Perdón por tardar, aquí les traigo el siguiente capítulo, este episodio contiene Lemon, en realidad, muchos de ellos contendrán Lemon creo… son una pareja bastante activa sexualmente hablando. Para aclarar, este fic tendrá humor sí, pero también otras emociones, serán muchas, será variado y no todo será perfecto a veces, además el lindo Erencito podría cambiar en capítulos posteriores, ya verán a qué me refiero.
Muchas gracias por sus comentarios, por su apoyo y por su amor (?) :3333 me ayudan a seguir escribiendo y pensar que no es tan malo lo que hago, sin más sentimentalismo dejo el capítulo para ustedes.
Dedicado a Veko, mi bella Veko adicta al porno (?) por presionarme mucho para que subiera esto, te amo :3333 y también dame porno Ereri x'DDDDDDDD
Error de cálculos.
Los ojos del menor se dilataron en sorpresa, su cuerpo parecía similar por más que se examinara con las manos, Levi le miró cauteloso mientras trataba de controlar la excitación acostumbrada que provocaba un encuentro tan depredador con su mocoso, porque, pasaran los años que pasaran seguiría siendo el "mocoso". Eren podía medir quince metros, sin metáfora alguna… e igual era el "mocoso", Eren podía estar muriendo, a los ochenta y siete años de edad, loco, senil y arrugado hasta lugares que uno no pensaba que podían arrugarse y seguiría siendo "el mocoso".
Su mocoso.
–Me siento bien...–susurró como si nada con la vista liviana Eren luego de examinarse, la mirada se posó en el agitado sargento que trató de mantener una mirada seria.
Bien, lucía bien a excepción de esas marcas y esa mirada filosa y hambrienta. Pero eso no lo haría ceder.
–¿Qué?–levantó las cejas el mayor mientras Eren caminaba nuevamente hasta él hasta quedar en la cama y seguir su paso merodeador examinando a la presa que no parecía muy contenta del acorralamiento.
–Pues... no sé, podríamos seguir...–sonrió Yeager excitado relamiéndose los labios de una manera que rallaba en lo mórbido, en lo caliente y en lo sumamente erótico.
Levi tuvo un escalofrío que hizo que sintiera una leve contracción dentro del ano deseando el encuentro sexual o al menos una estimulación en aquella zona o en la cabeza de su miembro, pero no, tenía que ser fuerte. Fortaleza Levi, debía tenerla.
–Creo que no entendiste bien mocoso... ¿QUÉ MIERDA?– repitió con una seriedad que lograron intimidar un poco al confiado muchacho.
Sólo un poco.
–¡No seas así Levi!–rogaba con ese tono infantil que doblegaba la insistencia del mayor, maldita voz y ojitos de cachorro ahora mutado...
–¿Así cómo? me estas pidiendo que te deje follarme, cosa que no me molesta, el que me folles claro, pero esa cosa en tu cara ¿y si dejas secreciones raras en mi cuerpo?–
–¿Semen?–inquirió de manera curiosa el menor.
–Eso lo dejas siempre aunque te diga que no, y quién sabe, quizás mientras me la metes dentro se derrita en mi interior o se te despegue del cuerpo, o peor, se evaporé ¿te imaginas un pene evaporándose en mi culo? déjame explicarte eso: ¡QUE AS-CO! –
–No pasara nada...-susurró caliente en su oreja para deslizar sus dedos bajo la camisa pulcra del mayor, sin ninguna mancha, ni siquiera había salido fuera de las murallas, por eso tenía ese refrescante olor a colonia y a su esencia varonil impregnada en sus ropas.
El sargento hizo un amago de reproche, tomó la mano del menor por arriba y presionó con fuerza, sin embargo, los dedos contrarios subieron hasta sus sensibles pezones y un gemido delicioso se escapó sin más de ellos. Presionó los ojos para volver a abrirlos cuando recibía una rápida replica del menor que volvía a acariciar los pezones, a lamer con tortura y a divagar sus dedos sobre los huesos en sus costillas, maldita sea, se estremeció.
–B-bastardo… y si…–replicó acalorado.
Los dedos acariciaron nuevamente el pedazo de carne sobresaliente de su pecho haciéndolo girar en círculos, el escalofrío llegó hasta la cadera del azabache y se acumuló el libido en su zona intima que Yeager sin perder el tiempo tocó sobre la tela afirmando el miembro, el pequeño tacto e incluso el sonido de la tela frotándose lograron desesperar al mayor, Levi hundió las caderas en la cama en un gesto de reproche, pero luego, sin siquiera pensarlo impulsó su cadera buscando que esa indecente mano siguiera tocando, acariciando el falo, endureciéndolo cada vez más mientras él se dedicaba a disfrutar y a gemir bajo, ronco y necesitado.
Era mucho tiempo sin tener a Eren adentro, suyo, de él, siendo uno los dos.
–Y si…–replicó a penas sumido en el deseo.
–Y si guardamos silencio y hacemos el amor…–clavó la mirada en los ojos de su compañero borrosos en sensaciones eróticas mientras sus labios se deslizaban en la ruborizada oreja susurrando palabras indecentes, lo bien que se sentiría en inundarlo, en golpearlo tan duro que todos lo escucharan, escucharlo gemir su nombre sin descanso era una de las grandes fantasías del menor, pero aún no podía lograr tal hazaña.
–¿E-El amor? –susurró con dificultad, el cuerpo temblando y acalorado cuando la mano del portador de ese ahora salvaje rostro se deslizó debajo de los pantalones acariciando y presionando el ancho glande, degustándose de cómo el tacto a tientas provocaba que el miembro se endureciera, que Levi cerrara los ojos y gruñera como una bestia.
–Mira lo duro que estás…–susurró besando sus labios recibiendo una mirada llena de odio que luego cambió al contener un gemido al sobar con fuerza la parte ancha de la punta. –Mira lo mojado que te pones…Levi, sabes que quieres hacerlo, tu cuerpo y tú lo saben…–
–Ah..j-joder… só-lo cállate y m-métela ya…–susurró a penas, Eren sonreía ladino y sensual con esa galantería que había aprendido con los años.
Le encantaba lo que sus ojos alcanzaban a ver.
Que Corporal le mirara con la vista vidriosa y la respiración agitada, sudado, sí, el tan indeseado sudor se instaló en el cuerpo del más pequeño que ahogaba sus gemidos en suspiros profundos y roncos cuando la mano dejó de masajear y tomó el miembro de lleno masturbándolo de arriba abajo, Levi llevó su mano hasta la muñeca del menor, en un ruego acallado tratando de que se detuviera en un momento de duda, pero su deseo no tenía interés en hacerlo parar, simplemente enterró sus uñas en la piel del moreno mientras su cuerpo empezaba a moverse y a temblar con la presión y el masaje torturador que aplicaban.
Se mordió los labios y atrajo al menor de la camisa para robarle un beso al sentir como su miembro iba a liberar su esencia por el ritmo constante y la presión que ejercía el menor con sus dedos y como seguía sobando la punta con el pulgar, Levi maldice el día cuando aprendió a utilizar a su beneficio todos aquellos lugares.
La eyaculación no fue del todo potente y el azabache contuvo el fuerte temblor que cruzó todo su cuerpo al liberarse con la voz gastada y adormecida, Eren pensó que el mayor necesitaría un momento o una que otra estimulación más para retomar el sexo, la abstinencia le dolía de manera terrible en los pantalones que se masajeaba de vez en cuando para calmar un poco el dolor de su hinchado pene, sabía que pronto la gloriosa apertura anal del mayor se abriría con delicia ante él. Gruñó decidido a continuar, sin embargo, su superior se movió incluso antes que él.
Levi se volteó sin decir palabra alguna, torció el gesto un momento y levantó el culo abriendo un poco las piernas dejando la morbosa imagen de su apertura rozada al ansioso menor que tembló en emoción, Eren tomó las caderas del mayor ubicándose detrás de éste sintiendo el delicioso olor a sexo que desprendía el mayor, nunca había notado ese olor antes, sus sentidos y sensibilidad parecían estar a mil, hambrientas, todas esas sensaciones nublaban su vista y endurecían más su miembro, estaba tan erguido que podría penetrarlo ahora mismo, pero se resistía contra su voluntad pensando en el bien de su pareja. El castaño empujó un poco su miembro por la entrada, sin penetrar, sólo dejando reposar el pegajoso líquido que salía de la punta de su mimbro en el ano del mayor, haciéndole saber que seguía allí, excitando la conciencia de su pareja, cosa que funcionaba, ya que poco a poco sin estimulación alguna su miembro se erguía con rapidez.
El acto producía morbo y Levi deseó empujar las caderas hacia atrás y sentir el grueso miembro recorrer sus esfínter y golpear su próstata, maltratarla al punto en que gimiera como una bestia por más, se contuvo, manteniendo la calma de la que no gozaba yendo hasta el lubricante en un gruñido cuando Eren quiso tantear la entrada con uno de sus dedos.
–U-Usa el puto… lubricante…–
–¿Higiene? –
–E-Esto es todo menos higiénico…–Levi se retorció en la cama sujetando con fuerza las sabanas que se disponían ante sí cuando un dedo untado en el espeso líquido lubricaba su entrada y ingresaba sin benevolencia alguna, justo como le gustaba. –El cu-culo está lleno de bacterias… y te metes allí…–
–Me encanta meterme allí…–Eren se inclinó sobre el cuerpo del más pequeño quien temblaba al sentir el segundo dedo en su interior botando un suspiro caliente, Eren estaba excitado al sentir como el interior lo recibía tan gustoso, tan necesitado. –Venirme dentro… ver tu rostro así, mira como te pones, caliente, necesitado como si estuvieras en celo deseando mi grueso miembro penetrándote… mira, estás apretándome los dedos de esta manera tan morbosa Levi… ¿quién p-pensó que serías así? –
–Las aparien-cias engañan…–se rió con dificultad sintiendo el tercer dedo, a penas podía subir el culo para sentir esas largas extremidades que empezaban a penetrarlo después del movimiento circular y tortuoso. –Y tú y-ya no e-eres un ni-niñito virgen… qu-que fastidioso era antes ¿l-lo recuerdas? –
–P-Por favor no, Levi… me quitarás la calentura…–rogaba el menor mientras se recostaba más sobre la espalda sudada y encorvada hacia atrás del mayor deslizando sus dedos por el sensible falo estimulando las dos zonas, recibió un gruñido de su superior, pero la tortura no iba a callar a su malvado amante.
–"¿Levi lo estoy hacie-ndo bien?" "Levi… se me o-olvidó el terc-er dedo, perdón…" "¿qué se supo-ne que hago? ¿eya-culo adentr-o a fuera?" "¿Levi, por qué ti-enes esa cara, estás muri-endo?" –citó las frases antiguas del menor en una carcajada maligna, Eren sólo gruñó con molestia.
–Malvado…–
–Extraño esos tiempos…–jadeó sintiendo como los dedos abandonan su cuerpo y su entrada hacía un vergonzoso y caliente sonido.
–S-Suenas tan pederasta…–
–Tú me tentaste, mocoso, además, lo sabes, con-contigo es con el ú-único que ahh mngh…har-haría esto…–susurró en un murmuro sintiendo su interior deseando el miembro duro deslizarse dentro. –V-ven… aquí, d-date prisa o vuel-vuelvo a considerar lo de-del pene evaporándose dentro de mí…–
–A sus ordenes sargento…–Eren abrió las nalgas con ambas manos y empujó poco a poco el miembro por el conducto anal hasta dejarlo completamente dentro.
Levi gimió ronco mientras las rodillas le temblaban y a penas podía contener su respiración regularizada, los ojos los tenía cerrados por las oleadas de placer, Levi no lo calculaba del todo, pero podría apostar a que Eren había crecido allí, presionó con fuerza las uñas sobre el almohadón y después de unas segundos y una pequeña estocada movió su cadera hacia atrás buscando las penetraciones más duras, fuertes y profundas.
–S-Sigue E-Eren…–murmuró en un gemido ronco. –Des-trózame…–
Levi dio un gemido fuerte y sonoro cuando las caderas se juntaron y el pene llegó hasta dentro sintiendo los testículos de Eren rebotar en su culo, abrió los ojos y sintió como penetraciones duras y consecutivas empezaban a inundarlo sin siquiera una pausa, en un momento quiso protestar por la rudeza o por el dolor, pero a penas podía hablar, sólo gemía descontroladamente mientras el vaivén seguía inundando su agujero una y otra vez llenándolo por completo.
Volteó a ver los ojos, más filosos y animales… no sabía qué le había pedido a esa bestia… pero ahora sólo le quedaba afrontar las consecuencias.
...Limpieza (눈‸눈) Limpieza...
Armin se había despedido de Mikasa y Sasha, no quería estar allí para cuando aquellas muchacha se pusieran agresivas y empezaran a toquetearse, ya bastante traumado había quedado cuando por accidente entró al cuarto de Eren para dejarle un informe de la corte que había fallado a su favor cuando en eso se encuentra con la escena más perturbadora de su rubia vida, Eren amarrado a la cama y Levi con un látigo sado con extremo de cuero desnudo y sentado en la entrepierna erguida del menor.
Jamás, jamás en su puta y miserable vida volvió a entrar en días libres tan a la ligera a la casa de Eren, ni siquiera sólo al cuarto, sino en la casa, siempre quedaba la posibilidad de que esos dos lo hicieran en el sofá o arriba de la limpia mesa que desinfectaba a diario el pelinegro.
Y allí estaba por el llamado de Zoe, en su casa, era tarde para hablar algo, debía ser importante.
–¿Qué quería hablar conmigo Hanji? –susurró Armin tomando asiento en una de las sillas de aquella calida mesita. –Es tarde y…–quiso continuar, pero la voz de la muchacha le interrumpió en media oración.
–Nada grave, Armin…–susurró con una sonrisa. –Es que bueno, eres cercano a Eren… y quería hacerte un par de preguntas. –
Armin se sentó de manera tensa algo calculador mientras la muchacha le mantenía la mirada, esas palabras le hicieron ponerse a la defensiva, nunca dudaría en proteger a Eren. –¿Aún desconfían de Eren? ¿a pesar de estos cinco años aquí? ¿en serio aún dudan de su objetivo y de que lado está? –sonrió el muchacho con una risa que rallaba en lo necesario, no porque algún tema allí fuera en especial gracioso.
La muchacha rió un momento, para hacer del ambiente menos tenso y acogedor, no quería que el adorable Armin sospechara de ella o de alguno de su propia legión.
–Nada de eso pequeño, además, ya sabes… Levi lo tiene bastante controladito, y Eren no se iría con los titanes dejando a su princesa abandonada y con una futura abstinencia sexual que le va a hacer querer arrancarse las bolas… ¿qué tipo de hombre sería? –
–Si el sargento te escuchara…–rió el menor con una risilla.
–Esta nariz torcida no es sólo genética, muchacho…–aseveró la muchacha riéndose alocadamente. –En fin muchacho… ¿algo raro en nuestro titancito? –
–¿A qué te refieres con eso, Hanji? –
–Verás, Armin…–susurró seria la muchacha. –Actualmente, Eren es considerado un Titan-shifter… ¿verdad? lo que lo hace un titán, en cierta forma. –
–¿Qué hay con ello? –volvió a preguntar ignorando a lo que quería llegar la muchacha y sin poder deducirlo del todo, no sabía en qué experimento raro o investigación andaba la muchacha.
–¿No has notado algo raro en él? ¿transformación involuntaria quizás? ¿exceso de adrenalina? ¿algo? –
–¿Qué me tratas de decir? –
–Es una larga historia… que también involucra a Reiner, a Annie… y…–
–Esos tres… eh… esto es importante. –susurró con seriedad mirando a la muchacha que le devolvía otra sonrisa.
–Lo es y no lo es, depende de lo que esté pasando Armin, ahora te lo explicaré todo… –
...Limpieza (눈‸눈) Limpieza...
Destrozado, en forma literal.
Mientras Eren ya estaba curado, sin ninguna marca en su rostro, rebozante en alegría como un capullo de flor recién abierto por el rocío y el sol de la mañana Levi tenía que hacer un esfuerzo un tanto exagerado para no parecer como si tuviera un problema en la pierna y caminara raro. Le era difícil incluso contenerse de no llevar una mano en su espalda y quejarse un poco, aún sentía un pequeño ardor en su zona intima, Eren después de la palabra "destrózame" no fue el mismo, literalmente lo dejó jadeando sin control dándole tres asaltos matadores en la noche.
Tuvo una energía bestial, y si antes no se le había tirado como un demente depredador parecía ser sólo por hecho de que quería hacérselo "suave". Maldito mocoso y su maldita estamina mata traseros. Sonrió, maldita sea, un día de mierda con papeleo de mierda en el cuartel, al menos tendrían un pequeño receso, una semana sin exploraciones y dos días libres, bueno, un día libre con una tarde medianamente desocupada, desocupada significaba…
–Eren.–susurró mirando al muchacho en el marco de la puerta recto como un soldado esperando su salida. Tan puntual que Levi volvía a dudar si el muchacho había superado la fase de "acosador de Heichou"–¿Quieres robarte todo mi tiempo libre? –
–"Nuestro"… tiempo libre, señor. –arrastró las palabras con una pequeña sonrisa, quería mimar un poco a Levi hoy, después de todo, parece que ayer se había… digamos, excedido un poco.
–Eren… quiero hacerte una pregunta…–curioseó Levi haciendo una pausa prolongada hasta hacer el cuestionamiento destinado al menor.
La pregunta del mayor quedó minutos en la mente de Eren Yeager. Parecía sencilla y rápida de responder según los eventos trágicos que rodeaban la vida de ese joven muchacho de actuales diecisiete años. La pregunta lo parecía todo en su mente en esos segundos. La analizó como pudo y su contrario también buscaba con rapidez la respuesta de los labios de su compañero.
"Si pudieras retroceder el tiempo Eren... ¿qué cambiarías? ¿qué hubieras evitado? ¿qué hubieras hecho ahora?"
Eren no dijo nada, absolutamente nada. Sólo besó con extrema dulzura los labios del mayor, lo sacó de la oficina a tropezones apurados llevándolo hasta un lugar en especifico, los ojos del sargento se abrieron al reconocer el trayecto tan nostálgico para su pareja, Eren iba serio, sin decir palabra alguna, sólo con los dedos fuertemente entrelazados a los del mayor. Llegaron a la antigua casa de Eren, reconstruida pero desabitada, Eren en un principio quiso vivir allí junto a Levi, pero los recuerdos se le hacían insoportables, era una casa desabitada pero con cada detalle que Eren recordaba anteriormente.
Levi quiso preguntar, pero se detuvo, Eren se paró en seco cuando entró a la casa donde estaba el comedor y sonrió, sonrió de una manera que a Levi llegaba a dolerle, le dolía ver esa sonrisa, tan extraña y tratando de seguir a delante a pesar de todo.
–Mamá…–susurró Eren con una sonrisa a la nada, a un punto vacío como si estuviera hablándole a alguien.
–E-Eren… ¿qué est-estás? –no pudo detenerlo, la sonrisa seguía allí, Eren se había vuelto… tan fuerte.
–Mamá… tengo tanto que contarte que no se por dónde comenzar… ¿qué te parece? al final de cuentas… sí entré a la legión de reconocimiento, me he hecho fuerte…. y espero que estés muy, muy orgullosa de mí…¿lo estás, verdad mamá? –rió una vez más mientras Levi le miraba en silencio apretando su mano para hacerle saber que estaba allí, no estaba solo, no dejaría que lo estuviera. –Pero… hoy no vengo para eso, no vengo a hablar de los titanes… ni de lo cerca que estuvieron de alcanzarte aquel día, vengo a hablarte de él…de Levi…–
–Eren… –volvió a susurrar.
–Él es mamá, de quién tanto te hablé como un idiota… estoy aquí para que me des tu aprobación. Me enamoré de este hombre y quiero casarme con él… ¡será tu yerno! ¿no es genial? El hombre más fuerte de la humanidad… siendo tu yerno. ¿Verdad Levi…? verdad… que tú… algún día… ¿t-te casarás conmigo? –susurró Eren con la voz suavemente quebrada.
–Idiota…–susurró abrazando al mayor poniéndose de puntitas enterrando el rostro en su pecho. –Maldita sea, sí… acepto casarme contigo mocosono hagas esto, no te hagas esto…–
La pregunta que le hizo a Eren volvió a su mente "¿qué hubieras hecho ahora?" si hubiera podido evitar que su madre muriera… ahora mismo, Eren le hubiera presentado a su madre, tal vez incluso antes… para pedirle su mano en matrimonio. Ese idiota, este maldito idiota, pensó mientras lo abrazaba con fuerza y sentía unas pequeñas gotas saladas caer sobre su hombro.
–Seamos felices Levi…–susurró con una sonrisa rota en su rostro besándole la boca y con ello despidiéndose superficialmente del pasado, avanzando hacia delante aunque sumergirse en el antaño fuera agradable.
–Ya te lo he dicho estúpido… sólo contigo mocoso, sólo contigo diré, me arriesgaré y apostaré un "sí". –susurró abrazándolo nuevamente, protegiéndolo de todos sus temores.
Ese día hicieron una promesa que no esperaban que les costara tanto mantener.
...Limpieza (눈‸눈) Limpieza...
Levi era un macho que se respeta, un hombre de hombres a pesar de su adorable y compacto tamaño y su cara siempre amargada de la cual te daban unas ganas casi infernales de jalarle los cachetes. Por eso… no podía creer que estuviera allí, como un invalido, con fiebre y con Eren ojeándole hasta el respirar, quiso levantarse, pero la mirada de reproche de Eren le decía lo contrario.
Aquel día tomaba lugar dos semanas y unos tres días después del reencuentro de la misión donde Levi no pudo asistir.
–Esta semana la tenemos libre, Heichou…descanse. –susurró con una voz que podía sonar seria entre unas suaves comillas.
–Nada de libre pedazo de mierda, me pondré fofo en esta cama, ni siquiera me quedará bien el equipo… –
–Heichou…–insistió el menor.
–No me mires como si estuviera convaleciente y muriendo, sólo fue una decaída, no tenia mucha hambre y dejé de comer, falta de nutrientes, además, ya me revisaron, tengo un problema digestivo y ya… –
–Grave…–repitió con seriedad el menor. –Dijo que eran síntomas extraños y que debías tomar reposo, además, te sientes algo mal, sabes que antes tú me protegías… pero ahora yo también puedo hacer lo mismo, por mí Levi, hazlo por mí, descansa... –
–Sólo me quedaré aquí dos días más y tomaré esas asquerosas hierbas, pero nada más…–
–Esas hierbas te curarán Levi, no te pongas así. –tomó la mano de Levi que la corrió esquivo y algo molesto.
–Ni que estuviera embarazado mocoso de mierda, ya veo que con un resfriado me amarras a la cama con una licencia para un año entero. –
–Posiblemente… lo haría… –sonrió el menor para robarle un beso. –Vamos, déjame hacerte el amor, Levi, con eso de amarrarte a la cama me has tentado, no me has dejado porque podrías "pegarme el bicho", ningún bicho se me pegará, nuestro amor lo evitará… –
–¿Soy un parapléjico convaleciente para levantarme a entrenar pero soy el hombre más sano de este asqueroso y cochino mundo para tener sexo? ¿qué tipo de lógica degenerada es esa, Yeager?
–Aprendí del mejor…–se rió entre dientes robándole otro beso al superior mientras seguína conversando espontáneamente, como si esa ligera decaída del mayor sólo fuera una pequeña infección más.
Todos, a pesar del sufrimiento, dolor y perdida parecía ir mejorando, pero aquellos dos, Eren tanto como Levi habían cometido una negligencia. Ninguno lo notó, pero lo intuyeron levemente, quizás el no contar el extraño síntoma que sostuvo Eren durante una semana en las noches fuera un error, quizás si Eren se lo hubiera mencionado a Armin este hubiera notado algo "raro" en su amigo y pudiera habérselo comunicado a Hanji que tenía unas cuantas sospechas sobre un tema creíble.
Ambos habían cometido un error, ahora sólo les quedaba afrontar la consecuencia…
Como un milagro… o como una maldición.
N.A: Y hasta allí, espero que les gustara el capítulo, ya se irá poniendo más interesante, más de todo… hasta ahora les dejo con la duda. Cualquier sentimiento, queja, petición o crítica déjenla en comentario, recuerda que me animan y me motivan como escritora y a escribir más rápido 1313 (?) -sí, quizás esto es un soborno-
Próximo capítulo: Síntomas indeseados.
Un mes había pasado desde aquel entonces, Levi lo guardaba en secreto de todo el mundo, lo hacía pasar al resto, incluso a los más cercanos de manera silenciosa, hasta a su propia pareja no le contaba absolutamente nada para no preocuparlo, calló que los dolores no se habían ido con las hierbas, calló que tenía otros síntomas y que extrañas cicatrizas aparecían de vez en cuando en su estomago para desaparecer por completo después, evaporándose, extrañas cicatrices como las que tenía Eren aquella salvaje noche…
