uff! -.- por fin, les traigo el capitulo 2. Disculpen la tardanza es que estoy un poco atareada con el tiempo, hace poquitos días que empece a trabajar, y se me complica un poco . Así que haré lo posible para publicar los próximos capítulos lo más pronto que pueda.
Respondo los reviews:
kimiko ivanov: me alegro q te haya atrapado la historia n.n. La verdad tanto Kai como Brooklyn aparte de amarlos platonicamente, son mis dos musas para armar esta historia. n/n Saludos
Yue Kokuyoku: y se pondrá más interesante, eso dalo por hecho..hay muchas sorpresas más adelante. Saludos n.n
Funeral-Of-The Humanity: hare lo humanamente posible de corregir esos errores de redacción y ortográfico , y sobre todo en lo posible de no ser repetitiva ,es uno de mis defectos que más odio al momento de escribir y trato de prevenirlo. Más allá de todo, me alegro mucho que haya gustado la historia, y en cuanto Stephen King, es mi autor preferido. Siempre aprendo de él, al igual que Lovecraft. Saludos n.n
Capitulo 2: Brooklyn
Los gritos y las balbuceadas resonaban como grandes ecos, en los amplios y largos pasillos de la Clínica Psiquiátrica Dr. Sigmund Freud. Sonidos típicos y cotidianos de aquel lugar. Todos los enfermos desencadenaban sus locuras, en los pasillos o en sus respectivas habitaciones, siendo frenados y vigilados por los mismos enfermeros del lugar.
Como todos los demás enfermos eran custodiados constantemente por ellos, a excepción, de él. Quien permanecía en total silencio, sentado en el borde de la cama ubicado frente a la ventana, y con la cabeza baja. Los rayos de la tarde iluminaban notoriamente sus cabellos rojizos y su ensanchada sonrisa.
-¿Qué es lo que deseas?-pregunta una voz cercana.
Lentamente el joven pelirrojo alza su mirada cierta serenidad y suspicacia, al escuchar esa vos. Entre los rayos de la tarde, observaba detenidamente la imagen de sí mismo que se encontraba frente a él. Sus alas se extendían naturalmente, con sus ojos fijos e intimidantes atenuaban su maldad y su odio. El aura violácea que desprendía de su cuerpo destilaba fluidamente en todo su alrededor, hacía los rayos de sol que perpetraba en la habitación comenzaran a apagarse. Oscureciéndola poco a poco.
-¿Cual es el siguiente paso Brooklyn?...Kai ahora pertenece a nuestro universo- le dice aquel ser con vehemencia.
-Jugar con él…Disfrutemos de él más que nunca…Esto recién empieza, no apresuremos demasiado las cosas- murmuraba, esbozando su ingrata sonrisa.
Esas palabras le agradaban, pero no del todo. Quería sentirlo de verdad, tenerlo entre sus manos, acecharlo como realmente quiere.
-Que así sea-
Al terminar sus últimas palabras, la oscura imagen entra bruscamente en su cuerpo, dándole un ligero movimiento en todo su cuerpo, como si fuese un espíritu que se posesiona en un cuerpo humano. Segundos después ingresa un enfermero a la habitación, avisándole que había recibido visitas y que lo esperaban en el patio de la clínica.
El pelirrojo custodiado por su enfermero, se encaminaba hacia el patio central. Atraviesa los largos y angostos pasillos del lugar, con la mirada baja ocultando sus ojos entre sus mechas rojizas, en total silencio por fuera. Las voces del ser oscuro oscilan nuevamente en su mente.
-"otra vez a tu encuentro semanal con tu amiguito Garland"-
-"Así es, pero esta vez presiento que será diferente"-
-"¿crees que hoy será el día?"-
- "Posiblemente"-
Bruscamente, su mente aparece la imagen su ex-entrenador, Hiro. Recordando sus días como su alumno predilecto, sus entrenamientos. Y su tipo de relación con él, más allá del respeto de maestro-alumno. Durante aquellos años Brooklyn había desarrollado ciertos sentimientos y afectos hacía su sensei.
-"No puedes olvidarte de él…Pobre infeliz"-
-"jamás enteras lo que siento por él"-
Llegó a su encuentro, estaba allí su amigo Garland, sentado en la misma banca de mármol del patio, como todas sus visitas semanales. Pero esta vez estaba acompañado de su médico de cabecera, sosteniendo en sus manos su expediente médico. Tal como lo presiente, aun así disimulo sus emociones, tomándolo con tanta tranquilidad. Los dos se ponen de pie, frente a Brooklyn.
-Garland, doctor que agradable sorpresa verlos.
-Como has estado Brooklyn? Como te sientes?- pregunta con cierto agrado el médico.
-Bien doctor -con sutileza.
- Te ves mejor amigo. Me alegro que estés mejorando- decía el joven platinado.
- Y lo estará más cuando le cuentes esta noticia. Verdad señor Garland?-
- Si, doctor- le da una grata sonrisa a Brooklyn- Lo estará.
- Que noticia doctor?- finge su duda, manteniendo su sutil sonrisa.
- Bueno Brooklyn- se coloca sus lentes, luego abre el expediente, hojeando y determinando su contenido- veo que su diagnostico, ha mejorado bastante durante los últimos 6 meses, al igual que el tratamiento. Los factores de tu enfermedad han disminuido. Tu estado emocional y físico también ha mejorado. Lo que significa…-
-Se lo dice usted Señor Garland o se lo digo yo? –
-Se lo diré yo doctor- tras una ligera sonrisa- Brooklyn, lo que significa que hoy iras de la clínica-
Sus ojos se abrieron de par en par al oír esa noticia. Su presentimiento no le falló. Por fin va a salir de su infierno, después de 4 años de encierro, se alza hacia la libertad.
La emoción regocijaba naturalmente su ser. Inevitablemente, esos ojos celestes se cristalizaron, inundándose de lagrimas, hasta finalmente caen en sus mejillas. Esas sensaciones le parecieron muy extrañas, ya que nunca las vivió así.
Con ambas manos las toca, sintiéndolas cálidas. Contemplándolas como si fuese la primera vez. Parte de su juventud, y desde que se había unido a BEGA, Brooklyn aprendió con la ayuda autoritaria de Boris, a olvidar sus emociones. Jamás supo el significado de la perseverancia, el valor, la esperanza y el empeño. Brooklyn apenas conocía la amistad y la confianza, gracias a su único amigo, Garland.
Garland lo miraba con cierto asombro, ante la reacción de su amigo, jamás lo había visto así. Era la primera vez lo veía llorar de emoción, o de tristeza, no era muy propio de él, o eso creía hasta ahora. Indudablemente, el joven de cabellos platinados se acerca a su amigo, lo abraza, como muestra de afecto y amistad.
- Tranquilo Broo…Todo saldrá bien de ahora en adelante…Porque ahora- le interrumpe.
- Porque ahora soy libre- dijo el pelirrojo tras una sonrisa maliciosa.
(fin del capitulo2)
Fuck! son las 1 menos diez..y mañana me tengo q ir a trabajar..ya me veo con ojeras por el suelo
Espero que les haya gustado...Please dejen reviews, con gusto los responderé O.~
