Abril: Bueno para las buenas gentes que me dejaron reviws (Eli 23 y un cometario que por error personal quedo eliminado junto con la historia original) y las buenas gentes que no y para los que apenas vienen a leer, les traigo el segundo capitulo.
Ellos se preguntan ¿Qué tan bueno es preocuparte por tus seres queridos? ¿Por qué nos desanima a todos que no sean como son? Por que son el complemento de nuestra existencia. No podemos subsistir con normalidad sin ellos.
A la mañana siguiente Aphrodi caminaba lentamente en su vereda a la escuela. Tenía la cabeza gacha, estaba como en otro mundo. Dejaba que sus brazos le colgaran al sujetar las agarraderas de su mochila. Finalmente llego a la escuela, pasaba por los campos y no le prestaba atención a los muchos jóvenes que corrían y se hacían bromas, era como si la vida andará y el se quedara en el mismo lugar, más atrás que el presente.
-¡Terumi!- Le grito un chico de cabellos rojos, tenia cara de pillo. De uno de esos que no se cansa de hacer bromas. Para la sorpresa de este chico, Aphrodi no le volteo a ver. Y no era por que no le prestara atención, solamente no lo había escuchado.
Sus amigos apretaron el paso para poder alcanzarlo y en poco ya estaban a su lado.
Ellos eran Nagumo Haruya, aleas Burn y Suzuno Fuusuke, aleas Gazel.
-Aphrodi espera- Dijo con su fría voz. Nuevamente el chico no lo escucho –Aphrodi- Insistió un poco más fuerte.
-¿A?- Reacciono –O… Nagumo, Suzuno. Perdonen no los había visto –Se disculpo apagado.
-Ni lo menciones nos pasa a todos…- Lo apoyo Nagumo sonriente.
"Bueno… al menos no a Aphrodi" Pensó el otro chico. Lo encontró fuera de su manera de ser, se pregunto que andaría mal.
-¿Oye… estas bien?- Pregunto al tiempo que seguían caminando ya cerca de el establecimiento.
-¿Qué?, a si…- Dijo al ser sacado nuevamente de sus pensamientos. Tan apagado, como una pintura sin color. Su amigo de ojos azul hielo, no le creyó. Pero prefirió dejarlo por la paz.
Las clases comenzaron. Y todo siguió igual, claro nada fuera de lo usual había pasado. Pero el comportamiento de su compañero comenzó a ponerlo a pensar. No presto atención en ningún periodo, se quedaba mirando a la ventana, no mostraba mucho interés en lo que sucediera. Y lo mas extraño… nunca sonrió.
Llego el receso y fueron a la cafetería por algo de comer. Los tres jóvenes, que a menudo se la pasaban juntos, caminaron por platillos de su preferencia. Terminaron de escoger y se sentaron en una mesa de entre tanto tumulto. Los huérfanos de un lado y el rubio del contrario.
-Ya te dije que no juegues con tu comida- Le regaño Suzuno.
-Que ¿Acaso eres mi madre?- Le peleo. Casi no existía ningún día en el que ellos dos no pelearan. Por lo general, Aphrodi, que era el único capaz de controlarlos, les pedía amablemente que se tranquilizaran. O se limitaba a sonreír ante la estupida contienda. Pero hoy no, solo se quedo observando a su comida, después de unos segundos la alejo.
-¿Qué, no vas a comer?- Pregunto Suzuno.
-No tengo hambre- Dijo mirándolo y tratando de sonreír levemente.
-Oye, ¿Te gustaría venir al orfanato?, hoy hago mi platillo especial- Le dijo guiñando su ojo y apuntándole con la cuchara que traía.
-Claro- Dijo en voz baja, tratando de sonreír… no surtió mucho efecto.
Pasaron el resto de las clases y todo continuo igual. Pero finalmente concluyo la escuela. Caminaban por las calles que estaban en pleno atardecer. Ese día no habían tenido práctica.
-Y así es como se reprueba- Concluyo Nagumo su larga explicación de lo que había echo para sacar tan baja calificación en matemáticas. Caminaba junto al alto rubio – ¿Tu que piensas, eh?- Dijo dándole una palmada en la espalda.
-¡Aaaaa!- Soltó un grito involuntario, tensando los músculos y retorciendo los hombros hacia atrás.
-Burn, te dije que no le pegaras tan fuerte a la gente- Lo regaño Suzuno, dandole una palmada en el hombro.
-P pero no le pegue tan fuerte- Se defendió nervioso.
-¿Aphrodi…?- Pregunto el chico con su voz fría.
-No importa, sigamos- Dijo con su voz ahogada en dolor, volvió a caminar para evitar que los otros hicieran preguntas. Ellos solo lo miraron confundidos.
Después de un rato de caminar en silencio llegaron al orfanato. Y como era costumbre Ryuuji y Hiroto no estaban, por lo general se la pasaban en sus habitaciones de Rimon, para a la mañana siguiente practicar con el equipo.
Ahora se hallaban sentados en la barra de la cocina, el rubio y el de cabello plateado, mientras que el tercer chico se paraba del otro lado con muchos ingredientes en posición. Suzuno jugaba con un vaso de agua, lo bamboleaba de un lado a otro con aburrimiento.
-Bienvenidos están a punto de probar el platillo especial de su servidor- Alzo las cejas pícaro –Nagumo Haruya.
-Muero de la impaciencia- Dijo sarcástico Suzuno. Aphrodi no mejoraba mucho la situación pues se hallaba igual de callado como lo que había estado en el transcurso del día.
El goleador de fuego estaba algo decepcionado ya que por lo general el ex-integrante de Zeus era quien le daba ánimos para seguir con el show. Aun así continuo. Saco un filoso cuchillo para partir los ingredientes, pero algo extraño sucedió. Al instante en que Aphrodi lo vio se tenso por completo, todos sus músculos se contrajeron y paralizaron.
Involuntariamente comenzó a respirar con pesadez y unas cuantas gotas se sudor resbalaron por la frente y espalda. Trato de disimularlo. Pero era difícil.
-¿Aphrodi?- Pregunto Suzuno, al percibir el rápido cambio de su compañero. Pero este estaba muy ocupado como para prestarle atención. En su mente solo cruzaban flashes de luz en la cabeza.
-Quédate quieto-
-No espera-
-¡AAAAAAAAAAA!
-¿Aphrodi estas bien?- Pregunto preocupado.
-Lo lamento chicos te tengo que irme- Se paro rápidamente y sin mirarlos, dio lagos pasos y salio por la puerta del frente. A donde solo lo esperaba la fría noche.
-Gazel ¿Qué le esta ocurriendo a Aphrodi?- Pregunto Nagumo desconcertado al igual que su amigo.
-La verdad… no lo se- Y ambos se mantuvieron observando la puerta.
-Gazel creo… creo que ya me voy a acostar- Dijo quitándose su gorro de chef y el mandil blanco. Algo apagado dejo a su amigo, solo en la cocina.
-Aphrodi… mas te vale que esto solo sea algo pasajero- Se dijo a si mismo haciendo una pausa –Por que, la verdad… me estas comenzando a preocupar- Se levanto de su silla dejo su vaso en la barra. Comino hasta el swich. Y todo quedo completamente oscuro.
Abril: Si creen que esto se esta poniendo algo emo esperen a leer lo que sigue. No se preocupen el final esta bello. Al menos eso creo.
P.D: Perdonen la mala ortografía.
