{Advanceshipping}

.

.

.

The Hope

Capcher II: Besos imposibles. Kissin´U


火花が飛ぶ電気

私は死ぬことができ

るあなたは呼吸する

方法を忘れた場合


Vuelan chispas

es como la electricidad

Yo podría morir

cuando olvide cómo respirar.

Hace aproximadamente un mes que salía con la mayor de los hermanos Balance. ¿Por compromiso?, ¿Por gusto?, se podría decir que sí. Sin embargo era más, sus ojos. Sentía que se perdía en ellos como el ancho mar, chocando con las olas. Perdiéndose en el rincón más apartado de ella. Todo iba perfecto, todo era como un cuento de hadas. Sin previo aviso ella deseaba robarle un beso, tan sólo uno. Un mes era más que suficiente como para conocerse e inculcar en la vida del otro.

Sus gustos, sus relaciones pasadas, su familia y cómo se sentían el respecto. Incómodos, felices, amados. Como algo que esperaban toda su vida y por fin habían obtenido. Tan sólo era amor juvenil, amor confuso. Sin embargo podría llegar a más, el amor no tiene edad y no espera toda la vida.

Platicando con uno de sus mejores amigos, Takeshi, había aprendido los secretos ocultos que consistían en el amor. En querer, en tratar en una relación. Pero parecía que su nuevo novio le prestaba más atención a las Batallas Pokémon y su participación en la Liga Shinnon. Que era lo último en su lista de cosas por hacer. Se sentía olvidada, triste, como un trozo desechado. Había intentando tocar sus carnosos labios rosados innumerables veces que ya había perdido la cuenta.

Si no era sus batallas era la comida, sin no era eso tenía sueño, si no tenía sueño tenía otras cosas mejores que hacer, y si ya estaba de humor era Pikachu…

Esa rata celosa que no compartía a su amigo. Egoísta y, como cualquier otro Pokémon, alguien que disimulaba muy bien sus sentimientos remplazándolos con algo más. Cariño, accidentes, un simple movimiento 'indeseado'. Como el tonto que era, su novio siempre caía en los engaños de la rata. Y dejaba en el olvido a su mejor amiga, a su acompañante, a su apoyo moral y…

A su novia.

" Vuelan chispas

es como la electricidad…"

En un intento entre tantos, estaban en el parque de la ciudad, rodeado de flora, fauna, repleto de niños, familia y parejas paseando para pasar el tiempo. Pero para ella sólo era un escenario más para otro de sus planes. Le invitó a sentarse y compartir un helado de variados sabores, sabía muy bien cómo le gustaban a él…

- Cierra los ojos…- Le pidió en un susurro, sin sospechas y como el despistado insensible que era, el Ketchum obedeció. Pikachu notó eso desde el otro extremo de la banca de concreto. Frunció el ceño.

Poco a poco, May se acercó a los labios de Ash, ruborizándose a cada centímetro que daba. El azabache frunció el ceño cuando sintió una respiración cerca de su rostro y abrió lentamente el ojo izquierdo, sorprendiéndose al instante. Su novia tratando de besarlo. Sin previo aviso May sintió una descarga eléctrica recorrer su cuerpo, sacándole las lagrimas de dolor, enojo, y principalmente rechazo…

- ¡Pikachu! - Chilló el Entrenador levantándose rápidamente de la banca. Como respuesta su amigo comenzó a reír descontroladamente por el cabello, rostro y ropa chamuscada de la castaña que yacía llorando desde el otro extremo de la banca.

- ¡Estoy harta! - Se quejó May mientras tomaba su bolso y comenzaba a alejarse de ahí. Sin nada más qué decir.

- Espera, May. Él no quería hacerlo a propósito… - Trató de calmarla.

May paró rápidamente, haciendo pensar a su novio que había logrado su mérito. Si eso pensaba, estaba muy equivocado.

Poco a poco se giró, el viento impactando en el vestido de seda blanco que le caía en cascada, despeinándole las coletas castañas y apartando de sus mejillas las lagrimas solitarias que aún quedaban en ella. Cuando al fin estaba de frente a él, frunció el ceño hasta ya no poder. Estaba harta de verlo actuar así, tan insensible, tan desacuerdo con ella, el que nunca la apoyaba…

Del que alguna vez llegó a enamorarse.

- ¿Cómo puedes ser tan… insensible? - Preguntó, Ash tan sólo arqueó una ceja, optando una expresión incomprensible. Como siempre, pensaba May.

- ¿De… qué hablas? - Tartamudeó torpemente arqueando una ceja e intentando conseguir la respuesta en diferentes puntos del parque. Tratando de apartar la mirada de ella para no sentirse rechazado.

- ¡Que de qué hablo! - Explotó la moza zafiro, llegando a los limites. Se dirigió al Pokémon e intentó buscar algo de respeto en los ojos castaños de Ash.

No lo consiguió.- ¡Eres mi novio y no me defiendes!, ¡Él trata de separarnos y no te as dado cuenta!, Me as olvidado Ash Ketchum, y ya no lo soporto. Apuesto a que ni siquiera sabes mis gustos, mis victorias o tan siquiera mi apellido. Creo que lo mejor es… -

Estaba al borde de el llanto, mordiéndose el labio inferior tratando de calmarse, suspiró tras un llanto amargo…

- Terminar. No sólo como novios, si no también como amigos… -

Sin nada más qué decir, y sin alguna razón por la cuál parar por los gritos de desesperación de el azabache, se alejó de ahí. Olvidando a un antiguo amor, a un pasado compañero. A un amigo que no valía la pena recuperar. Era típico en él olvidar, ser despistado y cobarde aún cuando se trataba de besos, pero ella estaba más que harta como para soportar a un niño mimado y engreído…

Debes estar cerca

y no hay lugar

en este mundo

donde prefiera estar

Una semana después…

Habían pasado aproximadamente diez días desde que había terminado con el chico que se había adueñado de su corazón. Observó las parvadas de aves que pasaban por ahí, tras el balcón de su cuarto. Meciéndose en la silla intentando llegar a las respuestas de todas sus dudas. Había dejado prácticamente su vida sólo por el dolor y opresión en su corazón. Sus concursos, su familia, su identidad…

"Debes estar cerca…"

Repentinamente le llegó un olor a su sentido del olfato. La colonia que la embriagaba hasta volverse una fiera, el olor natural de su ex amigo y compañero. Ya nisi quiera quería llamarle de esa manera; novio. Quería gritar su nombre, lanzarse a sus brazos y, sin importar lo que dijera, le robaría mil besos en tan sólo segundos. Echar a un lado su educación y convertirse en una demente por él, por sus labios. Por el beso que jamás sintió. Por el néctar propio de sus labios que jamás probó.

- Toc toc - Jugueteó una voz tocando ligeramente el vidrio que dividía su cuarto del balcón. Ella suspiró.

- Ah, hola Drew - Dijo decepcionada aflojando sus músculos, recostando su delicado rostro en el balcón. Sintiendo nuevamente el aire en sus mejillas.

- Sé que esperabas a alguien más, pero me temo que vengo solo. Lo siento mucho, May. Y sólo venía a ver cómo estabas… - Comentó dulcemente colocándose a un lado de ella, mirándola con dolor.

- No, está bien. A sido muy dulce de tu parte, Drew. - Sonrió. Mirando los sinceros orbes esmeraldas que atravesaban los parpados morenos de su más grande rival, compañero de viaje por Johto y uno de sus mejores amigos.

El tiempo se detiene

como si todo lo que está a mi alrededor

se congelara

y no importa nada...

La danza entre sus labios era calida, era todo lo que había pedido y soñado. Pero faltaba algo, un diminuto detalle en su mente, ese alguien no era su Ash. Drew había conseguido lo imposible, robarle un beso a la Balance. Muchos desde ahora le envidiarían, le tendrían respeto y mucha admiración. Se sentía feliz de apoderarse de esos labios, tan bruscos. Era claro que la chica estaba tratando de liberarse.

"El tiempo se detiene…"

Un puñetazo le golpeó la cara haciéndolo perder el equilibrio. No era ella, no era su padre. Era una mano masculina pero escuálida, no como la de un adulto. Se llevó la mano al rostro y, al ya no sentir dolor, miró hacia enfrente. Era Ash sumamente enojado protegiendo el ser completo de May, la cual lloraba a cantaros tapándose el rostro húmedo con ambas manos.

Tanto tiempo guardando su primer beso, sólo para Ash, no había valido la pena. Pues habían violado su pureza…

- ¡Idiota! - Gritó entre dientes aproximándose a él, tratando de defender el único respeto de May.- ¿Cómo fuiste capaz de hacerlo? -

Pocos momentos

cuando me abres

la mente a cosas

que nunca he visto

La llevaba de la mano y la hacía correr. Alejándose poco a poco de la ciudad, llegando a un prado húmedo por la llovizna de la tarde. Repleto de luciérnagas bailando al compás de los cantos de los grillos. Entre el pasto y las estrellas, la Luna y el silencio, era todo lo que había deseado para sentirse cómoda con él.

Ambos miraron los astros, era claro que él aún tenía desconfianza de si mismo…

- Lo siento… - Susurró en un grito ahogado. Cerrando sus ojos y apretando los puños.- Lo siento por todo. - Repitió y la miró, ella lloró una vez más. Se llevó la mano a sus labios y, sintiéndose sucia, se dejó caer en el pastizal.- No. No llores, por favor.-

Se colocó a su lado y lo más que pudo hacer fue abrazarla. Intentar borrar el beso de Drew era algo imposible, borrarlo con los suyos no era tan complicado. Poco a poco comenzó a acercarse a ella, la tomó de los labios y jugó como un experto. Hasta llegar al pecho y perder la conciencia. Ahora era adicto a ella…

- Perdóname…- Susurró. Si tan sólo supiera que ella jamás lo olvidó, que jamás lo dejó. Que su alma nunca se separó de él y que no podría perdonarlo, ya que May jamás le perdió la confianza.


火花が飛ぶ電気

私は死ぬことができ

るあなたは呼吸する

方法を忘れた場合


Kissin´U, así se llama. Un simple Song~Fic incompleto. Advanceshipping, sin embargo no era el que yo esperaba publicar en segundo lugar. Supongo que será más adelante…

¡Comenten, por favor!, Algo que no les halla gustado. Y feliz no cumpleaños para TODOS.