Capitulo 2: Mutua compañía
Esta vez la pelea con Ron se me había escapado de las manos. Insistía en que aceptara el puesto que me había ofrecido el ministerio, y yo pacientemente había vuelto a explicar mis razones para no hacerlo, pero esta vez Ron parecía mas furioso que nunca. Me había escupido en la cara cosas como "Estoy cansado de que estemos separados", "Parece que ya no me quieres" y el tan esperado "Pasas demasiado tiempo con Malfoy". Todas las veces que venia a verme teníamos la misma charla. El me recriminaba el tiempo que pasaba con Draco y yo le aseguraba que había cambiado y que era un buen chico, pero los celos de Ron me estaban asfixiando. Puede que mi relación con Draco hubiera cambiado tan dramáticamente, eso se lo podía reconocer, pero no hacia nada que no hubiera hecho con Harry y con él. Solo eramos amigos, el me comprendía y sin palabras sabia darme el consuelo que nadie mas podía darme. ¿Que podía hacer yo?, Ron y Harry no estaban y yo me sentía tremendamente sola hasta que encontré a Draco ese día en la biblioteca.
Me encontraba tremendamente sola desde que había empezado ese año de Hogwarts.
Harry había aceptado el puesto de aprendiz de auror que le había ofrecido el Ministerio, Ron había decidido ayudar en sortilegios Weasley y Ginny perdería este año para quedarse con su madre y ayudarla en la depresión que se había sumergido desde la muerte de su hijo.
Desde luego no podía decir que estaba sola, había otros amigos como Luna, Neville y muchos otros, pero yo de todas formas me sentía sola. No estaban aquellas personas con las que tanto conectaba y amaba.
Ese día me sentía tremendamente triste al recibir la carta de Ron. Le echaba tantísimo de menos, llevábamos poco tiempo de novios y volvíamos a estar lejos el uno del otro, así que decidí refugiarme en mi santuario, el único sitio que me hacia olvidarme un poco de todos los problemas de mi día a día, la biblioteca.
Y allí estaba Draco Malfoy. Sentado en la mesa del fondo, reclinado sobre un libro. Pero no fue eso lo que me impulso a acercarme sin ser plenamente consciente de mis acciones. Fue ese aura de tristeza, tan espesa que ahogaba. Cuando me fui a dar cuenta estaba al borde de la mesa con las manos fuertemente apretadas en el respaldo de la silla de enfrente a la que el ocupaba. Nuestras miradas se encontraron, la sorpresa brillo breve pero intensamente siendo remplazada por el recelo y la desconfianza. Me recordó tanto a esos animales que han sufrido los maltratos continuos y terminan desconfiando de todo lo que les rodea, asustados de sus propias sombras.
Me senté frente a él y me puse a leer como si fuera lo mas normal del mundo tener a mi antiguo nemésis sentado al otro extremo de la mesa. El no dijo nada y volvió la atención a su libro.
Después de unos días empece una charla unidireccional con Malfoy, le preguntaba por su día y a pesar de saber que no me contestaría yo empezaba a relatarle el mio. Él simplemente me miraba, al principio con sorpresa e incredulidad, pero nunca se marcho de la mesa y permitía que me desahogara contándole mis penas.
Hasta que un día me sorprendió, empece a contarle lo mal que me sentía por las cartas que Ron me mandaba y lo mal que me sentía por no poder verlo hasta vacaciones.
-Haz que venga-su voz me sorprendió intensamente, había olvidado lo profunda que era.-Habla con la directora, si alguien puede hacer que venga esa eres tu, Granger.-su tono burlón me despertó de mi shock y me hizo reír a carcajadas, él se sumo a mi risa. Una carcajada profunda y un brillo divertido en sus ojos, esa imagen si parecía un poco mas el Malfoy que recordaba y no la sombra que se había convertido.
Algo extraño paso en ese momento, como si ese momento compartido hubiera afianzado el lazo que cada vez se haría mas fuerte.
Después de esa demostración de hilaridad por nuestra parte la señora Pince no tardo en echarnos de la biblioteca con una semana de prohibido pisar la biblioteca.
-Te espero mañana en el árbol frente a la laguna-sin decir nada mas se giro y puso rumbo a lo que presumí serian las mazmorras.
Y así pasaron los días y cada vez nuestra relación se volvía mas abierta y profunda. Tarde un poco en que el empezara a contarme las cosas pero una vez que lo conseguí fue como un grifo abierto.
Me contó todo. Lo mal que lo había pasado después de la guerra, el encarcelamiento de sus padres, que era un apestado social en Hogwarts. Solo algunos de Slytherin aun le trataban, la mayoría eran reacios a relacionarse con él.
El momento que supe que nuestro nexo de unión duraría, fue el día que me entere de la muerte de su padre.
Me sentí destrozada cuando lo encontré en un rincón de una de las plantas a las que nadie tenia acceso, apoyado contra la pared como un guerrero derrotado.
Me senté a su lado y lo abrace de la forma en que abrace a Ron cuando murió Fredd.
Llore con él hasta que no me quedaron mas lagrimas. Dormí abrazada a Draco Malfoy en ese desierto pasillo de Hogwarts, sabiendo que nos habíamos convertido el uno para el otro en un importante soporte en nuestras vidas.
Continuara...
Espero que esto explique un poco mas lo íntimos que son ahora. creo que este sera el único capitulo que sera relatado por Hermione porque me gustaría ver toda esta situación desde el punto de vista de Draco.
