Gracias por las rewiews, chicas! Hablo por todo el grupo de ficmakers locas que hemos creado cuando os digo que es increible ver que con sólo un capítulo tenemos tantos comentarios!

A ver si os sigue gustando!

Capítulo 2 (by Gigi)

Estaba intranquilo, sentía un nudo en el estómago, el trabajo de Tampa se había complicado. Había tenido que salir corriendo sin poder limpiar todos los cabos sueltos que podrían conducirlos hasta él. Nunca cometía errores, cuidaba todos los detalles, pero está vez había bajado la guardia confiando en las personas equivocadas. Tomó otro trago de whisky esperando que el alcohol hiciera efecto y lo calmara un poco. Necesitaba poder pensar con mayor claridad los pasos a seguir de ahí en adelante.

Miró alrededor del bar con la vista perdida sin concentrarse en nada, tratando de aclarar sus ideas. De repente su mirada se posó en una mujer con un bellísimo pelo oscuro rizado, parecía inquieta, prendiéndose y desprendiéndose los botones superiores de su camisa blanca sin poder decidir que le quedaba mejor. "Seguramente está esperando a su nuevo novio o quizás está en una cita a ciega", pensó, se la veía un poco nerviosa aunque ella trataba de disimularlo. Por primera vez desde que volvió de Florida su mente se distrajo en algo distinto a aquel problema que lo mantenía preocupado. No podía ver bien su cara, desde su posición, porque los rizos le caían como cascada sobre su rostro, ocultando sus facciones, pero tenía la plena seguridad que era hermosa. De hecho, varios hombres de las mesas continuas la miraban descaradamente, sin embargo ella no les prestaba atención, solo miraba nerviosa su reloj esperando impaciente al afortunado que se reuniría con ella. Estaba intrigado, no entendía bien porque le atraía tanto, no era por su belleza, él estaba acostumbrado a estar con mujeres hermosas, pero sin dudas esta tenía algo especial, no era como las otras Chicas y realmente le hubiera encantado tener la posibilidad de descubrir que tan especial era en más de una forma.

"Por Dios concéntrate", pensó, "hay miles de cosas más importantes por solucionar para estar perdiendo tiempo en una extraña que ni siquiera podés llevarte a la cama". Intentó retornar a sus pensamientos anteriores buscando distintas alternativas a sus problemas. Tendría que hacer algunas llamadas e intentar reunir algo de dinero para, por lo menos, aplacar un poco a Luke, no podía creer que todo se hubiera precipitado de manera tan estrepitosa. Estaba cansando de toda esta vida, tan lejana a todo lo que siempre había soñado desde niño. Hoy cumplía 35 años y estaba solo en un bar, sin nadie con quien brindar para festejar este día, sin nadie que realmente lo conociera, lo quisiera o se preocupara por él. Nunca le molestó la soledad, había a prendido a convivir con ella desde el trágico suceso que cambio por siempre su vida, pero últimamente sentía un vacío muy grande, una desorientación de hacia dónde dirigir su vida, que caminos tomar. Cada vez le molestaba más su trabajo, si se podía llamar trabajo a lo que hacía, cada vez sentía más culpa, más repugnancia por su accionar, sobretodo cuando, como en el último caso, habían chicos de por medio. Pero no encontraba una forma de parar este ciclo vicioso, de encontrar una salida que le permitiera salir de este infierno.

Se abrió la puerta del bar y entró un hombre joven, bastante apuesto, tuvo que reconocer a pesar suyo y se dirigió hacia la misteriosa mujer. Había adivinado, era una cita a ciegas, ambos se saludaron y comenzaron a conversar. ella trataba de impresionarlo pero el muchacho no parecía notarlo. Maldito bastardo, como le gustaría a él estar en su lugar. Sería un estupendo regalo de cumpleaños, si hubiera tenido una torta seguro que ese hubiera sido su deseo, pensó divertido. Tomó un último trago y salió del bar, era tarde, ya había perdido mucho tiempo, tenía que ocuparse urgente de sus asuntos sino quería ser descubierto.