¡Hola a todos! Que contenta estoy por poder actualizar este fic! La verdad es que estoy planeando hacer otro de "Alishire" (Alice x Cheshire cat) pero esa es otra historia que contare despues ^^Uu
Por lo pronto les traigo el capitulo 2
Disclaimer: ni Munto ni Sora o Miageru shoujo no hitomi ni utsuru sekai me pertenecen, todo es propiedad de sus respectivos autores, cualquiera que diga otra cosa...¡MIENTEEEEEEE!
Advertencias: errores ortográficos, algo de OCC en el caracter de los personajes pero igual tenganme pasiencia
Espero que les guste =D
-Y-Yo? – interrogo confundido, volteo a ver a Ryuely quien asintió sonriente, luego a sus otros lacayos quienes tenían miradas y sonrisas llenas de complicidad, suspiro y trago un poco de saliva antes de continuar – me parece muy sospechoso su comportamiento, ¿puedo saber cuáles fueron los motivos por los que me escogieron a mi? – hablo con autoridad y seguridad en su voz.
-Muchos de nuestros compatriotas humanos piensan que el rey del mundo mágico no toma muy en serio el tema gubernamental de la tierra – hablo con serenidad la mujer de cabello lavanda, mirando hacia sus demás compañeros que asentían ante el rey.
-Es por eso que los miembros del consejo decidieron que Munto-sama debería hacerse cargo de este proyecto – determino el peli-azul haciendo que el aludido diera un ligero respingo concordado "irremediablemente" con sus amigos.
-… de acuerdo, como rey debo hacerle frente a situaciones como estas – concordó resignado ante los mordaces comentarios de sus principales ayudantes – pero... – continuo sonriente – yo escogeré la institución a la que vaya – sentencio satisfecho y sin ánimo de recibir ningún reclamo salió del lugar para hacer los preparativos.
-Tengo un mal presentimiento… - dijo en voz baja el peli-azul con una gotita de sudor resbalándole por la sien.
En la mañana Yumemi se alisto antes de lo esperado, hoy le tocaba aseo así que debía llegar antes que nadie, no tenía inconveniente en hacerlo más tarde junto con los demás, pero le gustaba lo fresco y tranquilo de la mañana.
-Sera mejor que me apure – susurro para sí misma mientras aceleraba el paso por la calle. De alguna manera se encontraba ansiosa, sentía que algo pasaría, pero el no saber si sería algo bueno o malo la ponía muy nerviosa.
Llego sin más percances a la escuela, en su salón de clases aun no había nadie más que ella así que se estiro un poco y comenzó a hacer el aseo. Los demás alumnos fueron poco a poco llegando saludando a Yumemi, una de ellos fue Kahoko, una chica de cabello corto y bien peinado, que parecía una de esas muñecas de porcelana. A Yumemi le agradaba por su buen temperamento y disposición.
-Buenos días, Yumemi, gracias por esforzarte en el aseo del salón – agradeció de manera educada dirigiéndose hacia a la rubia.
-Descuida, es un placer – sonrió algo apenada con su amiga, pero al mirarla más detenidamente se dio cuenta de que estaba, un poco más animada de lo usual.
-Ne, ¿ya lo sabes Yumemi? Hoy llega un alumno nuevo de intercambio – dijo muy emocionada.
-Vaya, no lo sabía, pero es algo raro ya que estamos a mitad del semestre – respondió sonriente, y sin saber porque, comenzó a sentir ese presentimiento de que algo estaba por ocurrir.
-Si ¿verdad? Tal parece que solo se quedara lo que resta del semestre y luego se ira, pero tuve la oportunidad de verlo y es muy apuesto – tal parece que la chica se emocionaba cada vez más que hablaba de ese misterioso estudiante.
-Entonces ya lo viste, ¿Cómo es? – pregunto curiosa, ladeando un poco la cabeza.
-mmm… pues podría decirse que es una persona bastante imponente – concluyo con esa sola frase, pues todos los demás alumnos llegaron y poco después se vio entrar al maestro.
Yumemi se sentó rápidamente en su asiento y saludo a sus dos amigas, Ichiko y Susume, con la mirada. El maestro comenzó por pasar lista y al terminar alguien toco la puerta, el profesor suspiro por el cansancio de la mañana y miro con detenimiento a sus alumnos.
-Bien, como algunos sabrán por los cuchicheos de sus demás compañeros, hoy se nos unirá un alumno nuevo por lo que resta del semestre – anuncio, ante el asombro de unos y la impaciencia de otros, suspiro nuevamente – adelante, entra por favor – y tal como pidió el susodicho estudiante de intercambio entro ante la mirada sorprendida de muchos.
-M-Munto? – exclamo la rubia muy sorprendida porque el chico estuviera allí frente a sus ojos, pero estaba aun mas sorprendida por su apariencia.
¡Se veía como un humano! El susodicho llevaba el uniforme masculino de la escuela de la chica, su tono de piel ya no era bronceado sino un mas pálido color crema, sus orejas ya no eran puntiagudas, sus ojos, a pesar de continuar siendo tan profundos como siempre, ahora eran de un color más obscuro que el alborada que lo caracterizaba, y quizá el cambio más radical de todo fue su cabello ¡por dios! ¡Era negro! ¡Su cabello era negro! Su sedosa cabellera roja como el fuego ahora era de un color negro con destellos azules.
Yumemi debía admitir que no se veía para nada mal, pero aun así, con todo ese cambio podía estar completamente segura de que era él, su presencia era la misma.
-Oh! Yumemi, estamos en la misma clase – comento el aludido viéndola fijamente y sonriendo levemente, lo cual hizo que no solo Yumemi, sino que varias chicas se sonrojaran.
-Muy bien, déjenme presentarlos apropiadamente, el es Hidaka Munto, estará aquí una temporada, así que trátenlo bien – lo presentaba mientras alistaba sus cosas y procedía a salir del salón, para que así se pudieran conocer mejor – y no se lo coman – esto último lo dijo refiriéndose a las chicas que empezaban a ver a Munto de un modo no muy inocente, y así el profesor salió del salón.
Pronto, Munto fue abordado por la mayoría de sus compañeros de aula con un montón de preguntas, elogios y comentarios respecto a este, pero una pregunta que destaco entre las demás fue.
– ¿por qué te apellidas igual que Yumemi? – pregunto una chica del montón, a lo cual el chico no supo cómo responder exactamente.
Munto le lanzo una mirada de "tengo un plan" a Yumemi y esta le mendo otra de "¿estás seguro?" el asintió levemente para que solo ella se diera cuenta y como respuesta ella suspiro, a lo cual el entendió que podría proceder con su plan.
-Eso es porque Yumemi y yo somos parientes políticos, aunque tengamos el mismo apellido no tenemos relación de sangre, pero igual nos queremos mucho ¿verdad Yumemi? – contesto por fin mirando a la rubia expectante porque corroborara su "historia"
Ella solo asintió y las demás preguntas se hicieron presentes de nuevo. Yumemi no sabía qué hacer, quería preguntarle a Munto el porqué estaba allí, pero sus demás compañeros no paraban de rodearlo y hacerle preguntas.
-Yumemi – llamo una morena de cabello corto detrás de la rubia
-Ichiko… - volteo a ver a su amiga y se dio cuenta de que también estaba su otra mejor amiga – Susume… - la llamo al ver una sonrisa alentadora en su rostro.
-¿Qué está sucediendo? ¿Por qué esta "él" aquí? – pregunto notablemente molesta Ichiko, a lo que Yumemi solo pudo sonreír nerviosamente y decir un leve "no lo sé"
Después de las clases de la mañana y durante el descanso, los ánimos alrededor de Munto se habían calmado entonces Yumemi, Ichiko y Susume, aprovecharon para llevar al chico a la azotea y preguntarle por todo lo ocurrido. El les conto todo lo que tenía conciencia de saber sobre el asunto, pero les dijo que tal vez Louie y Ryuely tendrían otra cosa extra en mente.
-Ya veo, en ese caso no se puede hacer nada – comento la rubia, ya más tranquila de saber cuál es la situación.
-Pero aun no entiendo del todo algo… - Ichiko miro algo desconfiada a la nueva versión de Munto, el cual solo pudo quedarse quieto esperando las interrogantes de la chica – Primero ¿Por qué precisamente tenias que venir a esta escuela? Y segundo ¿Por qué estas el apellido de Yumemi como alias? – pregunto molesta por las dos cuestiones, sabía que Munto no era para nada tonto, así que lo más seguro es que quisiera acercarse a Yumemi
-La institución fue escogida al azar, yo no tuve nada que ver… el apellido era necesario para inscribirme en la escuela, ya que solo recordaba el apellido de Yumemi fue el que utilizamos – se defendió, pero la chica no le creyó y seguía mirándolo desconfiadamente.
-Bueno, bueno, tranquilos, ya que estas aquí podremos divertirnos todos juntos – dijo la pequeña morena de una coleta de caballo intentando calmar el ambiente.
-Pero, Munto… ¿Cómo hiciste para cambiar así tu apariencia? – pregunto Yumemi dominada totalmente por la curiosidad, la verdad es que no podía imaginarse un método para volver a Munto prácticamente un humano.
-Ah, esto también es obra de Louie – dijo sacando una pequeña cajita de su bolsillo con unas píldoras azules – Las construyo con magia de transformación, tomando una puedo cambiar mi apariencia para parecer más humano – señalo sonriente al ver la cara de fascinación de las chicas – aun que solo dura 12 horas, así que debo que tener cuidado a la hora de tomarlas – finalizo guardando las píldoras de nuevo en su bolsillo.
En eso el timbre que anuncia el fin del almuerzo suena, y los chicos se dirigen hacia el salón de clases, quedando Munto y Yumemi atrás de las otras dos chicas.
-Yumemi, tengo un favor que pedirte… ¿podríamos quedarnos después de clases… solos? – susurro al lado de la rubia para que solo ella lo escuchara, ella volteo a mirarlo algo sorprendida, pero el solo sonreía tranquilamente.
-E-Está bien… - contesto desviando la mirada y volviendo a retomar su rumbo al salón de clases.
El resto de las clases transcurrieron normalmente, al fin llego la hora de la salida y Munto con mucha dificultad se deshizo de sus compañeros para quedar a solas con la rubia sin levantar ninguna sospecha, pero no con tanta dificultad como Yumemi logro que sus amigas se fueran a casa antes que ella. Al final los dos quedaron solos.
-Entonces… ¿Cuál es el favor Munto? – pregunto entre curiosa y nerviosa
-B-Bueno… lo que pasa es que quería saber si… - hablaba un tanto nervioso, pues "eso" no podría arreglarse tan fácilmente con cualquiera, en la única persona que él podía pensar era en Yumemi - ¿Podría dormir contigo esta noche? – pregunto por fin algo indeciso ante la mirada de sorpresa de la chica.
-¡¿Q-Qué? –.
Susuku
Bueno ¿Qué les pareció?
Uwaaaa! Y de verdad les agradezco y pido una disculpa a los que estaban esperando continuación, ahora me aplicare más, así que no se preocupen (o sabe)
Hajajaja Kuromaimu fuera ¡hasta otra!
