El viaje en tren no fue muy divertidisimo, nuestra protagonista guapa y inteligente Hermione Granger se quedo dormida en cuanto se conecto los auriculares de su Iphone 5 en las orejas y la increible y magica voz de One direction comenzó a sonar (...I know you've never loved...), ya que había madrugado mucho. A las cuatro de la tarde le despertó el sonido de las ruedas del tren parándose, se levantó del sillón estirándose, casi callendose hacia atras por la fuerza que el tren tenia al pararse, se planchó la falda del uniforme con las manos, ya que se había cambiado su vestido horizontal de H&M azul turquesa en cuanto se sentó en el asiento (el cual llevaba a juego con un bolso de armani de piel de animal marron, muy brillante y nuevo, y unas converse rosas para darle ese toque rebelde que ella siempre tenia en el fondo de si misma), y ayudó a las dos chicas con las que compartía la cabina, de las cuales no recordaba el nombre, (porque son personajes de relleno jaja :P), a anudarles la corbata del uniforme de HOGWARTS ESCUELA DE MAGIA Y BRUJERIA.
Abrío la puerta de la habitacion del tren y ando por el pasillo, y se encontró con el hijo de aquel hombre rubio tan atractivo y misterioso que se había encontrado en el callejón Diagon. Se miraron a los ojos por un rato de segundo, pero a Hermion Granger le pareció toda la vida y a Draco tambien. Se sumergió en los ojos cristalinos color agua de él y él en los ojos de ella. Siguió por el pasillo y bajó las escaleras y puso los pies en el andén. Había muchos alumnos, todos vestidos con su túnica negra únicamente, ya que aun no habián sido seleccionado a ninguna de las cuatros casas de magos de la escuela Hogwarts y no tenían ningun color a conjunto con el uniforme (los de otros cursos si porque si habian sido escogidos por el sombrero a una de las casas)
Hermione no se encontró a nadie conocido, pero conoció a mucha gente he hizo a muchos amigos. Al final, se dirigió con un grupo que acababa de conocer que al parecer vivia en la misma zona de Londres de ella a donde un hombre muy alto, gordo y con barba negra les dirigía con un farolillo en la mano. Les dirigió por un oscuro bosque, por el que no se veía nada y Hermione casi se pierde, al final se subieron a unos barcos que atravesaron las aguas de un lago que estaba enfrente del castillo que se veía iluminado en la oscuridad que era la escuela. Hermion se bajo de los barcos con sus nuevos amigos que había hecho mientras remaban hacia el castillo, con cuidado de mancharse sus mocasines de charol color negros en el blandito barro de la orilla del lago.
Subieron por un sendero y unas escaleras, llegaron al castillo y cuando les cerraron la puerta detras de ella, se volvio y descubrió que Harry Potter y Draco Malfoy se estaban peleando. No entendía porque, si Harry era muy buen chico atractivo y Draco era un muchacho muy simpatico y apuesto, pero si nadie no hacía algo, acabarían matándose, ya que, como todo el mundo, el odio entre Harry y Draco era muy profundo y oscuro. Hermione corrió evitando a la gente que había formado un corro alrededor de los muchachos y se interpuso entre ellos dos justo cuando Harry iba a lanzarle un hechizo reducto directo a la cara de Draco. Afortunadamente, Harry es un chico muy bueno y justo y paró antes de atacar a Hermione porque ahora era su amiga.
-¡Harry para! - gritó Hermione con las manos sobre el pecho del pelinegro. -Draco es... es... es un BUEN AMIGO MIO!
Harry paró, y Draco la miró con una sonrisa tierna en los labios, aunque por otra parte parecia algo triste por aquella afirmacion, no entendia porque pero pronto lo descubriria porque pasaria ams tiempo con Hermion Granger y se conocerian mejor y el descubriria que la quiere (pero eso mas adelante). En ese momento, la profesora MacGonagal entró en la sala y les dijo que debían entrar al gran comedor. Las puertas del gran comedor se abrieron y entraron. A partir de ese momento la vida de Hermione Jein Granger cambió para siempre.
