Los personajes no me pertenecen,son de la magnífica Stephanie Meyer,sólo me pertenecen Christine y Bianca y claro está, Bárbara.
Chapter 1.

A la mañana siguiente me levanté con unas ojeras de espanto. No había dormido casi nada,una de las causas,eran el colchón y la almohada,que al ser nuevos digamos que estaban un poco duros.

Cuando bajé a desayunar, Renée ya no estaba,en su lugar había una nota pegada con un imán en forma de flor en el frigorífico.

Cariño, he ido a trabajar,
la verdad es que no sé a la hora que voy a volver
así que tienes dinero para pedir unas pizzas o si lo prefieres te he dejado pollo en el congelador, el número de la pizzería está en el mueble de la entrada.
Cuidate,te quiere.
Mamá.
Leí dos veces la notita antes de caer en la cuenta de que tenía la casa para mi sola y todo el día. Podría haber llamado a todos mis amigos y organizar una fiesta, pero no era de ese tipo de chicas, y aunque lo fuese, no tendría a quién llamar.
Antes de sentarme en la mesa, preparé un cuenco con cereales y leche. Comí deliberadamente,tomándome mi tiempo al masticar. Al terminar eran las 10 y media de la mañana,enjuagué con rapidez lo que había usado y subí a mi habitación a cambiarme de ropa.
Como no tenía muchas ganas de buscar, me puse los mismos pantalones del día anterior para terminarlos de ensuciar y me puse una camiseta de mangas cortas blanca,anudé una rebeca azul cielo a mi cintura,por si acaso hacía frío. Cogí la pelota de tenis que solía usar para desahogarme y me dirigí al patio trasero de la casa, era un lugar amplio, verde y húmedo,(como todo Forks), conectaba con el bosque,pero estaba separado de éste por una verja no muy alta, probablemente me llegaría un poco más de la cintura.
Mi perrita,Roxy,estaba allí, movía su colita arriba y abajo sin cesar. A ella si que le habia gustado venir aquí;tenía un montón de sitio por el cual corretear.
Era muy juguetona y cariñosa, hacía poco que la tenía, menos de un mes tal é me la había regalado.
-Para que no te sientas tan sola- Me había dicho en ese momento.
-¿Quieres jugar pequeña?- Roxy pareció entenderme, pues movió efusivamente la colita y ladró un par de veces.
Estuvimos jugando un buen rato, juraría que el sol estaba casi en tu punto más alto. Le tiraba la pelota, ella la recogía y luego me la traía, esperando a que se la tirase de nuevo.
En una de estas en las que le tiré la pelota demasiado fuerte,Roxy no alcanzó a cogerla, pasó la verja y se introdujo en el bosque y se perdió de mi vista. Tragué saliva,hasta ese momento no me había fijado,el bosque lucía tenebroso,profundo, y temerario. Un escalofrío recorrió mi espalda,Roxy olfateaba el suelo en busca de la pelota, me acerqué a la valla,de seguro por ahí tendría que haber alguna cerradura o pestillo para para abrir la puerta.
Después de unos minutos de búsqueda, encontré un pequeño cerrojo,con un candado oxidado. No me costó mucho romperlo, la valla chilló estrepitosamente.
Me recordó a las puertas de los cementerios que salen en las pelis de terror. Me estremecí, Roxy pasó delante de mi.
-Chica valiente-Pensé. Cerré con cuidado la valla y me adentré en el bosque con Roxy.Ésta olfateaba la tierra mientras movía el rabo.
-Busca Roxy,busca- Le animé,mientras la seguía,un crujido sonó a mis espaldas. Me volví rápidamente,no había nada.

En ese momento hubiera dicho en voz alta algo como "¿Hay alguien ahí?" pero estaba demasiado aterrada como para eso,estuve así parada 10 segundos eternos.
-Vámonos ,Roxy,salgamos de aquí-Pero al volverme,Roxy no estaba.
-¿Roxy? Vamos pequeña,esto no tiene ninguna gracia.-Estaba empezando a preocuparme en serio. Ella siempre acudía cuando la llamaba. Avancé dos metros,mirando a todos lados por si veía a Roxy,la llamaba en voz alta,pero nada,seguía sin responder. Me sentía observada y en vez salir del bosque, me adentraba cada vez más.
Me tropecé varias veces con raíces invisibles antes de encontrara Roxy sentada en el suelo, aullando con carita de pena. Cuando me vio intentó levantarse, pero por lo que veía se había cortado con algo, pues tenía sangre en la pata.
-No te preocupes, te vas aponer bien- Palmeé su cabeza antes de cogerla en brazos y salir pitando de ahí. Tardé más de media hora en encontrar la casa de nuevo.
Roxy seguía en mis brazos, con a pelambrera del cuello erizada, de vez en cuando gruñía a algo que yo no podía ver,pero que hacía que apretase el paso.
Cuando llegué a la verja,encontré la pelota delante de ésta,la cogí,extrañada, entre rápidamente en casa y fui al baño con Roxy en brazos.
Tenía que curarse esa herida,no se quejó casi nada mientras le examinaba la herida y luego se la limpiaba con cuidado, por suerte, no necesitaba puntos.
-Lo sé pequeña,esto me disgusta tanto como a ti .-Y era cierto, le tenía un pánico indescriptible a la sangre,aunque no fuese mía.
Terminé de vendarle la pata, ya luego tendría que inventarme una excusa para mamá más é le limpié las patas del barro a Roxy, no podría a decirle a Renée que había estado en el bosque, porque me castigaría bastante tiempo.
Le puse su comida, y calenté la lasaña que había sobrado del día anterior.
Comí rápidamente para luego meterme en la ducha, cuando me estaba secando el pelo,oí el ruido de un motor.
La puerta se abrió a los pocos segundos;era Renée que había salido más temprano de trabajar por que había entrado 1 h y media antes.
-¿Qué has estado haciendo esta mañana? No me digas que te acabas de levantar.-Me reprochó.
-Oh no, llevo levantada desde las 10 menos cuarto o algo así.He estado afuera con Roxy-Ésta última se acercó a nosotras,cojeando y moviendo la colita.
-¡Oh Dios mío!¿Qué le ha pasado?- Renée se puso en cuclillas para acariciar y examinar a Roxy.
-Ehh,en el patio trasero,en la valla había varios alambres salidos,se enganchó con uno. Me he asegurado de que toda la valla está bien, para que no vuelva a suceder. -Mentí,Renée pareció creerme, no dijo nada más durante unos segundos eternos,de vez en cuando soltaba un "pobrecita" mientras seguía acariciando a Roxy.
-¿Te gustaría venir conmigo a la Push?-Preguntó,me quedé mirándola con cara de no entender.
-La Push es la Reserva Quileute que está aquí al lado-Asentí, sin decir nada, esperando a que dijese algo más.-Tengo entendido que Charlie vive ahí,se mudó con su esposa poco después de la boda de Bella.-Susurró,con gesto pensativo.
-Bueno,está bien,si quieres te preparo algo de comer y me visto-Aún seguía con la toalla,no me había dado tiempo a vestirme.
-No te preocupes,he comido con las chicas en la cafetería-Asentí,con una media sonrisa, por lo menos parecía que alguna de las dos había hecho amigas.
Subí a mi habitación,opté por ponerme unos vaqueros oscuros,una camiseta de manga larga y puse dos orquillas a cada lateral de mi cabeza.
Cuando bajé mamá me esperaba en el coche. Durante el viaje estuve bastante callada,de vez en cuando Reneé me comentaba cosas como:
-Sue tiene dos hijos de su primer matrimonio,creo que tienen tu edad,o un poquito má que os vais a llevar muy bien.
En veinte minutos estábamos en La Push. Reneé tuvo que preguntar dónde estaba la casa Clearwater dos veces para tomar el camino correcto.
Nos paramos frente a una casa de dos planta con aspecto hogareño. De adentro se escuchaban algunas voces. Respiré hondo tres veces antes de salir del coche, Renée ya estaba fuera y me tuve que apretar el paso para llegar a su lado.
"Toc,toc"-Sonó la puerta. Esperamos unos segundos y escuchamos pasos. Una mujer de cara amable abrió la puerta, una sonrisa cruzaba su cara, pero la duda estaba en sus ojos.
-¿Sue?¿Te acuerdas de mí?Soy Renée- Explicó mamá con una sonrisa.
-¡Renée!¡Qué de tiempo sin verte!-Sue se acercó a Renée y se abrazaron por varios segundos.
-Desde la boda de Bella exactamente-Señaló Renée, cuando se separaron. La vista de Sue se fijó en mí.
-Soy Christine- Me presenté, un poco cohibida por su mirada. Su sonrisa se amplió mientras se acercaba para abrazarme.
-Pasad, no os quedeis en la puerta-Sue dejó de abrazarme,pero su brazo derecho estaba en mis hombros-Charlie está en el salón, con Leah y Bianca- Nos adentramos en la casa,era muy acogedora,y ya desde ahí se podía oler lo que se estaba cocinando.
Lo primero que vi, fueron dos chicas, que por su apariencia física,no tenían más de 25 años. Las dos eran morenas de piel, con el pelo y los ojos oscuros. Me preguntaba si eran hermanas. Después mi vista se fijó en un hombre, de pelo canoso y rizado,bigote,y con cuarenta y pocos o cincuenta.
Éste pasaba la mirada de Renée a mí,de mí a Renée y así continuamente.
-¿Qué?¿Te vas a quedar ahí parado y no me vas a venir a saludar?- Renée rompió el incómodo silencio. El hombre se levantó,aún impresionado y se acercó a mamá y se abrazaros. Supe en ese momento quien era, Charlie, su ex-esposo, el padre de Bella.
Yo me quedé detrás, parada, con la mirada baja,agarrándome las mangas de la camisa y jugando con ellas.
-Charlie,ella es mi hija, Christine- Levanté la vista, un poco avergonzada,así era cuando conocía a las personas, al principio solía ser un poco tímida.
Me encontré con la mirada de Charlie, el cual después de mirarme unos segundos,miró a mi madre.
-Se parece a Bella- Comentó,acto seguido se aproximó a mi y me rodeó los brazos en un abrazo torpe.
-Yo soy Charlie-Se presentó,le dirigí una media sonrisa, vi innecesario repetir mi nombre,por lo que permanecí callada.
-Estas son Leah y Bianca-Me saludaron amistosamente con la mano. Les sonreí y les devolví el saludo.
Los mayores estuvieron hablando entretenidamente. Invitada por Sue, me senté en el sofá,al lado de Leah. Cuando me estaba estrujando las neuronas para sacar un tema de conversación, Leah rompió el silencio.

Así que eres hija de Renée- Asentí con la cabeza- Lo que significa que eres media-hermana de Bella,¿no es así?.- volví a asentir.
-¿Cómo...?¿Conoces a mi hermana?- Leah pareció enmudecer durante unos segundos.
-Sí, eeh,obviamente, es también la hija de Charlie, por lo que se convierte en mi hermanastra.
-Ohh,claro- Comenté.
A partir de ahí, las cosas fueron más tranquilas, charlamos de temas diversos, como estudios, gustos y demás. Ambas me cayeron muy bien, eran dos chicas muy agradables.
-Vaya, me tengo que ir. Mamá me va a matar,debería de estar en mi casa desde hace tres cuartos de hora- Bianca se levantó con rapidez, se despidió de todos con la mano y se fue.
- Leah,cariño,¿por qué no te llevas a Christine afuera, y le presentas a tus amigos? De paso,si encuentras a tu hermano dile que como no esté en casa antes de las 9 hoy, se quedará sin desayunar 1 semana.- Leah asintió, se levantó del sofá y me jaló del brazo hacia afuera.
-Vengo ahora,mamá- Le dije a mamá.
-Vale cariño no vuelvas muy tarde.- Contestó mamá con una sonrisa.

-No te preocupes Renée, la traeré temprano-Leah pasó su brazo por el mío y me condujo hacia la puerta,pues yo me había quedado estancada en el sitio.
- Vale, emm,pues. Teniendo en cuenta que hoy no está lloviendo y que hoy es Viernes, los chicos estarán en la playa.- Razonó Leah.-Iremos en mi moto,espero que no te den miedo- Negué con la cabeza.
-He montado varias veces en moto- Fuimos hasta el garaje, en éste habían dos motos, y un coche de patrulla.
Leah me pasó un casco, me lo puse, aunque me costó lo suyo. Leah había sido más rápida que yo,y ya tenía el suyo puesto y la moto ya estaba preparada para arrancar. Después de eso, me monté detrás de Leah y me aferré a su cintura,aunque no apreté mi abrazo.
-Agárrate fuerte-Me sugirió.

No sabía con exactitud cuanto tiempo habíamos tardado en llegar,pero estaba segura que en menos de 5 minutos. Me bajé,tambaleándome. El olor a sal inundó mi nariz,y estaba segura de que oía las olas rompiendo contra las piedras.
-Espero que no te asustes, ya de antemano te aviso que son un poquito....raros. Aunque no sé si esa sería la palabra correcta para definir a esa pandilla de majaderos.-Bufó,divertida. Nos encaminamos hacia la playa, a lo lejos,visualicé un grupo de chicos todos altos,morenos y corpulentos,bromeaban y reían entre ellos. A medida que nos acercábamos se volteaban a vernos, entrelacé nerviosa mis manos,no me gustaba ser el centro de atención.
-Hey chicos, esta es Christine Dwyer, se acaba de mudar a Forks,ella y su madre han venido a hacernos una visita- Leah me presentó cuando llegamos. Una docena de holas llenaron la estancia, todos me saludaron con naturalidad,como si fuese una amiga de toda la vida. Me fijé en que no solo había chicos, también había chicas sin contarnos a Leah y a mí.
- Hola Chris,encantado de conocerte, yo soy Jacob Black-Fue el primero en presentarse, después de él, todos se acercaron para saludarme.

Cuando volvíamos a la casa de Leah,intenté acordarme de todos los nombres: Jacob,Embry,Quil,Jared,Paul,Collin,Brady,Kim,...Mi mente estaba a rebosar de nombres y caras nuevas.
No sabía por qué, pero me había dado la impresión de que todos esperaban verme por ahí, ¿acaso Leah les había hablado de mí con anterioridad? Imposible, ni yo misma sabía que mi próximo destino sería Forks, mucho menos hacer una visita a la Push.

Cuando traspasamos el umbral de la puerta el olor de la comida inundó mis fosas nasales.
-¡Chicas! Qué bien que llegais, la cena está lista- Nos informó una Sue alegre, se notaba que le gustaba tener invitados.
La cena fue muy amena, hacía muchísimo tiempo que no comía una comida tan casera y elaborada, pues normalmente ni Renée ni yo teníamos ganas o tiempo para preparar algo muy elaborado. Realmente, Sue cocinaba de lo mejor, no me extrañaba nada que los amigos de sus hijos fuesen a comer ahí a menudo.
Ayudé a Leah a recoger la mesa,aunque ni ésta ni Sue querían,pues decían que yo era la invitada, aún así le ayudé.
Los mayores se quedaron en el salón, Leah me invitó a ver el resto de la casa.
Toda estaba decorada de forma rústica, y era muy acogedora y sencilla.
- Aquí llegamos a la habitación de mi hermano pequeño Seth...-Dijo entreabriendo la puerta.-¡NO!¡No mires!-Exclamó, después de que sacase la cabeza por el hueco que había abierto. Le miré un poco asustada y sorprendida- Seth ha vuelto a dejarse los calcetines usados por todas partes, sin hablar de los miles de envoltorios de golosinas, deja que lo vea mamá...-Dijo Leah, con una sonrisa pícara. No pude evitar soltar una pequeña risa,divertida.
-Ésta es...mi habitación, es la única estancia de la casa que he conseguido librar del ataque masivo de los chicos-Hizo una mueca graciosa con la cara, a continuación se sentó en la cama, dio unas palmaditas a su lado, invitándome a que me sentase a su lado, y así lo hice, su habitación era como el resto de la casa, acogedora y con todo muy bien recogido, se notaba que era una chica ordenada.

-¿Cuántos años tienes? - Me preguntó,sacándome de mis pensamientos- Pues 15,casi 16- Respondí,con una pequeña sonrisa- ¿Y tú?
-Diecinueve- Le miré un poco sorprendida, no me esperaba que me dijese más de 20.
Hablar con Leah era hablar con...una amiga muy cercana, una amiga de toda la vida la cual te hacía sonreír con locuras o con algunas idioteces, pero así era Leah,y así me gustaba que fuese.

Mi vista pasó a su escritorio,tenía fotos, algunas muy viejas, algunas un poco más recientes, Leah pareció darse cuenta de mi interés.

-Amm,son fotos de mi familia y algunos amigos.- Dijo,con una voz desinteresada. Me levanté de la cama y me acerqué a la mesa. Leah hizo lo mismo que yo.
-Ésta de aquí soy yo cuando tenía 13 años- Explicó,mientras señalaba a una Leah sonriente, con un ramo de flores y un sombrero de paja. Sonreí al ver la foto, se veía tan tierna. Mientras señalaba una foto de Sue abrazada a un hombre, me narró quién era el hombre;Harry,su padre, el cual había muerto hace casi 16 años,no pude evitar ponerme triste, por Leah,por Sue,y por su hermano,aunque no lo conocía, aunque ellos ahora tenían a Charlie, quien los cuidaba mucho y quería. Justo cuando iba a preguntarle a Leah quien era el chico de la foto de pelo negro y gran sonrisa en la cara, el sonido de una puerta al cerrarse, y una voz gritando,ahogó mi pregunta.

-¡JOVENCITO!¿¡QUÉ HORAS SON ESTAS DE LLEGAR!?-Vociferó una voz, la de Sue, supuse,pude notar en su voz, la preocupación y el enfado.
- Lo siento mamá, me he distraído un poco en casa de Bárbara. - Se disculpó una voz de un chico, que hizo que mi corazón latiese acelerado y un escalofrío recorriese mi espalda.

(N/A): Bueno,lo primero que quiero aclarar, es que en esta historia, Renée sigue sin saber sobre licántropos o í que por decirlo de algún modo,Renée cree que tanto Leah como Seth tienen una edad aproximada a la de Christine.Sé que es un poco lioso,pero es la única forma de que las cosas que lo comprendan y gracias por leer!!!