Nota: ¡Hola! Como dije las actualizaciones serán rápidas por lo tanto me encuentro publicando hoy (lo cual se entiende que actualizaré todos los días, aunque sin una hora específica, puede ser temprano o tarde, depende). ¡Disfruten!
Natsu
Dando algunos pasos, paro enfrente a Goodie Basket Red. Hago una mueca al cartel que ella instaló hace pocos días. No podría ser más sugestivo. Estoy en las sombras de la mañana y veo a Lucy organizar galletas frente a la ventana, su cabello rubio lizo en torno de ella. Tuve un sueño anoche donde ella me montaba. Su largo cabello rubio lacio nos rodeaban, mientras respiraba su aroma endulzado y la guiaba para arriba y debajo de mi polla.
—Eso es un… — me detengo mirando las galletas en forma de penes exhibidos para que todos vean. —¿Qué tipo de negocio está ella dirigiendo?— genial, estoy hablando solo. Apenas cuando pienso que no puedo perder nada más de lo que ya perdí, la veo andar detrás del mostrador y hablar con Juvia. Felizmente mi visión es cien veces mejor que la de ella, entonces cuando mira a través del vidrio, con sus ojos cafes oscuros, no puede verme haciendo doler mis mandíbulas. Quiero hundirlas en su piel de porcelana. Quiero hacerlo mientras ella grita mi nombre con sus labios llenos. Tal vez me dé el pequeño gemido que escucho cuando muerde uno de sus postres.
La necesidad por ella se está volviendo más fuerte, algo que no creí posible. No sé cuánto tiempo más podré aguantar. Pensé en esperar hasta controlar a mi lobo, pero eso no parece estar funcionando y estoy corriendo contra el tiempo. Miro al cielo y veo el sol comenzar a aparecer por detrás de las nubes, pero puedo sentir la luna llena viniendo. Ya casi es el momento.
Recuerdo la primera vez que vi a Lucy el día que ella entró a la panadería queriendo comprarla. Fue de mi tía abuela Claire por más de veinte años, pero venderla fue la decisión correcta. Cuando Lucy abrió la puerta, una brisa caliente la siguió, trayendo su perfume a mí.
Fue entonces que supe que encontré a mi compañera.
Gray Ridge, Colorado, es una ciudad pequeña, pero antigua. Estamos cerca de un parque nacional, que recibe un montón de turistas durante todo el año, pero normalmente las personas no viven aquí. Nunca les damos la oportunidad de poseer propiedades, solo vendemos a otros shifters. Mi familia, juntamente con algunas otras, están aquí hace generaciones.
Conozco a todos los que viven aquí, y si no los conozco, hago mis averiguaciones para descubrir quiénes son. La mayoría de las personas cree que solo somos una comunidad muy unida, pero en realidad somos una comunidad de shifters que viven como una manada.
El día que olí a Lucy, supe que ella era mía. Es así como funciona con nuestra especie. La Madre Naturaleza trae a tu compañero, la persona que será tuya para siempre. Mi padre me dijo que sabría cuando la olfateara. Ella sería mía en el segundo en que la viese; una parte de mí, que no sabía que me estaba faltando encontraría su lugar; y él estaba en lo cierto. Mi lobo supo inmediatamente que Lucy era la única. Me senté en la panadería con tres abogados de nuestra manada cuando ella apareció con su cabello rubio y sus curvas. La había visto salir del auto y eso hizo que mi lobo se sentara a observar. Estaba interesado antes siquiera de saber que ella era la única, pero una vez que la puerta se abrió, mi lobo enloqueció, arañando por salir. Fue algo que nunca me había sucedido antes. Claro, cuando era joven, mi lobo, a veces, se esforzaba para salir a una pelea, pero nunca algo como esto. Por primera vez en la vida, no me sentí en control sobre él, probablemente porque no lo estaba.
Sabía que tenía que salir de allí lo más rápido posible. Mi lobo quería salir, y cada segundo que estaba cerca era un segundo más cerca de que mi lobo se liberase. No sería luna llena hasta dentro de tres semanas, y si yo la encontrase y no pudiera aparearme con ella, el dolor sería insoportable. Solo un breve encuentro me dejó con dolores de estómago y el dolor en la polla era incapacitante. Sentí como si hubiera llevado un puñetazo en cada parte del cuerpo de una sola vez, pero al mismo tiempo, estaba con un calentón de los infiernos.
No es raro para mi especie aparearse con un humano, pero de seguro eso torna las cosas más difíciles. Mi tía abuela Claire era humana, pero por alguna razón nunca pensé que mi compañera lo sería. Otra shifter iba entender la atracción y lo que estaba sucediendo. Un ser humano no lograría entender algunas de las reacciones de su cuerpo hacia alguien que ni siquiera conoce. Me dijeron que los humanos aun sienten una atracción, pero no tan fuerte como un shifter. Ellos lo aceptan si uno los toma pero hasta el apareamiento, no es tan intenso. Liberar semen dentro de una hembra humana va hacerla entrar en celo y ansiar el apareamiento, algo que no puede ser hecho hasta tener luna llena.
Lo que realmente no esperaba era sentirme tan protector y posesivo con un ser humano a la que nunca dije más de diez palabras. Lucy es más débil que las de nuestra especie y no sería capaz de protegerse a sí misma como una loba podría. Por lo menos no hasta después del apareamiento y ella tener algunas reacciones propias de nuestra especie. Ella nunca cambiaría totalmente, pero no sería completamente humana. No, ella sería parte de mí, y solo ese pensamiento me dejaba duro.
No puedo soportar la idea de otro hombre mirándola, entonces hice correr la voz para que todos se mantengan lejos hasta la luna de apareamiento. Digo que hice correr la voz, pero la verdad es que fui de puerta en puerta, amenazando de muerte a quien mirase a mi compañera. Tal vez haya exagerado porque no solo los hombres, sino también todas las mujeres han evitado la panadería.
Pronto, digo para mí mismo, en breve.
Salgo de las sombras y atravieso la calle. Entro en la panadería, escucho la campana sobre la puerta. Veo a Juvia sonreír brillantemente hacia mí pero mis ojos están sobre Lucy. La luna está casi llena y la necesidad dolorosa de aparearme con ella está corriendo por mi cuerpo.
Pero, ¿Cómo decirle a alguien que no es un shifter y que no tiene conocimiento acerca de nuestro mundo, lo que va suceder?
Ella me mira con el ceño fruncido y el lobo se alza en mi pecho, amando el desafío. Quiero dominarla, llevarla al suelo y sujetarla con los dientes hasta que ella implore. Mis impulsos bestiales están presionando hacia adelante, pero tengo que controlarlos. No puedo hacer eso ahora.
—Café— consigo decir, observando a Lucy venir al mostrador. El pequeño delantal rojo que tiene no cubre sus curvas. Ella está con un vestido tejido que se amolda a sus formas y eso me hace lamerme los labios. Me pregunto si ella está usando ropa interior debajo del vestido.
—Sheriff Dragneel— ella dice mi nombre como si estuviese rabiosa conmigo, y tal vez lo está, pero su cuerpo no lo está. Puedo decirlo por la forma como se inclina intentando reducir la distancia entre nosotros. Ella probablemente ni siquiera percibe que está haciendo eso, pero su cuerpo sabe que pertenece a mi lobo y a mí. El deseo inconsciente probablemente la irrita también. Ella me quiere, pero no entiende por qué.
Ella gira para tomar una taza y la llena de café. Cuando pasa cerca de mí al otro lado del mostrador, tengo cuidado para no tocarla. Si la toco, no estoy seguro de lo que vaya a suceder.
No sería capaz de follarla pues podría desencadenar su calor, pero a mi lobo le encantaría morderla y marcarla. Ahora. Tal vez una probadita no hiciera ningún mal. Podría lamer su coño. Mi lobo gruñe con la idea de, finalmente, descubrir el sabor que ella tiene. Apuesto que es tan dulce como su aroma.
Los machos shifter tienen lo peor. Su polla no se pone dura hasta encontrar a su compañera, por eso hasta ese momento su cuerpo tiene esos impulsos y deseos, pero no puede hacer una maldita cosa al respecto. Es por eso que los shifters machos siempre están en la búsqueda.
Cuando la encuentran, su polla finalmente tiene una erección por primera vez. Pero, entonces, es aún peor, porque no puede gozar. No importa cuántas veces se masturbe, no sale nada.
Hasta que tome a su compañera, por primera vez y encuentre la liberación dentro de ella, puede acariciarlo hasta gastarse la mano y nada sucederá. Cuando encuentra a su compañera, puede reclamarla inmediatamente, el calor toma cuenta de ambos después de darle tu semen.
Una vez que eso sucede, el calor del apareamiento queda palpitante hasta la próxima luna llena. Después de eso, el calor finalmente pasa.
Después que la luna de apareamiento pasa y reclamas a tu compañera, puedes follar con ella, tanto cuanto quieras. Pero hasta ese momento, sólo duchas frías. Las mujeres pueden follar siempre que quieran, pero por lo que escuché, no pueden llegar al orgasmo, así que tal vez eso sea igual de malo. Pero lo dudo.
—¿le importaría decirme por qué está asustando a mis clientes?
Las palabras de Lucy traen mi atención de vuelta hacia ella, pero no tengo respuesta. Quiero decirle que es porque ella es mía, pero no puedo. Intento pensar en algo que decirle, pero mi lobo está mucho más cerca de la superficie de nuevo y todo lo que puedo pensar es en ponerla en celo. No consigo razonar con claridad.
—No lo hice con los turistas— es una media verdad, no los alejé a todos, y es la única cosa que puedo pensar en decirle. Ella me mira y juro por Dios que mi polla se pone más dura. La maldita no se bajó desde que ella llegó a la panadería hace tres semanas. Su actitud me excita mucho. Normalmente soy un tipo muy relajado pero algo en ella hace que mi animal quiera subir a la superficie.
—Juvia me dijo que en algún momento vas a detenerte. ¿Te importaría decirme cuándo?—ella lleva sus manos a la cadera, acentuando la cintura y sus muslos llenos. Mi boca se hace agua y siento mis dientes doler nuevamente. Quiero morderla en el interior de sus muslos. Nadie jamás verá las marcas, pero yo sí. Sé que estarán ahí cada vez que la mire.
Lucy se aclara la garganta y cambio mi foco de su cuerpo a su rostro. Ella levanta una ceja cuando me atrapa, pero no me importa. Ella es mía, solo que aún no lo sabe. Y entonces percibo que todavía está esperando una respuesta.
—Domingo— refunfuño, sabiendo que la luna de apareamiento será la noche del sábado. Ella me mira como si estuviera loco.
—Entonces, el domingo, mágicamente ¿vas a parar de alejar a los moradores de mi panadería y todo el mundo va venir?
—Si.— ella lo hace parecer como si estuviera loco, pero, así es como, literalmente, la cosa funciona. Una vez que ella sea marcada, no va querer estar lejos de mí. No le va gustar el toque de otros machos y todos los shifters van a saber que ella me pertenece después de sentir su olor.
Cuando la luna llena llega, todos los shifters solteros acostumbran dejar la ciudad por algunos días, no siendo capaces de soportar el ruido de los shifters apareados follando como animales enloquecidos. Yo lo odiaba porque, siendo el sheriff, no podía salir de la ciudad a la hora que quisiese. Nunca más voy a tener ese sentimiento. No, porque tendré a mi compañera la próxima luna llena.
—Claro. Lo que usted diga Sheriff Dragneel. Voy a creerlo cuando lo vea.— ella se da vuelta yendo a la parte trasera despidiéndome como si yo fuera solamente un cliente fastidioso, pero intento impedirlo antes que salga.
—Lucy.— ella se vuelve y se encuentra con mis ojos. —Por favor, llámame Natsu.
Veo un destello de algo en sus ojos y ella asiente. Mi lobo quiere acariciarla con el hocico, pero tengo que mantener las riendas cortas sobre él. El calor del apareamiento se está apoderando de mí y no puedo estar más cerca de ella.
En mi camino, miro a Juvia y ella tiene una sonrisa enorme en el rostro.
—Juvia puede hacer algo mejor que colocar penes a la venta.— sé que esto es obra de ella, que aparenta estar satisfecha pero está lejos de eso, y no estoy tan seguro de que sus infelices creaciones no fueran hechas a propósito.
Ella ríe y me guiña cuando salgo.
—Que tengas un buen día, Natsu.
Nota: si encuentran algún error en cuanto a nombre, les pido me avisen he hecho este rápido al encontrarme en la escuela. ¡Nos vemos!
