N/A: Realmente intenté aguantar este capítulo antes de subirlo. Quería esperar al menos una semana, pero teniendolo escrito me fue imposible. Para mi mala suerte, y la buena de ustedes, también tengo el tres escrito, y no sé cuánto voy a soportar!
Espero que les guste!
Love Solutions
CAPÍTULO 2
Después de dos semanas de trabajo de oficina y de atender asuntos menores, el señor Winston se dirigió a Hermione y le pidió que lo asista en la primera reunión importante desde su ingreso. A pesar de la primera mala impresión, Hermione encontró en su jefe a una persona sorprendentemente inteligente y comprensiva. Él no tenía problemas en transformar el lugar de trabajo en una clase estilo Hogwarts cuando Hermione no podía seguirlo con algo, lo cual de todas maneras, raras veces ocurría. No se podía decir lo mismo de algunos de sus compañeros. Mike aún no podía comprender algunas cuestiones, y la sabelotodo que Hermione aún llevaba dentro se empeñaba en dedicar su tiempo a una buena explicación. Annie intentaba hacer lo mismo, pero por algún motivo, Mike siempre parecía comprender cuando era Hermione quien se dirigía a él.
El señor Winston reunió a Hermione, Maggie, Roger, Mike, Jack, Susan, y Annie en una gran sala de reuniones. La inmensa mesa redonda tenía pergaminos y plumas de diversos colores ubicados en cada posición. El señor Winston les indicó con su mano que tomaran asiento y comenzó las explicaciones pertinentes al caso. Junto con ellas, comenzaron los problemas de Hermione.
- La reunión para la que necesito su asistencia está planeada para mañana a las nueve de la mañana, por lo cual aún tenemos la hora del almuerzo y el resto de la tarde para que puedan interiorizarse. –El señor Winston hizo una pausa y dedicó una mirada a cada uno de ellos antes de continuar. - Malfoy Enterprises es uno de nuestros principales clientes…-
Hermione estaba segura de que el señor Winston se estaba dirigiendo a ella de entre los otros presentes en la sala, pero sus sentidos parecían haberse bloqueado momentáneamente. Estaba intentando comprender y reaccionar ante el hecho de que en escasas horas (un día era extremadamente escaso para la ocasión) se vería obligada a ver y a ayudar a Malfoy, padre o hijo; no sabía cuál, pero no importaba, ni sabría especificar cuál de ellos sería peor.
Repentinamente, Hermione se levantó de la gran mesa redonda y se dirigió al baño, dejando atrás los gritos del señor Winston y las miradas perplejas de sus compañeros. Los Malfoy, sólo despertaban malos recuerdos en ella. Mientras corría, las imágenes de la tortura que había sufrido en manos de Bellatrix invadieron su mente.
Maggie se levantó detrás de ella y la siguió, abrazándola inmediatamente tras llegar a su lado. Ella comprendía todo lo que pasaba por la mente de Hermione, pues era lo mismo que había sentido durante muchos años, y varios meses luego de la guerra. Los Malfoy siempre habían sido gente a la cual temer, sobre todo si tu sangre era juzgada por ellos.
- Sé lo que sientes Hermione. También lo sentí durante mucho tiempo. Pero ya no. Los Malfoy y su reputación han sido arruinados por la guerra. A ellos no les conviene juzgar a la gente como nosotros. Créeme, la reunión será más difícil para ellos que para ti. Aunque sientan lo mismo que antes, ya no son tan libres de expresarlo como antes. Las miradas están puestas sobre todas las familias de sangre pura, y todos ellos están pagando con millones de galleons y obras benéficas el precio de haber estado del lado tenebroso. – Maggie le hablaba a Hermione con ternura y comprensión, y esta, acostumbrada a los tiempos de guerra, cambió rápidamente su actitud. Sus palabras eran lógicas. Más de la mitad de los apellidos de los pertenecientes a Slytherin habían quedado defenestrados, y la prensa colaboraba a diario en hundirlos más. Los jóvenes como Malfoy estaban hoy en día corriendo cuesta arriba para reposicionarse. Hermione sabía de todas maneras que Malfoy en particular, se había tomado unas largas vacaciones, por eso no estaba segura de que lo encontraría en la reunión, y esperaba, que no fuera así. Aún así, teniendo en cuenta la ayuda que Narcissa Malfoy había proporcionado a Harry en la batalla final, Hermione estaba dispuesta a darles una oportunidad. Después de ese comportamiento, ella comprendió que al menos corría algo de bondad por las venas de los Malfoy.
Tras diez minutos de respirar hondo, Hermione logró reponerse y decidió enfrentar la reunión nuevamente. En la amplia sala de reuniones, la joven notó que sus compañeros se habían reposicionado, y ahora su asiento se encontraba entre Mike y Roger. Miró a Maggie de reojo, y tras ver su media sonrisa y sonrojarse, tomo asiento de todas maneras.
- ¿Te encuentras bien Hermione? –Le preguntó el señor Winston con comprensión en los ojos.
- Sí señor, discúlpeme.
- Está bien, no hay problema. Retomaré la charla donde la habíamos dejado. Malfoy Enterprises constaba de cuatro subdivisiones, dos de las cuales han sido vendidas para arreglar los estragos de la guerra. Las que no han sido vendidas se dedican a la comercialización de insumos para el Quidditch y a la elaboración y venta de pociones curativas. La primera de ellas está actualmente sufriendo grandes pérdidas, ya que, como todos sabemos, el Quidditch ha suspendido su actividad durante todo el año. Igualmente, el año entrante el deporte reiniciará, y esperamos que las ventas se dupliquen con respecto a las de la última temporada. ¿Alguna duda?
- ¿Por qué los Malfoy no han vendido esta empresa, sabiendo que generaría pérdidas durante tanto tiempo? –Preguntó Mike.
- Porque nosotros no se lo recomendamos. El Quidditch siempre ha movido millones. Un año de malos números no representa nada para los Malfoy, en circunstancias normales, lógicamente. Con la venta de las otras dos empresas ellos pudieron hacer frente a un mal año. ¿Algo más?
- ¿Qué sucede con la otra empresa? –Preguntó Roger.
- Es la que está manteniendo a la familia en pie –Intervino Jack. - Durante y luego de la guerra, han sido los principales proveedores del mundo mágico.
- ¿Cuál es el problema de los Malfoy ahora mismo? ¿Por qué vienen? –Era lo que más preocupaba a Hermione. Ya estaba enterada de la situación de Malfoy Enterprises. No le importaban ellos en particular, pero sí la economía del mundo mágico. Según los diarios, Malfoy Enterprises estaba saliendo con éxito y rapidez de la crisis.
- Sus problemas están en realidad, relacionados con su imagen…
- ¿Y por qué no buscan a un asesor de relaciones públicas?
Ante la interrupción de Hermione, el señor Winston mostró un leve rastro de cansancio. Era obvio para él que la niña odiaba a los Malfoy, pero de todas maneras tendría que tratar con ellos. Estaba seguro de que todos sus clientes de sangre pura, o la mayoría de ellos, estarían dispuestos a tratar todos sus casos con la señorita Granger. Mostrarse con ella contribuiría increíblemente a mejorar la imagen de los Malfoy, sobre todo si estaban dispuestos a recibir su asesoramiento.
No lo había hablado con Lucius Malfoy, pero suponía que siendo un hombre tan inteligente, él notaría la soga que el señor Winston estaba enviando para su salvación. Esperaba que el pequeño Malfoy no interpusiera sus caprichos ante los negocios. No por nada W&M Magic Solutions era la más famosa de todas las consultoras londinenses.
- No lo hacen porque confían en nosotros, señorita Granger. Están seguros de que podemos resolver todos sus problemas, y así lo haremos. Además, el señor Malfoy necesita ayuda para preparar a su hijo en los negocios familiares. Y nosotros estamos para servirlos, sin importar el campo en el que necesiten colaboración.
Hermione entendió el mensaje, por lo que cerró su boca y se dedicó a escuchar durante el resto de la reunión. Tratar con los Malfoy no sería fácil, pero era su trabajo, y cuanto más supiera, más podría colaborar, por lo que la reunión del día siguiente, con algo de suerte y viento a favor, terminaría más rápido.
El día había sido agotador para Hermione, pero así y todo, no dudó en pedirle a Maggie que le diera los archivos de los Malfoy correspondientes a un período de diez años.
- ¿Estás segura de que quieres todos estos papeles? –Había preguntado Maggie mientras encogía al tamaño de un monedero todos los pergaminos que había en uno de los cajones de la habitación de archivos. –No hay manera de que puedas leerlos en una noche. ¿No sería mejor que descanses? Nadie espera que manejes por completo la reunión de mañana, niña. Su propósito es que conozcas a los clientes y sus problemas, no que des cátedra sobre su historia. De todas maneras, no hay manera de que llegues a leer todo esto. Debes descansar.
Hermione agradecía su preocupación, pero era una persona difícil de convencer. –Solo debes saber leer para poder abarcar todo, Maggie. Descuida, tendré el tiempo suficiente para leerlo, practicarlo y descansar. –No era enteramente verdad, solo el café la ayudaría, lo que implicaba pocas horas de sueño, pero de otra forma, no sabia si Maggie le daría todo.
Aunque no le creyó, porque lo que Hermione prometía era humanamente imposible, Maggie le dio los archivos y con una mirada preocupada se retiró del salón. Hermione los observó y los introdujo en su bolsillo. Le esperaba una larga noche.
Siendo la hora de la cena, Draco Malfoy se encontraba agotado. Estaba seguro de que sus neuronas habían explotado horas atrás, y aún así había continuado almacenando información
- ¿Te encuentras bien Draco?
- Sí madre, sólo algo cansado.
- Lucius, te dije que no explotaras al niño.
- Él ya no es un niño, Narcissa. Si quiere ser parte del negocio deberá esforzarse. No puede presentarse a la reunión de mañana sin saber nada de negocios.
Narcissa no comentó nada al respecto porque sus modales no se lo permitían en la mesa. No le importaban los negocios familiares. Quería ser feliz y que su hijo también lo fuera. Draco quería ingresar al mundo económico, y así lo haría, pero su madre no quería que muriera en el intento. Le dirigió una mirada preocupada y le sugirió que se retirara a su habitación para comenzar el día con las energías renovadas. Más tarde hablaría con Lucius para asegurarse que cuidara de Draco.
- Tienes razón madre. Hasta mañana –Besó a su madre en la mejilla y asintió en dirección a su padre a modo de despedida, para luego dirigirse a su habitación. En el camino le dedicó muy pocos pensamientos a la reunión del día siguiente. La verdad era que Draco estaba buscando algo. No sabía que era, pero no lo había encontrado en sus vacaciones ni en su hogar, así que se imaginó que tal vez un trabajo llenaría un poco su vida.
Luego de la guerra muchos de sus compañeros y de los allegados de su familia habían escapado fuera de Inglaterra por temor a las represalias de la Justicia. Por su buen comportamiento y la asistencia de su madre en la batalla final, su familia se había salvado de una estadía en Azkaban, pero no así de aportar los millones de galleons que habían entregado al ministerio para colaborar con la reconstrucción de Londres. Habían prometido un buen comportamiento y unas diez veces en un mismo mes habían recibido a los Aurors en su mansión para que la revisaran y libraran de objetos de magia negra. Por supuesto, no habían encontrado ninguno, porque su padre ya los había vendido todos, al igual que había vendido dos de las empresas para cubrir sus gastos y mantener el mismo estilo de vida que llevaban previo a la guerra.
Draco se dispuso a dormir, o intentar hacerlo. Estaba ansioso, la prensa se abalanzaría sobre ellos cuando se dirigieran a la consultora el día siguiente, al igual que lo hacían cada vez que alguno de ellos salía de la casa. Todos estaban cansados del amarillismo, y las obras benéficas eran ignoradas por los reporteros. Su familia había invertido millones, y había perdido otros tantos. Draco estaba impaciente por conocer a los idiotas que habían asesorado a su padre. Él no sabía nada de negocios, pero estaba seguro de que más de una de las decisiones que se habían tomado eran erróneas. Con pensamientos de algo de odio y otro tanto de rencor hacia el mundo, Draco Malfoy entró en conflictuados sueños esa noche.
En realidad no tenía idea de lo que el día siguiente, y muchos más después de él, le deparaban.
N/A: Sé que este capítulo carece un poco de información relevante, pero era una introducción necesaria, espero que no me odien!
Review!
