¿Cita?
Aang.
Ha pasado una semana desde que vi por última vez a Appa, he buscado por todo Ba Sing Se y no logro encontrar a mi amigo. Una parte de mí me dice que él está bien, pero otra parte me dice que tal vez no lo este. Y que jamás lo volveré a ver.
Entro a nuestra casa en Ba Sing Se después de un agitado día buscando en todos los lugares posibles. Dejo mi planeador a un lado de la puerta por alguna noticia ya sea de Appa o del Rey Tierra y me dejo caer en los enormes cojines que se encuentran en el suelo.
-¿Cómo te fue Aang? – Escucho la voz de Katara acercándose a mí - ¿Encontraste algo de Appa?-
Resoplo cansado.
-No… volé por toda la ciudad buscándolo y no encontré nada- le digo triste
Katara parece poner atención a mi estado de humor y se sienta a un lado mío dándome una dulce sonrisa que normalmente mataría por ver, pero ahora simplemente la aprecio como un faro de luz. Una pizca de esperanza y apoyo para seguir buscando a Appa.
-Estoy segura que lo encontraras Aang… no tengo duda alguna- me dice
Le sonrió.
-Gracias Katara- le regreso la sonrisa
En eso el silencio se vuelve muy inusual en la casa, inusual porque no escucho ni la voz de Sokka ni la de Toph. Me giro buscando a mis amigos por la sala pero no encuentro ni un diminuto rastro de ellos.
-¿Y Toph y Sokka?- le pregunto curioso
Katara se encoge de hombros
-No lo sé, salieron hace tres horas y no han regresado… Sokka quería ir a comprar algo que vio en el mercado- me dice
Asiento
Sokka y Toph salieron, eso quiere decir que estamos solos en la casa. Los dos solos. Trago saliva rápidamente al pensarlo. Otro silencio se interfiere entre los dos y noto levemente como las manos de Katara comienzan a sudar y se las limpia en su vestido ¿Estará nerviosa? El gruñido de mi estómago interrumpe el silencio haciéndome ruborizar ante la pena. Lo olvidaba no había comido nada desde que amaneció, he estado concentrado buscando a Appa que olvide en comer.
-¿Qué tal si vamos a cenar algo?... me muero de hambre- le digo
Katara se ríe levemente
-Pero ¿Y los demás?- pregunta curiosa
-Podemos traer algo para Sokka y Toph…además no creo que regresen en este mismo momento- le digo
Ella asiente.
-De acuerdo, solo… ah… iré por el dinero- me dice
Asiento y ella sale en dirección a su habitación.
Me relajo unos segundos antes de que Katara regrese, pero los segundos se vuelven en minutos y Katara aún no sale de su habitación, por un momento pienso que ha negado mi invitación para ir a cenar o simplemente quiere quedarse en su habitación por frustración. ¿A caso he dicho algo malo? ¿O he hecho algo malo? Pasan tres minutos más y escucho la puerta deslizarse.
-Bien… ¿estas lista para….?- me interrumpo al verla
Encuentro a Katara con su cabellera suelta y bien peinada, sus bellos ojos que tanto me encantan parecen más iluminados esta tarde y sus coletas parecen bien amarradas detrás de los bellos rizos castaños. Mi corazón parece detenerse por un segundo y apreciar a tan dulce criatura frente a mí.
-Estoy lista- me dice sonriendo dulcemente
Asiento antes de que Katara me observe en completo shock ante su belleza, quisiera decirle lo bella que se encuentra esta noche y preguntarle el porqué. Pero en eso ambos ya nos encontramos caminando fuera de la casa. El atardecer comienza a reinar el cielo de Ba Sing Se, Katara y yo comenzamos a caminar hacia la parte media de la ciudad, donde se encuentran los mejores restaurantes.
-Me gusta tu cabello suelto- le digo intentando en no ruborizarme
-Gracias- me dice acariciando su cabellera
Caminamos por unos minutos más y en eso apreciamos que toda la parte media de Ba Sing Se; se encuentra en celebración, cartelones, acróbatas maestros tierra, personas caminando armoniosamente por el lugar.
-Vaya, creo que hemos llegado a una fiesta- dice Katara apreciando el lugar
-Ya lo creo…- le digo
Un hombre de graciosos sancos y máscara de felicidad y otra de tristeza camina sobre nosotros y a ambos nos regala una toga verde. Sonrió aceptándola. Me giro a Katara y observo que se encuentra asombrada ante un espectáculo a lo lejos. Está en mi pequeña oportunidad, doy un salto hacia un carruaje de máscaras y comienzo a arreglar mi ropa, sé que Katara me ha visto mil veces con esta ropa pero presiento que esta noche podría ser algo especial. Ella se ha arreglado ¿Por qué yo no lo haría? Hago un poco de agua control y tomo el agua de una lejana fuente para limpiar un poco mi cabeza y mi rostro. Sonrió tontamente en el espejo y en eso descubro que un hombre me ha observado todo este tiempo.
-Tú… ¡Tú eres el Avatar!- grita sorprendido
Sonrió apenado.
-¡Oigan todos el Avatar está en el festival de Nueva Tierra!- grita en alto
Y todos los ciudadanos a mí alrededor se giran atentos a las palabras del hombre. Todos con una sonrisa sin igual y en lo lejos encuentro a Katara saludándome. Sonrió apreciando la atención de todos y de pronto una mujer comienza a pedirme un espectáculo para el festival de Nueva Tierra.
-No, no… todavía yo…- intento decir
En eso unos hombres tiran de mí hacia un escenario de tierra en medio del pueblo. Un hombre al otro lado del escenario se posa atento a mí, por un segundo pienso de que se trata de un combate pero el hombre comienza a hacer malabares en grandes rocas.
Sonrió maliciosamente. Acepto este reto.
Comienzo a elevar cuatro rocas haciendo malabares y el hombre comienza a aumentar una más, después yo aumento más. El hombre comienza a darme una mirada asesina pero mi concentración está en las rocas que comienzan a volverse pesadas. El hombre se eleva con su tierra control aun teniendo equilibrio con sus malabares, debo aceptarlo es bueno.
Me elevo igualmente y en eso lanzo todas las rocas al aire haciendo rápidamente una patineta del aire antes de que estas regresen por la gravedad y las tomo justo a tiempo. Escucho los gritos y aplausos del público, pero mi vista solo se posa en Katara quien comienza a aplaudir ante lo asombrada de mi acto. Puedo sentir como el rubor se me sube a mis mejillas y en eso pierdo el control de las rocas y caen al escenario.
Katara ríe ante mi descuido mientras que otros comienzan a abuchearme.
-¡fue un placer!- grito y desciendo con delicadeza a un lado de mi amiga.
-¿Aang te retiras de una competencia?- pregunta arqueando la ceja
Sonrió ante mi nombre. Ella no me ha llamado Avatar Aang como todo mundo me conoce, para ella solo soy Aang. Un chico maestro aire y eso me fascina.
-Bueno es muy bueno- digo girando ante mi competidor
-Ya lo creo…- me dice
-Qué tal si tú escoges el restaurante… estoy seguro que por aquí venderán algo delicioso- le digo
Ella asiente.
La noche comienza a llegar mientras que caminamos en busca de un buen restaurante terminamos esquivando algunas personas que parecen emocionarse al saber que el Avatar se encuentra en Ba Sing Se y más en una fecha especial para ellos.
-¿Qué te parece aquel lugar?- me dice Katara apuntando a un restaurante en la azotea
-Perfecto- le sonrió
En eso una mujer de cabello gris, ojos verdes típicos del Reino Tierra y una mirada curiosa se interpone en nuestro camino. Sonríe a ambos y noto que carga un enorme collar de flores.
-¡Para la feliz pareja!- dice la mujer y a ambos nos une con el collar
Siento mi mejilla muy pegada a la de Katara y el rubor parece subir con intensidad. Y noto que a ella le pasa lo mismo.
-No somos…- comienza a decir Katara con tranquilidad
-Esta es una noche especial y tal vez un amor puede comenzar…- comienza a cantar la mujer – Nueva tierra, nueva esperanza, nuevo amor florecerá-
Ambos nos quedamos quietos ante su canción y ante nuestra cercanía. Observo las hermosas flores que nos unen y en eso las reconozco, son azucenas panda. La flor que deseaba regalarle a Katara aquella vez que fuimos a ver a Tía Wu.
Ambos quitamos el collar de flores y nos dedicamos una incómoda sonrisa. Esta noche parece tener tantas señales de mis sentimientos hacia Katara. He intentado decirle desde hace mucho tiempo lo que siento por ella pero cada vez que lo hago siempre hay algo que se interpone. Tal vez esta noche puede ser la correcta.
-Quédatelo… las azucenas panda combinan muy bien con tus ojos- digo de la nada y me quedo en shock ante mis palabras
Noto el ligero rubor de Katara subiendo ante mis palabras y sin decir nada vuelve a ponerse el collar.
Llegamos al restaurante y un hombre nos dirige a una mesa donde podemos apreciar todo el festival desde lo alto. Unos armoniosos arboles de pétalos rosados vuelven el lugar aún más romántico de lo que tenía pensado.
El universo parece estar en mi favor esta noche, tal vez esta noche podre por fin declararle mi amor a Katara. Un hombre nos trae la comida, a Katara unos fideos que para mi gusto parecen asquerosos y a mi fruta en cuadros. Muy elegante.
-Es una noche muy hermosa- me dice Katara atenta a mí
-Si lo es…- le digo y muerdo mi labio inferior
-Me alegro mucho que hayas dado la idea de venir a cenar- me asegura
Sonrió.
Siento como si mi estómago diera vueltas dentro de mí, incapaz de poder aguantarse un segundo más de esto. Tengo que decirle.
-Katara…- comienzo
-¿Si?- me sonríe dulcemente
-Y-Yo….- suspiro- estoy feliz de que hayas aceptado en venir conmigo, esta noche es única- le digo
Ella arque levemente la ceja
-Bueno no podía negar una dulce invitación para cenar del Avatar…- me dice
Muerdo un enorme bocado de mango intentando pasarme los nervios. ¿Dulce invitación para cenar? De casualidad ella cree que es… ¿una cita?
-Bueno… sí…- digo
En eso un estruendo se escucha en el cielo, por un segundo pienso que se trata de un ataque de la Nación del Fuego pero en eso observo los fuegos artificiales decorando el cielo nocturno.
-Vaya… es hermoso- dice Katara atenta al espectáculo
Pero mi propio espectáculo lo tengo justo frente a mí.
-Sí que lo eres…- murmuro muy suave
La cena termina siendo una delicia, los fuegos artificiales alumbran unos minutos más, Katara y yo comenzamos a gozar del festival, comprando dulces, bailando al mismo ritmo que los ciudadanos y justo cuando regresamos a nuestra casa aquellos nervios regresan a mí.
-Me he divertido como nunca Aang- me dice
-Yo también…- le sonrió.
Ambos comenzamos a subir los escalones para entrar a la casa y mi mano habla por mí, mucho antes de que yo pensara en hacerlo.
-Katara... espera- le pido y ella se detiene
-¿Qué ocurre Aang?- me pregunta curiosa
-Hay algo que necesitas saber… algo que he querido decirte desde hace mucho…- comienzo
Suspiro tomando valor.
-Katara yo…-
-¡Aquí están!- grita Sokka saliendo de la casa - ¡¿Dónde diablos andaban?! ¡Los estuvimos esperando para salir a cenar!-
Tanto Katara como yo le damos una mirada de odio a Sokka y este se cruza de brazos sin importarle.
-¡¿Te importa?!- le gruñe Katara
-¡No puedo creer que nos hayan dejado sin cenar! ¡SIN CENAR!- nos grita aún más
Ruedo mis ojos.
-De acuerdo puedo hacerles de cenar si tanto deseas…- le gruñe Katara
-¡Bien!- nos grita y regresa a la casa.
Katara y yo nos giramos intentando recuperar aquel momento de dulzura que comenzaba a aparecer entre nosotros pero parece que la ha apagado ante los gritos de Sokka.
-Podrás decírmelo en otro momento Aang…- me dice dulcemente
Asiento.
Katara se acerca lentamente hacia a mí, tan cerca que puedo sentir su respiración y me siento congelado ante su belleza. Ante su cercanía.
-Ha sido una hermosa cena Aang… gracias- me dice y me besa en la mejilla
No un beso como amigos sino unos dulce y un poco duradero y en eso sale de regreso a la casa.
Me quedo parado por un segundo apreciando aquel beso que para mí significa como si me hubiese besado en los labios. Mi corazón comienza a latir con tanta fuerza y mi sonrisa se dibuja de oreja a oreja en mi rostro.
No ha sido una mala noche al fin de cuentas, ella me ha besado en la mejilla. Tal vez esta cena si resulto siendo una cita.
HOLA! espero que les haya gustado este One-Shot... jajajaj Aang muriéndose por al fin decirle a Katara lo que siente y al final Sokka lo arruina! como lo hacia en la serie. Siento que Katara debió de darse cuenta (al menos un poco) sobre la platica que deseaba contarle Aang antes de que partiera con el Guru.
Bueno este One-Shot fue una idea original de Alosina Quijano solo que al final mi mente comenzó a fangirl con esta idea! Así que te la dedico este One Shot Alosina!
Feliz Martes y mañana otro One-Shot.
Ahí nos escribimos...
