Título: ¿I've fallen in love?
Categorías: Romance/Angst.
Todos los personajes de la Serie South Park le pertenecen a Trey Parker & Matt Stone.
®ShinigamiStateoftheArt89.
¿I've fallen in love?
Esas dos estrofas me golpearon directamente… "I must say that I love you. Every day is a battle I face" Cuánta razón había en eso, pero yo sinceramente no podía, estaba feliz por mi amigo, siempre fue su gran sueño ser un profesionista para según él, darle todo a sus hijos como se lo dieron a él y estaba a escasos días de iniciar su camino, en su nueva etapa conocería nuevos amigos, otros chicos mucho mejores que yo, que no lo golpearan cuando decía una tontería, que no se burlaran de su forma de vestir o hablar, que no se aprovecharan de su generosidad a la hora de pagar la cuenta, que no se burlaran de lo dramática que es su madre, ellos jamás lo regañarían por ser un sentimental como tantas veces había hecho yo… SÓLO YO hice todas esas cosas y más, estaba feliz por Tweek, pero estaba infeliz conmigo, esta infeliz del "amigo" que había sido con el…
Por desgracia conocía de memoria la letra de la canción, mi cabeza la iba entonando mientras caminaba cada vez más rápido y mis recuerdos comenzaban a golpearme con fuerza…
"But you never left me…
Give it up for you, I would give it up for you…
I would give it up for you, I'd do anything for you…
I have fallen in love…"
Lo reconocía había sido un hijo de puta con Tweek, pero también fui el único ser que lo apoyo cuando más lo necesito durante toda su vida, como en la muerte de su abuelo que por desgracia ocurrió en un día festivo para el pueblo, por lo cual sus supuestos "amigos" lo dejaron solo por irse a embriagar, no lo negare, había esperado todo el maldito año por ese día, pero cuando ocurrió la tragedia lo primero que me paso por la mente fue correr como un maniático a casa de mi amigo, Alexander Tweak, el abuelo de Tweek era de las personas más importantes para él, incluso aun más que su propio padre, al llegar a su casa creí que sería un estorbo y que ya estarían con él sus nuevos amigos del colegio, pero no era así, había muchas personas, todas de clase alta pero en su mayoría adultos, busque insistentemente a Tweek y lo vi acurrucado en el sofá reclinable que solía pertenecer a Alexander, se veía tan… tan devastado que simplemente me rompió el corazón.
Su rostro lindo y lleno de optimismo, estaba cubierto por una fría mascara de amargura, no había notado mi presencia y no sabía qué hacer, me fui acercando poco a poco y coloque mi mano con suavidad sobre su hombro, ni si quiera me volteo a ver… una diminuta risa ahogada con aire de sarcasmo salió de él y con unas cuantas palabras termino por desarmarme… "Sabia que vendrías… siempre has sido el único y verdadero amigo que tengo"… Me quede en silencio mientras observaba con detalle a Tweek, se estaba haciendo el fuerte por mí, porque nunca le he permitido llorar en mi presencia, porque desde la primaria he sido su protector y nunca le he permito mostrar debilidad cuando está conmigo.
Me dolía que tuviera esa imagen de mi, de ser un hijo de puta con todas las de la ley, que ni en su más grande agonía se permitía llorar en mi presencia y el único culpable había sido yo, yo y mi maldita frialdad, yo y mi actitud tan despreocupada e insolente que tenia con él, no pude evitarlo y por primera vez en 11 años de conocernos, Tweek, mi hermano, me vio desmoronarme, me vio llorar como nunca nadie lo ha hecho, aun recuerdo su expresión de asombro al verme, se levantó rápidamente del sofá y me abrazó como nadie lo había hecho en muchísimo tiempo… fue un abrazo cálido, lleno de amor fraternal… poco a poco el sentimiento fue llegando a él y comenzó a llorar también, al ser un poco más bajo que yo, posó su rostro en mi hombro y yo sobre su cabeza, por primera vez me deje llevar, me aferre con fuerza a él, y después de vario rato llorando… Tweek comenzó a mitigar mi dolor, comenzó a decirme que todo estaría bien, me sentí algo mal ya que era Tweek, el que estaba pasando por el trago amargo y no yo, así que guarde mi compostura y estuve allí de nuevo para mi amigo.
Un sinfín de cosas más llegaban a mi cabeza que me hacían estar en un lio, sabía que si era un poco cabroncete con él, pero a la vez por algo estaba allí, conmigo, por algo toleraba mis bromas pesadas o que no le dirigiera la palabra cuando no tenia ánimos de hacerlo y en vez de marcharse se quedaba en silencio, como todo un verdadero amigo…
*Te vas a la ciudad definitivamente, sin mí; perdonarás que no te vaya a despedir, la noche corta como un Tweektal roto y tu estarás tan triste como dichoso*
5 Noviembre 1999, 2:55 p.m.
-¿Y tú qué haces aquí? –Preguntó mi madre meneando la cacerola en la que preparaba la comida de esa tarde.
-Como que ¿Que hago aquí?... No sabía que estaba prohibida la cocina… discúlpame. –Dije sarcásticamente y metiendo un dedo al guiso que preparaba mi madre con esmero.
-Que malcriado eres, deberías estar arreglándote, ni que tardaras 15 minutos en hacerlo, eres un holgazán hasta para cambiarte. Hoy se va Tweek y me habías dicho que te irías desde temprano para estar con él… y mírate te levantas a las 11:30. Y a casi una hora de la fiesta aun estas en pijama… ¿Qué te crees? –Decía mi madre amenazándome con el cucharon y con ternura en su voz.
-¡Ah! como eres inquietada mujer, ya voy, ya voy –Dije a regañadientes rumbo al baño mientras escuchaba gruñir a mi madre por mi falta de respeto, aunque ya estaba acostumbrada a mi actitud.
3:36 p.m.
Estaba listo para partir a la fiesta de Tweek, traía puesta un playera negra, unos jeans azules y Adidas negros con blanco, peine mi cabello como de costumbre, me puse algo de loción y me quede viéndome fijamente en el espejo… mis penetrantes ojos verde-plateado (cortesía de una lectora) denotaban tristeza, durante toda la semana evite las llamadas de Tweek y sólo me la pasaba viendo en el ordenador nuestras fotos de los viejos tiempos, pasaba gran parte del día tirado sobre mi cama escuchando canciones de Foster the People ó de Gotye, pero no sentía emoción alguna, el lunes pasado cuando llegué a casa, después de haber pasado la tarde con Tweek, medite mucho las cosas siempre era yo el que le decía a Tweek que todo iba salir bien, era yo quien le subía el ánimo o mejor dicho se lo subía para joderme después, pero siempre lograba sacarle la mejor de sus sonrisas, esa sonrisa inocente que tanto me agradaba corresponder, esa sonrisa de dientes un poco, solo un poco amarillentos.
Pero esta vez no me sentía preparado para decirle "Adiós", ni tenía alguna de mis complejas reflexiones sobre cómo afrontar un problema, porque sabía que el que necesitaría una palabra de aliento, el que necesitaría que le dijeran que todo iba estar bien era yo, desde aquella vez en que me desmorone con Tweek me jure y perjure que no volvería a dejar que nadie me viese llorar, mucho menos él, no soy de los que les guste dar lastima y mi orgullo no me deja que alguien cercano me vea en un estado que yo considero "patético".
Me recosté un momento en mi cama con los pies en el suelo y me quede allí, tirado mirando al techo mientras recordaba todas las aventuras que había vivido con mi torpe amigo, momentos tristes, alegres, pero a fin de cuentas siempre habíamos estado juntos, no sabía si de tantas emociones que había experimentado en toda la semana, en ese momento, no sentía nada… absolutamente nada, mire mi celular y el reloj digital marcaban las 4:17 p.m.
Me imagine a Tweek sentado alrededor de los otros chicos del grupo del cual formábamos parte (los presumidos), también estarían allí sus otros amigos de la preparatoria los cuales no conocía y seguramente él se sentiría más a gusto con ellos que conmigo, al fin de cuentas convivía a diario y durante más tiempo a su lado.
Me imaginaba a esos chicos dándole una tarta de frambuesa, su preferida e infinidad de regalos o estúpidos collages con fotos lindas de los viajes que hicieron con él, estaría allí también su familia, su chica (¡OH! ¡TWEEK TIENE NOVIA! :O No me odien ;-;) y no sé quien más, ¿Para qué carajos debía ir yo? Él no me necesita –Pensaba. Una mezcla de celos y tristeza se apodero de mi, estaba algo molesto con mi amigo por joderme tanto que asistiera cuando estaba seguro que ni un momento en toda la reunión íbamos a tener para estar juntos, para despedirme como era debido de él, incluso durante la semana había decidido al fin que le confesaría mi homosexualidad, ya que al menos para mí era la muestra de amistad más grande que podía hacerle.
Pero nada, algo no me dejaba pararme de la cama y partir rumbo a su casa, algo me detenía y tiempo después me entere que era mi orgullo, ese maldito orgullo que se apodero de mi al saber que estando frente a Tweek me volvería a quebrar como aquella vez, me sentiría vulnerable y no iba a dejar que esos imbéciles engreídos de sus amigos me vieran hacerlo, me pare con ira de mi cama y azote la puerta de mi habitación y me encerré por dentro para evitar que me molestaran.
5:23 p.m.
-¿Qué carajo haces Craig?… ¡Es tu mejor amigo, se largara y quien sabe cuando lo vuelvas a ver! ¡No la cagues! –Me gritaba mi subconsciente con desesperación.
Mi cabeza estaba en una lucha constante, miles de voces me gritaban una y otra vez que no podía fallarme a mi mejor amigo, pero me negaba a escucharlas, me metí entre mis sabanas y me cubrí completamente con ellas, el vuelo de Tweek saldría en un par de horas y para las 6:00 de la tarde ya iría rumbo al aeropuerto, ya no podía hacer mucho más que escuchar tolerar mi arrogante actitud y esta vez, contra mí mismo.
-¡Bravo imbécil, bien hecho! Ni en auto alcanzas a llegar a la casa de Tweek, estas jodido y lo dejaste jodido a él… ¿No te cansas de ser el tipo duro siempre? Eso te evita sufrir por cosas sin importancia, pero poco a poco te vas convirtiendo en una piedra fría y sin sentimientos, ¡No te hagas el mártir, sabes perfectamente que tú eres de las personas más importantes que debían estar allí, con él, y no lo hiciste…! ¿Qué se siente? ¿Eh? Que se siente ser un insensible que ni con las personas que dices "querer" dejas de ser un hijo de puta sin emociones…
Esa tarde me quede allí hasta el amanecer del día siguiente, llore, grite y sonreí, me imagine que mi buen amigo Tweek, encontraría nuevos amigos allá, conocería tal vez gente mejor que yo, y si, tal vez estaría molesto conmigo, pero también sabía que fuera como fueran la situaciones, nuestra amistad nunca, jamás, ni por la distancia, ni por cualquier circunstancia iba dejar de ser especial, mi orgullo no me dejo ir con él, para abrazarlo con todas mis fuerzas y decirle que lo quiero, que le deseo lo mejor y que aquí lo esperaré cuando el regrese, es triste, y no sé cuándo pero espero que no pase de esta semana, espero hablar con el por teléfono ó Facebook, para disculparme y al menos que sepa que estoy con él, y el día que lo vuelva a ver, espero no ser mas ese chico imperturbable para así, evitar alejar a las personas que quiero.
THE END
Gracias a todas esas personitas que me dejaron Review y no… no habrá continuación o secuela. Se queda como un Two-Shot (: Y espero que no haya hecho llorar a alguien (aunque lo dudo .w.) pero, si lo logre… pido una disculpa ante mano, no quería hacerte llorar lectora y disculpa por mi insensibilidad en estos temas de despedida.
Un abrazo a todos los que han seguido esta y otras historias. Nuevamente las sorprenderé con otras historias que están en proceso (:
Shinigami/Out.
