A Ranma no le tomo más de un día enterarse que Nabiki había acordado un buena cantidad de yenes a cambio de la información sobre su regresó, apenas llevaba unas horas en Japón y ya se sentía tan perdido como la primera vez que llegó a ese país.

—Ranma, hijo –dijo Nodoka llamando a su habitación—. Tienes visita querido.

El chico de la trenza asintió en señal de que la había escuchado, después del ejercicio había tomado un baño y había cambiado la ropa deportiva por sus usuales ropas chinas, había pasado la noche en vela y no veía la hora en que por fin pudiera dormir, Ranma bajo al comedor familiar y casi con miedo vio la escena sin poder creer que fuera cierta, Shampoo y Ukyo permanecían de rodillas con un té en la mano, su madre les comentaba algo acerca del clima y su absurdo padre estaba convertido en panda jugando con una pelota, nada más al verlo llegar el panda sacó un cartel que decía: a mi ni me mires.

—OH bueno, ya estás aquí –Nodoka se levantó y les ofreció una sonrisa a sus invitadas—. Los dejo charlando, vamos Genma deja que los chicos se pongan al día.

El panda siguió a la mujer del Kimono pero antes de desaparecer le mostró un nuevo cartel a Ranma: Fue un gusto conocerte.

¿Tan seguro estaba su padre de que esas dos lo iban a matar?

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HASTA QUE TE CONOCÍ

Por: Gaiasole

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Nerima, Japón.

—Akane, ¿Ya te vas a trabajar? –preguntó Kasumi con su habitual sonrisa.

—Si Kasumi, más vale que llegué temprano o DK empezará hacer destrozos.

—Pintas a ese jefe tuyo como un ogro.

—A veces lo es –dijo Akane colocándose un saco y tomando su bolso—. Te veré luego.

Kasumi la despidió pero seguía sin estar convencida acerca de esta nueva Akane, había rasgos de su hermana menor que a veces le recordaban a la dulce chiquilla que era en la juventud, la hermana mayor pensaba que ver a su ex prometido la noche anterior removería recuerdos en su hermana, pero hasta el momento sus temores eran infundados. La hermana menor trabajaba en una empresa de publicidad desde su regreso a Nerima, hasta el momento Akane se había mostrado muy reservada de donde había pasado los últimos cinco años.

—Papá, ¿No te parece que algo le sucedió a Akane?

—¿De qué estas hablando Kasumi? –Soun tenía la resaca de la mañana y no se sentía con ganas de discutir esa mañana—. La ultima vez que intente interrogarla tu me lo impediste.

—Bueno si pero… -Kasumi suspiro al ver a su padre moviendo el rostro negativamente—. Lo dejare estar, por ahora.

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Ranma no pensó que tomar el té con sus prometidos sería tan interesante, las dos hablaban y preguntaban más de lo que el recordaba, Shampoo seguía siendo una exótica beldad de ojos violeta, más interesada por hacerse notar que por el amor arrebatador que decía ella sentir por él, a su lado Ukyo parecía mucho más serena y centrada, aunque en el pasado había demostrado que solo necesitaba una provocación para cambiar totalmente su humor, ambas eran muy bellas pero no había ninguna emoción del chico hacia ellas.

—Ranma irse sin dejar nota alguna, nosotros enterarnos que tú irte a China una semana después, Nabiki Tendo decírselo a todos.

—Necesitaba viajar solo para poder obtener la cura a mi maldición.

—Eso nos dijo tu madre, solo por eso nos quedamos tranquilas –dijo Ukyo mirando curiosa a Ranma—. ¿Te has curado?

—Si –dijo Ranma antes de sentir el te de Ukyo sobre la cara—. Te frío, ¿De verdad necesitabas comprobarlo? –preguntó mientras se secaba la cara.

—Tu ser todo un hombre –Shampoo sonrío con los ojos brillantes—. Espera que se lo cuenta a mi abuelita, ¡Ya podemos iniciar los planes de boda!

—¡Mejor te calmas Shampoo! –reclamo Ukyo—. Ya sabes que yo también soy la prometida de Ranma.

—Yo poder vencerte chica espátula –dijo la amazona—. Yo estar mucho tiempo en Japón esperando el regreso de airen, no me importara quitarte de mi camino.

—Si, ¿Entonces porque no le preguntamos a Ranma?

Las dos se miraron furiosas y cuando intentaron encontrar a Ranma este ya no estaba, el chico de la trenza no tuvo problemas en escabullirarse hasta la casa de los Tendo, no le sorprendió ver a Kasumi ocupada en colgar la ropa recién lavada en los tendederos, la hermana mayor lo saludo sin percatarse que él hacia lo posible por esconderse.

—Hola Ranma, me da gusto verte –le dijo y siguió tendiendo la ropa como si nada.

—Hola –saludó el preguntándose si alguna vez ella cambiaría en algo, nunca la había visto alterada bajo ninguna circunstancia—. ¿Dónde están todos?

—Bueno papá salio a hacer unas compras que yo le pedí, Akane se fue al trabajo y Nabiki regreso a su casa.

—¿Nabiki ya no vive aquí? Bueno al menos ya no debo temer por tener cámaras vigilándome.

—Mi hermana se casó hace cuatro años con Kuno –Kasumi sonrío por la sorpresa de Ranma—. Se casarón sin avisarle a nadie, ya sabes como es Nabiki, aparentemente estando en la universidad Kuno fue incapaz de no acercarse a ella.

—Entonces debe ser una mujer rica, ¿Para que vender entonces información de mi?

—Si te refieres a avisar a todos tu regreso eso fue porque ya había hecho contratos –Kasumi se permitió una risita—. Había muchos interesados en saber de ti.

—¿Y Akane? –preguntó sin poder ocultar su ansiedad.

—Después que te fuiste ella empezó a fallar, primero en la escuela, después dejo de lado las artes marciales, se podía ver lo demacrada que estaba y de repente un día encontré una nota, ella se fue, la buscamos hasta desesperar pero nadie consiguió nada, hasta hace tres meses ella recién regresó a casa, cinco años fuera, apenas envío tres notas en ese tiempo y nunca dijo palabra de que había hecho o donde había estado –Kasumi observó las diferentes expresiones de a quién consideraba aún un niño y quiso ayudarlo—. Ranma porque no vienen tu y tus padres a cenar hoy, ¿Qué te parece?

El chico aceptó la invitación distraídamente, se despidió y regresó a su casa que al parecer estaba libre de prometidas, no vio a su madre o a su padre así que se fue a su habitación, se recostó en la cama intentando pensar, tal vez entender lo que Kasumi le dijo, la falta de sueño de la noche anterior termino venciéndolo y se quedó profundamente dormido hasta el anochecer.

—Ranma –escucho a Akane llamándole—. ¿Será que puedes levantarte?

—Akane –pronuncio creyendo que soñaba—. Akane… -dijo en un suspiro.

—Si, Akane –la chica lo movió un poco del hombro viendo como el sonreía y suspiraba al verla—. Vamos, despiértate de una vez.

—Estas en mi sueño –dijo tomándola de la mano—. Ya no eres la bruta marimacho de antes.

—¿Tu sueño? –Akane sonrió y luego arrebatándole la mano le golpeo la cabeza sin miramientos—. La cena esta servido, bruto animal –dijo enfadada y luego le enseño la lengua a Ranma.

—Malditas incoherencias –dijo dolorido.

Siempre que Ranma despertaba de un profundo sueño despertaba diciendo incoherencias o soltando halagos que ofendían a los demás, dolorido se palpo el lugar donde con seguridad le crecería un chichón, al ver por la ventana se dio cuenta que había anochecido, recordó lo sucedido por la mañana y tomando una camiseta nueva salio rumbo a la casa de los Tendo.

En la mesa ya todos comían, Kasumi servia el arroz en un bol para él, su madre comentaba a Genma como comer, Soun le daba la bienvenida y el maestro se apresuraba a pedir más comida, Ranma noto que Akane le miraba con mal disimulado enojo así que haciendo caso omiso de su instinto de supervivencia fue a sentarse a lado de ella.

—Gracias por despertarme Akane.

Ella le ignoró, Akane llevaba unos jeans y un remera rosa, su pelo estaba trenzado y a él le pareció completamente femenina, ninguno de los dos se daba cuenta que los más adultos les miraban divertidos, hacían muy buena pareja pero su madurez parecía haber tomado un rumbo indefinido hasta ahora.

—Ranma, ¿Es cierto que ya no te conviertes en chica? –preguntó el maestro que al recibir una respuesta negativa puso ojos llorosos—. Que cosha, nunca más veré a mi linda pelirroja, ¡Qué cruel eres con este pobre viejito!

—¡No empecemos maestro! –reclamó Ranma y todos iniciaron una conversación generalizada acerca de todo y nada. Cada loco con su tema.

—Terminé de cenar –dijo Akane levantándose.

—Llévate el postre a tu habitación –le dijo Kasumi—. Mejor aún, tú y Ranma coman el postre en tu cuarto mientras yo hablo con los tíos y papá de algo, por favor Akane.

—Esta bien –dijo mientras tomaba un trozo de tarta y era seguida por Ranma que miraba confundido a los mayores—. Pasa de una vez Ranma.

El chico sonrío al ver el pato con el nombre de la chica grabado, cruzar el umbral de la habitación fue cruzar una puerta al pasado, la decoración no había cambiado en nada, lo único nuevo eran algunos objetos pequeños, nuevos libros, una hermosa caja de jade, algunos papeles desordenados en el escritorio, mismo que Akane retiro para que ambos pudieran comer sin el riesgo de mancharlos.

—¿Son papeles de tu trabajo? –preguntó curioso.

—Si –dijo ella guardándolos en su maletín—. Solo tengo una silla, siéntate por favor.

—Primero me despiertes de un golpe y ahora eres toda educación –él espero su explosión pero ella se limito a darle la silla y sentarse ella en la cama—. ¿Por qué Kasumi nos mando acá arriba?

—No estoy segura –dijo Akane probando su postre—. Esta bueno.

—Si cocino Kasumi es seguro que sí.

—¡Claro! Si lo hubiera cocinado Akane habría que tener las pastillas de la indigestión a lado –Akane hablo de ella en tercera persona y viendo que había pillado a Ranma sonrió.

—¿Fui grosero? –pregunto mientras la veía comer, los labios rosas de ella estaban comiendo un poco de merengue, ella lamió el dulce un poco más y él fue rápido en sus movimientos al detenerla de la mano—. Te hice una pregunta.

—Sí Ranma fuiste grosero –dijo ella acabando de saborear el dulce.

—¿Entonces puedo ser atrevido?

Akane le iba a responder cuando el se inclino y lamió merengue que había manchado la comisura de su labio, el fue un poco más atrevido y la beso cerca de sus labios para luego soltarla, sentarse derecho y empezar a comer su propio postré. La chica lo miraba confundido hasta que el sonido de la puerta de fuera los distrajo a los dos.

—¿Ese no es el doctor Tofu? –preguntó Ranma al ver al recién llegado.

—Si es –dijo Akane cuando se acerco a ver—. Tal vez él y Kasumi por fin den el gran paso, puede que tengamos boda.

La perspectiva hizo sonreír a la chica y el joven Saotome no pudo menos que sonreír también, ninguno de los dos imaginaba que el umbral del pasado había sido abierto de nuevo y esta vez llegaría a un conclusión dolorosa para ambos.

—Akane, ¿Dónde estuviste estos últimos cinco años?

Continuará…

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¡Hola chicas! Muchas gracias por sus comentarios, bueno esta es la primera historia que publico de Ranma, eh leido un monton de fic de él y Akane pero esta es la primera vez que escribo algo largo y tendido acerca de ellos, esta historia es un poco inusual pero igual espero que la disfruten. Ya habran notado que el rating es M, asi que en capitulos venideros habra algunas malas palabras y escenas hum bueno ya lo verán. :)

Gracias por sus comentarios:

Patyakane | Alita | Diana Tendo | Tieve

See you Soon!

Prox. Chapter: 29 Junio