Autora: Juro solemnemente que después de terminar esta historia, voy a escribir la versión no censurada, sólo para ojos críticos e… insensibles. No será publicada aquí, sin embargo, dejaré el link.
Disclaimer: Todo pertenece a Mashima Hiro, salvo el dibujo en el que está basado que pertenece a Evinawer y el argumento y posibles OCs que son míos. ¡Disfruten!
Capítulo II
"Socorro… Natsu."
Bien, pasada media hora, ya no se acordaba ni de quien era Natsu, la garganta le ardía de los gritos que daba cada pocos segundos, sin duda alguna, Flare era mucho más creativa que Gajeel y causaba menos desperfectos al cuerpo.
Se había asegurado que las heridas y torturas fueran dolorosas pero no excesivamente mortales, podría morir por pérdida de sangre… en dos o tres días. Electroshock y dislocar articulaciones era lo que más entretenía a Flare y no era nada complicado con su pelo extensible como ayuda.
"¿Has acabado, Flare?" Por un segundo todo paró, Iwan estaba parado frente a la celda, con su abrigo entreabierto. "Me gustaría hacerle unas preguntas a nuestra invitada."
"¿Preguntas? ¿Qué te hace pensar que te responderé?" Pero a pesar del dolor, a pesar de haber olvidado a Natsu – no iba a encontrarla tan fácilmente – todavía recordaba que era una maga de Fairy Tail y no se rendiría. "Oh, gran y malvado… incompetente."
Flare le dio una patada a su pierna dislocada, causando que soltara un pequeño gemido de dolor, se estaba acostumbrando a eso. Sonrió sardónica y miró a Flare con burla.
"Porque si cooperas, te dejaré salir de aquí, volverás a Fairy Tail como mi espía." Este, definitivamente, no había aprendido de la cagada que hizo con Gajeel. "Y esta vez me aseguraré de que el trabajo se haga. Flare, dejémosla pensar."
Ya tenía su respuesta pero no contestó, con un poco de tiempo podría pensar en qué hacer para salir. No tenía sus llaves, no, estaban en Magnolia, caídas en algún lado… Aquarius iba a matarla… si volvía a verla. ¿Por qué había sido tan…?
Fantasía había casi acabado, los miembros que ya habían terminado sus espectáculos como Lucy, Natsu, Mirajane o los Raijinshuu tenían que estar limpiando sus propios desastres, como el show de Natsu había sido comer fuego y crear figuras en el cielo – muy originales – no tenía nada que limpiar, así que Mirajane – que había tenido muchos fans – le había pedido que ayudase en el bar, limpiando vasos o encendiendo el fuego que continuamente se apagaba misteriosamente.
Por su parte, Lucy estaba recibiendo ayuda de Evergreen y la verdad es que las llaves se habían ensuciado, así que Lucy las dejó a un lado para no mancharse la ropa en lo que iba a buscar algo para limpiarlas. Cuando volvió, Ever no estaba, supuso que iría a ayudar en su propio puesto.
Oyó los gritos en Magnolia mientras limpiaba a Aries, luego vino el humo y una gran explosión. Cuando se levantó, antes de llamar a cualquier espíritu, el claro se llenó de gente que la fue arrastrando y perdió sus llaves en un momento, al siguiente… estaba sola y desprotegida frente a un miembro de Raven Tail.
"Dijo muerte a las hadas, muerte a todas ellas, muerte, muerte, muerte… ¡Muerte trae Joy!"
Ojala la hubiese matado. Lucy no era capaz de recordar lo que la había dejado inconsciente, después del primer ataque – algún tipo de ataque mental – todo era blanco, una laguna mental.
"¿Ya te lo has pensado?" Iwan estaba solo. ¿Podría hacerlo enfadar lo suficiente?
"¿Para qué?"
"Para traicionar a tus amigos. Ser mi espía hará que te salves de más tortura."
"Ser tu espía si que me daría tortura. ¿Cómo pudo aguantarte Gajeel tanto tiempo?" Tema delicado, tocado. A por el segundo. "Es más, tengo una pregunta… ¿cómo es que Laxus está tan bueno y tu eres un feto abortado?"
Eso hizo que la cara del maestro de Raven Tail se pusiera colorada.
"Se llama genética." Pero volvió a sonreír y levantó la cabeza con orgullo. "Yo era muy guapo también en mis días mozos y…"
"Serías muy guapo… de cara a la pared." Se rió mientras pudo, en seguida fue atacada por él. "Dime algo, ¿también encerraste aquí a la madre de Laxus cuando no quiso que la tocaras o simplemente la emborrachaste mucho?"
"¡Silencio, impertinente!" Lucy se preguntó si por algún casual, Iwan había amado a su esposa. "No sabes de lo que hablas."
"Y tu no sabes lo que haces, Fairy Tail no te dará nada, yo no te daré nada, escoria, más que sufrimiento, en cuanto sepan lo que planeas, se te echarán encima y serás un sello de mierda en el suelo."
"¡Flare! Sigue divirtiéndote con esta zorra. Pagarás por lo que has dicho, al final no verás más que mi salida y ese orgullo se irá a la porra, porque traicionarás a tus amigos."
"¡Nunca, Iwan Dreyar! ¡Aunque me cueste la vida!" Le gritó, aunque ya estaba lejos y Flare volvía a la carga. "Hola, Flare, ¿eres pelirroja natural o te tiñes?"
(Debido a que está clasificado com que Fanfiction no permite este tipo de cosas, pasemos a Fairy Tail.)
"Maestro, he acabado el recuento de miembros, sólo faltan cuatro personas." El gremio volvía a estar en ruinas y lo que quedaba habitable, estaba siendo usado como enfermería para todos los heridos. "Fried, Laxus, Bixlow y Lucy. Pero Natsu ha encontrado las llaves de Lucy… ella no las dejaría tiradas así como así…"
"Haz que Gajeel lidere un equipo de búsqueda, que lleve a Natsu y a Warren, a Erza también. Necesitamos a Wendy aquí y los demás están demasiado heridos, Gildarts y Cana se ocuparan de la defensa en caso de que vuelvan." Makarov estaba serio, su hijo había cometido tres grandes errores seguidos: atacar a Laxus en el torneo, atacar al gremio, y secuestrar a uno de sus niños. "Tu también deberías descansar, Mira."
"Si, Maestro."
Con Lucy:
"¿Cansada, Flare? Pero si la diversión acaba de empezar." Estaba siendo bastante más valiente de lo que ella creía que podría ser. "Gajeel fue más imaginativo, y él no podía matarme."
O quizás es que tenía una boca demasiado grande, porque después de un par de patadas en sus lastimadas costillas, Flare se fue para volver con un cuchillo de carnicero, quizás se había pasado un poco.
"¿Ya estás asustada? Déjame oír tus gritos… rubia~" Realmente no la cortaba, no, Flare era demasiado estúpida o loca para ello, rompía su ropa y acariciaba la piel desnuda con la punta del cuchillo, sin hacer nada más. "Grita bonito, grita pequeña rubia, grita para mi…"
