Disclaimer: Harry Potter no me pertenece ni ninguno de sus personajes, sino a la mente de J.K Rowling. La trama de esta historia es mía, levemente influenciada por la canción "Ima Suki Ni Naru". Derechos reservados a sus respectivos creadores.
"Participante del Retos a la Carta de la casa de Slytherin"
N/A: La verdad no tengo palabras (? Quería agregarle un poco de sexo en la biblioteca, pero ya no me alcanzo mi mente :'v
Título: Me has gustado desde hace un tiempo ya.
Summary: Te das cuenta de la existencia de ciertos sentimientos cuando llegas a la conclusión de que es la primera vez que los sientes.
Numero de palabras: 659
Madmuasel Selt con un platillo fuerte a la luz de la luna.
"Me has gustado desde hace un tiempo ya"
Selt Cunnighan.
Luna Lovegood es la típica chica que siempre tiene una sonrisa en el rostro, es rara y no se acopla a la normalidad del resto de las personas. Pero aun así ella es "feliz". En todo lo que es su mundo ella puede considerarse feliz en el mismo, con los pocos pero valiosos amigos que tiene, su padre y sus aretes de rábanos, ella es feliz.
Pero la primera vez que ella conoció a Daphne Grengrass, se dio cuenta de algo.
Ella, que nunca había estado interesada en algo banal como el amor o gustar de algún chico, se dio cuenta que su interés por la chica rubia y mayor de las Greengrass, le gustaba.
Fue la primera vez que le gusto alguien.
Fue la primera vez que le gusto una chica.
Luna, conociéndose como se conoce; no es capaz de acallar sus sentimientos por alguien. Intenta acercarse a Daphne, un día común en la biblioteca solitaria —ni Hermione estaba ese día en el lugar—; Luna se sienta al lado de la chica rubia y la mira, le sonríe y no hace nada más, Greengrass se da cuenta de su presencia, no dice nada y se refugia aún más en el libro de texto.
Así pasa las horas, pasan los días y pasan las semanas.
Ambas chicas nunca dicen alguna palabra, quizás Daphne de vez en cuando se digne a dirigirle la mirada a Luna, quizás en alguna rara ocasión le sonría.
Pero la primera vez que Daphne Greengrass le dijo un simple y frio "Hola" a Luna Lovegood, fue uno de los más felices para la chica de ojos azules.
— ¿Sabes Daphne?
Dice Luna al cabo de dos meses de seguir la misma rutina. Greengrass le mira con una ceja levantada a la espera de su respuesta, Luna suelta una leve sonrisa, piensa que hace mucho que ella ha aceptado que le gusta una chica y que no podía seguir ocultando lo que sentía.
Y esta fue la primera vez que Luna Lovegood se confesó.
—Me gustas, Daphne.
Daphne piensa en las palabras que la Ravanclaw le acaba de decir, no puede evitar sonrojarse y soltar sin pensarlo el libro de texto que tiene en sus manos. Comienza a abrir y cerrar la boca, soltando balbuceos sin sentido alguno mientras Luna esta frente a ella, tan calmada, tan serena. Tan ella.
Se pone a pensar en todos los recuerdos que tiene donde la rubia de ojos azules aparece, siempre sin quererlo sus miradas se encuentran en los pasillos, y Luna siempre le sonreía.
El problema es que Luna siempre es amable.
Es la primera vez que Daphne no es fría con alguien, es la primera vez que Daphne le sonríe a alguien además de Astoria.
Es la primera vez que se da cuenta que le gusta alguien.
Es la primera chica que le gusta.
(Mentira)
¿En verdad Luna era la primera?
(Pelirroja, ojos castaños y cuerpo de infarto)
Ginny Weasley.
Daphne piensa en la lejana noche de hace un año y luego su rostro deja de estar sonrojado, observa a Luna con seriedad y abre la boca para rechazarla.
Pero eso no pasa.
Solo siente como unos finos labios chocan con los suyos, siente una lengua invadirla en la boca. Siente a Luna sentarse en sus piernas y rodear su cuello con sus brazos.
Es en este momento en que Daphne se da cuenta de que Luna siempre le ha gustado, desde el día en que la vio.
—Me gustas, Luna.
Y Luna por primera vez además de su padre y su difunta madre, escucha a alguien decirle que la quiere.
Por primera vez alguien la toca con manos frías pero cálidas por su cuerpo, por primera vez alguien le muerde el cuello. Por primera vez suelta suspiros y cierra los ojos ante el placer.
Por primera vez en su vida es pillada en la biblioteca a punto de enrolarse con alguien.
Y no le ha importado.
