-HARRY JAMES POTTER- Resonó la voz de Sirus Black por el ministerio- PONTE A SALVO EN ESTE MISMO INSTANTE
Bueno, pensó Sirius mirando a su alrededor No pueden decir que Sirius Orion Black no sabe hacer una entrada. De hecho, la llegada de Sirius había conseguido que todo el ministerio de Magia, aún incrédulos, asustados o huyendo por la reaparición "repentina" del Señor Oscuro, más el Elegido y el mismísimo Albus Dumbledore se quedaran sin palabras.
-¡Tú no eres Sirius!
Y Harry James Potter se abalanzó sobre su rejuvenecido padrino con no muy buenas intenciones
-¡Claro que soy yo! ¡Harry, soy tu padrino!
-Esto es inesperado e interesante- Musitó Dumbledore mientras jugaba con sus pulgares. El mago más inteligente y poderoso. Quien hace nada se estaba enfrentando con Lord Voldermort. Que se ha escapado. Sigue vivo. Es una amenaza. Pero mejor pensar sobre cómo es que Sirius Black ha conseguido volver de la muerte. Mucho más importante. Duh
-¿Dónde esta Voldemort?- Preguntó Luna, por una vez la única que no estaba en las nubes
-¿No tendría que separarles alguien?- Pregunto un mago tembloroso que había visto el final de la batalla
-Tom ya se ha ido Luna.
-Oh, en ese caso creo que he debido de hacer algo mal con Stuby
-¿Con quien?
-Hola Primer Ministro ¿Cómo va el ejercito secreto de vampiros?
-¿El qué? De todas formas, ¡DUMBLEDORE! QUE HAS HECHO CON MI MINISTERIO
-¡A la mierda el ministerio! ¿¡QUE HA PASADO CON MI PADRINO!?
-YA ERA HORA QUE ME RECONOCIERAS CABEZA DE CHORLITO
-CALLATE, IMPOSTOR
-Fudge, creo que hablo en nombre de todos cuando digo que mis alumnos deberían regresar a la seguridad de Hogwarts. – El director cogió una cabeza de piedra cercana y tras murmurar unos segundos la convirtió en un traslador.
-Director- Le interrumpió la dulce y soñadora voz de Luna.- Stuby tambien tiene que venir. He descubierto que no puedo separarme físicamente de él.
-¿Quién es Stuby?
-Es un poco tonto por tu parte preguntar tu nombre, ¿no crees?
-Si yo soy Sirius Black
-¡QUE MI PADRINO ESTA MUERTO GILIPOLLAS!
-Que vaya él también. El ministro y yo tenemos algunas cosas que aclarar. Esperadme en mi despacho
Y los tres jóvenes tocaron la cabeza y se fueron en un túnel vertiginoso al despacho de Albus Dumbledore en Hogwarts. Sólo Luna aterrizó de pie. Los otros dos estaban ocupados pegándose. Bueno Harry pegaba. Sirius hacía lo que podía para parar los puños de su ahijado que de repente era más alto, menos de una pulgada, que él.
-¿Podrías dejarlo? Vais a atraer a los Nargles
-Luna cómo quieres que lo deje cuando este, este, este ¡no tiene nombre lo que es! Se hace pasar por mi padrino con catorce años cuando claramente Sirius murió al atravesar el Velo de la muerte
-Que he muerto y ahora tengo catorce años- Todo el color se extinguió de la cara del aludido
-No murió, simplemente necesitaba ayuda para volver a levantarse.
-¡No es momento de acertijos!
-¡Y por qué tengo catorce años! ¡Yo tengo 36!
-No lo sé… Supongo que necesitabas algo más que una mano a la que agarrarte
-¡LUNA!
-¿Harry? Pareces algo agobiado, mejor siéntate. Me pregunto cómo estarán los otros
-¡Dios mío! ¡Ron estaba siendo estrangulado por unos cerebros! ¡Y Hermione..
-Harry, estoy seguro que Ron y Hermione están vivos ahí fuera.- Dijo su padrino compresivamente con una mano sobre su hombro. Harry pareció quitarse un peso de encima, pero luego..
-¡NO INTENTES SUSTITUIR A SIRIUS!
-¡SOY SIRIUS CABEZA-HUECA!
-Buenas noches profesor Dumbledore
-¡NO ERES MÁS QUE UN SUCIO IMPOSTOR!
-¡QUE SOY TU MALDITO PADRINO!
-Ah, ha sido una noche entretenida. ¿No lo cree Srta. Lovegood?
-¡QUE SIRIUS BLACK HA MUERTO!
-¡PUES YO ESTOY BIEN VIVO!
-Un tanto ruidosa, profesor
-¡NO PUEDES ESTARLO! ¡No puedes! T-te vi yo mismo caer tras el v-velo y luego….
-Harry…
-Mi querido Sirius, veo que tú no tienes suficiente con crear el caos en mi colegio una vez sino que tienes que repetir- Les interrumpió Dumbledore con una cálida sonrisa
-Albus- De pronto la mirada de Sirius se ensombreció, era demasiado vieja y torturada para un cuerpo tan joven- ¿Podrías explicarme por qué tengo catorce años?
-Y porque sigue vivo si no os importa- Añadió Harry- Ah y supongo que lo de la profecía que lleva mi nombre y la obsesión de Voldemort con ella no estaría mal.
-Harry, Harry, todo a su tiempo- Le reprendió suavemente Dumbledore. Una expresión irritada cruzó el rostro del muchacho ¡Siempre tratándolo como un niño indefenso! Uno podría pensar que siendo el Niño Que Vivió, el que vio el renacer del señor oscuro y ahora aparentemente el Elegido la gente comenzaría a pensar que peor que lo que ha vivido hay poco. Pero nooo, tratémosle como un niño para que luego se enfrente el solito contra Voldemort sin tener una idea de lo que esta haciendo
-Ah lo de Stuby es muy sencillo
-Niña que me llamo Sirius Black. El fugitivo ¿Suena alguna campana?
-¿Campanas? Nunca había visto ninguna en Hogwarts, es una pena. Siempre me han gustado, suelen estar rodeadas de Farleghors
-Ah esas criaturitas tan amables, quien las pudiera conocer
-¡Dumbledore! La explicación- apresuró Harry. Viejo Chocho que se iba por las ramas
-¡Harry! Que es Dumbledore- Soltó Sirius sorprendido. Luego horrorizado ¡Acaba de reprender a su ahijado por algo tan estúpido como la educación! Remus no se lo creería ni en un millón de años.
-Creo que tenía presente quien era al decir su nombre, Stuby, a lo mejor como insistes que ese no es tu nombre tampoco estas seguro del de los demás
-Yo la mato- Susurró entre dientes con un tic en el ojo
-Bien si habéis finalizado- Comenzó el director ¡Por fin!- Explicaré primero el asunto de Sirius. El velo de la muerte es un objeto muy antiguo y misterioso, nadie nunca ha podido experimentar sobre él por los peligros que implica.
-Entonces no tienes ni idea- Concluyó Harry, molesto e impaciente
-Bueno, tengo una teoría- Prosiguió sin inmutarse el profesor.- Cuando pasas por el velo tu alma y cuerpo se separan, puesto que en el mundo de los muertos el cuerpo no es más que una molestia. Y creo que la Srta. Lovegood al sacarle del brazo obligó a su alma a buscar otro cuerpo y su magia instintivamente recreó su cuerpo a los catorce años, edad de su salvadora.
-Luna…-Comenzó Harry lentamente mirándola pensativo-¿En qué estabas pensando? No me malentiendas, te agradezco eternamente que hayas salvado a mi padrino pero…¿Qué se te pasaba por la cabeza para meter la mano en el velo?
-Oh, Sirius se había caído, sólo necesitaba un poco de ayuda para levantarse- Dijo con su voz soñadora
-Srta. Lovegood por favor, explíquese- Le pidió el director
-Cuando estás solo por mucho tiempo algunas cicatrices vuelven a abrirse y eres incapaz de cerrarlas por ti mismo. Sangras, sangras y sangras, hasta que todo lo que te rodea ha perdido el brillo, el color, la nitidez. Te quedas débil y resentido, reticente a pedir ayuda. Te sientes extrañamente orgulloso por sobrevivir, te crees fuerte porque si vieras lo roto que estás te derrumbarías. Y luego caes, te abrumas, cierras los ojos y te rindes. El ED me enseñó lo que es un amigo, yo sólo se lo recordé
…
-Eso es muy profundo…y cierto-Dijo Dumbledore, todo el brillo de sus ojos desaparecido, perdido en recuerdos- Pero no es a lo que me refería. Era más bien el aspecto mecánico de tu acción
-Supongo que un alma perdida siempre va a buscar algo sobre lo que apoyarse-Ofreció Luna
-… ¿Por qué yo?-Preguntó Sirius
-¿Quién más sino?- Le contestó Luna- Nadie más se había caído a través de la ventana
-Luna, era un velo-Le dijo algo exasperado Harry
-No, estoy segura de que era un ventana-Contradició. Harry suspiró, dándose por vencido.
-¿Y por qué no nos podemos separar?
-Nuestras almas se han encariñado- Sugirió Luna
-...¿Dumbledore?- Inquirió con desesperación Sirius. ¡Encariñado! ¡Ni que fuera un perro! ...Callate Remus, donde sea que estes.
-Es una opción plausible- Concedió. EL gran Albus Dumbledore ve como plausible a Lunatica Lovegood. Normal que estén perdiendo la guerra. ¡Su líder estaba perdiendo tornillos!
-¡Mi alma no se encariña! ¡Eso es ridiculo!
-Oh, no sabía que había un bogart aquí cerca- Comentó tranquilamente Luna mientras se sacaba la varita de detrás de su oreja- ¡Riddikulus!
-Por fa Dumbles, dime que hay una salida- Suplicó Sirius, inconscientemente volviendo a los manerismos que tenía cunado era un adolescente
-¿..Dumbles?- Musitó Harry para sí
-¿Salida? Bueno, aparte de la obvia... este es un caso muy particular, meditaré sobre el asunto. Ahora, si me disculpaís debo hablar con vuestro aquí presente amigo Harry- Contestó sentado tras su gran escritorio y acariciando distraidamente a Fawkes.
-¡Ni hablar! ¡Yo no me muevo del lado de mi ahijado! - Declaró desafiante Sirius
-Harry es mi amigo- Suspiró Luna con voz soñadora- Me gustaría saber que le sucede. Estoy segura de que Ginny, Neville, Ron y Hermione tambien querrán saberlo.
-Me temo que eso es mucha gente para tan terrible secreto Srta. Lovegood- Insistió Dumbledore
-Pues que salga del cuarto Dumbles, que yo no me muevo de aquí
-Oh, pero no os podeis separar ¿no?
-Sería problematico no poder separarnos ni una puerta de distancia ¿no lo crees Stuby? Tendríamos que ducharnos juntos...y otras cosas.
-...Aparte de lo incomodo que sería eso ¿qué cojones estas sugiriendo Lovegood?
-Creo que aquí la Srta Lovegood esta cediendo a esperar a que concluyamos esta conversación mientras ella espera al otro lado de las puertas.
-Me parece buena idea- Contestó Harry, que estaba comenzando a perder la paciencia. Una distracción más y comenzaría a romper cosas. Lo juraba
-¡Eso sería genial!- Exclamó con una sonrisa de oreja a oreja Sirius mirando a Luna, que pareció no darse cuenta, agradecido
-En ese caso si nos disculpas Srta. Lovegood
-Luna- Añadió como saliendo de una ensoñación.- Profesor Dumbles, puede llamarme Luna. Tengo la sensación de que vamos a hablar más en un futuro
-...¿Profesor Dumbles?- Volvió murmurar Harry. La situación era demasiado bizarra para él. Dentro de poco su cerebro dejará de procesar información y se convertirá en un vegetal. O en un enfermo infestado de Nargles, según el punto de vista
-Bien Harry- Comenzó Dumbledore una vez cerrada la puerta- Hay una profecía que trata de ti y el Señor Oscuro. De vuestros destinos. Confió en que la hallas escuchado ¿no?
-...A Neville se le calló. Se rompió sin que pudiera entender lo que decía
-En ese caso corremos bajo la suerte de conocer a quien se le hizo la profecía- Confesó Dumbledore sin perder el optimismo. Tras unos segundos de silencio
-¿Vamos a tener que adivinar quien es ese "alguien" o nos lo vas a decir en esta vida?- Preguntó cansado Sirius
-Sr. Black, veo que usted no pierde la impertinencia con los años
-No se me distraiga Dumbles, que la vida de mi ahijado esta sobre la línes. Además soy Sirius, que ya hay confianza
-¿¡ALGUIEN QUIERE DECIRME LA MALDITA PROFECÍA!?
-Si tienes problemas con abrir el Tercer Ojo, las lágrimas de Snorlack son perfectas para la Vista- Le aconsejó Luna desde el otro lado de la puerta
-Muffiato- Señaló con la varita Sirius- Esta niña me va a volver loco...
-Si los dementores no pudieron dudo que Luna Lovegood tenga la capacidad Sirius- Le consoló Dumbledore
-¡Dumbledore! ¡La profecía!- Le recordó un histerico Harry
-Ah, por supuesto. Era algo como:
El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso se acerca... ,
Nacido de los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes...
Y el Señor Tenebroso lo señalará como su igual, pero él tendrá un poder que el Señor Tenebroso no conoce...
Y uno de los dos deberá morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida..
El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso nacerá al concluir el séptimo mes
-¿De qué año es esto?- Preguntó Sirius con rabia contenida
-1980- Dijo Dumbledore.
-¿Y cuando supiste de su existencia?- Sirius estaba furioso
-Fue a mi a quien se hizo- Admitió Dumbledore
-...Por eso los mandaste esconderse ¿no es así?- Dijo, con impotencia en su voz-
-Entonces ¿es mi culpa...?- Harry había entrado en shock- ¿Es mi culpa que Voldemort matara a mis padres?
-No digas estupideces Harry- Cortó Sirius. - No es tu culpa que es mago tenebroso más poderoso de los tiempos halla decidido ser supersticioso y dejarse llevar por una profecía ¡QUE NI SIQUIERA TE MENCIONA DIRECTAMENTE!- Rugió, colérico- ¡NO ESPECIFICA QUIEN ES ESE NIÑO NACIDO EN JULIO! ¡PODÍA HABER SIDO OTRO DUMBLEDORE! ¿POR QUÉ LILY Y JAMES?
-¿...otro? -Tragó Harry- ¿Y si hubiera sido ese otro...mis padres segirían vivos?
-Tom te marcó a ti Harry. -Siguió calmado Dumbledore- Había otra opción, Neville Longbottom. Pero Voldemort pensó en ti cuando escuchó de la profecía
-¿Y cómo exactamente escuchó Voldemort la profecía si te la dijeron a ti?- Preguntó sospechoso Sirius
-Espías- Respondió simplemente el director.- De la misma forma de que mis espías me dijeron que había elegido a los Potter y que iba a matar a Harry
-¿Por qué no esperó a ver cual de los dos era una mayor amenaza?- Preguntó Harry- De esa forma sabría de seguro quien era una mayor amenaza
-"Y el Señor Tenebroso lo señalará como su igual"- Repitió Dumbledore.- Voldemort te eligió Harry. No ha Neville, un sangre pura como él que según sus creencias resultaría una mayor amenaza. A ti, un mestizo como él
-Espera, espera, espera- Interrumpió Sirius- Me estas diciendo que Voldemort, exterminemos a los sangre sucia y cacemos muggles Voldemort ¿No es un sangre limpia? ¿¡En serio!?
-Eso me temo- Confirmó Dumbledore
-¡Será hipocrtita ese #€$**## ¬~&%$·"!
Harry y Dumbledore le miraron algo alarmados, bueno Albus tenía ese brillo extraño en los ojos, ante las maldiciones que salían de la boca del ex-fugitivo. ¿dónde había aprendido tales vocablos? Harry tenía los ojos tan redondos como sus gafas y la boca abriendose y cerrandose cual pez rojo hambriento.
-Sirius, no creo que sea saludable que ti ahijado sepa ese vocabulario- Interrumpió las interminables maldiciones que salían de la boca de Black
-¡Lo que no es saludable es tener a una serpiente mentirosa obsesionada con tu muerte!
-Profesor- consiguió decir Harry ¡Por fin!- Ahí tiene razón
-Soy consciente de ello Harry, muy consciente.- Replicó el director
-Un momento- Volvió a interrumpir el animago- ¿Eso significa que Voldemort fue criado por muggles?
-En un orfanato, si recuerdo bien- Completó Dumbledore
-...
-AJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAAJAJAJAJAJJAJAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
-Profesor- Dijo Harry elevando la voz sobre las risas como ladridos de su padrino- Creo que le hemos perdido
-Son los Nargles- Se escuchó la voz de Luna por el otro lado de la puerta- Unas criaturas algo traviesas, suelen ocultarse en muerdago- Prodiguió con su voz soñadora, ignorante de la cara de preocupación de Harry y de exhasperación cariñosa de Dumbledore- Si tirais el muerdago por la ventana debería de calmarse.
-Luna- La llamó Harry con miedo de la respuesta- ¿Cuánto has oído?
-Oh, no era mi intención escuchar, pero al parecer mis orejas tienen mente propia porque decidieron pegarse a la puerta- Harry suspiró cansado.- Aunque las profecías sólo son ciertas cuando uno cree en ellas. Como la mayoría de las cosa mágicas
-Srta. Lovegood, ¿Me haría el favor de recoger al Sr. Black y esperadme en las cocinas? Tengo algunas cosas que aclarar con Harry- Le pidió amablemente el director.
-Oh, no quisiera que el profesor Snape esperara mucho, podemos posponerlo a mañana
-¿Snape?- Preguntó confundido Harry. Si Sirius lo oyó no reaccionó, aunque viendo que se seguía riendo como un poseso, Harry estaba inclinado a pensar que lo único que oía era su propia risa.
-Sí el profesor Snape lleva aquí un rato conmigo. ¿Sabías que tu capa hace un sonido muy gracioso cuando te mueves profesor? Es como el aleteo de una mariposa- Contestó Luna con voz soñadora- O tal vez el de un murcielago. Eres demasiado oscuro para ser una mariposa profesor, aunque no por eso tendría usted que dejar de intentar ser una. Las mariposas son animales muy bonitos ¿no lo cree?
-Srta Lovegood- La cortó Dumbledore, el brillo de sus ojos más brillante que nunca- Yo me ocuparé de Severus. Ahora que le parece si durante la noche su perro, al que ha echado muchisimo de menos durante el curso, ha decidido hospedarse en Howarts por un día
-Debe ser un perro muy inteligente si decide él sólo esas cosas- Fue la respuesta.
-Por supuesto, por supuesto- Concedió Dumbledore- ahora, Sirius, si no te molesta ser Hocicos durante una noche.
Inmediatamente después Sirius, que había dejado de reír para prestar atención a tiempo de oír la teoría de Snape, el murcielago que soñaba con ser una mariposa, cosa que causó otro ataque de risa, se transformó en un perro grande, negro, peludo con una gran sonrisa en la boca y la lengua hacia un lado. Tras dar un gran lametazo por toda la cara de su ahijado porque podía permitirselo siendo un perro y su expresión entre el asco y la diversión era tan James abrió la puerta con las patas, gruño amenazantemente a Snape, que no parecía intimidado en absoluto- tal vez tendría que morderle (Puaj el horror) para solucionarlo- y siguió a su atolondrada nueva dueña.
El estado del castillo le alarmó, era un caos. Luego recordó las cartas de Harry sobre Inquisición Umbridge y movió tan rápido la cola con sus risa- los perros ríen de distinta forma- que parecía un helicoptero. ¡Howarts se había revelado contra el invasor! ¡Tiembla ministerio! Siguió a Luna por los pasillos de Hogwarts y dejó que los recuerdos le distrajesen. Enfrente de ese tapiz fue donde tuvieron un duelo con Snivelius, detrás de esa armadura se escondieron en segundo curso para evitar un castigo, ahí solía estar un pasadizo secreto que llegaba a la torre de Astronomía...
Ese fue el lugar donde les llamaron por primera vez Merodeadores
Ahí Peter se defendió por si solo por primera vez...el traidor de Peter. Sirius sintió como su pelo se erizaba por el lomo y un gruñido quería escapar de sus fauces
-Es curioso- Habló Luna, ignorando las miradas de desprecio que le mandaban los demás alumnos por hablar normalmente como un perro. ¿Qué hacía un perro en Hogwarts de todas formas?- Siempre me ha parecido que hay una historia en cada rincón, a veces imagino que me incluyen en sus aventuras. Sería como tener amigos.
Sirius no sabía que decir. Sabía lo que era la soledad, pero decir relajadamente que nunca has tenido un amigo...Era triste.
-Pero supongo que el ED son mis amigos- Continuó con un tono mucho más alegre, quitandole la tarea de consolarla a Sirius. Nunca se le habian dado bien las chicas llorando. Se le daba estupendamente hacerlas llorar, por alguna extraña razón.- Harry Potter es un buen chico ¿sabes?- Continuó inconsciente o ignorando la poca atención que le ponía el perro. Aunque teniendo en cuenta lo que decía, a lo mejor lo consideraba normal.- Tengo suerte de que sea mi amigo.
Sirius ladró confirmando eso. Todos los amigos de su padrino eran afortunados de tenerle. Era un gran chico, tan parecido a James...
-Ahora tu tambien eres mi amigo- Siguió Luna- Aunque estemos forzados a serlo... Siempre he querido tener un perro. Dicen que son los amigos más fieles. Una vez le dije a un Huffelpuff que parecía un golden retriever que si quería ser mi amigo. Me había pasado la semana anterior dejandole premios de carne en su mesita de noche para que me relacionara con recompensas. Además Huffelpuff es la casa de los leales.- Sirius no sabía si reír, porque esa era una broma greciosisima digna de todo un merodeador, o gritar de desesperación ante lo absurdo que podía llegar a ser Luna Lovegood- Fue muy grosero. ¿Desde cuando los perros son vegetarianos?
-¿Qué es lo que aún no ha sido que debe de ser pero cuando lo sea ya no lo será?- Preguntó el águila de la entrada a Ravenclaw cortando las cavilaciones de Luna
-Oh, mañana- Respondió sin pensarselo demasiado. Sirius se la quedó mirando fijamente ¿Pero es que esta chica era secretamente un genio o algo?- Lo siento Stuby- Black dio gracias al cielo porque lo confundiera con un cantante famoso porque obviamente no entendía la importancia de los nombres en clave- ¿Querías decir tu la contraseña?
¿Iba en serio? ¡Hola, soy un PERRO! no puedo hablar, ladro. Como Dumbledore no encontrara la respuesta iba a morir de ridicculus. Porque desde luego esta chica era un Ridicculus andante y parlante
-La proxima vez que entremos te dejaré resolver el acertijo. - Dijo mientras subía las escaleras, confiando que Sirius Black EL Sirius Black, se despretificara y la siguiera a su dormitorio.
En contra de su voluntad, desde luego que Sirius culpaba a las hormonas de su cuerpo de catorce años, recordó los buenos momentos pasados en los dormitorios de Ravenclaw. Serían gusanos de biblioteca pero el dicho de las calladas son las peores nunca había sido más cierto. Buenos tiempos, buenos tiempos.
Aún con su cabeza en otro Hogwarts, revivido tambien por Remus Lupin en su año de enseñanza en la escuela y quien sabe, a lo mejor hasta Colagusano lo recordó con arrepentimiento y melancolía, Sirius se puso cómodo en su forma perruna a los pies de la cama de su extrambotica nueva amiga. Al menos en su forma animaga las pesadillas disminuían un poco.
