CAPÍTULO 2
De qué me sirve la vida
Dianna llegó a Los Angeles con una sola idea en la cabeza, aclarar sus sentimientos y poner las cosas sobre la mesa, si Lea deseaba continuar con Cory (aunque sabía que no se amaban) ella no estaría en Glee.
Días atrás había mantenido una plática con Ryan, su personaje en la serie no tendría una historia tan profunda en la cuarta temporada y para Dianna sería bueno que sólo apareciera esporádicamente y como invitada, Quinn no merecía sufrir más por la pluma de los guionistas.
El avión aterrizó y se puso nerviosa, desde hace algunos meses había intentado por todos los medios no estar en la misma ciudad que Lea. Era tan difícil resistirse y no querer comerla a besos con sólo tenerla en frente, pero ahora estaba decidida.
Tomó un taxi y con una gorra que le cubría la mitad del rostro ingresó en el vecindario de la morena. Temblando de los pies a la cabeza, tocó el timbre y sin previo aviso Lea se arrojó a ella con un fuerte abrazo.
- No creí que realmente vinieras, dijo Lea completamente emocionada y con una sonrisa que pedía a gritos un beso.
- Entonces, ¿tengo que ponerme celosa por esta ropa tan sexy que traes y lo que al parecer estás cocinando?, dijo Dianna con una sonrisa.
- Mierda, Lea soltó con rapidez a la rubia y entró a la cocina justo a tiempo para salvar algunos vegetales de la lumbre. Nunca tendrías que estar celosa, soy toda tuya, gritó Lea desde la cocina.
Dianna pasó a la casa y vislumbró que Lea había preparado todo para una cena romántica. Cerró los ojos y dejó que el aroma de la comida, combinado con el olor de Lea y sus cosas la embriagaran.
Tras sentarse y platicar de nada en específico, Lea decidió cortar un poco la tensión que se había formado tras asegurar que Cory le había regalado el vino que ambas degustaban esa noche.
- Cory es bueno, sabes que es como mi hermano y no tendrías que preocuparte por nada. Tú lo quieres y él te quiere mucho.
- Lea, necesitamos hablar. Te dije que lo podía soportar, pero en realidad me duele mucho. Sin poder evitarlo, las lágrimas rodaban por las mejillas de Dianna y entre suspiros sentenció: Lea, me dueles mucho.
Había llegado el momento, sin embargo la pregunta parecía morir en la garganta de la rubia y no podía formular aquello que la traía de nuevo frente a su chica.
- Lea…
- Shhh, por favor no hables Dianna y no llores, me parte el alma cada vez que te veo de este modo… Yo tendría que hacerte sonreír, evitar que sufras y ayudarte a superar los bemoles de la vida… pero lo empeoro.
Lea abrazó fuertemente a Dianna y poco a poco sin prisa, cómo si no hubiera un mañana o un futuro incierto para ellas, la morena quito a besos las lagrimas de la rubia, el sabor que sentía con cada una de ellas abría un profundo dolor en su pecho.
- Ya se a qué vienes, ¿crees que la estrella de Glee no sabría que no quieres volver?, Ryan me lo dijo desde que platicaste con él, quería que te convenciera de quedarte, pero se sintió muy mal cuando descubrió que yo no sabía nada.
- Lea, no sabía si lo haría o no, perdóname por no decirte.
- ¿Podemos sólo abrazarnos hoy y no pensar en nada?, Lea se veía destrozada, sabía que amaba a Dianna más que a cualquier cosa, pero esto la rebasaba.
No eran más de las 7 de la noche, pero ambas chicas cayeron rendidas por el sueño, los sentimientos que habitaban su interior eran tan fuertes, cansados y repetitivos que podían terminar con todas las fuerzas de su cuerpo.
Al día siguiente, en una especie de déjà vu, Dianna abrió los ojos y un olor a hot cakes inundaba la casa. Lea entró con una bandeja con comida y la rubia se remitió a la misma escena que repetían todas las mañanas cuando vivían juntas, cuando podían estar juntas.
Lea identificó la mirada nostálgica de la chica y trato de animarla durante el desayuno dibujando formas chistosas en los hot cakes con la botella de maple e imitando algunas de las actitudes de sus compañeros de elenco.
De tanto reír, Dianna manchó ligeramente su barbilla con mermelada y Lea automáticamente pasó su pulgar por ahí y lo llevó a su boca para chuparlo sensualmente.
- No era mentira lo que te dije, si otra chica te hubiera besado en los Glaad, creo que la mataría… Dijo Lea con una sonrisa pícara en los labios. Dianna no soportó más la distancia y con un brusco movimiento besó a Lea.
Miles de veces habían estado en situaciones con mucha pasión, pero esta vez era diferente, era como si sus cuerpos estuvieran preparados para despedirse y no quisieran cortar el lazo que los unía.
Se abrazaban, besaban y apretaban con una inusual rabia que dejaba cada vez más vacío su cuerpo.
Lea arrebató la ropa de Dianna con una inusual rapidez y comenzó a besar lentamente las clavículas marcadas de la joven y cuando mordió suavemente una de ellas, un fuerte suspiro se encargó de electrificar cada espacio de su piel.
- Lea, no puedo… Dianna se alejó y cerró por un momento los ojos, cuando por fin pudo aclarar sus ideas preguntó: ¿vas a continuar con Cory?
- Di, lo necesito, sabes que lo hago por las dos.
- No me digas que lo haces por las dos, siempre es lo mismo… A veces parece ser que Rachel y tú buscan lo mismo: fama, sin importar lo demás. Dianna hablaba arrastrando las palabras y marcando cada silaba con un poco de rencor.
- No me salgas con eso ahora Dianna, tú también lo hiciste o ¿ya olvidaste a Alex y a Sebastian?, la joven actriz subió el tono de su voz.
- ¡Lo hice Lea! Y me arrepiento tanto, sabes… cuando dije el discurso en Glaad me sentía tan desgraciada, pedimos que las personas vivan con "aceptación" y nosotras no lo hacemos.
- Pero eso no significa que tenemos que ser nosotras el ejemplo. Lea golpeo una de las paredes. Aquí, adentró somos libres y podemos vivir nuestro amor sin conflictos...
- Para mi ya no es suficiente esconderme. Dijo Dianna mientras bajaba la mirada.
Lea tomó la barbilla de la rubia y la obligó a mirarla.
- Sabes que es lo más importante, que pese a todo estas aquí adentro. Dijo Lea mientras tocaba su pecho del lado derecho. Dianna, sólo tú puedes ver mi corazón ¿Qué más da que los demás no lo sepan?
- Pero Lea, no siempre estamos en tu casa y aunque amo estar en tu corazón a veces es frustrante no poder gritarlo a todos. Dianna aclaró su voz y continúo. Necesito vivir mi vida contigo, salir de vacaciones, cenar juntas, ir a bailar y tener una familia, ¿Cómo pretendes lograrlo si no salimos nunca de aquí?
Lea no paraba de llorar y tras un rato, contestó:
- Di, no me mereces… Te amo, pero este es mi sueño y no puedo darte lo que quieres, todo este tiempo he sido muy egoísta, te he pedido que te quedes a mi lado y no he visto que tu sufrimiento… Siempre vamos y venimos, la última vez habíamos jurado que sería la última y siempre terminamos igual. Es tiempo de rendirnos.
- Parece que estas diciendo las palabras de Finn…
- Lo se, tal vez después de haber visto esa escena pareciera poco original lo que te digo, pero es cierto Dianna… No puedo pedirte que esperes algo más de mi… sólo tengo mi corazón y es tuyo, siempre lo será…Pero debemos empezar a vivir la vida fuera de aquí.
Lea se levantó y se puso rápidamente unos shorts y una playera blanca. Besó a Dianna con los ojos completamente rojos y escurriendo en lágrimas.
- Sabes que no me gustan las despedidas, ésta siempre será tu casa… pero no puedo estar aquí cuando te vayas.
La morena salió, tratando de no derrumbarse a cada paso y luchando con todas sus fuerzas para no volver la vista atrás.
Dianna se quedó un rato en más en la cama y abrazó con fuerza la almohada de Lea, tratando de guardar en su memoria para siempre ese aroma que tal vez no podría disfrutar de nuevo de aquel modo.
- De qué me sirve la vida, si no la vivo contigo…
Hej! Pido mil perdones por no actualizar antes, pero entre las elecciones en mi país (o sea mi trabajo) y que no tenía compu porque murió, no pude hacerlo antes... les prometo que no vuelve a pasar.
Ahora sólo les pido un favor, el capítulo se llama "De qué me sirve la vida" y se basa en una canción del grupo Camila... por favor escuchenla tras leerlo, hagamos esto más interactivo y realmente creo que eso que dice la letra, representa al capítulo.
Un abrazo a todos y gracias por sus rw y alertas... agradecería sus comentarios y espero sigan leyendo la historia.
