Notas Autora: Hola fanaticos de K-On!, como prometí, aqui esta el segundo capitulo, espero que les guste, asi como estoy planificando el fic se alargó un poco, asique puede que supere los 5 capitulos.
agradesco los comentarios
OJO: K-On! NO ME PERTENECE
Llegado el viernes Ritsu estuvo desde muy temprano en el Pub-Discoteque, había ingerido alcohol para olvidar el incidente del martes. Cuando llegaron todas se abalanzaron sobre la castaña y la besaron una por una, besos que a propósito no respondió, estaba ida y totalmente ensimismada, solo reaccionó cuando Mio se sentó a su lado para saludarla con su particular beso en la mejilla.
-Te ves mal, ¿Estuviste bebiendo? - pregunto la morena
-Un poco, pero estoy bien- dijo sonriendo falsamente
-No sabía que ingerías bebidas alcohólicas
-Ni yo, hoy recién lo estoy conociendo -dijo dando un largo trago a la cerveza que sostenía entre sus dedos
-Pareces desesperada bebiendo así, ¿Por qué no me das el vaso y pedimos unas bebidas?, si quieres yo invito - dijo la pelinegra tratando de ayudarla
-Estoy bien Mio, sólo estoy algo mareada, pero si permanezco aquí sentada no pasará nada - dijo regalándole una indescriptible pero hermosa sonrisa
-Vamos, deja de beber, no puedes llegar a casa en ese estado, tus padres te castigarán...-dijo quitándole el vaso de la mano a la fuerza
-Eso no pasará- dijo algo resignada - Ya que me quitaste la cerveza, acepto esa bebida que me prometiste - dijo algo desorientada por el efecto del trago
Esa noche Mio se divirtió mucho bailando con Mugi y las demás, estaba muy animada. Mientras que Ritsu aún yacía sentada tratando de recuperar algo de fuerzas sin quitarle la mirada a la morena.
"Pero que hermosa es, esa sonrisa tan linda que tiene..."-pensaba mientras sonreía al verla
Mio que disfrutaba con todas dirigió una fugaz mirada a la emborrachada chica y se encontró con aquellos ojos color ámbar observándole sumado a una tierna sonrisa. La pelinegra se desconcertó un poco y se acercó a ella para acompañarla.
- Eres muy aburrida ¿sabes?, no debes beber alcohol, te hace pésimo...-dijo la ojigris sentándose a su lado
- Ya me di cuenta Mio, me siento algo mareada aún...
- Deberías ir a casa ¿no crees?, igual es algo tarde y las chicas ya se están marchando
-No, no quiero irme aún - decía acurrucándose en el sillón con los ojos cerrados
-Pareces muy agotada, además yo también debo irme -dijo algo preocupada la morena
En ese momento Mugi se acercó a ambas para tomar sus pertenencias
-Hey Ricchan, te pediré un taxi hasta casa ¿Vale? - dijo la rubia tomando su celular
-No Mugi, estaré bien...-dijo tratando de despertar - ¡Ya estoy mejor! - dijo con una sonrisa tratando de sonar natural
-Yo ya debo irme Ricchan, mis padres me están esperando en casa, ya me llamaron para que volviera, debo irme - dijo la rubia acariciando el rostro de la castaña para besarle finalmente en la mejilla.
-Adiós Mugi, gracias por la comida del martes - dijo la ojimiel levantando una de sus manos en agradecimiento
-Cuídate mucho ¿Si?...y regresa a casa - dijo dejando el segundo piso la ojiazul
-Bien yo también debo irme Ritsu - dijo la pelinegra
-Bien, entonces cuídate Mio
"y dónde demonios piensa ir en ese estado, podría apostar a que no se puede sostener bien sola, puede que le pase algo" - pensó la ojigris
-¿Irás a tu casa Ritsu? - pregunto algo dudosa la morena
-No, de ninguna manera...
- ¿Y donde piensas dormir?
-No lo sé, quizá no duerma esta noche - dijo sonriendo tristemente la castaña
-¿Tienes miedo a que tus padres se molesten contigo por llegar así?
Ritsu miró a Mio fijamente a los ojos, no pudo emitir palabras desde su boca, solo se quedó en silencio mientras la contemplaba.
- Si lo prefieres puedes quedarte en mi casa esta noche, mis padres se van todos los fin de semanas por asuntos de trabajo y en verdad estaré sola, puedo prestarte algún futón para que duermas...Digo, sólo si lo prefieres como una opción - dijo la pelinegra amablemente al no escuchar respuesta
-¿En serio me harías ese favor Mio? - dijo emocionada la castaña
-Claro ¿Por qué no?, ya te conozco hace un buen tiempo, a pesar de ser mujeriega no eres mala persona - dijo ayudándole a ponerse de pie
-Por lo menos algo bueno crees que tengo, eso me alivia un poco
-No creas que te estoy alagando Ritsu, aún siento repulsión por ti cuando muy descaradamente comienzas a besar a cada una de las chicas
-Hoy ni siquiera las besé
-Sí, porque ni para eso podías moverte
-Oye Mio, me ofendes...tengo mucha fuerza aún
- Realmente espero que no sigas con esto del alcohol
-¿Acaso huelo mal? - dijo la ojimiel olfateando su ropa
- Jajajaja, que estúpida eres, a pesar de haber bebido no te siento olor a cerveza - dijo entre risas
-Menos mal, porque si hay algo de lo que me preocupo mucho es de mi apariencia
-Ya lo había notado - dijo la ojigris - Bueno ya llegamos, bienvenida a mi casa Ritsu - dijo abriendo la puerta
-Qué linda casa, es muy acogedora - dijo la castaña acompañando escaleras arriba a Mio
-Pues no hay lugar mejor para mí que mi propia habitación - dijo la morena invitándola a entrar
-Pues ahora entiendo por qué dices que es lo mejor, es realmente genial - dijo paseándose para conocerla - ¿Esta es tu cama verdad? - preguntó la castaña
-Claro que si - dijo la pelinegra dejando sus cosas en el escritorio
-¿Puedo probarla?
-Por supuesto - dijo sonriéndole mientras se acercaba también a la cama
Ritsu se acostó en la cama, no recordaba el día en que había estado en una cama tan cómoda y mucho menos con un exquisito aroma que le atontaba cada musculo, el perfume de Mio estaba en cada lugar de esa cama y le encantaba sentirlo.
-Que cómoda se siente, además de ello huele muy bien - dijo Ritsu enterrando su cara en la almohada
-Es una cama común y corriente ¿La tuya no es igual? - preguntó Mio acariciándole el cabello a la ojimiel luego de sentarse a su lado
- No para nada, es muy distinta...-dijo con una triste mirada
-Ya veo...- dijo la pelinegra - ¿Tengo algunas preguntas para ti Ritsu? - continuó
-Bien, si puedo responder lo haré sin dudarlo...
-Bien...¿Dónde ibas a dormir esta noche si no venías a mi casa?
-A decir verdad, en la calle...no sería ni la primera ni la última vez - dijo algo apenada
-¿En la calle?, Pero puede que te pase algo ¿No crees?
- Así es, de hecho hace como siete meses atrás una noche me dormí en un callejón y dos hombres trataron de abusar de mi, afortunadamente pude golpear a uno con una botella y salir corriendo, realmente me asusté en el momento.
-Lo dices tan a la ligera, es como si ni siquiera algo como eso te afectara - dijo sorprendida la ojigris
-Digamos que la vida me ha golpeado más fuerte haciendo que eso fuese algo sin importancia
-Ya veo...¿Y qué te llevó a beber hoy?
-Pues eso es algo que me avergüenza un poco - dijo sentándose en la cama para queda frente a la pelinegra
-Pero imagino que podrás responderme a pesar de esa vergüenza ¿no?-Dijo con una sonrisa
-¿Cómo negarme si me sonríes de esa manera? - dijo observándole con amor - Hoy bebí por ti - dijo sin quitarle la mirada
-¿Por qué por mi? - preguntó ruborizada
- Porque me sentí muy mal el martes cuando llegaste al Pub, en verdad no quería que me vieras en algo así
-Pero si yo te conocí en esos pasos Ritsu, increíblemente lo veo normal en ti...
-Ese es justamente el problema, no quiero que sea algo normal en mi...
-¿Existe realmente un motivo para que tu, por milagro dejes ese mundo?, porque yo creo que no existe nada - dijo la morena irónicamente
- Existe, y mi motivo eres tu Mio, aunque no me creas me gustas mucho y eres motivo suficiente para dejar atrás a todas esas chicas - dijo tímidamente sonrojada la ojimiel
-Sin embargo creo que estas mismas palabras las has utilizado con las otras chicas para seducirlas
-No es así Mio, todo lo que te digo es en serio. Eres la única mujer que ha escuchado esto de mi boca, no hay otras - dijo acariciándole una mano
-Es difícil creerte después de verte casi haciendo el amor con una chica Ritsu - dijo algo confundida
-No Mio, yo a lo máximo que he llegado es a tocar, pero jamás hice el amor con nadie, no quiero que pienses que soy lo peor, porque lo que siento por ti es en serio, déjame siquiera demostrarte el amor que siento.
-¿A qué te refieres con demostrar?
-Quiero que me permitas besarte, prometo que no me sobrepasaré
- Ritsu hace dos días te vi tocando deseosamente a una chica, ¿Cómo se te ocurre pedirme eso?, además sería mi primer beso y quiero...-Dijo sin poder terminar
-Una persona que sienta cosas por ti, de sentimientos reales. Por eso te lo estoy pidiendo Mio, yo realmente te quiero - dijo acercándose a la pelinegra para abrazarla- Regálame ese primer beso Mio, déjame enseñarte lo que siento por ti ¿Vale? - dijo distanciando un poco el abrazo para quedar a escasos centímetros de sus labios.
-Ritsu...yo...-dijo totalmente hundida en la mirada de la castaña
-Mio, nunca he mirado a nadie como a ti, mis ojos brillan solo teniéndote cerca, y viven solo para observar los tuyos.
Ritsu tomó el rostro de Mio con una sutileza inconmensurable, lentamente se acercó a esos humectados labios y los recorrió lentamente con los suyos, la morena gradualmente abrió su boca a la espera de su primer beso. La castaña inclinó su rostro y lentamente comenzó a acariciar los labios de la pelinegra envolviéndolos en los de ella con todo el amor que la contenía. El corazón de Mio latía increíblemente rápido, movía su boca casi instintivamente siguiendo el dulce sabor de la ojimiel, presionaba sus labios despacio a los de la castaña, encerraba el suave labio inferior de Ritsu entre los suyos con ternura. La ojimiel lentamente alejó sus labios para terminar el delicado beso, se acercó a la mejilla de la pelinegra y la besó con amor.
Posteriormente se quedaron mirando a los ojos, Ritsu estaba totalmente en las nubes, miraba los ojos de Mio con una ternura inconfesable, sus ojos brillaban y se dejaban observar sumisamente ante la hermosa mirada de la morena.
-B-Besas Increíble Mio...Yo... - trató de decir
- Ya lo conseguiste Ritsu, te quedaste con mi primer beso - dijo la morena
"Que beso más dulce, que labios más suaves, es por mucho el beso más exquisito que jamás imagine, ¿Será que enserio te gusto Ritsu?, nunca te vi besar a alguien como a mí me besaste ahora ¿Será posible que tu, Ritsu Tainaka me quieras tanto como me dices? " - pensó para sí la ojigris
- Este ha sido por lejos el mejor beso de mi vida Mio, gracias por permitirme ser la primera en tocarlos, no tengo palabras para expresarte que siento en este momento
-E-Es mejor que no digas nada - dijo la pelinegra poniendo su dedo índice en los suaves labios de la ojimiel - prefiero descansar en este momento - continuó con vergüenza
-¿Y puedo dormir aquí contigo? - preguntó casi como esperando un golpe de su parte- Prometo que dormiré mirando la muralla toda la noche, si no me crees puedes atarlas - dijo mostrándole las manos
-Confiaré en tu palabra, espero no defraudes la poca confianza que te estoy entregando - dijo Mio dirigiéndose al ropero para buscar algún pijama para prestarle
-Gracias por darme la oportunidad Mio, me haces realmente muy feliz - dijo sonriéndole delicadamente
-Bien, ponte esto, creo que te quedará un poco grande pero servirá - dijo arrojándole el pijama en la cama
-Creo que estará perfecto
Así ambas chicas se acostaron en la cama, Ritsu como había prometido miraba la muralla mientras que Mio miraba hacia el lado opuesto para no verse ni tocarse en el medio de la noche. Ritsu que estaba algo débil fue la primera en rendirse al sueño.
"No tenía idea que emitías leves ronquidos al dormir, que tierna eres Ritsu"- pensó mientras sonreía
Y sin más la pelinegra se dejó llevar por el sueño que la invadía, haciendo que quedara plácidamente dormida.
Eran pasado las cuatro de la madrugada y la ojimiel comenzó a temblar entre sueños, cosa que despertó el deleitado dormir de la morena que puso atención al actuar de la inquieta castaña.
- Ayuda...por favor...
-Que alguien...me ayude...por favor...
-Mi familia...-decía con gran dolor en su rostro
-No...no...no...¡NO! - decía mientras daba leves patadas y movía sutilmente sus brazos
Mio no pudo reaccionar hasta ver lo perturbada que parecía, inmediatamente comenzó a remecerla pero parecía no despertar
-No...no puede...ser verdad - seguía transmitiendo entre sueños mientras sudaba increíblemente
-¡Ritsu!, ¡Despierta! - Gritaba Mio mientras la movía
-Noo...¡NOOO! - Gritó con un pánico incontrolable quedando sentada en la cama
Su cuerpo temblaba sus ojos cristalizados comenzaron a brotar las más dolorosas lagrimas, su respiración era irregular, estaba en estado de horror. Mio en un momento pensó abrazarla inmediatamente, pero no sabía cuál sería su reacción en ese estado, asique suavemente le habló para volverla a la realidad.
-Ritsu...soy Mio, estas en mi casa...durmiendo junto a mi...¿Puedes mirarme?- preguntó muy sutilmente
La castaña lentamente giro su cabeza hasta encontrarse con Mio, su cuerpo temblaba, tenía una mirada totalmente entristecida, traumatizada y perturbada. Para la morena fue sentir un cuchillo clavarse en su pecho al ver el estado en que se encontraba, no aguantó y la abrazó con toda la fuerza que tenía.
-Tranquila Ritsu, no estás sola...estoy aquí contigo - dijo acariciando el cabello de la ojimiel
Al sentir el abrazo Ritsu se soltó, y comenzó a llorar desahogando todos sus miedos, el cuerpo le temblaba y sus lagrimas caían con una pena insostenible, lloraba con fuerza y se aferraba a la espalda de la ojigris apretando su pijama con necesidad, se hundía en el dulce cuello de Mio para tranquilizar su estado. Pasado veinte minutos la respiración de Ritsu se había calmado un poco, aún seguía temblando pero se notaba más tranquila. La pelinegra no quiso preguntar nada al respecto, solo recostó a la castaña entre sus brazos, le abrazo cariñosamente y le acarició hasta sentir el cálido ronquido de su dormir, para también poder descansar.
Nota Autora: Saludos!, espero que les haya gustado el capitulo, poco a poco se irán explicando las cosas que quedaron como (¿?), en fin, recuerden que en menos de 2 días subo la actualización con el tercer capitulo, DEJEN SUS COMENTARIOS...
saludoss!
