Este es un fanfic que escribí a pedido de muchos lectores del primer capítulo. Originalmente la historia de Itachi-kun iba a ser un one-shot, pero como me lo han solicitado mucho y el día del padre se acerca he decidido publicar la versión del punto de vista de Sasuke en dos partes. Esta la publico hoy y la otra mañana, espero que les guste.
Derecho a...
Había vuelto a la aldea. No por que quisiera ni por que extrañara estar ahí, sino por que no le habían quedado opciones mejores. Un ataque a Konoha era algo inminente, ya Madara había declarado que lo haría, que trataría de llevarse a Naruto y a esa chica que lo acompañaba a como diera lugar. Era un fastidio. El destino de aquellos dos podría importarle menos que una cáscara de naranja tirada en la calle, pero tenía que deshacerse de Madara; debía vengarse de ese hombre por todo lo que le había hecho, las mentiras que le dijo y lo que le hizo a Itachi y al clan Uchiha. Así que si Madara pensaba atacar Konoha, él estaría ahí para tener el gusto de partirle la cara a ese bastardo. Sí, su objetivo estaba claro, sin embargo el momento en que puso un pie dentro de su lugar natal, Sasuke Uchiha se sintió inseguro como no había estado en mucho tiempo.
Kakashi, mejor conocido ahora como el séptimo Hokage, había facilitado las cosas para su entrada pero cuando caminó por la villa y sintió las miradas y murmullos creados dirigidos en torno a él, el asunto se volvió un poco más complicado. El que hablaran de él era algo que no le molestaba tanto, se lo esperaba con anticipación, sin embargo al escuchar los nombres "Sakura" e "Itachi" en labios de los aldeanos su presión sanguínea bien pudo haber aumentado un poco.
Sakura... hacía ya casi cinco años que no la veía y la manera en que la envió de vuelta a Konoha tras un tiempo de haber luchado juntos no lo hacía creer que ella lo fuera a recibir muy bien. Estaba además el motivo por el cual la había alejado de su lado, y posiblemente la causa mayor de su nerviosismo actual. Sakura había quedado embarazada hacía unos años atrás, de un niño que ambos estaban seguros era de Sasuke, y por eso el Uchiha insistió en que la mujer regresara a la aldea incluso si ella se oponía rotundamente.
Tras hablar un rato, en la oficina del Hokage, sobre cómo procederían en la batalla contra las fuerzas de Madara, Naruto insistió en que Sasuke lo acompañara al hospital para revisar la condición de aquellos que habían resultado heridos en su última batalla. No solo Suigetsu y Juugo estaban bastante malheridos, sino que también varios del grupo del rubio habían obtenido daños mayores incluso llegando uno a estar en coma. Así que, no muy animado, Sasuke aceptó.
Por que sabía que al llegar ahí se encontraría con la mujer a la que apartó de sí hacía varios años.
–¡Sakura-chan!– llamó Naruto a la mujer en cuanto la vio, justo al entrar al hospital. Sasuke contuvo un suspiro de resignación y trató de respirar lo más tranquilo posible cuando la de cabello rosa volteó en dirección a ellos. –Mira a quién he traído al fin.– exclamó Naruto con sumo entusiasmo señalandolo. Sasuke se preparó para el momento de la verdad... aquel en que Sakura lloraría o lo golpearía o posiblemente ambas... fuera lo que fuera, ya se había hecho a la idea hacía algo de tiempo. Sin embargo en cuanto sus ojos se encontraron con aquellos de color jade, supo que algo no estaba bien, y por lo visto Naruto también se dio cuenta.
–Sasuke...– balbuceó la mujer al verlo, era evidente que no podía creer lo que ocurría –Sasuke ¿en verdad eres tú?– preguntó incrédula mientras lágrimas comenzaban a salir de sus ojos.
–Sí, Sakura, soy yo.– afirmó el Uchiha, Sakura dejó caer los papeles que tenía en las manos y corrió hacia él para abrazarlo. Naruto sonrió mientras su mejor amigo sostenía fuerte a la kunoichi y hundía el rostro en su cabello, susurrandole palabras que sólo ella podía escuchar y a las cuales asentía fervientemente. Sintiendo que estaba de más en esa escena, Naruto dio media vuelta dispuesto a irse, pero unos pasos apresurados viniendo del pasillo interrumpieron por completo el momento.
–¡Sakura-san! ¡Sakura-san!– llamó sin ninguna delicadeza o consideración una joven enfermera que se acercaba tan a prisa que su rostro estaba rojo –¡Sakura-san! ¡Itachi-kun! ¡Itachi-un está...!–
Ante la mención del nombre, Sakura se separó de Sasuke rápidamente y fue donde la muchacha.
–¿Qué es lo que ocurre? ¿Qué le pasa a Itachi?– preguntó con desesperación
–Ha perdido pulso otra vez, difícilmente podemos mantener su corazón latiendo.–
–Llévame con él.– ordenó Sakura antes de voltearse hacia Sasuke y Naruto de nuevo –Esperen aquí, por favor.– y tras decir esto, la médico ninja se fue con aquella enfermera.
Y Sasuke no hubiera procedido de otra manera. Itachi... ése era el nombre que le había pedido a Sakura que le diera a su hijo si es que resultaba ser un varón, fue la última petición que le hizo a ella antes de marcharse de nuevo pero realmente nunca pensó que ella fuera a nombrarlo así. Se trataba de su hijo, una criatura a la que él había procreado y a la que no vio nacer siquiera... y ahora que él estaba ahí el niño aparentemente estaba muriendo...
–¿Sasuke?– lo llamó Naruto al ver que se había quedado sin reaccionar.
–Tú... ¿tú sabías de esto?– preguntó con voz extrañamente calmada y baja.
–¡No! Yo me acabo de enterar, igual que tú ¿cómo iba a saber que Itachi-chan estaba aquí? Me fui hace casi una semana.–
–Itachi....– dijo para sí en un murmullo, aún tratando de asimilar la idea de que tenía un hijo con ese nombre.
–¿Estás bien?– cuestionó el rubio, preocupado.
–Sí... tan solo necesito pensar un poco.– respondió para luego dirigirse a la salida, pero Naruto esta vez fue más rápido que él y se le puso en frente, bloqueandole el paso.
–¡Sakura te dijo que te quedaras aquí! No pensarás abandonarla de nuevo ahora que tu hijo está enfermo ¿o sí?–
–Yo no soy el padre de ese niño.–
–¡Por supuesto que lo eres! ¿Por qué más lo habría llamado Itachi? ¡Ese niño es un Uchiha igual que tú! ¡Si hasta es idéntico a tí!–
–¡Yo no puedo ser el padre de ese niño!– gritó Sasuke exasperado haciendo a Naruto a un lado y saliendo del hospital. El rubio no lo siguió, lo cual fue un alivio para él, pero Sasuke sabía que Naruto igual no comprendía la situación en la que se encontraba. Jamás lo hizo, y jamás lo haría.
Tras alejarse lo suficiente del hospital como para sentirse solo de nuevo, Sasuke simplemente se dejó sentar sobre el pasto del primer parque que encontró.
No, él no podía ser el padre de ese niño. Ese pequeño era hijo de Sakura solamente, él jamás lo procuró ni hizo nada por él así que no tenía derecho a llegar ahora y hacerse llamar el padre. En todo caso ¿qué clase de padre podría él llegar a ser para Itachi? Sus planes eran deshacerse de Madara e irse de la aldea de inmediato, de quedarse sólo acabaría causandole más problemas a Sakura y a Itachi, como si no tuvieran ya suficiente con ser la esposa y el hijo del hombre que le había traído tantas desgracias a Konoha y al mundo. Ciertamente mantenerse alejado de ellos era lo mejor que podía hacer.
Escuchó unos paso acercarse detrás de sí. No tuvo que voltear para saber de quien se trataba, lo conocía demasiado bien.
–¿Qué es lo que quieres ahora, uzurotonkachi?–
–Eres un idiota.–
–¿Disculpa?– preguntó Sasuke ahora molesto con el rubio.
–¡Que eres un idiota!– gritó Naruto furioso esta vez –¡Tienes que regresar ahí y enfrentarlo de una vez! ¡Sakura-chan te ha estado esperando por años! ¡Tienes un hijo que te necesita! ¿Por qué no puedes aceptarlo?–
–Ya te lo dije, yo no puedo ser el padre de ese niño– respondió calmadamente Sasuke desviando la vista nuevamente, pero Naruto lo tomó por el cuello de la camisa forzándolo a verlo y le propinó un fuerte puñetazo en la cara antes de soltarlo. –¡Idiota! ¡¿Qué crees que haces?!– gritó enfurecido Sasuke poniéndose de pie.
–¡Esa debería de ser mi línea!– chilló exasperado el rubio –Siempre me has dicho que no comprendo lo que sentiste al perder tu clan ni tus deseos de venganza. Puede que sea verdad, ¡pero si hay algo que comprendo a la perfección es cómo se ha sentido Itachi todo este tiempo! Tú tuviste a tus padres durante mucho tiempo, pero ni Itachi ni yo hemos tenido jamás alguien a quien llamar "papá". Yo no sé qué ocurrió con el mío y aprendí a vivir con ello, pero Itachi es demasiado pequeño aún para hacerlo, y lo peor del caso es que su padre todavía sigue vivo. ¿Por qué eres tan egoísta que no quieres siquiera verlo?–
–He estado lejos demasiado tiempo.– admitió Sasuke finalmente –No tengo derecho a llegar ahora y presentarme como su padre, sólo haría todo peor para Itachi, seguramente él me acabaría odiando.–
–Si yo tuviera la oportunidad de ver a mi padre ahora, te aseguro que no lo odiaría.–
–Tú no eres el hijo del traidor que más daño le ha hecho a la aldea.–
–¿Cómo lo sabes? Tal vez sea el hijo de un traidor peor– bromeó Naruto esbozando una sonrisa, Sasuke no pudo evitar sonreír también.
–¿Tú? ¿Hijo de alguien peor que yo? De ser ese el caso, tu cerebro debería de dar para más.–
–Entonces supongo que mi padre fue alguien genial o un héroe de la justicia.–
–Sí, claro.– se burló Sasuke.
–¡Podría ser verdad!– se defendió el Uzumaki riendo. –Y mi madre debe haber sido una belleza–
–Si fue así, definitivamente no heredaste nada de ella.– se permitió bromear nuevamente el Uchiha, ciertamente era Naruto el único con el cual podía ser de ese modo. Recordando de nuevo por qué estaban ahí en primer lugar, Sasuke volvió al tono serio que tenía hacía rato –Dices que... ¿Itachi se parece a mí?–
Naruto notó el súbdito cambio en Sasuke y se dio cuenta que su amigo comenzaba a abrirse a la posibilidad de ver a Itachi, tenía que tratar de mantenerlo positivo para que se animara a darle al pequeño la visita que, él sabía, estaba esperando durante tanto tiempo.
–Casi como dos gotas de agua. Hasta es algo presuntuoso igual que tú.– dijo el rubio, Sasuke sonrió.
–Debe de ser un buen niño entonces.–
–Sí, bueno... le gusta hacer enojar al estudiante de Sakura y a otras personas, pero jamás ha hecho algo malo.–
–¿Es inteligente?–
–Es hijo de Sakura-chan ¿qué esperabas?–
–¿Hay algo más en lo que se parezca a ella?–
–Sería mejor si lo vieras tú mismo.– sugirió Naruto, Sasuke se vio inseguro por un momento, pero luego asintió.
–Está bien, iré a verlo–
