clan de los Tipo Humanos se acercaban a mi en un intento convencerme de unirme a ellos y a su causa para ayudarles a ganar la guerra solo para que yo los rechazara, mientras que otros como el Clan de los Tipo Bestia intentaron matarme por considerarme una amenaza futura para ellos y por venganza por matar algunos de su miembros.
Lastimosamente nunca lo lograron.
A medida que mi reputación había llegado hacia las facciones y a ambos clanes, había ganado también reputación de algunos Digimons que no pertenecían a ninguna facción o a ambos clanes. Era consideraban una figura despiadado de poder absoluto que solo podían oír en rumores y susurros. Una figura errante que aparecía en cualquier lugar del Digimundo. Una figura que aplastaba a cualquiera que se interpusiera en su camino. Me apodaron el ''Mito Blanco'' en aquella época, ya que era un misterio para todos y alguien pocas veces visto por otros, pero eventualmente gane un nombre quedo muy bien conmigo.
Lucemon.
Un nombre que se describe con una sola palabra.
Muchos en esa época se preguntaban como un Digimon como yo era tan poderoso incluso siendo un novato, como podía hacerle frente a Digimons tan poderos y difíciles de vencer y como era capaz de albergar tanto poder.
Desafortunadamente, no tuvieron el tiempo suficiente para pensarlo cuando yo los derrotaba o los mataba en una mil y cerrar de ojos.
Pero en realidad, si había algo que en realidad me motivaba cuando luchaba... Algo que me motiva a sobrevivir día a día... Algo que incluso me hacia levantarme una y otra ves cuando caía en batalla y me hacia seguir luchando hasta que ganara.
Un propósito.
Uno que jure lograr no importa que.
¿Cual era ese propósito?
La venganza.
En los años previos antes de que detuviera la guerra, todavía me aferraba a la traición, la ira y la frustración de mi vida anterior. Todavía me aferraba a todo lo que sufrí en mi antigua vida humana, así como la muerte de Hinata. Aun llore por su muerte durante los primeros 5 días después de mi renacimiento hasta que finalmente mis lagrimas se secaron.
No volví llorar en mucho... mucho tiempos.
Hasta muchos años mas tarde.
Nunca olvide lo que los humanos de mi mundo me hicieron durante toda mi vida. Nunca olvide aquellos que me traicionaron y me mataron y mataron a Hinata. Nunca olvidé la promesa que hice contra aquellos que me apuñalaron por la espalda y me traicionaron por un humano malcriado. Sin duda, habrán estado celebrada mi muerte durante los años que estuve aquí. Sin duda, se habrán olvidado de mí y mi promesa ya no estaba en la vanguardia de sus mentes o miedos. Probablemente, incluso sus descendientes nunca supieron de mi existencia.
Probablemente incluso... se habrán estado burlando de mí.
Eso era lo que me motivaba en aquella época. Eso era lo único que me motivaba. Ese odio hacia los que me hicieron daño era lo que me motivaba. Ese odio era lo que también me ayudaba a fortalecerme aun más. Ese odio era lo que me empujaba a seguir luchando día a día y seguir sobreviviendo a la guerra para mantenerme vivo y algún día reclamar mi venganza.
Ese era mi único objetivo antes de salvar al Digimundo.
No importaba cuanto tuviera que esperar, no importaba cuantas luchas tuviera que ganar, o a cuantos Digimons tuviera que enfrentar y derrotar, prometí que algún día me vengaría.
Cueste lo que cueste.
Finalmente... después de lo que para mi fueron muchos, muchos año de viaje y lucha, decidí que ya era la hora encontrar una manera de volver a ''casa''. Así que comencé una ardua búsqueda por encontrar una manera de regresar a mi mundo de origen y reclamar mi venganza.
Durante mi búsqueda, aprendí mucho sobre el multiverso.
Ahora, permítanme me explicarles que es el multiverso: es un término que nos explica que existe más de una versión paralela de un universo opuesto al nuestro que cuelga de otras ramas similares en un árbol. En otras palabras, existen muchos otros mundos aparte del Mundo Shinobi y el Digimundo, entre ellos el Mundo Humano, se llaman ''universos paralelos'' o '' mundos paralelos''
Y en cada uno de ellos existe también un Digimundo diferente al que yo vivo. Cada uno conectado a su propio Mundo Humano de su propio universo, los cuales son conocidos como ''servidores''. Cada uno de esos servidores tiene sus propios orígenes, historias y sus propios gobernantes diferentes, incluso hasta algunos de ellos tiene sus propias guerras.
Increíble, ¿no lo creen?... Pensar que existen mundos diferentes al Mundo Shinobi, mundos con su propio Digimundo, lo más sorprendente es que en cada uno de los otros mundos los shinobi son parte de la historia humana. La mayoría de los habitantes del multiverso ignoran la existencia de otros universos. Yo era uno de ellos hasta que aprendí sobre el multiverso, el Digimundo es también un buen ejemplo para hacernos saber que existen otros mundos aparte del nuestro. Y fue gracias a esto que aprendí que este Digimundo tiene su propio Mundo Humano, el cual esta por supuesto vinculado con el Digimundo.
Sin embargo por muy intrigantes que sea esto, lo único que me importaba era volver a mi propia realidad… nada más.
Algo que eventualmente logre.
Así es, finalmente logre encontrar la forma de volver a mi propio universo... Finalmente regrese al Mundo Shinobi, pero mas importante, finalmente logre regresar a ''casa''.
Finalmente... logre regresar a la aldea que me traiciono.
A un que no sin ayuda debo admitir.
Ahora, ¿te preguntaras si logre mi venganza? ¿Si logre vengarme de aquellos perdedores que traicionaron? ¿Si pude vengarme de todos aquellos que me causaron dolor? ¿Si les devolví todo el dolor y el sufrimiento que ellos me causaron? ¿Si les hice pasar el mas grande infierno de sus vidas por lo que me hicieron mientras ellos me suplicaban perdón una y otra vez y mientras yo me reía de suplicas? ¿Si derivé toda la aldea hasta el suelo hasta que no quedo nada de ella?
No... no lo hice.
¿Por qué...?
Digamos que me robaron mi venganza.
¿Quien me lo robo?
Los años...
Y un bastardo.
Cuando regrese, Konohagakure del país del Fuego, la aldea escondida entre las hojas, mi lugar de origen, el lugar donde yo nací y morí, lugar donde todos me odiaron, el lugar que yo protegía antes de que me traicionaran... Ya no existía... junto con toda su gente.
Todo la aldea fue destruía y reducida a un enorme y profundo cráter de aparentemente de unos miles de metros.
Cuando vi eso solo una cosa se me vino a la mente...
Hermoso.
Pero eso no era lo más impactante…
Las Cinco Grandes Naciones Shinobi, las Naciones Elementales, el Mundo Shinobi... TODO el mundo...
Estaba hecho escombros y cenizas.
Pero lo más impactante fue que... todos los seres humanos del Mundo Shinobi fueron aniquilados.
No quedo ningún ser vivo en ese mundo.
O eso es lo que creo.
No podía creerlo que veía, todo el mundo fue destruido mientras yo estuve en el Digimundo. Todo ser vivo que vivía en el, incluyendo a los que yo había conocido y me traicionaron habían muerto. Así que comencé a investigar que fue lo que había pasado durante mi larga ausencia, y lo primero que descubrí fue que habían pasado más de 6 años después de mi muerte y que durante ese tiempo, parece que los años no fueron muy buenos para Konoha, muchas cosas cambiaron para esa aldea después de mi muerte...
Y ninguna de ellas fue para mejor.
Parece que desde el día que me ejecutaron, el sol jamás volvió a brillare en esa aldea. Desde el día que me mataron, el cielo nunca mas volvió a brillar sobre Konoha, el cielo nunca permitió ni un rayo de luz del sol sobre la aldea. Solo las nubes, la lluvia, el trueno y el relámpago eran todo lo que esa aldea parecía tener durante esos años.
Y no termina ahí.
Konoha en su conjunto definitivamente fue castigada de forma muy pero muy dura después de mi muerte. No solo habían perdido su hermoso sol, habían perdido también varias alianzas con algunos países que yo visite en misiones cuando se enteraron de lo que Konoha me hizo, entre ellos Nami no Kumi y Yuki no Kuni debido a que yo era considerado un héroe en ambos países, incluso Suna rompió su alanza recién restaurada con Konoha cuando Gaara, quien se había vuelto Kazekage en ese entonces, se entero de lo que mi hicieron, y no estuvo muy feliz. Lo peor de todo fue que el Daimyo de Fuego, quien también se enteró de lo que me hicieron, estaba furioso con Konoha por el hecho de que me ejecutara por completar con éxito una misión. Eso se debía a que el respectaba mucho a mis padres quienes lo salvaron a el y a su familia en una misión durante la tercera Guerra Shinobi, y estaba muy furioso con toda la aldea por que mataran la sangre de ambos. Y como resultado, recortó el presupuesto militar de la aldea a un 30%. Esto condujo como resultado a una deducción masiva en la calidad de las armas y el entrenamiento para la próximos generación shinobi.
Parece que también si logre inculcar miedo en algunos shinobis de la aldea, ya que incluso los shinobis no harían misiones al menos que se les dijera por que, al parecer después de mi muerte temían a sufrir un destino igual al mío si fallaban.
Sin duda alguna, mi propia muerte golpeo muy duro a esos perdedores.
Especialmente a la perra de Tsunade y al pervertido de Jiraiya.
Parece que también, los sapos con los que yo había hecho contrato se habían enterado de las acciones de ambos contra mí, y estuvieron muy enfadados con Jiraiya, especialmente Gamabumta. Por lo que descubrí casi asesina a Jiraiya cuando descubrió lo que el y la aldea me hicieron. Resulta que mi padre humano era también era invocador de los sapos y de Gamabunta, así que despojaron a ese pervertido del contrato de los sapos y de su poder como sabio por haber traicionado la sangre de mi padre.
En cuanto a Tsunade, también perdió su habilidad para invocar babosas después de que Gamabunta le informara a Katsuyu sobre el asunto.
Y naturalmente, para ellos y para todos en Konoha, me culparon por esas desgracias… A pesar del hecho que me mataron.
Idiotas.
Dos años y medio mas tarde, la organización Akatsuki había comenzado a cazar a todos los Jinchurikis. Todos los Jinchurikis fueron capturados, y en última instancia, sus Bijuus, que es el nombre que reciben las bestias como Kurama, fueron capturadas y extraídas de sus respectivos anfitriones, causándoles la muerte en proceso.
Gaara fue uno de los primeros que capturaron.
Pero al parecer sobrevivió gracias a un jutsu especial usado por uno de los ancianos de su aldea que le regreso la vida después de que perdió a Shukaku.
Pero lastimosamente el murió junto con todo el mundo.
Si hubiera estado vivo en aquel entonces, hubiera podido salvarlo…
Al igual que ha todo el mundo.
Y todo por culpa de Konoha por matarme.
Aun así, me siento feliz por el, estoy feliz que el se convirtiera en lo que yo una vez quise ser cuando era humano.
Me alegra en verdad.
El único Bijuu al que los Akatsuki no pudieron capturar era a Kurama, quien al parecer a un no se había materializado a pesar del hecho que habían pasado dos año y medio en ese entonces. Su paradero durante esos años fue desconocido para todos.
Me alegro que el, sus hermanos y hermana ahora están en un mejor lugar ahora… Lejos del odio.
La única aldea capaz de luchar contra Akatsuki fue Konoha a pesar de sus propios problemas. Muchos de ex amigos de esa aldea lucharon contra algunos de los miembros de la organización; primero derrotaron a dos miembros fanáticos del arte, luego derrotaron a un psicópata fantástico religioso y a un roba corazones.
También descubrí que el imbécil de Sasuke, el humano que me mato y mato a Hinata, había vuelto a desertar Konoha después de mi muerte para unirse a ese pedófilo de Orochimaru, al parecer aun quería poder para vengarse de su hermano, y nunca lo lograría estando en Konoha jugando al shinobi, así que salió de la aldea de nuevo y esta vez tuvo éxito. Sakura, mi otra tonta compañera, intento tráelo de vuelta años mas tarde junto con un equipo de cuatro, solo para que ella fuera asesinada por el propio Uchiha que tanto amaba.
Pobre tonta.
No quiero sonar malvado pero... pfft, ¿a quien engaño?, ojala haya sufrido como los demás.
Estoy muy seguro que le habrá suplicado vehementemente a ese idiota que volviera mientras lloraba para que lo hiciera.
(Suspiro) Verdaderamente una tonta.
Después de dos años y medio bajo la tutela de Orochimaru, Sasuke traiciono a ese bastardo aprovechando que estaba vulnerable y uso su propio jutsu de inmortalidad en su contra, absorbiéndolo dentro de su propio cuerpo por un tiempo. Luego formo un equipo de tres individuos especiales para ir tras Itachi. Finalmente lo encontró y lucho contra el en uno de los viejos escondites de su clan y gracias al entrenamiento de Orochimaru fue capaz de luchar de manera uniforme contra el, finalmente, logro matar a Itachi pero en realidad Itachi murió de una enfermada terminal en medio de la batalla no sin antes retirar la Marca de Maldición de Susuke y a Orochimaru de su cuerpo antes de morir.
Después de matar su hermano, Sasuke al parecer conoció al líder de Akatsuki, un Uchiha conocido como Tobi, cuyo verdadero nombre era Obito Uchiha; el hombre que obligo a Kurama a atacar Konoha. El que mato a mis padres.
Y sobretodo, el culpable de todo mi dolor como humano.
Me alegra que este muerto.
Óbito se presento ante Sasuke, y le revelo la verdad sobre la masacre de su clan; al parecer la propia Konoha fue en la culpable de la aniquilación de su clan. Ellos habían obligado a Itachi masacrar a todo su clan por que ellos estaban planeando un golpe de estado en el pasado, que en aquel entonces yo era un niño. Eso se debía que ellos habían sido culpados por el ataque que Kurama causa a la aldea años atrás. Dado a que una de las habilidades del sharingan es poder contralar a las Bestias con Cola, los principales lideres de Konoha (el Sandaime y sus concejales) sospecharon que el clan habían sido los responsables y decidieron ponerles un ojo a todos los miembros del clan, poniéndolos bajo una estrecha vigilancia las 24 horas al día y obligándolos a vivir aislándolos en de toda la aldea. Ese tipo desconfianza y el aislamiento hicieron que los Uchiha creyeran que estaban siendo reprimidos, por lo que comenzaron a idear el golpe de estado para derrocar a los líderes de Konoha y obtener el control total de la aldea.
Apuesto a que también hubieran obtenido el control de mí y de Kurama si eso hubiera pasado.
Ahora veo por que Kurama los odiaba tanto.
Itachi sin embargo estaba en contra de eso, siendo alguien que en el pasado fue testigo de los horrores de la guerra cuando era un niño, temía a que las acciones de su clan condujeran a una posible Guerra Mundial Shinobi. Así que se convirtió en un doble agente; trabajando para su Clan para espiar a Konoha mientras al mismo tiempo proporcionaba información a la aldea sobre los planes de su clan. Aunque el Sandaime trato de intentaba buscar una resolución pacífica con el clan, sus concejales no creían que las negociaciones resolvieran nada y mandaron a Itachi a matar a todo al clan por el ''bien'' de la aldea, cosa que hizo, dejando a su hermano como único sobreviviente a cambio de hacerlo. Itachi le pidió al Sandaime que protegiera Sasuke de los concejales, a quienes amanzano con revelar toda información confidencial de Konoha a otras aldeas si se atrevieran a causarle cualquier tipo daño.
A pesar que sus acciones eran necesarias, Itachi no pudo perdonarse a sí mismo por matar a su propio clan y sintió que tenía que ser castigado. Así que alentó a Sasuke, quien aquel entonces era un simple mocoso ignorante de las conspiraciones de su clan, a que abrazara el odio y la venganza para fortalecerse y así algún día lo matara para que vengara al clan y convertirse en un héroe para la aldea.
Lastimosamente... su plan fue contra prudente.
Aunque puedo entender sus razones para elegir ser un criminal.
Al descubrir esto, Sasuke se unió al Akatsuki con un nuevo objetivo: Destruir Konoha y matar a los concejales por haber obligado a su hermano hacer tal cosa, sintiendo aun más odio que nunca. Sasuke al parecer también había despertado su Mangekyo Sharingan, los ojos que tanto quería, como resulta de saber que Itachi no era quien el creí. Sasuke luego ayudo a capturar a uno de los Jinchurikis restante antes de partir a Konoha.
Lastimosamente no lo logro su objetivo... al igual que yo.
Resulta que descubrí también que la aldea ya había sido destruida por el pseudo líder de Akatsuki llamado Pein, pero antes de eso el había matado al pervertido de Jiraiya, quien se había infiltrado en su base de operaciones en Amegakure no Sato, su aldea, a escondidas en un intento de obtenerme mas información sobre la organización.
Pobre Baka Ero Sennin.
Seguramente le habrán hecho gritar y suplicar que lo dejaran vivir para poder seguir espiando mujeres.
Cuando creo en eso, solo me hace entender que el nunca tuvo correctamente sus prioridades claras.
En realidad... nunca las tuvo claras.
Estoy seguro que nunca tuvo la oportunidad de acostarse con Tsunade y meterse entre sus piernas... O lo habrá hecho antes de eso.
Pero si lo hizo... no creo que Tsunade haya tenido piedad con ese bastardo.
De nuevo... ¿Quien sabe?
La ironía fue que Pein era antiguo alumno de Jiraiya.
Seguramente ese pervertido habrá pasado un infierno, de la información que recolecte, Pein, o Nagato, su verdadero nombre, perdido su movilidad años antes y estaba conectado a un tipo sistema de soporte vital. A pesar de eso, poseía un dojutsu llamado Rinnegan, ojos que sobrepasan al Byakugan y al Sharingan, ojos que dan a su usuario una plétora de habilidades como: controlar la gravedad, arrancar las almas, leer las mentes, absorber el ninjutsu, convertir el cuerpo en un arma mecánica, reanimar cadáveres como cuerpos extra e incluso revivir a los muertos. Ojos que fueron despertados por primera vez por un hombre considera por muchos como el ''padre'' del chakra, un hombre quien fue también quien le dio la vida a Kurama, un hombre que fue considerado un Dios y un mito en la cultura Shinobi.
El Rikudo Sennin, el creador del chakra, el ancestro de los shinobis, y el padre de Kurama y sus hermanos.
Verdaderamente, un oponente con ese tipo de poder y habilidades incluso cuando ya no puede ni moverse es una sentencia de muerte.
Jiraiya por supuesto pago la suya al enfrentarlo.
Jiraiya luchó contra Pein en Amegakure. Sin embargo, las habilidades de Pein eran desconocidas para él, aparte del Rinnegan, Pein poseía 6 marionetas llamadas los 6 Caminos del Dolor, 6 cadáveres reanimados que controlaba a partir de barras especiales llamadas receptores de chakra, cada cadáver con una de las habilidades del Rinnegan mientras que Pein los controlaba contralaba detrás de las escenas
Asqueroso... Usar cadáveres para luchar contra el enemigo.
Algo mas que descubrí de el era que esos ojos le hicieron o creer que el era un ''dios''.
Que patético.
De todos modos, Pein mato a ese pervertido, lo cual fue patético ya que mato contra alguien quien había perdido su poder de sabio y el contrato de los sapos haciéndolo alguien fácil de matar, luego junto con sus 6 Caminos del Dolor y con miembro femenino de Akatsuki llamada Konan, fueron a Konoha para hacer un ejemplo y buscar cualquier tipo de información sobre el paradero de Kurama, y arrasaron con toda la aldea, dejándolo nada más que un cráter.
Todas y cada persona de esa aldea murieron a manos de ese masoquista; Tsunade, la vieja bruja que me traiciono y me arrebato el collar que le gane. Kakashi, mi tonto sensei. Mis ex amigos quienes me dieron la espalda, cada persona de esa aldea que hizo mi vida un infierno... murieron.
Me sentí furioso cuando descubrí esto; un humano que jugaba a ser un dios me arrebato mi venganza que por tantos e incontables años espere reclamar. Me sentí absolutamente furioso a no ser yo quien debía matarlos por todo lo que me hicieron. Me sentí muy... MUY furioso al no poder reclamar mi venganza, tan furioso estaba que destruí el Monumento Hokage, que fue lo único que quedo de Konoha, con una explosión de energía.
Como me arrepiento de haberlo hecho, especialmente a los rostros de mi padre, el Sandaime y a los otros Hokages.
Aun que el rostro tallado en piedra de Tsunade si lo merecía.
A pesar de lo furioso que estuve, a la vez me sentí feliz al ver que todos aquellos que me traicionaron y me hicieron daño recibieron su merecido. Me regocije con la muerte cada persona que vivía en esa aldea mientras bailaba alrededor de los cadáveres de Tsunade y Kakashi...
Si… si que estuve muy feliz.
Sin embargo también me sentí triste ya que las pocas personas que realmente me amaban murieron también.
Teuchi, Ayame, Iruka, Konohamaru y sus amigos entre otros... murieron.
Fue así que hice un monumento de piedra con los nombres de aquellos que me quisieron y me valoraron, talle sus nombres en el y lo coloque en el centro del gran cráter que una vez fue Konoha, siendo la única y la última estructura hecha por mi en esa aldea.
Nunca los olvidare... Nunca olvidare los buenos momentos que pase con ellos.
Después de eso, descubrir también que a pesar de la destrucción de Konoha y la muerte de sus habitantes, un pequeño puñado de personas sobrevivió, en los cuales es encontraba uno de los concejales responsables de la exterminación del clan de Sasuke; Danzo Shimura.
Danzo...
Recuerdo muy bien a ese viejo bastardo, cuando era niño, había visto pocas veces a esa vieja momia media vendada cuando iba a la Torre Hokage para visitar al Sandaime. Cuando recuerdo su presencia, aun recuerdo la oscuridad y la ambición que sentía en el.
El también estuvo el día de mi ''juicio'' y de mi ejecución.
De lo que descubrir de el, dirigía una organización subterránea clandestina llamada NE, que es parecía a AMBU, excepto que todos sus miembros no experimenta ninguna clase de emoción humana y solo actuaran al menos que esa vieja movía se los diga.
Patético... Zánganos sin sentido y sin emoción que no piensan por si mismo... Los drones están muy bien, pero un ejercito de ellos con un dron para dirigirlos que tampoco puede pensar por si mismo y que debe esperar a que su superior le de una orden es realmente muy estúpido.
No me imagine que habrá sido de ellos cuando su líder murió.
No pudieron pensar por si mismo o se habrán suicidado.
De nuevo, ¿quien sabe?
Algo que más descubrir de ese viejo bastardo fue que ayudo Orochimaru en la invasión de hace muchos años al ayudarlo entrar y salir de la aldea. Fue parte de un plan para matar al Sandaime y tomar la posición del Hokage.
Me alegre que ese viejo halcón también este muerto.
Y por mucho que odie admitirlo, gracias a Sasuke.
De lo que también descubrí, ese bastado recibió la posición de Rokudaime Hokage que tanto anhelaba, para gran disgusto de los sobrevivientes de Konoha, y convocó a los cuatro kages de las Naciones Elementales a una cumbre en Tetsu no Kuni, hogar de los samuráis, con el fin de destruir Akatsuki, quienes para entonces ya habían captura a casi todos los jinchuriks a exención de uno, mientras que aun no habían podido encontrar a Kurama. En dicha reunión, Sasuke apareció junto con Pein y Konan, y atacaron la cumbre. Su objetivo era Danzo. De la información que reunió, durante la batalla, Konan fue asesinado por el Mizukage de Kirigakure y los cuerpos de Pein fueron destruidos por el poder combinado del Raikage de Kumogakure, el Tsuchikage de Iwagakure y Gaara con bastante facilidad gracias a la información que Jiraiya había entregado a Konoha antes de su muerte, la cual Danzo les transmitió a los Kage. Nagato murió debido la tensión de usar todo de su chakra por controlar sus 6 cuerpos durante la batalla, asegurando así la completa destrucción de Pein.
En cuanto a Sasuke, fue directo hacia Danzo, quien intento escapar durante la confusión y fue gracias a Obito que lo alcanzo. Lo mato por supuesto, usando al parecer una... táctica menos noble, logrando así uno de sus muchos objetivos de venganza. Sin embargo, Sasuke al parecer había quedado casi completamente ciego por el uso excesivo del Mangekyo, y Obito tuvo que implantarle los ojos de Itachi en el. Causando que su Mangekyo evolucionada a un Mangekyo Sharingan Eterno, adquiriendo mas poder que nunca.
Ahora, ¿te preguntaras que le habrá pasado al Mundo Shinobi?
Bueno, descubrí también que ese bastardo con cara de remolino (Obito) había declarado la Cuarta Guerra Mundial Shinobi a los Kages y al líder de Tetsu no Kuni, después que ellos se negaron a entregarle a los Bijuus restantes. El también había revelado por que los estaba capturando; al parecer el estaba reuniéndolos para revivir a una poderosa bestia conocida como Juubi (Diez Colas). De lo que Kurama me contó sobre esta bestia cuando era un niño, el Juubi fue el primer Bijuu en el mundo y la antigua forma combinada de el y sus hermanos en el pasado antes de que existieran los shinobis. Aparte de eso, el Juubi es el progenitor de todo lo que existe en el Mundo Shinobi; un dios que creó países, un dios con el poder de tragar océanos, dividir la tierra y transportar montañas, un dios de poder infinito, masivo y abrumador lo suficientemente potente para llevar la desesperación total y la destrucción al mundo.
En conclusión, hacia que las Cuatro Bestia Sagradas e incluso Fanglongmon fueran unos novatos en plena crecimiento.
Incluso Kurama admitió una vez que el solo no tendría oportunidad contra el siendo la mas fuerte de sus hermanos y hermana.
El Rikudo Sennin, el padre de Kurama, fue originalmente su primer Jinchuriki. Sin embargo, cuando sintió que su vida estaba a punto de terminar, dividió el chakra del Juubi en nueve partes separadas, creando a Kurama y a sus hermanos, luego sello la cascara del Juubi en una bola hecha de rocas y la arrojó al espacio, la cual se convertiría en la luna. El objetivo de Obito era revivir el Juubi, convertirse en su Jinchuriki, y utilizar su poder para reflejar su Sharingan en la superficie de la luna y colocar al mundo bajo un poderoso y eterno genjutsu conocido como Tsukiyomi Infinito, un jutsu en cual planeaba atrapar a toda la humanidad en un mundo pacífico de ensueño, creando lo que llamaba "paz verdadera".
Patético, un montón de basura. Una paz ilusoria es un mero engaño, solo esclavitud glorificada. Solo la verdadera paz sucede y se logra en el mundo real.
De todos modos, la guerra estallo, y las cinco grandes naciones y los samurái de Tetsu no Kumi y su líder se unieron contra Akatsuki, creando la Gran Alianza Shinobi. Sin embargo la guerra había sido brutal desde principio a fin para la alianza; a pesar que ellos contaban con una gran cantidad de al rededor de 80.000 shinobis sin contar los Samurais divididos en 5 divisiones, Obito había creado formas de vida artificial humanoides para luchar contra la alianza conocidas como Zetsus Blancos para luchar contra ellos. Estas criaturas tenían la habilidad de transformarse en réplicas exactas del enemigo, haciéndolos un verdadero recto para la alianza, por un tiempo nadie supo quien era su enemigo o camarada.
Nadie supo en quien confiar tampoco.
Aparte de eso, Obito se había aliado con el antiguo esbirro de Orochimaru, Kabuto Yakushi, quien uso la técnica para resucitar a los muertos de su antiguo maestro llamado Edo Tensei y trajo de vuelta a un número bastante grande de shinobis, entre los que se encentraban estaban: los miembros caídos de Akatsuki, los anteriores Jinchurikis, un grupo de Kages anteriores y ninjas con habilidades únicas y muy famosos en el Mundo Shinobi. Óbito también había tomado los ojos de Nagato para hacerse más fuerte y usó los cuerpos resucitados de los Jinchurikis como sus propios Caminos del Dolor.
La guerra parecía estar en un punto muerto para la Alianza; aparte de que perdieron muchos soldados, los Akatsuki habían capturado al ultimo Jinchuriki que quedaba en la tierra, cuyo Bijuu fue extraído de el. Parecería que toda esperanza estaba perdida para ellos, hasta que recibieron la ayuda Itachi, quien también había sido resucitado por Kabuto hasta que el rompió el control que el bastardo tenia sobre el. Desertó al lado de la alianza un año después de la guerra y reforzó sus fuerzas significativamente. Su objetivo era matar a Kabuto y romper el Edo Tensei que mantenía al ejército del otro mundo en el suelo mortal.
Y lo hizo.
Desafortunadamente, Itachi no pudo llegar a ese bastardo lo suficientemente rápido. Aun que lo mato, Kabuto ya había revivo a un último shinobi, uno que termino prolongando la guerra por completo…
Madara Uchiha.
La antigua cabeza principal del Clan Uchiha. Cofundador de Konoha. El shinobi más poderosos en la historia del Mundo Shinobi quien se dice está a la par con el Shodaime Hokage. Y también el verdadero el cerebro del plan de Obito.
Madara diezmó las fuerzas de la Alianza por si mismo, eliminando batallones completos por sí solo. Luego mato a los cuatro Kages de la alianza cuando ellos decidieron hacerle frente.
Y tristemente, incluyendo a Gaara.
Aun que Itachi mato al bastardo de Kabuto, el intricado conocimiento que Madara poseía sobre el Edo Tensei de derecha ya revés le permito evadir la cancelación de si mismo y seguir en el suelo mortal.
Eventualmente, y aunque no lo creas, Sasuke, por alguna razón, traiciono a Obito y a Madara y se unió la alianza y trajo ayuda en la forma de Orochimaru, su equipo Taka, y a los cuatro anteriores Hokages de Konoha quienes habían sido revividos con el Edo Tensei…
Incluyendo a mi padre humano.
Tanto el como Sasuke y los demás ayudaron a la Alianza a seguir de pie contra Obito y Madara por un año o dos.
Lastimosamente, a pesar de todos los intento de la alianza, esos dos bastardos finalmente tuvieron éxito en la resurrección del Juubi.
Posteriormente después de eso, Madara mató a Obito al obligar a su sirviente personal Zetsu a poseer su cuerpo y realizar un jutsu prohibido a partir del Rinnegan para revivirse a sí mismo a costa de la vida de Obito. Luego procedió tomo el Rinnegan y luego tomo el control total de Juubi y lo sello en si mismo, convirtiéndose en su Jinchuuriki y convirtiéndose en un pseudo dios en la Tierra.
¿Un dios?... Si claro... He visto a Numemons dignos de ese titulo.
Incluso si fui el mas poderoso de todos los Demon Lords y un Super Demon Lord, nunca me considere a mi mismo un dios.
Sin embargo, Madara no logro controlar el mundo con su tonta paz ilusoria.
¿Por qué?
Como mencione antes, Kurama aun se encontraba desaparecido, y por mucho que Akatsuki intento encontrarlo, no había señales de el en ninguna parte del mundo. Aunque Obito y Madara habían reunido chakra residual de el partir de dos shinobis que Kabuto revivió con el Edo Tensei para poder revivir al Juubi, eso fue suficiente para que el Juubi reviviera a plena potencia. Necesitaban el poder de todos los Bijuus para proyectar el genjutsu en la luna, y al faltar Kurama, Madara no pudo lograr su escenario deseado.
Sin embargo, a eso no significaba que Madara no iba a desperdiciar su poder adquirido. Así que simplemente abandono sus objetivos de control y, en cambio, decidió destruir al Mundo Shinobi.
La filosofía de ese bastardo era que si el no podía ser el ''salvador del mundo'', entonces… el seria el destructor del mundo.
En conclusión… se convirtió en un bastardo borracho con un poder que no puede comprender.
Ahora veo por que Kurama despreciaba tanto a este humano.
Durante años, Madara ''jugo'' lentamente con todos los humanos de Mundo Shinobi; cazó a los shinobi en todo el mundo, los torturó lentamente y psicológicamente hasta que todos pidieron muerte. Destruyo aldea tras aldea, borrándolas del mapa completamente. Incluso acabo con lo que quedo de la Alianza. Hizo que el mundo se inclinara ante sus pies mientras se abalanzaba sobre todos como un dios todopoderoso. Nadie era capaz de rivalizar con su nuevo poder. Mi padre y el resto de los Hokages resucitados le hicieron frente años atrás cuando el ya se había convertido en el Jinchuriki del Juubi, solo para que Orochimaru fuera asesinado en la batalla, anulando el Edo Tensei que mantenía a los Hokages y a mi padre en el suelo mortal como resultado. Incluso, Sasuke, quien para entonces era lo suficientemente poderoso con su Mangekyo Sharingan Eterno, lucho contra el solo para encontrar su propia tumba.
Pobre teme.
Aun desgraciadamente no fue el fin de ese bastardo.
Hasta muchos años después.
Para cuando regrese al Mundo Shinobi, ya habían pasado 6 años, para entonces Madara ya había acabado con todo el mundo. Mientras instigaba todo esto, fui encontrado y confrontado por gran grupo de Zetsus Blancos dirigíos por uno de color negro. Cuando me negué a responderles quien era yo, esos áloes de mierda me atacaron queriendo enseñarme una ''lección'' de buenos modales.
Pero esos bastardos de una planta tenían algo más por venir… y los mate a todos.
Brutalmente.
Lo patético de eso fue que los mate como si fueran un mero obstáculo.
Entonces después de eso... el apareció.
Madara Uchiha.
El hombre quien llevo al Mundo Shinobi a la extinción.
El llego poco después que mate a esos áloes bastardos. Cuando me vio, quedo intrigado por mi apariencia, en aquel entonces me había convertido en un Demon Lord. Cuando también vio a los Zetsus y a su sirviente muertos, me pregunto si yo los mate
Contesta que ellos simplemente murieron cuando me vieron. Y el sonrió al captar la indirecta.
Al momento que vi esa sonrisa formándose en su cara, sabía lo vendría. De hecho, ya lo había sentido al momento en que se apareció. Pude verlo incluso en los ojos de ese humano. Lo pude sentir incluso en el aire. Incluso el chakra masivo que sentí dentro de Madara me lo hizo saber. Aun que la evidencia más obvia fue su sonrisa, la cual creció levemente cuando sintió el enorme poder dentro de mi que había reunido a lo largo de los años que estuve en el Digimundo. Era evidente que ese bastardo quería convertirme en su nuevo juguete de entretenimiento cuando sintió mi propio poder y ahora que había acabado con todo el mundo.
Yo por supuesto, no me preocupaba en absoluto.
Nunca fui llamado de muchas maneras por nada. Nunca fui tampoco de los que se echan para atrás.
Ni siquiera en una batalla.
Pero más que todo... Nunca fui de los que dejan pasar una buena pelea.
Aun recuerdo esa batalla.
Y honestamente, no fue gran cosa.
Lo cierto es que comenzamos a luchar, humano contra Digimon, Shinobi contra Demon Lord...
Un dios contra un demonio.
Ambos luchamos con todo lo que teníamos; Madara con su Rinnegan, el poder del Juubi y una gama ridícula de jutsus y habilidades, mientras yo con mi magia, mi poder sobre la luz y la oscuridad y mis habilidades como Digimon. Nuestra lucha duro toda la noche, una y otra vez peleamos. Causamos grandes estragos al campo de batalla. Y pesar del daño que recibieron nuestros cuerpo, ninguno de los dos estaba dispuesto a caer
Realmente había estado esperando un verdadero reto al regresar a mi viejo mundo...
Definitivamente, Madara me lo dio.
Aun que nunca creí que enfrentaría a ese hombre de todas las personas.
Un Hombre cuya fama y reputación eran muy conocidos por todos en todo el Mundo Shinobi hasta el punto en el que muchos le temiesen. Un hombre conocido por desatar un infierno en la Era Sempoku. Un hombre considerado muchos como un dios entre lo hombre. Un hombre que solo podía ser igualado por el Shodaime Hokage. Un hombre que hizo lo que Kurama y sus hermanos consideraban imposible; despertar el Rinnegan, controlar al Juubi despertar y convertirse en su Jinchuriki. Ese bastardo tuvo muchos logros a lo largo de su vida una lista aparentemente interminable.
Yo no era ningún tonto, sabia quien era el y lo poderoso que era ese bastardo, No estuve haciendo nada en mis días en la academia durante todos esos años. Incluso si esos bastardos humanos de unos profesores se negaron a enseñarme algo, siempre me las arreglaba para aprender sobre algo. En el pasado, cuando era un niño, había leído mucho sobre Madara mientras aprendía sobre la historia de Konoha, incluso un Kurama me contó muchas historias sobre ese bastardo. De hecho, y aunque no lo creas, incluso si creas que sea raro o gracioso, yo devoraba libro tras libro al igual que un tazón de ramen. Casi devore toda la biblioteca de mi aldea. Rayos, incluso se las historias de los shinobis desde que era niño a partir de Kurama.
Digamos que ya yo era un gran fanático de la lectura antes de convertirme en Digimon.
Lo sigo siendo hoy en día.
De todos modos, claro que sabia quien era Madara.
Y la sola idea de enfrentar a un hombre que fue considera por muchos como un dios entre los hombros en termínos de poder y habilidad que solo puede ser igualado por una sola persona en batalla causaría temor en el corazón de cualquiera que lo enfrentara.
Y con el poder que poseía al convertirse en Jinchuriki junto con el Rinnegan, se había convertido en un verdadero monstruo invencible cerca de los límites de linaje más poderosos del mundo.
Pero de nuevo… no estaba preocupado por eso.
Por que ni eso, ni su fama, logros y reputación lo prepararon para su mayor desafío…
Yo.
(Flashback)
Destrucción, era la mejor y única forma de describir esta escena en una ubicación remota y rocosa. Nada más que destrucción. Grandes cráteres adornaban toda la zona. El suelo rocoso estaba agrietado y desquebrajado. Rocas gigantes estaban esparcidas en toda la zona. Había una enorme trinchera sin fondo que sin duda fue creada por la intensa batalla, se extendía más allá de lo que el ojo podía ver. De repente, la zanja comenzar a llenarse lentamente de agua, mostrando que la trinchera se extendía hasta el océano.
No había nada más que destrucción alrededor.
Todo estaba en un completo silencio. La luna llena brillaba intensamente en el cielo nocturno, mostrando a dos hombres lejos de la trinchera, uno de pie y el otro en el suelo. Ambos estaban dentro de un gigantesco cráter aparentemente recién hecho.
El que estaba de pie tenia el cabello rubio con un tono ligeramente oscuro, casi alcanzaba su espalda en términos de longitud. Un par de alas emergían de su cabeza; una era blanca y la otra un ala de murciélago, había dos alas mas pero negras, una de ellas con plumas negras mientras que la otra era también de murciélago, las cuatro alas se extendían desde su cráneo a través de su cabello rubio. Sus ojos eran azules y pálidos, con una marca morada en el ojo izquierdo. Había sangre brotando de un corte en el lado derecho de sus labios y en su frente, y algunos hematomas en su rostro estoico. Sobre su cuerpo musculoso, vestía ropas blancas prístinas y negras como la noche misma, que estaban desgastadas y sucias por la batalla; el área del pecho, justo debajo de la cintura e ingle, estaba vestida con traje blanco con una cresta dorada parecida a un sol en el centro del pecho, que estaba cubierta de sangre. Llevaba una chaqueta negra de manga larga con una insignia roja en el brazo izquierdo, las mangas también eran rojas desde la muñeca hasta la mitad del antebrazo, con el borde de las mangas forrado con oro. La chaqueta le faltaba una manga derecha. Guantes blancos con garras y cubiertos de sangre cubrían sus manos, con placas doradas en el dorso de los guantes. Los nudillos de los guantes estaban rasgados, y los de sus manos ensangrentados. Envuelto en su cintura, eran dos cinturones blancos y dorados cruzados uno sobre el otro formando una X. Combinado con su chaqueta, había unos legginds que tenían un patrón dorado que se extendía desde las caderas hasta el área de la rodilla. Sus legginds tenían un estado similar al de su chaqueta y traje blanco, y estaban metidos en botas blancas con puntas de metal adornadas con negro hasta la rodilla, terminando en rodilleras doradas con un cristal azul cada una. Sus botas llevaban tobilleras doradas, cada una con un par de alas doradas unidas a cada una. Brotando detrás de su espalda, eran 10 alas blancas y negras; del lado derecho eran 5 alas angelicales cubiertas de hermosas plumas blancas, y el lado derecho eran 5 alas de murciélago negras.
Naruto… no, Lucemon, permitió que sus fríos y calculadores ojos azules miraran la vista que tenia adelante con una mirada estoica e ilegible. Frente al el, en el centro del cráter y clavado en la tierra, estaba Madara Uchiha. Sus ojos miraron al antiguo líder del Clan Uchiha, uno de los padres fundadores de Konoha, el shinobi más poderoso del mundo y el Jinchuriki del Juubi, quien estaba en la misma condición que el, pero extremadamente grave. Su cuerpo estaba roto, quemado, arrancado, y ensangrentado. Su rostro estaba hinchado, con varios hematomas, una quemadura en lado derecho de su cara grisácea y sangre goteando en su boca.
''Que triste que Kurama no este conmigo para ver esto'' Pensó solemnemente, deseando que su amigo Bijuu aun estuviera dentro de el y tuviera la oportunidad de ver en primera fila como había dejado al humano que mas odiaba y despreciaba en tal estado.
Habría estado orgulloso.
Lucemon siguió mirando al antiguo Uchiha durante varias horas, quien al parecer no se movía ni respiraba. Ante esto, se dio la vuelta y empezó a alejarse del cuerpo, hasta que se escucho un gemido detrás de el, causando que se detuviera y mirada al Uchiha por encima de su hombro.
'' ¿Sigue vivo?'' Pensó para si mismo con incredulidad. Se dio la vuelta y avanzo hacia el cuerpo roto. Lo miro y sus ojos se abrieron ligeramente, Madara comenzó moverse y ha despertarse, su cuerpo parecía estar sanar, pero muy lentamente.
''Un veredero hijo de puta sin duda'' Pensó maravillado.
''N-No m-me puedo... m-moverme'' Madara gimió débilmente en el suelo incapaz de levantarse.
''Hm... Parece que tu regeneración no es tan superior como decías'' Comento Lucemon con una ligera y minúscula sonrisa formándose en sus labios. '' Incluso si puedes sanar tu cuerpo de cualquier daño que recibas, si recibes un daño tan inconmensurable ni siquiera eso podría salvarte... Incluso cuando requiere de una gran cantidad considerable chakra''
Madara gruño mientras su cuerpo se estremecía de dolor insoportable. Podía sentir todos sus huesos y órganos rotos, hemorragias internas y muchas otras cosas horribles y dolorosas que fueron infligidas en todo su cuerpo y que tardaban demasiado en sanar.
''Y hablando de chakra, parece que también el poder de tu inquilino a llegado a su limite'' Lucemon agrego, mirando como el cabello de Madara comenzaba a cambiar de blanco a negro. ''Sin eso, ya no podrás regenerarte a gran velocidad. A estas alturas, no creo que puedas levantar ni un solo musculo estando en esa condición''
''N-no es... posible... Se pone que yo era un dios... Un dios de un nuevo mundo... El Segundo de los Seis Caminos... Se suponía que era invencible'' Dijo Madara gruñendo débilmente de dolor mientras Lucemon se reía entre dientes.
'' ¿Tu... un dios?... ¿Un Uchiha un dios? He visto aun Nara digno de ese titulo'' Lucemon se burlo mientras Madara gruño ante el insulto antes de gritar de dolor cuando el angel medio demonio lanzo su pie y piso fuertemente su pecho con el.
''Tu, humano, eres un pobre iluso como los de tu clase. Nunca podrías haber sido un dios no importa cuanto lo intentaras. Ni siquiera un semidiós o un deidada. Si en verdad fueras esos tres, no estarías ahí tirado agonizando como un gusano'' Lucemon declaro fríamente mientras aplicaba mas presión en su pie encima del Uchiha.
¡CRUNCH!
'' ¡Gah! ¡M-Maldito!'' Gruño Madara mientras la sangre salía de su boca por el dolor.
''En mis ojos solo eres un viejo fósil de un Uchiha que debió permanecer enterrado en lo profundo de la tierra. Una vieja reliquia desactualizada. Un viejo fantasma que esta a medio kilómetro de volver a la tumba de donde vino. Una mera copia hecha en papel del antiguo dios que vivió en este patético mundo. Una cascara hueca de su legado. Un gusano que juega hacer dios... Un pequeño y miserable gusano de ambiciones y sueños sin esperanza... Eso es lo único que eres'' Cada insulto que Lucemon disparo hizo enfurecer a un mas Madara. Sus insultos le dieron al antiguo Uchiha la fuerza suficiente para poder levantar su brazo y apuntarlo a Lucemon, sorprendiendo al Ultimate.
''SHIRAN TENSEI'' Una fuerza todopoderosa lanzo a Lucemon lejos de Madara. El Demon Lord grito cuando fue lanzado al aire por el ataque antes de caer, su cuerpo rebota varias veces en la tierra.
Madara se levanto de suelo con mucha dificulta independientemente de la condicen de su cuerpo, sus ojos impulsados por el Rinnegan brillaron amenazadoramente de ira y rabia.
'' ¡TE ATREVES A BÚRLATE DE MI!? '' Rugió con rabia extrema. '' ¡YO, EL SEGUNDO DE LOS SEIS CAMINOS! ¡HE ASCENDIDO MAS HAYA DE LO QUE PUDIERAS HABER VISTO ANTES! ¡TE MIRAS A LOS OJOS DE UN DI-!''
¡SCHUNCK!
Sin embargo, Madara fue interrumpió cuando sintió un gran dolor en su pecho. Los ojos del Uchiha se abrieron de sorpresa antes de mirar hacia abajo. Y lo que vio fue una cuchilla hecha de energía oscura y purpura atravesando su pecho y corazón, jadeo y tosió más sangre antes de mirar hacia el frente solo para ver a Lucemon todavía en el suelo pero con una larga cuchilla de energía en su mano.
''Hmph... Lo único que veo es a otro Uchiha bastardo y fanfarrón con delirios de grandezas '' Replico Lucemon con desdén mientras se levanta, haciendo una mueca de dolor debido al ataque que recibió. Su larga cuchilla mantuvo al Uchiha retenido en su lugar.
¡SCHUNCK!
Mas cuchillas de energía salieran desde varios lugares del cuerpo roto de Madara, una de ellas salió de su ojo derecho, haciéndole quedar sin aliento. Lucemon entonces desactivo su chilla junto a las demás y permito que Madara volviera a caer al suelo.
''Kurama tenia razón… Ese tipo de arrogancia siempre lleva a los Uchiha a su propia perdición. Ahora veo por que el clan en conjunto siempre dependían mucho de sus ojos, siempre los usaban para contrarrestar esa debilidad junto con cualquier otra debilidad particular'' Comento Lucemon mientras avanzaba lentamente hacia el Uchiha masacrado .
'' ¿K-K-Kurama?'' Pronuncio débilmente Madara en agonía mientras Lucemon soltó una risita.
'' ¿En serio? ¿Ni siquiera sabes su nombre? ¿Tu que reclamaste el control de unos de los Bijuus mas poderosos de la tierra con tus ojos para que te ayudara en tu lucha contra el Shodaime y ni siquiera sabes su nombre? ¿Osea que tampoco sabes el nombre de todos los inquilinos que sellaste dentro de ti después de reclamarlos a todos para lograr tus estúpidos planes? ¿Y te haces llamar un Dios de este mundo cuando careces de conocimiento?... Que patético. '' Comento Lucemon mirando al Uchiha quien aun seguía vivo a pesar de su estado.
''Heh, verdaderamente eres muy duro de lo que pesaba'' Comento impresionado, mientra el Uchiha lo miraba con un resplandor.
'' Tu... ¿Quien eres... que es lo que eres?'' Exigió débilmente Madara mirando a Lucemon, quien que lo miraba como una hormiga debajo su bota, que lo enfureció sin fin.
'' Decirte mi nombre no importa. Ya que no estarás vivo como para recordarlo... ni siquiera para recordarme'' Respondió Lucemon mientras energía blanca se reunía en su mano derecha y energía purpura se reunía en su izquierda.
Al ver esto, Madara tuvo un mal presentimiento. '' ¿Q-Que harás ahora?'' Pregunto hasta que su único ojo se abrió de sorpresa al ver la imagen de una oscura figura que aparecía detrás de Lucemon repentinamente, pero no podía entenderlo. Todo lo que vio de la figura fue que era un poco mas grande que Lucemon, con tres cuernos en su cabeza, y sus ojos rojos como la sangre que lo estaban mirando con tanta ferocidad que juro que estaba mirando directamente a su alma.
En realidad, hizo que sintiera un miedo recién descubierto al ver la figura.
''¿Qu-Que es eso?'' Pensó Madara en shock mirando la figura espectral detrás del ángel demoníaco.
''Descuida humano... Prometo que yo seré quien te recuerda por el resto de mi vida digital... Siempre te recordare por haberme divertido de esta manera… Nunca olvidare esta gran batalla que tuvimos tu y yo'' Dijo Lucemon con énfasis respecto antes de fruncir el ceño profundamente. ''Pero por ser un dios, nunca'' Dicho esto, Lucemon se elevo sobre el Uchiha, flexionando su alas angelicales y demoníacas antes de susurrar...
''Dead or Alive''
Lo siguiente que se vio fuera del cráter fue un destello de luz blanca seguido de un destello de luz purpura, seguido de grandes gritos de dolor agonizante que resonaron en todo el campo de batalla.
Lo siguiente que se vino fue una explosión afuera del cráter seguido de un silencio.
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