Holaa! En verdad, espero que nadie esté muerto o haya muerto en estos tres días. Y... Mmmm no, disfruten el capítulo o me asesinarán por seguir hablando :D -figurativamente-

Capítulo 2

"Fortaleza"

Akihiko P.O.V.

Deseaba que esta noche fuera perfecta, después de todo lo que habíamos tenido que pasar era justo tan solo una noche. Aikawa no llegó al apartamento por el manuscrito, así que antes de partir tuvimos que llegar a la editorial a entregarlo. Misaki argumentó que me esperaría en el auto, pero desde el incidente de la Universidad no quería apartarme de él si era posible. Con frecuencia y sin que él lo supiera, pasaba mis mañanas escribiendo en la oficina de Hiroki, solo para acortar la distancia que nos separaba virtualmente.

Así que juntos entramos a la editorial, como siempre se negó a que lo tomara de la mano durante el camino, diciendo que ese era mi lugar de trabajo y que podrían surgir los rumores. Como los que habían iniciado aquellos periodistas. Supongo que Isaka tenía algo que ver en esto.

Como si hubiera invocado al mismo demonio, el hombre se apareció y me felicitó por no matar a Aikawa por no cumplir con mi fecha de entrega. Era un tipo de felicitación-regaño, creada especialmente para mí. Como sea, al deshacerme del manuscrito, parecía hacer todo lo posible para detenernos. Nos seguía y hacía preguntas que yo sabía que ponían a Misaki incómodo, lo podía ver en sus ojos. Trataba de evadir cada pregunta lo mejor posible, de la mejor manera, pero era un hombre imposible. Terminó entreteniéndonos 20 minutos más de lo que esperaba, ahora por eso íbamos tarde. Las cosas no estaban saliendo como planeaba.

-Misaki, ¿No has escuchado lo que dicen? El verde es para andar, el rojo es para detenerse… y el amarillo es para apurarse porque ya viene el rojo-

Trataba de distraerlo, así no se preocuparía tanto. Yo no dejaría que nada le pasara.

Pero no funcionó, el continuó una y otra vez, pidiéndome eso. Al final hice que la velocidad fuera disminuyendo poco a poco, pero todavía por encima de los límites normales. Creo que él iba muy distraído para notarlo.

Cuando toqué el tema de perder la reservación, el contestó:

-No importa-

Pero había algo más en sus palabras, cuando desvió la mirada supe que diría algo que me alegraría, esperé pacientemente esos segundos.

Al girar mi cabeza hacia él, noté algo fuera de lugar.

Estaba demasiado cerca.

-Si estamos juntos yo…-

Él también lo vio, traté de tomar su mano pero el brusco movimiento y el rechinido de las llantas sobre el pavimento lo impidieron. Todo se tornó un remolino de confusión, no podía hacer nada para impedirlo.

Misaki… lo siento.


Hiroki P.O.V.

Estábamos paseando, por supuesto no era idea mía. Si Nowaki no se despegaba de mi cuando tenía tiempo, ahora ni siquiera me dejaba por más de un minuto completamente solo. Sentí que mi privacidad estaba siendo invadida por un acosador 24/7. Supongo que si eso lo mantenía contento, podría con eso mientras se le borrara la idea de que me desaparecería de su lado de un momento a otro.

-¡Vamos a cenar!-

Tenía la noche libre ahora y yo no tenía otra cosa más que hacer. Acepté con la condición de que no se empeñara en tomarme de la mano mientras caminábamos por las calles. La gente nos miraba de manera extraña cuando hacía eso, e incluso entre mis alumnos habían comenzado rumores. Rumores que de inmediato eran cortados con un diccionario japonés de 758 páginas, volando hacia sus caras.

Me sentía un poco más cómodo con mi relación con Nowaki ahora, supongo que el incendio de Mitsuhashi trajo más cosas buenas que malas. No es que lo fuera admitir, sería mi perdición total.

Así que procuraba ya no discutir tanto con él, y cumplir con algunos caprichos suyos. Excepto con lo de vestirme de sirvienta, o de no dejarlo ir a trabajar porque quiero que se bañe conmigo. En serio, ¿Por qué siempre me tienen que rodear esta clase de pervertidos con imaginación? Nowaki podría hacer buena competencia a las novelas BL de Akihiko.

Y pensando en eso…

El maldito escritor convirtió MI oficina en su estudio personal. Al principio creo que estaba demasiado conmovido con su cara de lástima y necesidad de estar con Takahashi, pero, él estaba abusando de nuestra amistad de la infancia, de nuevo. Cada vez que entraba podía oler el humo del cigarro, o si no, era la multitud de osos que insistía en que yo los llamara "Suzuki-san" que ahora abarrotaban mi único espacio sin pistad de Nowaki.

Había un pequeño oso detrás de la puerta, otro sobre el escritorio. Uno más en una silla vacía junto al escritor, otro cerca del bote de basura y uno encima del librero. Tres más en el marco de la ventana, otros dos debajo del escritorio y un último sobre mis papeles. Empezaba a odiar los osos.

Una tarde llegué a casa, para encontrar una canasta fuera de la puerta, con 6 osos más. IDÉNTICOS, como siempre. De inmediato y con furia marqué su número y grité su nombre.

-¡¿Qué demonios significa esto, Bakahiko?-

-Oi, Hiroki. No grites porque te escucho perfectamente…- lo escuché suspirar –Pensé en que nunca les agradecí como debía todo lo que tú hiciste por Misaki cuando le salvaste la vida en la Universidad y lo mucho que fue de ayuda tu novio-

No podía encontrar mi enojo anterior.

-No fue nada, así que no mandes osos a mi casa. Suficiente con tener mi oficina atestada- contesté, una media sonrisa en mi rostro no visible para él.

-Si no quieres los osos, entonces mandaré el auto deportivo que pensé en regalarte esta mañan…-

-¡Mucha gracias por los osos, en verdad! ¡Son lindos, nos vemos!-

Después de eso colgué y recogí la canasta. Sabía que si lo dejaba seguir hablando, seguro haría lo que tenía en mente.

Al final, supongo de que una manera o de otra, estábamos hablando de Akihiko. Y cuando saqué los clones de Suzuki-san de la canasta –Oh rayos, estoy cayendo en su juego-, encontré unos boletos para dos personas, en un viaje todo pagado a las aguas termales. Juré que iba a matarlo. Aunque eso no serviría de nada.

Suspiré y le mandé un mensaje de agradecimiento. Después de eso, Nowaki no paraba de hablar del viaje, lo esperaba con ansias. Después de todo no parecía una mala idea, una pequeña escapada durante el verano.

Sentí que Nowaki jaló de mi mano y ambos nos sentamos en una banca, frente a un parque. No supe qué era lo que tenía en mente hasta que habló.

-¿La vida es demasiado corta, no?-

Odiaba cuando se ponía a filosofar de esa manera. Nowaki pensaba mucho las cosas para alguien que en veces actuaba de manera compulsiva.

Solo asentí a su comentario, ambos nos quedamos por un momento viendo los carros pasar y pasar, todos inevitablemente teniendo que llegar a su destino.

No le estaba prestando tanta importancia como parecía, pero a lo lejos, parado en un semáforo varias calles atrás, pude divisar un conocido auto deportivo rojo. Comencé a pensar que esto era una especie de karma.

El semáforo avanzó y a pesar de que siempre he visto la manera impulsiva de manejar de Akihiko, esta vez parecía realmente apresurado en llegar a cierto lugar. Se acercaba rápidamente al otro semáforo. Y mientras más cerca estaba, podía divisar que alguien más venía con él, al único que podía imaginar en esa posición era a Takahashi.

El auto pasó eventualmente por la acera frente a Nowaki y yo, podía ver el rostro de mi alumno mirando hacia la ventana, sonrojado. Me encontré a mí mismo sonriendo, sabiendo de las cosas que el escritor podía hacer para poner a una persona así. Por fortuna yo tenía a Nowaki, pero… eso no significaba que me fuera mejor, supongo.

Una milésima en un tiempo congelado, bastó para hacer mi sonrisa desaparecer. Sentí el fuerte agarre de Nowaki en mi mano, él también estaba viendo lo que yo.

Justo a punto de terminar de cruzar la calle, hubo un tremendo estruendo que no me permitió parpadear en ningún momento.

Vi como el deportivo era embestido por el costado derecho, por un auto más pequeño pero a una gran velocidad. Me levanté de la banca al mismo tiempo que Nowaki, observando. El auto rojo giró sobre sí 180°, quedando en sentido contrario de la misma calle por la que circulaba, antes de ser golpeado de nuevo por el frente, por un conductor que no se esperaba eso, y que no alcanzó a frenar.

Hubo más y más choques detrás, no tan fuertes pero escuché las defensas de los autos colisionar sin mucho esfuerzo. Después solo se escuchaban las llantas de otros autos patinar, intentar detener esta cadena en dominó.

Cuando todo terminó, sentí mi cuerpo frío. Toda la sangre se quedaba en mis pies y no se veía capaz de subir a mi cabeza.

Aterradoramente impresionante.

El escenario frente a mí, los rostros de quienes seguían aferrados al volante de sus autos y los gritos de quienes veían que sus acompañantes estuvieran bien.

Sentí los brazos de Nowaki alrededor de mi cuerpo, abrazándome fuertemente. Cuando giré mi cabeza hacia él podía ver la preocupación en su rostro. En parte creo que era por lo que acabábamos de ver, y la otra parte era porque estaba seguro de que mi cara estaba más pálida que la de un muerto.

-Hiro-san…- susurró, sin dejar su agarre.

Sabía que él podría hacer algo, que estaba capacitado lo suficiente. Que era su deber, y no quería verme de esta manera frente a él, quería ser fuerte. Pero creo que había pasado muy poco tiempo para superarlo, no quería encontrarme en una situación como esta nunca más.

Sin darme cuenta me sentó en la banca y puso ambas manos a los lados de mi rostro, obligándome a mirarlo a los ojos.

Definitivamente debía ser fuerte.

Retiré sus manos con las mías, dándole a entender con la mirada que estaría bien.

Le dio un apretón a mis manos y corrió, desapareciendo en el caos.

Deseaba ser tan fuerte como debía.


No se avanzó demasiado, salvo la escena del choque :D Así que no me maten si quieren capi nuevo n.n

anypotter