TODOS LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A STEPHENIE MEYER, LA HISTORIA ES TOTALMENTE MÍA, INSPIRADA EN LA CANCIÓN 'THINKING OF YOU' DE KATY PERRY, ESPERO LES GUSTE(:
Capítulo 1°: ¿Y Si No Vuelve?
Seguía en mi recamara, aun en pijamas y los ojos hinchados de tanto llorar, tenia la carta de Edward y su foto, la veía y recordaba todo el amor que nos teníamos y la promesa que me había hecho.
-Bella, hija- Tocaba mi padre mi puerta cerrada. Yo no respondía y no abriría -Hija, se que no abrirás pero Jacob está abajo, acaba de llegar, por favor, es tu mejor amigo. Te hará bien verlo a él no le importará esperarte, pero por favor haz un esfuerzo
Yo no tenía ganas de nada, pero sabía que ver al mejor de mis amigos me reconfortaría, así que me levanté y me di un baño rápido, y me puse un vestido fresco y me agarré el cabello en una coleta baja y unas zapatillas planas y abiertas por enfrente.
Jacob se había librado de ir a la guerra por que tenía un problema cardiaco, no muy grave, pero no le permitía ser un soldado a pesar de ser alto, moreno y fornido. El tenía casi mi edad y la de Edward. Era nuestro vecino y siempre me había llevado muy bien con él. Jacob había estado enamorado de mi, pero yo tenía a Edward por lo cual me respetaba y seguía siendo mi mejor amigo.
-Bella- me dijo con una enorme sonrisa blanca que contrastaba con su piel y caminó hacia donde me encontraba. Me abrazó, le correspondí hundiendo mi ya mojados ojos en su pecho y sollozando. -Me da mucho gusto verte. No me agrada que estés triste, tu sabes que Edward volverá.- dijo reconfortándome sobando mi espalda.
Empecé a sollozar y llorar mas fuerte, mojando la camisa de Jacob y él me apretó mas, tratando de calmar mis espasmos, y lo logró… un poco. Nos fuimos a sentar a la sala y platicamos un rato. El muy animado y yo… no podía decir lo mismo. Me contó de cómo de muchas cosas, pero no le podía poner atención, me costaba concentrarme en su plática.
-¿Que tal si vamos por una nieve de fresa?, no te hagas del rogar, se que es tu favorita.- asentí con una sonrisa, el siempre lograba ayudarme y aunque yo no estaba muy bien fuimos hacia el centro de la ciudad a comprar la nieve.
Me senté en una de las bancas de la plaza y Jake llegó con las dos nieves, empecé a comérmela. Jacob empezó a hacerme reír con caras y chistes idiotas y logró sacarme dos que tres sonrisas. Después estaba riendo fuerte y me dieron nauseas, muchas nauseas.
-Bella, ¿te sientes bien?- me preguntó Jacob preocupado -Estas amarilla ¿qué pasa? ¿te hizo daño la nieve?
-No lo sé Jake, tengo ganas de vomitar y me siento un poco mareada, tal vez fue por lo fuerte que reí después de tanto tiempo- solté una risita - ¿no hay problema si me llevas a mi casa?- él asintió aún preocupado y una mueca que simulaba una sonrisa
Llegando a mi casa lo primero que hice fue ir hacía el baño y vomitar toda la nieve de fresa. Ahora me sentía más mareada y aún las nauseas no cesaban.
-¿Ya estás mejor?- preguntó Jacob ansioso y preocupado sin dejar de mover su pierna cuando entré de nuevo a la sala.
-Si un poco, aun tengo nauseas, pero ya estoy mejor- le dije con una sonrisa, sentándome enseguida de él y calmando con mi mano su pierna; no me gustaba preocupar a mi amigo.
-Bella, tienes que ir al doctor lo más pronto posible, si no te molesta mañana vengo por ti y te llevo ¿de acuerdo?
-Si, está bien- dije sonriéndole -pero ahora quiero descansar, tal vez me tome un té o algo, ya no te preocupes.
Dicho eso nos despedimos y se fue. Me había hecho bien estar con Jake, me sentía mucho mejor. Pero del estomago seguía fatal tal vez era alguna infección del estomago, pero no me sentía nada bien. Así que fui a la cocina y me preparé un té de manzanilla. Me calmó mucho y pude irme a dormir.
No fue fácil conciliar el sueño, por qué volví a ver la foto y la carta de Edward y no pude evitar echarme a llorar. Poco a poco me quede dormida entre sollozos y mis ojos mojados.
Al día siguiente desperté con los ojos pegados de todas las lágrimas que había derramado anoche. Más o menos a medio día Jacob pasó por mi para llevarme al doctor como me había dicho.
-¿Cuál es su nombre señorita?- me dijo la enfermera del doctor, le di mis datos y me pasaron al consultorio, Jake tuvo que esperar afuera.
-Entonces ¿Cuáles son sus malestares?- me dijo haciendo la revisión de rutina y apuntaba todo en una hoja.
-Pues ayer empecé con nauseas y mareos y me duele un poco el estomago, tal vez fue algo que comí. El doctor solo asintió y siguió apuntando en su libreta
-Bueno, tendremos que hacerle unos exámenes así que vendrá la enfermera a sacarle sangre ¿de acuerdo?- yo asentí, el salió. A los pocos minutos entró la enfermera y me sacó sangre, pero por el olor me desmayé así que ya no supe que mas pasó.
-Felicidades señores Black, todo indica que van a ser padres, pero aun falta confirmarlo con los exámenes de sangre- ¿QUÉ?, mi boca y la de Jacob se abrieron y nuestras miradas eran escépticas. -Debe cuidase mucho y evitar espantos y sobre todo desmayos como el de ahorita, no le harán bien al bebé. Que bueno que no mandaron a su esposo a la guerra y debería utilizar el apellido de casada, sino, no le hubiéramos podido hacer válido el seguro- Salimos dándole las gracias al médico y a la enfermera, aun con nuestras muecas desencajadas.
Me subí rápido al carro de mi amigo, aforrándome al asiento y con lágrimas saliendo de mis ojos
-Isabella como es posible que estés embarazada- me dijo Jacob un poco enojado, pero con una nota de preocupación en su voz. Seguía llorando, pero ya no sabía si era de felicidad o de tristeza, tenía a un bebé dentro y lo mejor es que era del amor de mi vida, de Edward. De repente empecé a reírme a carcajadas -Bella, esto no es de risa, estas embarazada, y ni siquiera estás casada, ¿es de Edward verdad?
-Gracias al cielo si, Jacob, te imaginas, cuando vuelva le daré la mejor noticia para recibirlo, este bebé es el fruto de nuestro amor, soy tan feliz Jacob, más feliz que nunca- una enorme sonrisa se posó en mis labios, estaba muy feliz y emocionada.
-Si, muy feliz- dijo enfadado -pero te pones a pensar que le dirás a tus padres, ellos se enterarán y se decepcionaran de ti Bella, eres una inconciente- está bien, eso no lo había pensado, pero mi felicidad era tan grande que en mi no cabía la razón.
-Pues, lo único que queda es decirles Jacob, de todas maneras yo me casaré con Edward en cuanto vuelva, mis padres tendrán que entender y no me importa lo que diga la gente.
-Bella- dijo en un tono más serio y mirándome muy preocupado directamente a los ojos -no quiero ser pesimista- carraspeó la garganta, le costaba hablar- pero, ¿que harás si no vuelve?
HOLA, pues aqui esta el primer capítulo de esta historia. La verdad me agrado bastante el cap y espero que a ustedes tambien. Deje algunas cosas en mi perfil sobre el fic, y pues si tienen alguna duda pues ya saben como hacerle, denle al dialoguito naranja abajo de esta notita y me dejan un review ;) ya saben que de eso vivimos aqui en FF pero bueno, también pasense a mis otras historias que se que les gustaran(: y pues soñe que tenía que subirles el cap, les juro ya me había levantado, eran como las seis de la mañana y yo ya quería subir el cap, estoy simplemente ... LOCA(: pero bueno ya es una hora decente, cuarto para las once de la mañana(: aca en México... Bueno SALUDOS ;)
MUCHAS GRACIAS(:
