Sinceramente, no esperaba alguna aceptación a este fic. Llevo un buen tiempo pensando en cosas al azar y sin sentido, siento que estoy perdiendo la imaginación y debe de ser por las tareas o el estudio.
Sobre este fic, no lo cree para ser un fic ASGORE/TORIEL, de hecho, no tengo NINGUNA PAREJA planeada por el momento. Esto lo escribo sin ningún pensamiento previo ni nada, el final dependerá de cómo vaya la historia o como se desarrolla. No se preocupen por algo malo y sin sentido, tengo mucha experiencia escribiendo cosas con un muy buen argumento, así que despreocúpense.
Solo eso quería decir, que NO HAY PAREJAS aún más allá de las confirmadas como el de Undyne y Alphys. Así que el final será toda una sorpresa o de repente les sorprenda y resulta en una de las parejas planteadas, quien sabe, eso lo dejo en sus manos y en lo que se me venga a la mente.
New Life in the Surface
Resumen:Luego de la destrucción de la barrera, finalmente la libertad fue alcanzada y los monstruos pudieron gozar del exterior una vez más. Pero una batalla empieza cuando otra termina y esta es consigo mismo, pues es el momento de dejar el pasado y seguir con el futuro, construyendo una nueva vida donde podría tener un final feliz.
Capítulo I: En Busca del Trabajo Soñado
La mañana fue absolutamente normal para él, nada parecía haber cambiado en realidad, salvo que no estaba en su cama acostumbrada, ya que era muy pequeña en comparación. Miro con desgano sus pies, que traspasaban los bordes de su nuevo lecho, o sus brazos que estaban a los lados, sin gana siquiera de levantarse.
"¿Cómo termine así?" se preguntó a sí mismo, casi sin recordar nada de lo que la noche anterior había pasado. En un breve instante, recordó todo lo ocurrido, desde su discusión con Toriel, su plática con Sans y llevado a la fuerza por Undyne "ah claro...debo de trasladarme aquí lo antes posible" se quejó cuando vio que tenía que dar la cara nuevamente en su antiguo hogar. Podría ir cuando sus hijos no estén, para no tener que hablarles ni discutir con ellos sobre su partida, pero sabía que sería peor para ellos ignorarlos como si nunca hubiesen existido.
Sus pensamientos fueron rotos de golpe por el sonido de una trompeta, que lo asusto de tal manera que le hiso caerse de la cama. Sin importarle estar en tan mala situación, dejo salir un suspiro cansado al escuchar las risas de su aprendiz y de su antigua científica real.
"¡ahahahaha!" se rio Undyne mientras se llevaba las manos al estómago, intentando frenar su risa "¡no más risas! ¡El día llego! ¡es hora de conseguir un trabajo, fluffybuns!" Asgore solo levanto su brazo, enseñando un pulgar extendido mostrando su entusiasmo "¡ese es el espíritu! ¡vamos Alphys, vistámonos para ir!" así ambas salieron del lugar, dejando el rey en el suelo, quien repensaba su propia existencia.
El rey se dio cuenta en ese entonces de un pequeño error en los cálculos de su aprendiz y fue que en estos momentos no tenía nada de ropa salvo los que vestía ayer. Pensándolo un momento, se tomó un tiempo mirándose a sí mismo, notando su playera verde que usaba junto a unos shorts marrones. Desganado, se dio cuenta que necesitaba algo de ropa normal si quería ir a una presentación de trabajo…genial.
De un momento a otro, una tela se le fue lanzada, cubriéndole el rostro por completo. Con curiosidad, la toma y observa con cuidado, notando que se trataba de una playera blanca enorme. Levanta la vista un momento, notando que se le fue dado por Alphys, quien a pesar de si timidez habitual, le mostro una sonrisa y el pulgar extendido, apoyándolo a seguir a delante.
El no dudo en responderle, cosa que hiso que la pequeña reptil saliera de la habitación algo feliz. Sin más demora, toma la playera y se la coloca. Tenía una nueva motivación, pues recordó que tenía amigos que le apoyaban y creían en el
No podía defraudarlos, mucho menos rendirse.
Undertale OST - Hotel Extended
Se mostraron cortos rápidos donde mostraba el proceso de lo que parecía ser, una semana ardua en busca de trabajos. El primer recuerdo parecía mostrar a Asgore en el puesto de cajero en un supermercado. Durante un momento lo estuvo haciendo bien, incluso las personas salían con grandes sonrisas ante lo agradable que era el Rey de los monstruos, pero después de unos instantes, otra era la historia.
Asgore estaba teniendo problemas al intentar cobrar a un grupo de mujeres, las cuales intentaban tocar sus cuernos o sus suaves orejas. El rubor en su rostro era sorprendente y su incomodidad era visible desde muy lejos. No habría problema en esto sino fuera por el inmenso caos que esto estaba ocasionando, pues la cola detrás del grupo era inmensa y no se trataban de clientes, simplemente querían tener su turno de acariciar a la enorme bola de algodón.
Alphys y Undyne estaban a cierta distancia viendo el desastre. Estuvieron un momento pensándolo antes de que, mirándose entre ellas, negaran con la cabeza, dando entender que esto no iba a funcionar. La mujer pez levanta una hoja en sus manos y tacha la primera opción, mientras el rey de los monstruos lucía una sonrisa falsa junto a una gota de sudor, rodeado de una incontable cantidad de mujeres humanas curiosas.
El segundo día fue el turno de Alphys de elegir el trabajo. Este era otro recuerdo, donde mostraba al caprino macho arreglando un automóvil. Lo que la mayoría de personas no sabía, era que tenía cierto talento reparando cosas sin siquiera saber de qué se trataba, era simplemente un don. Después de unos cuantos segundos, Asgore sale debajo del auto, mientras se limpiaba el polo, dando una señal al conductor humano, quien, al verlo, asiento y enciende el auto. Para sorpresa de muchos, el auto arranco y empezó a andar lentamente.
Alphys mostro una sonrisa a Undyne al ver que finalmente habían encontrado el trabajo perfecto. Undyne tenía una expresión de duda y señala nuevamente al rey, que para sorpresa de Alphys, estaba completamente manchado de hollín. El caprino se sacudió tratando de deshacerse de las manchas negras en su pelaje, terminando con sus cabellos rubios pintados a la perfección de un negro azabache.
Sus ojos carmesíes tomaron un brillo algo siniestro mientras se veía en el reflejo del auto. Riendo ligeramente, a su alrededor se empezó a formar bolas de fuego. No duro mucho antes de reír como un villano y sus ojos brillaban en una maldad sin igual, el fuego incluso gano una apariencia amenazadora y volátil.
Undyne volvió su mirada su compañera, negando con la cabeza, señalando que ese trabajo no iba con el rey. Alphys miraba a todos lados incrédula, solo para ver como la chica pez baña al rey con una cubeta de agua, limpiándolo del hollín sobre él, quien parpadeaba sin saber lo que había pasado.
La mirada de la pequeña reptil era obvia, ¡¿Qué?! Esto fue respondido por el rey con una extraña sonrisa, mientras se rascaba la cabeza sin entender o recordar lo que hace unos momentos había sucedido.
El recuerdo final parecía presentarse y esta vez era de noche. La patrulla de policía estaba encendida, dejando ver las inconfundibles luces de colores en todo el lugar, parecían estar en una persecución, probablemente de un criminal.
Después de unos momentos, se ve como un hombre humano salía por la ventana de lo que parecía ser un restaurante con algo entre sus manos, podría tratarse de dinero. El ladrón reconoció a la policía estacionada cerca de donde estaba y sin mucha demora, corre hacia un estrecho pasaje entre calles, donde planeaba poder escapar.
Sin embargo, en medio de su camino y con la mirada desconcentrada, no nota que un enorme brazo había frenado su escape, chocando con fuerza y cayendo de espaldas. Adolorida, mira con ira quien había frustrado su huida, cambiando su expresión por una de miedo al ver la enorme cabra con una sonrisa amenazante, quien levantaba uno de sus puños y dejaba caer, dejando su vista en negro.
Ahora la imagen mostraba a Asgore llevando como si nada al delincuente, a quien había esposado y tenía el rostro desfigurado. El rey estaba vestido de un uniforme azul, mostrando ser parte de la policía de Ebott. Las personas estaban reunidas a su alrededor, curiosas e impresionadas con el despliegue de heroísmo del nuevo policía, quien mostraba ser alguien confiable y respetuoso, además de muy adorable.
A cierta distancia, Undyne gira con una enorme sonrisa en su rostro, señalándose a sí misma por haber logrado algo increíble. Alphys, con una expresión muerta, levanta su celular mostrándole una imagen a su novia. Undyne toma el Smartphone mirándolo con curiosidad, solo para tener la misma expresión que ella.
Frente a ella, miraba muchos y muchos dibujos de Asgore, además de lucir completamente diferente, se mostraba en situaciones poco prometedoras con algunas cuantas mujeres e incluso hombres, todos desnudos. Cambiando imagen tras imagen, todos eran iguales, pero con la diferencia en que cada uno mostraba alguna faceta falsa del Rey. Lo más inusual de todo esto, era que ahora se estaban actualizando y le mostraban con un traje de policía que…no era de policía…esposando a unas cuantas personas y monstruos también.
Con una sonrisa muerta, devuelve el celular a Undyne e ignora la gran sonrisa que Asgore le dirigía de lejos. Ambas sin dudarlo, niegan con la cabeza haciendo una cruz con sus manos.
Asgore no entendía el porqué de su negativa, después de todo le estaba yendo muy bien en su nuevo empleo. Antes que hiciera algo más, fue sorprendido por un beso en la mejilla. Girando su mirada, noto que se trataba de Muffet, quien era la afectada en el robo pues aquel era su restaurante de postres. Sin despegar su mirada de la chica araña, se limpia el labial en su mejilla, sin saber exactamente que pensar, dejando tras él, un suspiro de cansancio.
No había descanso para un desempleado
Fin del ost
"tranquilo grandulón, es el primer día, aún tenemos muchos más por venir" trato de consolar Undyne mientras veía a un desanimado rey, comiendo algo de espagueti para cenar. Este último dejo salir un suspiro y volvió a erguirse, respondiendo con una sonrisa.
Ellos habían vuelto luego de un día completamente agotador. Esos tres trabajos les habían costado una inusual cantidad de tiempo y esfuerzo, simplemente era demasiado para el grupo de amigos. Ahora estaban en "La Guarida" cenando espaguetis que el Papyrus les había entregado luego de ver la noticia en la televisión de la "hazaña" del rey. Por muy extraño que sonase, fue trasmitido como una noticia a pesar de que solo ocurrió hace unas cuantas horas. Asgore recordó que hiso una corta entrevista a Metatton, ya que no se iba a ir hasta que cumpliera con darle una de las mejoras exclusivas de la semana.
"tienes razón…" dijo pensando en los días que estaban por llegar, se tuvo que recordar que esto solo era el inicio. Ese pensamiento le llevo a otro, uno donde tenía que ver a sus hijos, los cuales no llego siquiera a saludar "hey Undyne" llamo la cabra a la mujer pez, que le miraba interrogante "iré a por mis cosas ahora, tengo que ir a ver a Asriel y a Frisk" parecía ligeramente sorprendida, no por eso éxito que vaya.
"¿está seguro, rey Asgore?" le pregunto Alphys, ella estaba preocupada por dejar pasar un posible enfrentamiento de él y Toriel "podríamos ir con usted y ayudarle con el traslado, deben de ser muchas cajas que llevar" eso podría haber sido cierto, había muchas cajas como para que él las lleve todas sin miedo de que alguna se le cayese en el camino, pero sabía que solo era una excusa para interferir en su ida a su antiguo hogar.
"descuida, creo que puedo solo" tranquilizo el rey mientras le daba una mordida a su tenedor repleto de pasta, masticando con lentitud, disfrutando el sabor de la salsa y los espaguetis juntos "además, Sans me debe un favor todavía. Estoy seguro que tendrá un atajo para llevarme hasta aquí sin problemas" se rio recordando las misteriosas habilidades de su amigo esqueleto.
"muy bien…" fue lo único que dijo Undyne sin saber exactamente a que se refería o como es que el esqueleto de huesos anchos le debía un favor "pero vuelve rápido ¡el postre no se servirá solo!" dijo con mucha audacia mirando con saliva en sus labios, la cocina a metros de ella.
"no toques el pastel" dijo terminando su plato y limpiando sus trastes. A pesar de que nadie le había notado, ya se encontraba en la puerta y estaba por salir "¡Alphys! ¡asegúrate de que no toque el pastel!" la científica se sorprende mucho y se señala a sí misma, pero antes que dijera algo más, el rey se había ido.
Escucho una suave risa al lado suyo y se trataba de su pareja, quien, en menos de un segundo, salto de su asiento y corrió hacia el pastel. Alphys veía con horror como Undyne se comía el pastel, dando su misión como fracasada al no poder evitarlo. Mirando como quedaba algo más, se lo quita de los manos y se aleja, corriendo por su vida al ser perseguida por la chica pez.
¡regrese pronto! ¡Rey Asgore!
Asgore se detuvo frente a una casa en particular, había llegado a su antiguo hogar. Mirándolo profundamente con sus ojos carmesíes, sabía que no había vuelta atrás, tenía que mostrar su fuerza y enfrentar a sus hijos, no puede ser un cobarde toda su vida, así no era él.
Con pasos calmados, camina hacia la puerta y da unos cuantos golpes lentos. Su respiración iba en aumento y su corazón latía más fuerte de lo habitual, era como si los latidos estuvieran produciéndose en su garganta por como los sentía en su cabeza. Los pasos aumentaban conforme el tiempo aumentaba, alguien estaba a punto de abrir la puerta, solo no esperaba que fuera Toriel.
La puerta finalmente se abrió y para alivio de Asgore, se trataba de su amigo Esqueleto, el Papyrus. El esqueleto lo reconoció de inmediato y no dudo en saludarlo "¡REY ASGORE! ¡MUY AGRADABLE VERLO DE VUELTA!" la cabra mayor solo sonreía con nerviosismo, aquel saludo era imposible pasar en alto y ahora todos en la casa sabían que estaba aquí "¡VAMOS! ¡PASE, QUE LOS ESPAGUETIS SE ENFRÍAN!" intento hacerle pasar dejándolo el camino libre
Antes que dijera algo más, vio como un par de cabezas salían fuera del muro que dividía la sala de estar con la cocina, eran sin duda sus dos hijos. Asriel, al igual que Frisk, lo reconocieron desde la lejanía y no dudaron en levantarse de su asiento, corriendo en su encontró. Con una sonrisa triste, ve como ambos se lanzan hacia él y lo capturan con un abrazo, sintiendo las lágrimas de ambos sobre su ropa.
"Tranquilos, calma...papá está aquí" intento calmarlos mientras le acariciaba sus cabezas. Ambos niños se negaban a dejarlo ir, sujetados con mucha fuerza de sus pantalones. Asgore intentaba no llorar, pues también estaba muy triste ante la despedida, el realmente les extrañarían a sus dos pequeños niños. Antes que dijera algo más, vio como Toriel se acercaba a ellos, estando apartada de la reunión junto Sans, quien le saludo desde lejos, con la misma sonrisa de siempre
"¡papá! ¡y-yo p-pensé q-que n-no t-te v-volveríamos a v-ver!" lloro Asriel, tartamudeando y ahogándose en sus propias lágrimas y mocos. Asgore se sentía culpable de alguna manera, las peleas de mayores realmente causaban tanto dolor en los niños que simplemente era injusto. Los niños no merecían cargar con el dolor de las batallas de los adultos, pero así era una discusión entre los padres, sobre todo cuando ninguno de los dos quería verse el uno al otro y las barreras estaban alzadas.
"calma, yo no me iré para siempre, estaré aquí cerca, para visitarte todos los días que puedo. Incluso si no estoy cerca, siempre estaré contigo…espiritualmente hablando claro" dicho esto le señalo en su pecho, llamándole la atención "eso es una promesa ¿recuerdas?" agachándose, extiendo dos meñiques, uno para cada uno y ellos respondieron, recordando aquella promesa de antaño.
Sin embargo, la mirada de Toriel se profundizo, cosa que al parecer todos pudieron notar o pasar desapercibido, lo que dio fin a su reunión familiar. La cabra grande se puso de pie de nuevo, mirando extrañamente a ambos niños "…quiero tener una charla con su madre, solo tardare un momento, quiero…contarle algunas cosas" ambos sabían que era una mentira, él nunca fue buena diciendo mentiras, mucho menos tratar de engañar a sus hijos "oye Papyrus" llamo el rey tratando de desviar la atención "¿Por qué no les cuentas tu aventura para conseguir la estatua en el jardín?" el esqueleto recordó aquel momento y pareció olvidar la situación actual.
"¡ES CIERTO!" recordó mientras levantaba una de sus manos huesudas heroicamente "¡cáspita! ¡DEBO CONTARLE MI GESTA AHORA MISMO! ¡VAMOS HUMANO Y MINI ASGORE! ¡HAY UNA AVENTURA POR ESCUCHAR!" ambos niños fueron reacios en un momento, pero sabían que era mejor acompañarlo en vez de ver otra pelea de sus padres.
"hey Tori, iré a Grillby's por un poco de Ketchup, nos vemos luego" dicho esto, el Esqueleto se va tomando por sorpresa a Toriel. Sans llega hasta Asgore y luego de darle una mirada extraña, desaparece del lugar luego de entrecerrar la puerta principal.
Ambos quedaron solos nuevamente, el frio en el ambiente era sin duda gélido al igual que los nevados. Asgore no tenía ni idea de por dónde comenzar, podría simplemente pedir sus cosas e irse, pero no estaba seguro si esa sería una buena idea.
"…escuche que salvaste las ventas de Muffet" el macho cabrío abrió los ojos al escuchar a su exesposa hablarle por primera vez en mucho tiempo sin que él tuviera que forzar la conversación. Vio que evitaba verle al rostro, perdida en quién sabe dónde, pero definitivamente no le miraba a el "supongo que hiciste algo bueno después de todo ¿ahora trabajas como policía?" a pesar de su incredulidad, sacudió mentalmente su cabeza para empezar a hablar, o se quedaría congelado todo el día.
"no, solo ayudaba a Undyne en un caso…y gracias…supongo" dijo torpemente mientras miraba hacia otro lado, incomodo con toda esta falacia a la que llamaban conversación. Se tardó un poco en pesar otro tema de discusión, realmente quería hablar un poco más.
"…los…los niños te extrañan" dijo Toriel mientras finalmente le daba una mirada, incluso si fuera por un momento "...han notado tu falta y empiezan a preguntarse dónde están, probablemente piensen en que estas enfermo" con una mirada más, le señala algo escondido detrás de los sillones, mostrando una gran cantidad de cartas y cajas "…esto lo mandaron los niños hace no mucho, siguen pensando en que vives aquí" dijo para darle la espalda, lo suficiente como para que se quitara del camino y no estorbar.
Asgore camina lentamente, muy sorprendido ante la gran muestra de aprecio. Solo con darle una mirada, podía reconocer a todos los niños con los que el había entablado alguna amistad o relación afectiva. Ojeo rápidamente cara carta o cada cosa que había en la caja, viendo algunos recuerdos que tuvo con cada uno o simplemente algún obsequio atrasado. Fue cuando recordó que hoy era el día del padre, pues todas tenían esa misma temática misma frase de "te quiero Goat Dad" y tal vez, seguido de la frase más triste hasta el momento "¿Cuándo piensas volver? ¡te estoy/estamos esperando!
Sin saberlo, un par de lágrimas se deslizaban por sus ojos sorprendidos, sin saber que realmente pensar de cada obsequio que se le fue entregado. A pesar de estremecerse, se levanta y limpia las lágrimas con su antebrazo, tomando algunas respiraciones para calmarse. Se ríe ligeramente al ver la similitud que tiene con su hijo mayor, ambos eran unos bebes llorones.
"…yo…iré a por mis cosas" Toriel asintió a sus palabras, tratando de ignorar esa pequeña escena de sentimentalismo la cual le conmovió mucho a pesar de no aceptarlo. Asgore camina un poco, subiendo las escaleras para llegar a su antigua habitación, pero se detiene a medio camino "hey Toriel" le llamo por última vez, ganándose su atención por segundos "...espero que encuentres la felicidad, te deseo la mejor de las suertes" ella arrugo el rostro un momento y trato de ocultarlo dándole la espalda, cosa que el tomo como señal para retirarse.
Toriel deja escapar un gemido triste mirando la retirada de su exesposo, finalmente todos sus s lazos estaban rotas, yo no había nada que los atara el uno al otro además de sus hijos…. todo había acabado.
"gracias por la ayuda Sans" le dijo Asgore mientras miraba todas las cajas con sus pertenencias frente a la puerta de 'la guarida' "sinceramente esos atajos son…muy rápidos" se rio recordando que hace unos segundos estaba en su antigua habitación. El esqueleto de huesos anchos se rio también, especialmente cuando el rey parecía seguir el juego, aun cuando sabia la verdad.
" ¿Qué puedo decir? Soy demasiado perezoso como para tomar el camino rápido" dicho esto, parece que estaba revisando su celular luego de tener una timbrada "Tori pregunta por mi…piensa que estoy en Grillby's" dijo recordando la excusa que le había dado para salir de esa incómoda situación.
"¿y no lo estás?" le pregunto el Rey mientras se reía y tocaba la puerta para que le dijesen entrar. Sans se rio nuevamente al ver que efectivamente, Toriel no podría imaginar que estuviera aquí entre todos los lugares "conozco un buen atajo para llegar ahí" se burló nuevamente, esta vez de sus escusas poco comunes.
"yo también" le respondió el esqueleto mientras sacaba un poco de Kétchup de entre sus ropas y darle un sorbo "tal vez uno de estos días deberíamos de ir a tomar un trago, ya sabes…por los viejos tiempos" Asgore estuvo un tiempo pensándolo, eso no sonaba nada mal. No era fanático del Kétchup, pero sin duda pasar con un amigo no estaría nada mal.
"Prefiero el té o la leche, pero sin duda lo tendré en cuenta" ambos podían escuchar la pelea que sucedía dentro del lugar, algo que el rey no pudo evitar suspirar ante todo lo que iba a limpiar hoy. El Caprino macho se rio secamente al ver como se escuchaba el sonido de un florero rompiéndose, realmente tenía que tener cuidado con sus cosas si quería sobrevivir un día con esas dos.
"Así queda entonces, me recuerdas demasiado a Toriel, incluso en la forma como respondes" Sans sabía que estaba haciendo algo malo ahí, pero no podía dejar de burlarse entre esta similitud, concordaba perfectamente con las anécdotas del anciano de la cueva y haciendo hincapié en los rumores de la inseparable pareja de antaño.
"tal vez…" fue su única respuesta del rey mientras recordaba a su antigua mujer. Dándose cuenta de algo, vuelve a ver al esqueleto, dándole una mano en señal de saludo "oye…cuida a Toriel" El esqueleto tomo un tiempo en entender el significado de eso, para que terminara sujetando su mano "el mejor monstruo gano…supongo" eso fue…sin duda la aceptación de una derrota, su derrota.
"creo que no hay ganador en esto, incluso si así fuera…creo que yo solo sería un gran perdedor" Asgore le dio la espalda al escuchar la cercanía que estaba de abrirse la puerta. Tratando de ignorar esa última referencia "Soy muy perezoso, después de todo" la presencia de Sans se eliminó completamente, justo en el momento en el que la puerta se abrió.
Para su sorpresa, salió Alphys disparada de aquel lugar, cayendo al suelo algo manguada y con algo irreconocible en sus manos. Él agacho la mirada al ver que la pequeña reptil estaba justo debajo de sus pies, mirando con mucha curiosidad y confusión. La pequeña monstruo reconoce al macho caprino y le entrega sin levantarse, aquel objeto irreconocible.
Asgore mira con curiosidad, para luego quedarse incrédulo al reconocer el aroma de su pastel. Mirando nuevamente a bajo, reconoció el esfuerzo de su amiga por proteger el pastel, que se tomó enserio sus palabras hasta el punto de quedar cansada de evitar a su pareja.
"buen trabajo Alphys, lo lograste" el rey reconoció su hazaña mientras la levantaba del suelo, usando su voz de monarca para seguir el juego "y para mostrarte mi aprecio, mi más humilde obsequio" dando algunos pasos, busca entre sus cajas, encontrando algo entre ellas y dárselo a la confundida científica "Una figura de acción auténtica" ella miraba el paquete con ojos estrellados, al ver el mejor regalo que le pudo haber dado.
El rey sudaba ligeramente al ver como su científica amiga revisaba aquel juguete, el realmente no entendía nada de esto aún, por lo que decidió guardar silencio. Se había topado con eso hace unos días, fue el regalo de una…Fanática…que lo admiraba mucho o algo así. Se hacían llamar amantes de animal antropomórficos o algo asimilar, no estaba seguro pero acepto el regalo de todas formas.
"es increíble Rey Asgore, incluso es de colección" admiro con sus ojos estrellados la caja tal cual estaba sellada. El rey se reía de su interacción con el objeto, pero fue detenido por la parecían inoportuna de Undyne, que buscaba el pastel...o lo que quedaba de él. Suspirando, la entrega los restos para que se lo terminase, cosa que hiso en cuestión de segundos "¿contenta?" le pregunto con una ceja levantada, algo que ella respondió con una gran y puntiaguda sonrisa "que bien, porque ahora Alphys y yo iremos a comer el pastel que escondí" esta nueva información la congelo completamente "sabía que no te ibas a contener" así, ambos entraron a la casa, dejando a una paralizada Undyne que veía como ambos se iban a comer otro pastel y no le iban a invitar.
¡¿POR QUÉ?!
Un nuevo día empieza y no pudo haber sido el mejor entre todos, ya que lo primero que escucho al abrir los ojos, fue aquella molesta bocina que lo dejo sordo durante un buen rato. A pesar del susto inicial, esta vez no se calló de la cama, en vez de eso, se quedó viendo con algo de confusión a ambas ¿acaso no debían de trabajar?
"¡visto lo visto, tomaremos un buen rato hasta encontrar un trabajo! ¡así que nos saltaremos eso y nos iremos a lo que verdaderamente importa!" dicho esto, undyne saco de nuevo la reviste y empezó buscando entre los párrafos "¡AJA! ¡PASO NUMERO DOS!" señalo con tanta fuerza que casi agujerea el papel "¡PONTE EN FORMA!" el caprino macho solo dejo salir un largo suspiro, lo menos que quería era levantarse y hacer ejercicios "¡LEVÁNTATE FLUFFYBUNS! ¡ES HORA DEL ENTRENAMIENTO!" soltó un gemido de desaprobación, mientras se cubría el rostro y los hombros con su pequeña manta, escuchando los gritos de Undyne "¡ENTRENAR! ¡ENTRENAR! ¡ENTRENAR!" sabía que no había escapatoria.
"¡muy bien! ¡lo hare! Solo…deja de gritar" pidió mientras mostraba grandes ojeras en su rostro. Se había quedado hasta tarde arreglando sus cosas en su habitación, aunque admite que le dio pereza sacar sus nuevas ropas o algunas mantas, primero debía de cambiar los muebles, uno para su tamaño por lo menos.
"¡PERFECTO!" dijo entusiasmada mientras alzaba una mano "¡Alphys! ¡a por el kit de entrenamiento!" así ambas corrieron fuera de la habitación, para vestirse con su 'kit de entrenamiento' supone el.
Con cansancio, mira el techo de su habitación durante un buen rato, pues realmente lo menos que quería era entrenar y desperdiciar su tiempo en vez de buscar un trabajo, su fortuna no iba a durar para siempre…aunque tal vez si lo haría, tenía mucho oro. Levantándose de la cama, camina hacia el baño y se mira en el espejo tratando de encontrar lo malo que había en él para que tuviera que entrenar de nuevo.
Sin duda, mirarse en el espejo fue una de las pocas cosas que él hace en su vida. no estaba sorprendido al encontrar con su barba crecida o su gran melena, pero estaba sorprendido al encontrar una gran cantidad de grasa en su abdomen, que ahora era una panza algo redondo o regordete. Con el ceño fruncido, se desnuda para encontrar más defectos en él.
La conclusión de todo eso le llevo a algo, estaba obeso. No le podía echar la culpa a su edad, apenas era un adulto, se suponía que estaba en su mejor momento. Algo que no le gusta hablar, era sobre su juventud eterna, ya que, como Jefe monstruo, solo envejecía cuando tuviera un hijo. Pensó en que envejecería luego del regreso de Asriel, pero no sintió su poder disminuir, por lo que dio en claro que su relación había acabado luego de su muerte, dejándolo estancado, tal vez para siempre o hasta que tuviera otro hijo.
Lo único que seguía igual en él, eran sus grandes y poderosos brazos. Tal vez debido a l uso constante de su fuerza durante todo el tiempo que estuvo en el subsuelo y en la superficie, mas todo su cuerpo parece haber ganado grasa y perdido su antiguo esplendor. Admite que, si su padre lo viera ahora, sin duda se burlaría de él, pues un guerrero aguerrido no podía estar de esa forma, sería una falta de honor como guerrero y sobre todo como Dreemurr.
Pero ¿Qué ganaría perdiendo peso? Nada, ya todo estaba en paz y en cuando un reseteo ocurriese, todo ese esfuerzo no habría valido la pena. Sacudió su cabeza para alejar esos pensamientos negativos, golpeándose el rostro se dio cuenta de lo pesimista que era. Esto iba más allá de un entrenamiento, si se sentía bien consigo mismo, tal vez su autoestima subiría un poco más. Fue entonces que se dio cuenta del objetivo de aquel paso en la revista, tal vez funcionaria.
Con una nueva determinación encontrada, mira al espejo y fija su próximo objetivo. Un mes, bastaría con un mes para que vuelva a su antigua gloria. Entrenaría día y noche solo para volver a tener su cuerpo de antaño. Él lo iba a lograr.
Estaba DETERMINADO
Timeskip
Había pasado un mes, un largo mes en donde lamentablemente no pudo ver a muchas personas. Su vida era demasiado simple, jamás había tenido tanto tiempo libre y cree que jamás se acostumbrará a estar desempleado, era simplemente aterrador el no tener nada que hacer.
En los 30 días en los que estuvo entrenando, la gran mayoría de ese tiempo tuvo que hacerlo solo pues sus dos compañeras tenían sus propias trabajos y deberes, no podían solamente faltar para ayudarlo. Incluso sin su presencia, él sabía que tenía todo su apoyo y no dudo en hacerlo lo mejor posible.
Día y noche, desde el atardecer hasta el alba. Se tomó tiempos cortos para descansar o tomarse un tiempo para relajarse y andar con sus compañeras en la noche, pero por lo general, siempre se encontraba en un continuo entrenamiento. Estaba decidido, estaba DETERMINADO y nadie iba a cambiar eso.
Undyne fue la más emocionada al ver a su antiguo rey tener aquella energía de antaño, como si el antiguo rey de los monstruos hubiese resucitado de sus cenizas, esas fueron sus palabras y no podía estar de acuerdo, había olvidado lo que era nunca rendirse o simplemente dar lo mejor de sí.
No todo fue entrenamiento, y se tomaba el fin de semana para relajarse más que nunca y, sobre todo, visitar a sus hijos. Los días en los que el visitaba, por lo general no estaba Toriel, así que aprovechaba esos momentos para pasarla junto a sus hijos, luego de eso, se marchaba dejando la mirada triste en ellos.
Perder su trabajo le había quitado parte de su vida. extrañaba poder el césped, arreglar el jardín y jugar con los niños de la primaria Ebott. Sin duda los extrañaba un montón y ellos a el también. Tanto fue así, que aun seguía recibiendo cartas de todos ellos, esperando su regreso. Aquellas cartas se detuvieron un día cualquiera, donde su despido se hiso público.
De lo poco que ha escuchado de sus hijos, la Primera Ebott nunca volvió a ser la misma. El ambiente del lugar es deprimente, comenzando con la pérdida del brillo del jardín, del cual no queda nada más que un pasto amarillento y flores muertas. Contrataron un jardinero, pero no era tan bueno o simplemente el jardín no lo reconocía como tal, simplemente no había lógica alguna.
Los niños parecían mecanizados, muertos vivientes, muñecos que se movían por cuerdas. Dicen que, incluso en un día soleado, el cielo sobre la escuela estaba nublado. El cree que están exagerando, era simplemente imposible que algo así pasara, solo es la perspectiva de un niño que no quiere ir a estudiar en un lugar aburrido. Undyne era igual en el pasado cuando le intentaba enseñar algo de historia.
Otro lugar que extrañaba era el restaurante de té de su amiga Sara, su lugar favorito. No ha estado ahí desde su ultimo día como jardinero, estaba seguro que debe de estar preocupada o triste por no haberlo visto, sobre todo cuando la noticia de su despido se hiso realmente muy público.
Hoy eso iba a cambiar, pues finalmente había logrado su objetivo, pues el Asesino Sabio había vuelto. El destructor de humanos, Segador de almas, degollador de la injusticia, el devorador de esperanza, el…estar con Undyne y Papyrus realmente le ha afectado un poco.
Asgore sacudió su cabeza mientras se miraba al espejo. Finalmente, había recuperado su cuerpo cincelado y rudo como el que tenía en su juventud, estaba completamente compuesto de músculos, sus grandes y fornidos pectorales, sus fuertes y voluminosos brazos, incluso su cuello se había fortalecido. Ya no era fluffybuns ¡ahora era Asgore! …por lo menos en el exterior.
Noto con un rubor, algo escondido entre su bóxer. Durante los finales de su entrenamiento, "algo más" se había levantado ahora que su cuerpo estaba compuesto de lo que los humanos llaman "testosterona". En sus memorias más profundas, aún recuerda como Toriel le alagaba por tener algo tan grande además de su estatura, sobretodo comparándolo con el promedio en algunas especies de monstruos, incluyendo la suya.
Sacudió con fuerza su cabeza intentando como sea de olvidar esos momentos. El rubor en su rostro era total, parecía un tomate, ignorando su pelaje blanco en el proceso, incluso salía humo por sus orejas por la vergüenza de pensar en algo como eso. Tomo unas respiraciones calmadas y con una mirada seria, se viste con lo que tenía a la mano, saliendo fuera del baño.
"¡Asgore!" le llama Undyne mientras tenía una tostada en la boca, la cual devora con rapidez para poder seguir conversando "¡finalmente estas en forma! ¡FELICITACIONES!" el solo sonríe con humildad, realmente esto no era nada "y para compensarte, seguiremos con el siguiente paso" esto último hace que parpadee, pues se había olvidado de que ponerse en forma solo era uno de tantos pasos para olvidar a Toriel "¡PASO NÚMERO TRES!" lanzando con fuerza la revista en la mesa, apunta el siguiente párrafo "¡CAMBIO DE APARIENCIA!" grito con fuerza anunciando su próximo objetivo.
"¿cambio de apariencia?" preguntó el sin saber a qué se refería "pero si me veo bien en esto" dijo mientras enseñaba su suéter rosado y con flores. no era que le gustase, simplemente no le importa que tenga puesto, después de todo, la ropa solo sirve para protegerse del frio, no para lucir bien.
"¡eso no es digno que lleve un rey! ¡MODIFICAREMOS TU GUARDARROPAS!" anuncio con mucha emoción, pero paso rápidamente a estar pensativa "pero yo no sé sobre ropa…" vio el defecto en su plan. Todos se quedaron callados durante un buen tiempo, sin saber realmente que hacer a partir de ahora.
"y-yo…" llamo Alphys tímida mientras extendía su mano "C-creo saber ropa para hombres…veo muchas imágenes de la moda en internet" todos parecían escuchar esta sugerencia. La pequeña reptil fue atrapada en un poderoso abrazo proporcionado por la chica pez, que le hiso sonrojar brutalmente.
"¡buena idea! ¡ALPHYS MODIFICARA TU GUARDARROPAS!" anuncio con gran emoción levantando a su pareja del suelo para incredulidad de Asgore al ver lo avergonzada que estaba la científica "¿sabes lo que eso significa?" le pregunto mientras se acercaba lo más cerca de Asgore, quien negó con la cabeza.
Sin pensarlo dos veces, Undyne rodea con sus brazos a ambos residentes de la guarida, mirándolos con mucha emoción e incluso excitación, cosa que hiso sudar ligeramente al Rey quien no tenía idea de que seria. Alphys por otro lado simplemente estaba cansada y se reía tímidamente ante lo que iba a suceder.
"¡VAMOS DE COMPRAS!"
Siguiente Capitulo: ¡Cambio de imagen! y...¿Toriel?
Se supone…que esto iba a ser el doble de largo, de hecho, pero como vi que era demasiado para un segundo capítulo, decido cortarlo a la mitad. De hecho, cuando vean el siguiente capítulo, notaran que es la segunda parte de este, ya que este cap parece muy incompleto.
Con esto dicho, espero que les haya gustado, muchas gracias por todo el apoyo. NO OLVIDEN COMENTAR Y DARLE A FAVORITOS :D
