Capítulo 2
Una sorpresa con la llegada de Hermione
La semana transcurrió sin prisa, los días parecían eternos. Toda la familia Weasley estaba muy triste, pero poco a poco lo iban superando.
Ron, estaba triste por la muerte de su hermano, pero aparentaba no estarlo, para consolar a sus padres. Ginny, se estaba recuperando emocionalmente de a poco, pero ya que Harry estaba en la madriguera, no tenía muchas oportunidades para estar mal, ya que Harry cuando la veía triste o llorando, siempre le robaba alguna sonrisa y la hacía poner mejor.
Desde el día que recibieron la carta de Hermione, Harry, Ron y Ginny, estaban ansiosos de que llegara a la madriguera. Ron la extrañaba muchísimo, y el no tenerla a veces provocaba que estuviera de mal humor. Harry también deseaba ver a su mejor amiga, la extrañaba, y quería contarle que había regresado con Ginny. Y Ginny deseaba ver a Hermione para hablar con ella de todo lo ocurrido, sabía que hablar con Hermione la haría poner mejor.
Ya era lunes, y estaban a mediados de julio, era un día soleado y hacía calor. Harry, Ron y Ginny habían salido al patio de la madriguera y estaban recostados a la sombra de un árbol.
-¿Qué crees que hará mamá de comer Ginny?- preguntó Ron con cara pensativa.
- No lo sé Ron, no soy adivina. Además, ¿podrías pensar en alguna otra cosa, que no sea siempre la comida?- agregó Ginny con tono de enfado.
Harry los miraba divertido, estaba sentado entre Ron y Ginny, Ginny estaba recostada en su pecho abraza a él, y de a ratos jugaba con el pelo de Harry. A Ron no le gustaba verlos tan cerca y tan cariñosos pero a fin de cuentas, Harry era su mejor a migo, y tenía que aceptar que estaba enamorado de su hermana al igual que ella de él.
- Pues no Ginny, no puedo. Tengo hambre, y no lo puedo evitar.- y agregó levantando un poco el tono de voz: - y tú Ginny por favor compórtate y sepárate un poco de Harry, que estoy yo.-
Ginny lo miró fijamente a los ojos, enojada.
-Sabes hermanito, por si no te has enterado aún, Harry es mi novio, y si no te gusta, lo lamento, pero eso no va a cambiar- Le echó una mirada asesina a su hermano y en una fracción de segundo, se dio vuelta y besó apasionadamente a Harry, que se sorprendió pero no la paró, sino que le devolvió el beso.
Ron los miró a los dos enojado, resopló, se dio media vuelta, y se fue hacia la madriguera.
Ginny, dejó de besar a Harry y lo miró a los ojos.
- Es un idiota, si cree que no me voy a acercar a ti porque está él, está muy equivocado. Tu eres mi novio y yo te amo, y el no puede cambiar lo que sentimos nosotros.- y a pesar de estar enojada con su hermano, Ginny insinuó un sonrisa.
Harry rió del comentario de Ginny, le acarició el cabello, y le dio un tierno beso. La amaba con locura, era la única chica con la que siempre había querido estar, y eso no cambiaría.
-Yo también te amo, eres la única persona que me hace sentir bien en los malos momentos. Si no te tuviera Ginny, no sé que sería de mí.- y volvió a besarla tiernamente.
Le encantaba sentir como sus labios se unían. Era algo único, maravilloso, que ninguna otra chica que el besara podría igualar.
- Harry ya son casi las 12, mejor vamos a la cocina a ayudar a mamá con la mesa para el almuerzo.- dijo Ginny y se paró, limpiándose el jeans que se le había ensuciado con la tierra del piso.
Harry se levantó y la tomó de la mano, caminaron juntos hacia la cocina, al entrar, la señora Weasley ya estaba terminando de cocinar, y Ron estaba ayudando a poner la mesa. Cuando los vio entrar, Ron, los miró fijamente a los dos, pero no dijo nada, ya tendría tiempo para hablar con Harry a solas.
Harry comenzó a ayudar con la mesa a Ron, y Ginny ayudó a Molly con la comida.
Cuando el almuerzo estuvo listo, llegó el señor Weasley, que desde después de la batalla en Hogwarts, y que Kingsley asumiera como ministro de magia, lo habían ascendido, y ahora trabajaba de 6 a 12 de la mañana.
-Buenos días chicos.- dijo cuando entró a la cocina.
-Buenos días papá.- contestaron Ginny y Ron al unísono.
-Buenos días señor Weasley- dijo Harry mientras terminaba de poner los cubiertos.
-Harry por favor, no me digas más señor Weasley, tu ya eres de la familia, dime Arthur.- y le dedicó una sonrisa a Harry, que lo miraba y afirmaba con la cabeza.
Arthur le dio un beso a Molly y se sentó a la mesa.
Ron , Harry y Ginny también se sentaron, mientras Molly servía la comida. No habían comenzado a comer cuando golpearon la puerta. Ron miró y se paró enseguida, con una sonrisa de felicidad.
Caminó rápidamente hacia la puerta y la abrió. Allí estaba Hermione, por fin había llegado. Ron la abrazó fuertemente y le dio un beso en la mejilla.
Hermione se sonrojó y dejó caer la mochila que tenía en la mano. Harry se paró enseguida, y se puso la mochila al hombro, feliz también de ver a su amiga. La saludó y le dio un fuerte abrazo. Harry subió al cuarto de Ginny a dejar la mochila de Hermione y bajó rápidamente a la cocina. Cuando llegó, Hermione hablaba entretenidamente con Arthur acerca de artefactos muggles, la cosa preferida de Arthur. Ginny estaba sentada al lado de Hermione y Ron enfrente de Hermione. Harry se sentó al costado de Ginny, y Molly se sentó en la punta opuesta a la de Arthur.
Entre risas y charla comieron todos juntos, al terminar, los chicos ayudaron a levantar la mesa y luego salieron al patio, tenían muchas cosas para contarse y hablar.
Se sentaron los cuatro debajo de un árbol. Ron se sentó contra el árbol y Hermione se recostó en su pecho. Y Harry y Ginny se sentaron de la misma forma que Ron y Hermione. Hermione al ver como estaban Harry y Ginny, enseguida preguntó:
-¿Están de novios nuevamente?- y los miró de formo inquisitiva.
Harry y Ginny se miraron, se sonrieron, y Ginny le contestó.
-Si, nuevamente estamos juntos, solo que con una diferencia…-
-¿Qué diferencia?- preguntó Harry confundido.
-Que esta vez es para siempre, porque yo no pienso separarme más de ti.- y lo besó tiernamente.-Te amo Harry.-
Hermione los miró y sonrió, y se dio vuelta para mirar a ron a los ojos.
- ¿Y tú en algún momento me pedirás para que seamos novios? - dijo mirando a ron fijamente a los ojos.
-Por supuesto amor, yo te amo.- dijo ron quedando un poco rojo de la vergüenza.
Harry rió, y Ginny lo miró y lo besó.
-¿Hermione Jean Grangger quieres ser mi novia?
-Si claro que quiero.- lo miró, se sonrojó y lo besó.
-Ron, ¿Quieres que sea tu novia o te quieres casar con ella?- interrumpió Ginny, riéndose, y Harry también rió.
Hermione dejó de besar a Ron, se sonrojó, y le susurró al oído.
-Te amo, lo que más quería era volver contigo.- y lo volvió a besar suavemente.
Ron estaba rojo como un tomate, le continuó el beso, y cuando sus labios se separaron le dijo lo mucho que la había extrañado y cuanto la amaba.
Harry se paró sin hacer ruido, y le dio la mano a Ginny para ayudarla a levantarse, la tomó de la mano y se fueron hacia la madriguera dejando solos a Ron con Hermione.
Cuando entraron en la madriguera, Molly llamó a Harry.
-¿Qué ocurre señora Weasley? , perdón, Molly. - Harry aún no se acostumbraba a llamar a los señores Weasley por su nombre.
-Nada, no te asustes Harry. Solo era para darte una carta que llegó para ti, hace 10 minutos.- dijo Molly, y se acercó a un aparador, y tomó un sobre, y se lo alcanzó a Harry.
-Gracias- dijo Harry y se dirigió a la habitación de Ron.
Mientras subía las escaleras, miraba con curiosidad el sobre, tenía el sello del Ministerio de la Magia.
Al entrar en la habitación vio que Ginny lo estaba esperando allí. Se sentó en la cama a su lado, y sin decir nada, comenzó a abrir el sobre. Dentro había un pergamino escrito en letra cursiva, y al final estaba la firma del ministro, Kingsley.
Harry leyó la carta en voz alta.
Estimado señor Potter:
Tengo el agrado de ser yo el que le comunique, que luego de lo sucedido en Hogwarts, en una reunión con el jefe del departamento de aurors, nos hemos puesto de acuerdo, y hemos decido que usted está capacitado, para unirse al escuadrón de aurors, lo único que haría falta sería que usted tomara algunas clases de la carrera de auror para que comience a trabajar en el Ministerio con nosotros. Si usted acepta, esta proposición, le rogamos que nos envíe una lechuza con la confirmación, dirigida a mí, el Ministro de Magia.
Paso a informarle que si acepta, tomará clases por 2 meses, los días miércoles y viernes de 9 a 11 de la mañana, comenzando en esta semana.
Fue un placer haberle comunicado esto, esperamos su respuesta sea positiva o negativa.
Atentamente el Ministro de la Magia
Kingsley Shackleboot
Harry terminó de leer, y quedó asombrado, no sabía que decir. Su sueño se haría realidad, se paró enseguida y tomo una hoja de pergamino que había encima del escritorio de Ron, escribió rápidamente la confirmación, agregó su firma al final, enrolló el pergamino, y lo ató a la pata de Pig la lechuza de ron, y la acercó a la ventana y la vio alejarse.
Mientras miraba por la ventana, sintió que unos brazos lo tomaban por la cintura.
-Harry me alegro por ti, tu sueño se hará realidad, es increíble amor. Vas a trabajar en el Ministerio, realmente te felicito.-Dijo Ginny, y sin dejar que Harry llegara a responder lo abrazó y lo besó.
En ese momento entraron Ron y Hermione en el cuarto. Ron se sentó en su cama y vio que había una carta sobre la cama de Harry.
-Harry, ¿Quién te escribió, si se puede saber?- preguntó Ron algo dudoso de que le contestaran, ya que Harry seguía besando a Ginny.
Ginny se separó de Harry, y se sentó junto a Hermione en la cama de Ron. Harry se sentó enfrente de su amigo, y le acercó la carta.
-Léela, me llegó hace un rato.- dijo Harry y se quedó contemplando la cara de sus amigos mientras la leían.
-Wow, Harry es fantástico, te felicito.- dijo Hermione, y se levantó de un salto y abrazó a Harry fuertemente.-Te felicito, enserio, me alegro por ti, siempre has querido trabajar como auror, y ahora tienes la posibilidad.-
-¿Has aceptado verdad? Porque si no aceptas yo te pego.- Dijo Ron y se rió de su propio comentario.-Te felicito amigo, vas a trabajar con papá y Percy.
-Si ya he enviado la lechuza de confirmación.- dijo Harry sonriendo, estaba realmente feliz, y emocionado. Desde su quinto año de escuela había deseado hacer la carrera de auror, y ahora lo haría. Estaba que estallaba de alegría.
