Capítulo 2: ¿Parecida?

Tragué en grueso.

Alice se volteó y caminó por el aula, yo me quedé pensando en lo que ella me quería decir.

-La voz es el instrumento más hermoso que solo algunos se nos otorgó, deberíamos estar agradecidos con la ¿vida? Bueno, no todas las personas tienen ese don, somos como la dulzura de la humanidad, la paz de esta-expresó Alice.

-Opino lo mismo-dijo un hombre desde la puerta.

La profesora volteó y la expresión de alegría que puso, a cualquiera nos hubiera hecho saltar de emoción.

-¡Carlisle!- gritó abrazando al hombre tan pálido como ella, como Esme, como el tipo rubio y como Edward…Edward ¿Dije que su nombre era muy romántico?

-Ven entra-añadió Alice.

-Buenos días-expresó Carlisle.

-El es mi padre, dueño de la academia "Cullen", no se alteren, el es doctor, no enseña canto, pero claro que también canta si…no ¿De dónde hubiéramos sacado nosotros sus hijos el talento?-dijo riendo y a la vez abrazando a su padre.

-¿Cuánto tiempo más perderemos? Pues bienvenido y déjenos avanzar "Señor Cullen"-musitó Mike casi inaudible.

-Bien, señor Newton lo dejo que avance-replicó Carlisle con una sonrisa en la boca.

-Pero como…-masculló Mike.

-Papi, Edward se fue- justificó Alice por estar en clase que no les corresponde, se quedaron viendo fijamente.

-Oh, oh-expresó Carlisle clavando repentinamente la mirada en mi ¡Qué diablos tengo! ¿Monos en la cara que todo el mundo me mira?

-Voy a ver eso, hasta luego chicos-se despidió el señor Cullen con la mano.

-Que descortés, Newton- dijo Jessica.

Alice, nos hizo cantar, hacer calentamientos, algunos "UTILIZABAMOS" mal o mejor dicho no utilizábamos el diafragma. Tenía mucho que aprender, el tiempo pasa lento cuando quieres que pase rápido ¿Por qué?

Por el megáfono se escuchó una voz:

-Buenos días, anunciando el termino de las clases, gracias a Dios, si no ya saben Rose se pone histérica-Explotó y explotamos en carcajadas ¿Quién era Rose?- los esperamos mañana gracias- dijo la voz de un hombre, el tono que tenía daba mucha risa, ¿Cómo será? ¿Quién será? Pero lo que no esperaba era eso…esperaba un timbre que puntualice que son la 1:00pm.

-Cuídate Isabella- dijo Anggela.

-Bella-corregí mientras que le dedicaba una sonrisa.

El aula quedó vacía, Alice arregló sus cosas y por fin se volvió hacia mí.

Seguro te preguntarás por el extraño comportamiento de mi hermano Edward…

Una mujer alta, rubia, muy pero muy hermosa entró en el aula. Me lanzó una mirada de hostil.

-Así que ella es la chica Swan- masculló para su hermana.

-Rose…-trató de reprimir Alice, pero fue interrumpida por la mueca de silencio que le dedicó Rose, Rose…seguro que ella es la que se pone histérica.

-¿Le explicaste?-preguntó la rubia.

-No-respondió Alice.

-Yo lo haré, mírame Swan, tu viste lo que pasó con mi hermano Edward y te queríamos pedir que no te le acerques- Expresó, con la mirada fijamente en mis ojos. Me sentí pequeña, pero ese no era el problema.

-¿Por qué?-musité.

-uhm, uhm, pues…porque te pareces a su enamorada o novia como quieras llamarla Isabell, que murió y es muy parecida a ti…y lo peor te llamas Isabella, ella es y será el gran amor de Edward, el nunca la olvidará es por eso…no te le acerques, pues puede reaccionar como hace un rato-

Debería estar en shock, pero no me dejé vencer, por el miedo. Recién conocía al profesor, recién hoy entonces… ¿Por qué me duele tanto? ¿Por qué siento que voy a llorar? ¿Por qué no quiero aceptarlo?

-Está bien-mascullé.

-No es nada personal muñeca, solo que vaya… sí que eres igual que Isabell- dijo Rose.

-Rosalie, ¿Qué estás diciendo?- le interrumpió Alice.

-Explicándole, hermanita- dijo entre dientes.

Alice me dio una sonrisa de disculpa y jaló a Rosalie del brazo hacia la salida.

-Cuídate Bella, mañana toca clase de música, trae el instrumento que quieras tocar- se despidió.

Asentí.

Me quedé vagabundeando por el aula… justamente yo tenía que parecerme a la tal Isabell, yo ni siquiera era Isabella, yo soy simplemente Bella. Bella Swan que esta triste por una pavada ¿DIOS QUE ME PASA?

Caminé lentamente…no sé como que cuando me di cuenta, estaba en mi auto ya cerca de mi casa.

Me estacioné y bajé del auto.

-ahhh-me caí en el hielo... y el premio nobel a la descoordinación es para: Isabella Swan, y al momento de agarrar el premio se me cae… ¿No puedo ser mas boba?

Ingresé a mi casa y Charlie ya se encontraba allí.

-¿Cómo te fue en la academia?-preguntó Charlie con la mirada aún fija en el partido de fútbol.

-Bien- dije secamente.

Sonó el teléfono y de un brinco lo contesté.

-Aló ¿Bella?, soy Edward Cullen-