Las tortugas ninja no me pertenecen. Solo los personajes creados por mi me pertenecen.


Mi abuelo

Dolor escondido

-¡Muchas gracias!-Dijo una sonriente joven.

-En serio, no es nada. Para algo me pongo este traje -Respondió el Vengador nocturno- Por cierto, ¿No estas demasiado contenta?

Luego de dejar a Mei en la estación el quelonio prometió esperarla afuera, en un callejón, claro. Después de esperar media hora, la señorita apareció vestida de policía. Claramente, porque estaba desnuda.

-Ya era hora de estarlo. Estuve once mese allí dentro -Se explico Mei sin ver a la tortuga.

-¿No estas...traumatizada?- Pregunto extrañado.

-No- Respondió con una sonrisa que engañaría a cualquiera...Que no hubiera tenido un entrenamiento ninja.

-Esa sonrisa es falsa -Afirmo Raphel.

-¿Que?-Estaba nadie había descubierto que sus sonrisas eran falsas - Como sea ¿Puedo ver tu cara?

¿Su cara? ¿Quería conocer su identidad?

-No, no puedes -Se cruzo de brazos, enojado ¿Quien se creía esta idiota?

-Vamos, tu me viste desnuda y no puedo ver tu rostro -Dijo cansada, de verdad quería ver que escondía ese casco.

-Toche. Pero yo soy un vigilante que debe mantener oculta su identidad -Respondió "uniéndose al juego"

-¿Me vas a decir que ver una cara es más importante que la desnudez de una señorita? -Debo aclarar que esta frase la dijo con ironía.

-Doble toche...Adiós Mei. Espero que te recuperes, preciosa -se despidió el con picarda.

-Adiós Vigilante que no se si es guapo -Se despidió ella lanzando le un beso en al aire.

Nunca hubiera esperado que ella intentaría algo así. Jamas. Raphel solo pensaba que tenia algunos traumas.

Habían pasado algunos días del encuentro con Mei. Fue cuando estaba patrullando, unos idiotas que se drogaban corrieron al verlo y mientras perseguía a uno lo llevo al central park. Lo hubiera persegido por todo el lugar si no fuera por lo que vio.

-¡NO LO HAGAS! POR LO QUE MÁS QUIERAS ¡NO LO HAGAS! -Le grito a la chica que estaba recibiendo un abrazo...de una cuerda...en el cuello.

Logro salvarla y la llevo a un hospital. Se encontró con una doctora que al verlo se asombro al ver al famoso vigilante pero el rápidamente dijo que se encontró a la joven intentando cometer un suicidio.

-Atienda la y que sepa que vendré a ver mas tarde -Ordeno el quelonio.

-Te veré en el tejado para contarte su estado y la habitación en donde esta -respondió rápidamente. Aquella idea no le gusto mucho a la tortuga macho pero no tenia mas opción.


Creo que comenzare por donde deje de contarles: el día que conocía a mi abuelito.

-Hoy por la noche iremos a la casa de tu padre. -Me dijo mi madre mientras desayunábamos- No tienes que decírselo a nadie ¿Eh? Ni a Ashley ¿Entendido? - ordeno mientras se serbia café en una taza de color blanco que tenia círculos de varios colores y tamaños. Pero había algo raro...

-¿Pasa algo, mamá? Estas un poco...nerviosa...- Decir esa frase me produjo un miedo inexplicable. Simplemente mi mamá agitaba levemente la taza mientras que se serbia manchando los mosaicos de la cocina con el liquido.

No me contesto enseguida, simplemente se sentó y se quedo mirando un punto indefinido de la mesa. Quieta, casi no parpadeaba. Entonces, puso una cara que no me esperaba. De un segundo a otro su cara se parecía a un papel y cada vez se ponía mas pálida. Yo conocía esa cara...La cara de quien recuerda un trauma.

-Conocerás a tu abuelo -Susurro luego de unos minutos.

¿Mi abuelo? ¿Aquella rata de buen corazón que adopto a cuatro niños mutantes indefensos y los crió como si fueran suyos? ¿Cual era el problema? Inocentemente creí que lo que la ponía nerviosa era conocer a su suegro. Varias veces había escuchado que la relación que tenían los suegros con los yernos era muy mala.

Sin embargo ¿Que era esa cara? ¿Porque mi madre la ponía? ¿Había algo que no sabia? A pesar de tener tan solo siete años y medio era muy madura e inteligente. De echo, yo y mi mejor amiga Ashley somos las mas maduras de nuestra clase por mucho. Sabemos como "se reproducen las diferentes especies del mundo", Ordenamos nuestros cuartos sin que nos lo pidan, hacemos nuestras tareas, etc. Mi padre dice seguido que esta muy orgulloso de mi, el me ha contado que ha mi edad el no era ni la mitad de maduro que soy yo. Ese es el motivo por el que mis progenitores han tenido charla conmigo sobre su duro pasado: Se que mi madre fue secuestrada y fue violada, se que mi padre la salvo y que el la iba a visitar. Siempre les he preguntado el motivo por el que la visitaba. Nunca me lo contaron. ¿Que pasaba? ¿Que cosa intentaban ocultar?

Lo único que pude hacer fue terminar de tomar mi leche chocolatada y mis tostadas. Ademas de claro ir a la escuela.

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-Bla bla blabla bla bla bla bla - La boca de la maestra se movía pero eso era lo único que escuchaba -bla bla bla bla bla bla bla ¿Entendieron alumnos?

-Si, señorita- dijimos a coro todos los niños del salón.

Sin embargo, cuando la profesora se dio la vuelta para copiar algo, Ashley me pregunto por lo bajo:

-Charlotte ¿vos entendiste algo?

-No -Fue mi respuesta mientras meneaba la cabeza ligeramente.

-Vamos a vivir abajo de un puente- Lloriqueo como todos los días en los no entendia algo.

-O en las alcantarillas -Repuse sonriendo recordando a mi familia paterna.

-O en el basurero - Respondió, pensando que era un juego.

Ese día no pare de pensar en lo que pasaría es misma noche. Nadie podía culparme, mi vida acababa de dar un giro de 360º. Acababa de conocer a mis tíos y al mejor amigo de mi padre. Iba a conocer a mi abuelo en tan solo horas. Todo cambiaría en mi vida.

-Señorita Charlotte Hamato Oshida ¿Quiere hacer el ejercicio, por favor?- dijo la bruja detrás de su escritorio mientras apoyaba sus codos en el escritorio y sostenía su barbilla con su mano.

"Maldita zorra hija de ... " Maldije mentalmente a la instructora y me puse a hacer los problemas de matemáticas. No me molestaba que me retaran pero si que usaran el apellido "Hamato". Es que simplemente que la gente comienza a preguntar muchas cosas.

-¿Hamato? ¿Charlotte tiene dos apellidos?- Se comenzó a escuchar un montón de murmullos.

"Oh, santa mierda"

Cuando por fin salimos al almuerzo se corrió el rumor en toda la escuela de que yo tenia un segundo apellido. Eso es porque yo soy muy popular debido a que siempre estoy golpeando a los imbéciles que hacen bullying y como tengo solo siete llama la atenció me puedo contener, no me aguanto que chicos de trece años golpen a mis compañeros solo por ser mas débiles. Aun recuerdo cuando se lo conté a mi papá


El cuarto de sus padres era un lugar donde casi nunca entraba. Por lo general iba allí cuando tenia que hablar con ellos, como en esa ocasión. Su madre no se encontraba en esos momentos solo estaban ella y su MUY MOLESTO padre.

-Charlotte, tu madre me contó que la citaron en tu escuela ¿Que paso? - me pregunto con un tono serio.

-Es que...bueno...- No sabia ni que decir.

-Hija -Subió el tono un poco mas enojado- ¿Que paso?

-Un chico le robo dinero a otro y lo defendí -Respondí apenada pero sincera. Quizás en ese momento no lo vi pero mi padre me miro sorprendido -No lo pude soportar y lo golpe. Lo sie..- Justo cuando comencé a disculparme escuche que largaba una carcajada.

-¿Defendiste a un chico de tu escuela? ¡Estoy orgulloso de ti, princesa!- Dijo con ojos brillosos.

Me sorprendí pero me sentí tan bien.


Siendo la hija del Vengador Nocturno, era obvio que no soportaría injusticias. Eso sin duda era algo que me gustaba. Defender a los que no pueden hacerlo al igual que lo hace tu héroe y enorgullecer a tu papá, no tiene precio. Lo único malo es que, como ya dije, llamo mucha la atención.

-¡Hey, niña demonio!- La horrible voz de Anastasia llamándome fue de lo peor - ¿Es cierto que tienes otro apellido? -Se acerco con su grupito de zorritas a la mesa donde estaba comiendo con Ashley.

Para que se la imaginen bien, es la típica estúpida descerebrada que solo piensa en arreglarse. Tiene el pelo castaño claro y ojos del mismo color. Ademas sigue la dieta de quien sufre anorexia. ¿De que me olvido? ¡Ah! ¡Si! Vivimos en el mismo edificio, tiene seis años mas que yo y su madre siempre le dice que la mía es una prostituta.

-Si ¿Porque? -

-No recuerdo que Mei tenga dos apellidos ¿Acaso tu viejo no era un cliente del burdel? - dijo con burla. Estaba apunto de respondedle pero me interrumpió - No, no déjame adivinar. La ramera estaba en pareja y por no usar condón, la abandonaron. Pobre- hizo un falso puchero de pena mientras todas sus amigas se rieron.

-Si mi madre es la maestra del sexo, como tu quieres hacerla quedar, la tuya es la directora y tu la gran sucesora- Sonreí al ver que logre molestarla tanto que todas las chicas retrocedieron asustadas.

-YO SOY VIRGEN -Grito sonrojada.

-Eso dices tu, a ver si es verdad. Vamos, Ashley -Fue lo único que dije antes de salir del comedor e ir al tejado con mi amiga.


-Tal vez te pasaste -Abrí los ojos lentamente para encontrarme con la mirada preocupada de dos ojos celestes. Era mi mejor amiga desde que había comenzado la escuela. Teníamos cosas en común y simpatizamos al instante. Siempre que estaba nerviosa y preocupada jugueteaba con su pelo marrón. Pero esta vez no, solo me miraba preocupada.

-Ella se paso metiendo a mi mamá y llamándola zorra cuando ella lo es -Respondí con veneno -Pero ¿Que importa ya? No tengo tiempo para esa mierda.

-Sabes Loty, a veces pareces una adolescente - Dijo con una sonrisa.

-Tienes razón, Ash - Dije y para hacerle la misma broma que siempre le hago agregue - Ahora ¿Vamos a atrapar a todos los pokemon que encontremos?

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Nunca había pensado que alguien podría estar tan feliz de entrar a una alcantarilla como lo estaba yo en ese momento. Supongo que es porque yo tenia un buen motivo. Fue como ir a una laberinto, pero mi padre y su hermano sabían el camino de memoria.

Mi tío Donnie estaba muy serio, al igual que mi papá y mi mamá. Parecía ser que era la única feliz. "Como si ellos supieran algo que yo no" deduje.

-Ahora ¿Me pueden decir que esta pasando? -Tres caras sorprendidas se dieron vuelta a verme.

-¿A que te refieres, Charlotte?- pregunto mi madre nerviosa. Eso solo aumento mis sospechas: mi madre nunca se pondría nerviosas sin tener un motivo.

-1: Están demasiado callados y serios, 2: Parece que están ocultándome algo, 3: Tu nunca te pondrías nerviosa sin tener un buen motivo -Dije remarcando lo obvio mientras lo contaba los motivos con mis dedos- ¿Me dirán que paso?

Hubo un momento de silencio que fue interrumpido cada tanto por un goteo del algún lugar de las alcantarillas

-Tu hija si que es inteligente y astuta, Raph - Dijo mi tío impresionado.

-Lo se, asi es mi princesa.-Esa fue la respuesta que le dio su hermano después me miro y dijo -Supongo que solo era cuestión de tiempo para que te dieras cuenta. Cuando estabas dormida le contamos a tu abuelo sobre tu madre y sobre ti -Hizo una pausa en la que cual intente descifrar sus sentimientos a pesar de que hice todo lo que puede no lo logre y eso me asusto mas- No se lo tomo muy bien.

Esa me dolió.

-¿Que hizo exactamente?- pregunte con miedo de saber la respuesta.

-No le agrado ver a Mei y en cuanto supo de ti...La situación no mejoro mucho - Contó mi Tío Donatello -Lo mejor sera seguir y llegar rápido a la guarida.

Estuvimos en silencio mientras caminábamos un buen rato, hasta que yo decidí hablar.

-Tu eres el inteligente ¿Verdad, tío Don?- Parece que soy un imán para las caras sorprendidas, el científico puso una.

-Si ¿Porque?- Pregunto mientras se ponía a mi altura.

-Hay veces que no entiendo bien las cosas que me enseñan en la escuela - creo que me sonroje por la vergüenza - ¿Tu me podrías ayudar?

-Claro que si -Respondió mientras sonreía y creo que mis padres también lo hacían. Sinceramente no los vi.

Al llegar a la guarida me sorprendí mucho, era un lindo hogar. Si tuviera que describirlo en una palabra seria cálido pero no tuve tiempo de verlo bien. Me llevaron directamente a un dojo enorme lleno de maquinas de ejercicio y armas ninja. Mis tíos me pusieron en al frente de una rata mutante.

"Esa mirada...

-Esto...Bueno..ella es mi hija, sensei...

...da miedo...

-Charlotte, este es tu abuelo. - Nos presento oficialmente.

mucho miedo"

Lo único que hice fue esconderme atrás de mi papá. Me daba miedo. Mi abuelito miro a su hijo con enfado y dijo:

-Tengo una nieta y ni siquiera haz dicho una palabra durante años, Raphel - Se paro lentamente y lo único que hice fue abrazarme a la pierna de mi padre, el cual me vio un momento y miro a su maestro - ¿Como haz podido? Sabia que estabas raro y había imaginado que tenias novia pero nunca me imagine algo así.

-No tengo excusas para esto y tampoco las quiero. Solo...-Suspiro fastidiado -Charlotte, ve afuera del dojo. No quiero que escuches esto.

Salí del lugar rápidamente. Nunca me habría esperado semejante reacción. Aunque no esteraba que dijera: "¿Tengo una nieta? Increíble. No, no me importa que me la ayas escondido. Ya quiero conocerla. Estoy orgulloso de ti, hijo" Notese el sarcasmo.

En cuanto salí del lugar llegue a la sala de estar. Mis tíos y mi mamá esperaban allí. Estaban haciéndose preguntas y conversando.

-Charlotte ¿Estas bien?- pregunto mi mamá en cuanto me vio. Corrí hacia ella con los brazos abiertos, buscando un refugio.

-Si, lo estoy pero no se que esta pasando allá dentro -respondí abrazándola- El abuelo se enojo mucho.

-Déjame ir a hablar con el y con Raph -Me soltó y se encamino hasta el mismo lugar donde yo estaba hacia unos momentos.


Como se habrán dado cuenta rescribir un poco el capitulo y le agregue un detalle extra que es el de la doctora. Ademas cambie la forma en la que escribí el flashblak. Lo bueno de esto es que puedo darle gracias a Iukarey por dejarme utilizar tu "Modo de escritura", si se puede llamar así. Es que ella en su fic "Adiós a la mutación" escribe un onee-shot sobre la infancia de las tortus.

De todas maneras aqui esta la nota aclaratoria que deje la vez pasada:

Hola. ¿Como están? Bueno, parece ser que Splinter no se tomo muy bien la noticia ¿Que les pareció esto?

Mmm..A Mei no le gusto que asustaran a su hija ¿Que le dirá a su suegro? Lo único que diré es que Mei narrara el siguiente capitulo.

Gracias por leer hasta el final. Espero tu review.

Con amor

Leona