/ Disclaimer: El hermoso mundo de Katekyo Hitman Reborn fue creado por Akira Amano. Los sensuales personajes también son de Akira Amano. Lo único que es mio son los nuevos personajes locos y tiernos que crearé. También la loca historia.
/ Advertencia: Éste Fiction será un YAOI si no sabes qué es búscalo en Google.
La desconcertante reunión.
Han pasado cuatro años desde que tome el cargo de Neo Vongola Primo. Seis años desde el día que conocí a Reborn.
Las cosas fueron difíciles al principio, muchos estaban en desacuerdo con las nuevas normas que quería implementar, pero con la ayuda de mi familia y aliados pudimos superar las dificultades.
Estos años los hemos pasado en relativa paz pues las peleas que hemos tenido siempre son cortas, no han aparecido enemigos fuertes.
Mañana se cumplen exactamente cuatro años de mi nombramiento como Neo Vongola y como es normal en esta loca familia Reborn ha realizado una reunión.
— ¡Décimo! — volteo al escuchar el grito de Hayato. En estos años comencé a llamar a todos mis guardianes por sus nombres. — Espere décimo, como su mano derecha es mi deber estar siempre a su lado — siguió gritando con algunas lágrimas en los ojos.
— Hayato no llores, mira te estoy esperando. — le dije con voz calmada, sonreí un poco al ver su cara iluminarse. Él camino más rápido y se colocó a mi lado.
Caminamos hasta la entrada, la reunión sería en Namimori y tenía que tomar un vuelo.
Nuestra residencia en estos cuatro años había sido Italia, pero Namimori siempre tenía algo especial que nos hacía viajar seguido a visitar la ciudad.
Llegamos al auto, Takeshi era el conductor esta vez. Mis guardianes a excepción de Lambo tomaban turnos para conducir los autos o camionetas que utilizábamos para transportarnos. En contadas ocasiones me había escapado del papeleo y era yo quien conducía.
La razón de nuestra paz se debía a que no dejaba que los rebeldes – como les llamaba – nos vieran débiles o desprotegidos. Siempre mandaba a los chicos a las misiones en parejas o grupos. No dejando de lado a los novatos de la familia.
— Yooo Tsuna — saludo Takeshi. Él había dejado a su padre en Namimori, contándole que estaba en la mafia antes de irse.
Le respondí con un movimiento de cabeza, entré a la parte trasera del auto mientras Hayato subía al asiento de copiloto. Todos habían dejado a sus familias para seguirme. Les debía tanto a mis amigos. Al llegar al aeropuerto un subordinado de Vongola nos esperaba.
— Neo Primo su avión sale en media hora. — todos los relacionados a la mafia me decían Neo Primo excepto claro mis guardianes y familia directa, ellos solían llamarme como les daba la gana. Algunos "aliados" hacían lo mismo.
El avión era de los Vongola, así que más lujoso no podía ser. Entre al despacho que había en el avión y me puse a terminar el papeleo.
Namimori había visto demasiadas peleas en años pasados y el remordimiento de que pasara de nuevo me hizo triplicar la seguridad para mi llegada. Se lo debía a Kyoya como agradecimiento por dejar la ciudad que tanto amaba y seguirme a Italia.
Leí el informe que tenía en las manos, mantener en secreto a los miembros de la mafia era más difícil cada día.
Después de mi ascenso los líderes de varios países comenzaron a notar algunos eventos irregulares.
No hice nada en ese entonces pero cuando miembros de varias familias mafiosas que manejaban las llamas de voluntad comenzaron a desaparecer, me preocupe.
La investigación no daba buenos resultados y solo se descubrían más incógnitas, Verde – extrañamente – pidió estar dentro de las investigaciones, más aún cuando el primer cuerpo fue hallado.
Según Verde y Shamal los cuerpos fueron sobre expuestos a las llamas de última voluntad.
— Tsuna estamos a punto de llegar. — la voz de Takeshi me distrajo a mitad del informe. Recogí todos los documentos y los metí en un maletín.
Al salir deje mi carga a un lado y abroche el cinturón de seguridad. Takeshi y Hayato imitaron mis movimientos.
Era noche cuando llegamos a Namimori. Takeshi iría a quedarse con su padre y Hayato se quedaría conmigo.
Cuando llegamos a casa no me sorprendió lo ruidosa que ésta estaba. Hayato tocó el timbre y ambos esperamos pacientemente.
— Yo abro oka–san — Escuchamos que alguien decía, pasos apresurados junto con el sonido de alguien caerse hizo que golpeara mi frente con la palma de mi mano y luego el llanto de un niño provocó que mi corazón se apretará.
— Hala~ Aoi–chan no te emociones tanto. Vamos levanta. — escuche decir a mi madre. La puerta se abrió y la vi.
Seguía hermosa como siempre, su sonrisa aún lograba calmarme. Estaba un poco pálida pero el hecho de que sonriera aliviaba mi corazón.
— Tsu–chan bienvenido a casa. — en cuanto entré la abracé, ella se había enterado de la mafia cuando fue mi nombramiento como Neo Primo, en ese entonces ella dejo de hablarme de lo enojada que estaba conmigo pero el idiota de mi padre logró contentarla.
Ese mismo año padre dejo su trabajo como asesor externo y le dio su puesto a Basil. Regreso con mamá y les pague unas vacaciones.
— Estoy en casa — le dije tome sus hombros y la aleje un poco.
— Onii–sama — escuche que gritaron, unas manos se abrazaron a mis piernas. Este pequeño fue lo que mi madre trajo de sus vacaciones.
El idiota de Iemitsu había embarazado a mi mamá de nuevo, después de que Reborn le diera una paliza – en la cual yo ayude – conseguí que Shamal atendiera el embarazo de mamá.
Así que después de varios meses en los que la salud de mamá decayó mucho nació Aoi Sawada un niño muy parecido a mí – sí, también en lo torpe – el pequeño Aoi era una copia exacta de mí.
Amaba a mi familia.
— Aoi–kun ¿Cómo has estado? ¿Te has portado bien? — lo tome en brazos mientras entraba por completo a la casa. Seguido de Hayato y mamá.
Escuché atento las medias respuestas de Aoi durante toda la noche.
Al día siguiente todos fuimos a la escuela Namimori, era domingo así que nadie nos molestaría.
Se reunió toda la familia y amigos. En el campo de béisbol se colocaron algunas mesas y todos platicábamos de nuestras vidas.
El tan popular show de talentos dio inicio, algunos cantaron – en el caso de las chicas – Bianchi hizo un pastel que por algún motivo quedó estampado con la pared – nadie quería una indigestión –
Los chicos dieron muestra de sus habilidades. Con sus armas y compañeros. En caso de Takeshi, Mukuro y Ryohei.
Hayato tocó el piano, desde que regresamos del futuro le había pedido tocar para mí. Me sorprendió que mamá pasará, ella me dio un anillo, este era viejo con una piedra grande en el centro me abrazo murmurando algo y regreso al lado de papá. Me dejo atrás un poco confundido.
Reborn – ya adulto – se paró en el escenario y me apunto con su arma. Le di la calificación más alta. – Si, aprecio mucho mi vida. –
Estaba por concluir el evento cuando Aoi apareció gritando.
— Faltó yo Onii–sama — movía sus brazos de lado a lado. Antes de llegar cayó al suelo. Lo levante rápido ya que parecía querer llorar.
— Vamos Aoi–kun dime ¿qué harás?
Luego colocó sus manos en mi cara y viéndome a los ojos me dijo. — : Te quiero Onii–sama
De esa forma el ganador del show de talentos fue mi adorado Aoi. Todos estuvieron de acuerdo.
El día fue divertido, haciendo el tonto, disfrutando de las pequeñas cosas, de estar reunidos como hace mucho no hacíamos.
Pero nos faltaban miembros. La familia de Uni no había llegado, ni Byakuran que siempre llegaba de improviso sólo para molestar a Mukuro, Kyoya y Reborn
Supe que algo pasaría cuando a mitad de la reunión los anillos brillaron. Nadie se dio cuenta sólo yo. No sabía si era algo bueno o malo.
Mi intuición me alteraba. Sentía el peligro pero no sabía de donde venía.
— ¿Onii–sama? — escuche la voz de mi hermanito. Lo alce en brazos y lo abrace fuerte.
Saqué mi celular que había comenzado a sonar. Era de la nueva base en Italia.
— Neo Primo — contestaron. — tenemos problemas, todas las alarmas de la base se han activado. — sentí un poco de aprensión cuando escuché esas palabras, la base de Italia era pequeña, tenía alrededor de cien hombres en entrenamiento. — Neo Primo, jefe no sabemos qué hacer.
— Manda a un equipo a comprobar las entradas. Que los ingenieros busquen una posible causa y solucionen cualquier problema que resulte. — dije un poco desesperado en italiano. La llamada me había tomado por sorpresa. Los chicos voltearon a verme al reconocer el tono de voz.
Pude escuchar un poco de estática antes de que un fuerte ruido sonara, probablemente una explosión.
—¡Hey estas bien! — grite en italiano, nadie contesto.
— Décimo ¿qué paso? — pregunto Hayato abrí la boca para contestar pero una voz en el otro lado de la línea me detuvo.
— Solo es el principio Vongola, es tiempo de que ustedes caigan. — la voz sonaba alterada, el mensaje siguió repitiéndose así que puse el altavoz para que los chicos lo escucharan. Estaba en italiano así que Aoi, mamá y las chicas no lo había entendido.
La intranquilidad cubrió mi existencia al no poder comunicarme con Uni ni con Byakuran. Reuní a todos mis guardianes para planear mejor nuestro curso de acción.
Por el momento solo podía mandar a alguien a que verificara la destrucción de la nueva base en Italia.
Yei nueva historia, mi primer fanfic de Katekyo.
Para quien lo lea sí esto será un yaoi, así que si te gusta lee y si no tranquilo que haré una versión diferente.
Espero sus REVIEWS, y si les gusta sigan la historia.
